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5 grandes sagas de los 90 que no necesitan volver

Xose Llosa

Los clásicos de culto

Los 90 están de moda

Lo audiovisual se encuentra en un momento de mirar al retrovisor: en cine nos bombardean con grandes nombres del pasado que vuelven a la cartelera de mil maneras, y en videojuegos más de lo mismo. El éxito de Crash Bandicoot N-Sane Trilogy abrió la puerta al retorno de los grandes nombres de los 90. Tras el reciente anuncio de Medievil se ha convertido en eslogan el reclamo de la trinidad: ya tenemos Crash y Medievil, ahora que vuelva también Spyro. Tres de los clásicos más icónicos de PlayStation otra vez en el candelero. En una segunda línea de popularidad no podemos perder de vista juegos como Wipeout: Omega Collection o el increíble remake de Oddworld: Abe’s Odyssey. Sin embargo, es fácil poner de relevancia los nombres que vuelven envueltos en éxito, pero la historia nos ha enseñado que esto es lo extraordinario: lo normal es que el retorno de viejas glorias pase de la gloria a la catástrofe. No quedan lejos casos como el de Bionic Commando de 2009 para recordarnos esto.

Ante esta premisa hay sagas de los años 90 de suma relevancia, que tienen papeletas para retornar a la actualidad en forma de remake o remasterización en esta vorágine de nostalgia, y no deberían. No es cuestión de centrarse en títulos de calidad mediocre, al contrario, es pensar en juegos que en su momento tuvieron calidad y protagonismo, pero que por diferentes razones no tiene sentido que vuelvan a la primera línea. Unas veces porque sus mecánicas estén superadas; otras, porque el estudio está implicado en cosas más relevantes, y en su mayoría, simplemente por no arruinar un bonito recuerdo.

Desde Driver hasta Syphon Filter

El más evidente es Driver. Se recuerda muy poco la relevancia de la saga de Ubisoft Reflections, prioritariamente en sus primeras entregas, ya que esta aproximación supuso un precedente determinante para títulos como GTA III. Sin embargo, hoy Reflections lo tendría muy difícil para poner sobre la mesa algo original en un género tan popular como el de la conducción en ciudades de mundo abierto. Por otro lado, Ubisoft Reflections ha tomado el camino de la experimentalidad con títulos como ODE o Grow Up, que son algo verdaderamente interesante y generalmente imprescindible.

Otro caso palpable es el de Syphon Filter. Cuando se desveló que Sony Bend Studio volvía a la primera línea con una producción de altos vuelos, el nombre que resonó fue el de Logan. Finalmente, el estudio pegó un quiebro para enterrarse en el género zombi con el futuro Days Gone. Todavía no sabemos si Days Gone estará o no a la altura, pero en un campo de expresión tan dado a las secuelas como el de los videojuegos, apostar por una nueva IP debería ser algo que se tomase como prioritario. Naughty Dog es el paradigma de este particular: tras el éxito de Crash rompieron con la saga para pasar a Jak, de ahí rompieron de nuevo para llegar a Uncharted. Cuando Uncharted se había convertido en la gallina de los huevos de oro, de pronto nos presentaron The Last of Us. La capacidad de romper con sus sagas de éxito es lo que ha hecho de Naughty Dog un estudio brillante. Es fácil imaginar que si se hubiesen anquilosado en Jak hoy no se hablaría de este equipo como el sinónimo de la excelencia. Bajo una lógica similar a esta tenemos el caso de Destruction Derby, la franquicia fue tremendamente exitosa en los 90’ y posiblemente hoy no tuviese sentido en las listas de novedades. Twisted Metal es un buen espejo para contemplar este caso: un arcade de vehículos muy relevante en PlayStation, que cada vez que ha intentado volver a la vida se ha encontrado mil y un barreras. La insistencia en resucitar Twisted Metal, de alguna forma ha dado lugar a que el recuerdo de las entregas originales se distorsione en un sentido negativo. Ante este precedente, no se puede imaginar mejor vejez para Destruction Derby que la categoría de saga de culto.

El culto del arcade y los nombres venidos a menos

Un caso similar al de Twisted Metal lo ha vivido la franquicia Tony Hawk. Tony Hawk 2 es uno de los juegos mejor puntuados en la historia de Metacritic. 98/100, para un arcade tremendamente rompedor. Sumido en los 90, con una fórmula muy sencilla y a la vez muy profunda, en un momento en el que el skate era deporte de moda, la propuesta de Neversoft cuajó perfectamente. Cabe imaginar que los jugadores que simplemente disfrutaron del primer par de entregas de Tony Hawk guardan un recuerdo muy bueno. Sin embargo, esta es una de esas franquicias que han intentando volver de entre los muertos una y otra vez. Como es habitual en estas resurrecciones, el resultado ha sido siempre un fiasco. Tras el batacazo de Tony Hawk 5 es difícil imaginar que pronto se atrevan de nuevo con la enésima intentona, pero nunca se sabe. Es triste, y ahí está el fondo de este artículo, que haya lugar para recordar Tony Hawk por Tony Hawk 5, el último, y no por el legendario Tony Hawk 2.

Por último, Rayman en 3D. El hecho es que Rayman Origins y Rayman Legends son juegos tan absolutamente sobresalientes, que cualquier otra fórmula que se quiera retomar con el personaje será un paso atrás.

Oddworld: Abe's Oddysee New N'Tasty!

La odisea que vivimos junto al pobre Mudokon Abe en 1997 regresa con Oddworld: Abe's Oddysee New N'Tasty!, pero tratando de conservar el espíritu y jugabilidad que la hizo única; para PlayStation 3, PlayStation 4, Xbox OneWii UPC, Mac y PlayStation Vita.

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