Las explosivas y preciosas chicas Vanillaware

Cesar Otero

Capaces, independientes, protagonistas, guerreras, y espectaculares. Así son las chicas de Vanillaware, el estudio que convierte cada juego que concibe en un desfile audiovisual de obras de arte que enmarcar en un lienzo.

Las explosivas y preciosas chicas Vanillaware

Trazos de Brujas

Lillet, Amoretta, Lujei y Opalnaria
GrimGrimoire

Conseguir crear obras en las que plasmar la personalidad y que nada más verlas se asocien inmediatamente a un estudio o editora es algo que cuesta. Pero hacerlo en una década es todo un logro. Un logro del que Vanillaware puede presumir a gusto, ya que pocos estudios actuales dejan su impronta de esa manera en cada título que conciben y estrenan. Y todo empezó hace 10 años, en 2006, con GrimGrimoire, un particular RPG de estrategia y gameplay en 2D que supuso el debut de George Kamitani y del estilo Vanillaware. Juego de culto con esa mezcla de Hogwarths, alquimia e investigación al estilo nipón, seguro que quien lo ha jugado recuerda a Opalnaria, profesora de Necromancia; a la angelical en todos los sentidos Amoretta, a la vengativa y sexy fantasma Lujei y por ende a Lillet, la aprendiza de hechicera y encantadora protagonista.

Trazos de Princesas

Gwendolyn, Velvet, Mercedes, Alice
Odin Sphere

El segundo de los juegos Vanillaware es uno de los más recordados. Y es que este Action RPG de pura fantasía es simplemente una oda audiovisual a la belleza, a la imaginación, la variedad y a la mitología nórdica. En su trama cada protagonista de las cinco historias está conectado con la realeza de cada uno de los cinco reinos en el mundo de Erion.  Tenemos a la valkiria Gwendolyn y su historia paterna, a la princesa Mercedes de Ringford y la tierra de las Hadas, a la aguerrida princesa Velvet y su arma en una mezcla de Caperucita Roja y Kratos, y a Alice, la lectora empedernida a través de la cual leemos las historias de esta joya 2D

Trazos Animales

Kuma-tan y las chicas de Kutamanchi

En 2008, ya con la generación HD estrenada, el estudio Vanillaware se alejaba de la sobremesa para dar el salto a las portátiles con Kutamanchi, un curioso título de simulación para Nintendo DS en el que encarnábamos a un cuidador de zoo que debe cuidar de Kuma-tan, una chica oso. Y es que la gracia del juego estaba en la representación de varias especies animales como si fueran chicas,  en los mini juegos para subir parámetros como el estado anímico, el hambre o la popularidad en un gameplay que usa un reloj real en un tiempo de dos semanas, todo lo que tenemos para interactuar con Kuma-tan lo más posible. En sí se alejó considerablemente del estilo visual de GrimGrimoire y Odin Sphere como podéis ver.

 Trazos de Guerreras

Momohime, Komgiku, Yuzuruha y Torahime
Muramasa The Demon Blade
 

La acción, las plataformas y el 2D siempre se han llevado bien. Y si al scroll lateral le unes la visión artística de Vanillaware y la potencia de Wii y PS Vita obtienes como resultado Muramasa, un Action RPG con fondos reminiscentes en todo momento del arte japonés del período Edo.  Dividido en dos historias, la de Momohime nos pone en la piel de una princesa del clan Narukami y ninja con ganas de venganza en una historia personal dramática y espiritual. Y a lo largo del juego conocemos a secundarios como Kongiku, una deidad que nos ofrece ayuda; Yuzuruha, otro espíritu animal como Kongiku capaz de asumir forma humana, o Torahime, la princesa de la provincia de Mino y hermana mayor de la protagonista. 

