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30 DETENIDOS

La estafa del año : El autobús-túnel chino TEB

La estafa del año : El autobús-túnel chino TEB

El come-coches que iba a revolucionar el transporte del futuro ha sido una elaborada pieza de engaño.

En pleno momento en que muchas empresas están enseñando propuestas para modificar el transporte público urbano mediante autobuses eléctricos y autónomos, el TEB o Transit Elevated Bus que surgió el año pasado en China causó una enorme expectación por lo radical de su propuesta. Imaginad un autobús enorme, gigante y además ‘hueco’ en su parte inferior, tan elevada que permite a los coches circular por debajo. Una especie de autobús-túnel que solucionaba de un plumazo el transporte público ecológico y además los problemas de atascos, pues el TEB no bloquea el tráfico, sino que permite su fluidez incluso a la hora de recoger pasajeros.

 

El autobús-túnel chino TEB

A todos nos sorprendió, muchos ingenieros se maravillaron de su diseño, y el TEB parecía uno de esos elementos futuristas que veríamos convertido en realidad primero en Asia. Pero después de esto, poco más se supo, y lo que en un principio fue curiosidad se ha convertido hoy en un caso de estafa millonaria. Las sospechas empezaron a surgir después de ver que la pista de pruebas en la que el TEB iba a ser perfeccionado permanecía desierta meses después del 31 de agosto de 2016, fecha en la que acababa el permiso que la empresa tenía para usarla.

La historia del autobús come-coches nacía en 2010, cuando fue presentado por primera vez en sociedad, y en 2016 apareció de nuevo durante la 19ª Expo Internacional de Alta Tecnología de Beijing. Según su diseñador, los prototipos del bus estaban siendo construidos y cinco ciudades chinas habían firmado contratos para llevar a cabo experiencias piloto. Obviamente, para probar semejante bestia había que construir pistas especiales, cosa que la ciudad de Qinghuangdao, la primera en que se vio el TEB en marcha, hizo encantada. Pero el tiempo pasaba, las pistas no se usaban, la promesa de TEB Technologies de desmontar el campo de pruebas el 31 de agosto de 2016 no parecía que fuese a ser cumplida, y medios como CNN señalaban que al examinarlo de cerca, el autobús milagroso no era tan eficaz como sus creadores querían hacer creer.

La estafa del año

Ayer mismo, las autoridades chinas confirmaron lo que estaban sospechando: que todo el caso no es más que una enorme estafa. De hecho la policía de Beijing ya ha abierto una investigación para examinar una posible captación ilegal de fondos a través de la plataforma online de donaciones Huaying Kailai, que recogía dinero de inversores individuales. De momento hay 30 arrestados, incluyendo a Bai Zhiming, CEO de TEB Technology Development, la compañía de Beijing que compró la patente del autobús-túnel. Lo curioso es que días antes de ser arrestado, Bai dijo a los medios chinos que planeaba mover el TEB a otra ciudad.

Con 30 detenidos y hasta 72 inversores privados presentando denuncias como locos contra la empresa del autobús para poder recuperar el dinero invertido -una cantidad que en total son más de 1.000 millones de euros-, las autoridades están intentando recuperar los fondos amasados por la firma, y la ciudad de Qinghuangdao ha anunciado que este mes de agosto demolerá las pistas de pruebas y guardará el prototipo de TEB en un garaje en vez de desmantelarlo. Quien sabe si al final veremos al come-coches de verdad si alguna empresa interesada en él decide seguir el proyecto.