Trazos Roleros

Muse, Stora, Milla, Licia
Grand Knights History

A muchos nos dolió perdernos Grand Knights History, un RPG puro y duro por turnos con el que Vanillaware consiguió un 36/40 en Famitsu. Estrenado en 2011, el juego iba a tener versiones para Norteamérica y Europa, pero la falta de recursos acabó cancelándolas y privándonos de un título con todo el arte del estudio, y además un sistema en el que ir creando nuestros equipos de 4 miembros partiendo de 12 modelos de personajes, 3 tipos de profesiones –caballeros, arqueros y magos-, accesorios, armas y aspecto. La gracia de este era jugar la parte de la Campaña, crearnos buenos guerreros y luego saltar a combatir con ellos de forma online contra otros usuarios en un multijugador que apenas duró dos años, hasta octubre de 2013. En personajes como abanderada Licia, la exótica Stora o la reina Muse, regente del Reino de la Magia Avalon, vemos el estilo 100% Vanillaware, tanto en diseño como en atributos femeninos exagerados en algunos casos.

 Trazos Voluptuosos

Hechicera, Amazona, Elfa
Dragon’s Crown

Casi nos quedamos sin él, pero al final NIS America vino al rescate y nos trajo la que es quizás la obra maestra de Vanillaware, Dragon’s Crown, un Action RPG con alma Beat’em up de la vieja escuela a lo King of Dragons, D&D Mystara, Golden Axe y tantas maravillas de la Espada y Brujería virtual. Ya fuese en PS Vita o en PS3, una partida a este exitazo de público y crítica te llevaba a un estilo 100% Vanillaware con un diseño de personajes que ciertamente llegó a dividir opiniones. Y es que un vistazo a los músculos de la Amazona o a los desproporcionados pechos de la Hechicera basta para no dejar indiferente, igual que toda su experiencia jugable offline y online, singleplayer y multijugador, en la que pasárselo una vez es sólo el prólogo de la primera experiencia HD del estudio.



 Trazos desbloqueables

Morgan, Vivian, Mermaid
Dragon’s Crown (II)

Ambientado en el reino de Hydeland, en el mismo mundo fantástico que GrimGrimoire y Odin Sphere solo que en un marco temporal y escenario distintos, Dragon’s Crown es un compendio de personajes secundarios y un desfile visual constante de escenarios memorables y artes desbloqueables que van desde lo extraño a lo delirante, lo clásico y lo bello. Como la princesa vivian, que nos mira en silencio; la bruja Morgan Lisley, esencial con su tienda de ítems; la sirena  que nos advierte sobre los piratas, o la monje guerrera herida con una cabeza cercenada de un hellhound aún mordiéndole la pierna. 

Trazos rehechos

Odin Sphere Leifthrasir

El último regalo que Vanillaware nos ha hecho es un remake de una de sus primeras obras. Odin Sphere Leifthrasir conserva el estilo artístico y la trama del original, aunque el salto a la HD insufla aún más belleza y espectacularidad visual a un título que ya tenía de sobra hace casi una década. Lo mejor es la remodelación y ampliación de un sistema de combate más profundo, divertido, completo y que se suma a la mezcla de rol, acción, exploración y backtracking. Y que no se ha hecho de rogar más de 5 meses desde su salida en Japón, permitiéndonos pasar este verano reviviendo las cinco historias de sus personajes.

Trazos Futuristas

13 Sentinels: Aegis Rim

Siguiendo con su fructífera colaboración con los sistemas Sony, lo más nuevo de Vanillaware cambia radicalmente el escenario de fondo. Y por primera vez, el estudio pasa de la Fantasía y las épocas feudales al más puro futurismo tecnológico de ciencia ficción con mechas y todo. Pero eso sí, siempre en 2D. El estilo, la animación y el diseño de personajes son marca de la casa, pero aplicados a un Japón con colosales mechas por sus calles es una curiosa y agradecida rotura en pos de algo nuevo. Colegiales –ese toque sexi en las chicas es inevitable-, robots y ecos a Persona, a Evangelion y a otras obras niponas para uno de los más esperados en PS4 y Vita.