Asi ha cambiado Dark Souls en 7 años

Cesar Otero

El sufrimiento, casi el masoquismo. Hemos sudado sangre con cada Souls, y siempre hemos repetido con cada nueva entrega de una serie que siempre se ha mantenido fiel a sí misma y a su máxima: “Si queréis la victoria, debéis ganárosla”

La evolución del estilo Souls

 El Souls que Sony subestimó

Demon’s Souls (PS3-2009)

Difícil, cuasi imposible, dispuesto a deprimirnos desde los primeros 5 minutos. Asi fue la brutal interrupción en el mercado de Demon’s Souls, un exclusivo de PlayStation 3 firmado por From Software tan arriesgado como su concepto en el que huía de los Action RPG que dominaban el género para abrazar un estilo verdaderamente suicida en los juegos que se llevaban, de combates de acción pero en los que la táctica lo era todo, el equipo esencial, y el espíritu de King’s Field o del magistral Blade Edge of Darkness (juego español adelantado a su época), palpables. Uno a uno, combate a combate, metro a metro, y la impagable sensación de recompensa de verdad, de habérnoslo ganado sufriendo, pero viendo el cielo y la gloria cuando derrotábamos a rivales imposibles, ayudado por un multiplayer de notas que unían a la comunidad (aunque algún malnacido dejara pistas falsas). Bendita Bandai Namco, que nos lo trajo a Europa cuando ya lo habíamos dado por perdido por una Sony que lo subestimó.

 La emoción en una simple hoguera

Dark Souls
(PS3/360/PC – 2011/12)

Dado lo que tardó el primer Souls en llegarnos, en Europa sólo hubo que esperar un año para recibir el siguiente título de Hidetaka Miyazaki. Considerado como sucesor espiritual de Demon’s, el primer Dark Souls construyó sobre la base de este de juego de acción pero estratégico con personajes que no podían golpear todo el rato, sino de forma dosificada para sacar el máximo partido a cada espadazo. La amplió, la expandió, y la retorció con un memorable diseño de niveles laberínticos en los que la muerte acechaba a cada paso y la visión de una nueva hoguera era un paraíso completo. Sólo se le criticó que a veces la ayuda de otro luchador se hacía demasiado patente en momentos que parecían estar no diseñados para resolverlos solos, aunque el online podía ser tanto una bendición como una maldición según quien viniese a nuestra partida.

Un DLC no al uso

Dark Souls: Abismo de Artorias
(PS3/360/PC)

Nueva zona con mazmorras, nuevos enemigos y nuevos jefes que nos harán la vida imposible. Eso prometía Artorias of the Abyss y eso es lo que nos dio, aunque cierto es que dependiendo del nivel de tu personaje en Dark Souls y si te lo habías terminado, Artorias podía o durarte unas cuantas horas –como fueras con un Nivel 50 es lo que había- o ser casi un paseo para el más ‘Pro’ que dominase por completo los entresijos Souls. Su modalidad PvP contra otros usuarios no fue demasiado bien recibida, pero sí el hecho de que el DLC no se abría tal cual al comprarlo y bajarlo, sino que se trataba de otra zona que encontrar, y que posee un par de momentos memorables en toda la serie, entre ellos la pelea con el caballero de Artorias.

 Un POQUITO más accesible

Dark Souls II
(PS3/360/PC 2014)

Dos años después, y ya con la siguiente generación de sistemas estrenada, la serie siguió con una tercera entrega que se convirtió en ideal para iniciarse con la saga Souls, ya que aunque mantenía la brutalidad del combate y la necesidad de tácticas, el ensayo y error y la muerte constante, su inicio era más accesible, su desarrollo más comprensible y en según qué zonas se volvía menos laberíntico, dándole al sistema de combate una capa extra de pulido. Lo de que el respawn de enemigos desapareciera tras varias oleadas quitándole gracia al backtracking no gustó. Pero ciertamente la reedición para PS4 y Xbox One que fue Scholars of the First Sin cambió esto, marcó un inicio menos accesible que la versión anterior y cambió de sitio todo para que los jugadores que repitiesen con DK II lo tuviesen igual de difícil que los que lo jugaban por primera vez.


No apto para Novatos

Trilogía de las Coronas Perdidas 1 
El Rey Hundido

Con unos fans rabiando por nuevo contenido, From Software tuvo a bien preparar un DLC masivo que decidió partir en tres y otorgarle una pequeña trama acertando en el hecho de que cada entrega se diferenciase de las otras. La primera corona que tuvimos que buscar fue la del Rey Hundido, con abundancia de zonas con hasta 4 y 5 enemigos al mismo tiempo y que necesitaba de personaje y usuario con experiencia, no apto para novatos, pero dado que el DLC se partió en tres, la duración era menor que Artorias y la forma de acceder mucho más sencilla, lo que le restó un poco de gracia. Aún así una buena excusa para retomar Dark Souls II de nuevo


 Jungla de Metal

Trilogía de las Coronas Perdidas 2
El Viejo Rey de Hierro

Para el segundo DLC de Dark Souls II buscábamos la corona del viejo Rey de Hierro, traduciéndose en un escenario que nos recordaba a la Torre de Hierro –fraguas, fuego, enormes maquinarias- con momentos exteriores espectaculares, pero una idea tan buena como hacernos descender nivel a nivel, piso a piso, hasta el corazón de una montaña opresiva. Volvían los puzles, teníamos momentos prácticamente imposibles de esos de espacios angostos, varios enemigos diferentes y varias formas de soltearlos, pero al fin y al cabo era por lo que pagábamos este DLC, para afrontar lo imposible.

 Frozen (Souls)

Trilogía de las Coronas Perdidas 3
El Rey de Marfil

En un entorno helado se desarrollaba esta aventura final que cerraba el DLC de Dark Souls II, en la que la corona del Rey de Marfil era el objetivo a conseguir. Al igual que las otras, el que el acceso fuese más directo restaba gracia, y la reutilización de enemigos llegó a ser excesiva, pero a cambio teníamos un nivel de desafío absoluto, un escenario abierto a explorar, un cambio de localización radical con respecto a las anteriores coronas y una novedad en forma de los seguidores a reclutar. En definitiva, una buena conclusión a un DLC partido en tres episodios, pero bien cuidado por From Software.


Gothic Victorian Souls


Bloodborne (PS4-2015)

Igual pero diferente, evolucionado aunque similar. Hace un año, Sony se apuntó un tanto con la exclusiva de un juego que respiraba la fórmula Souls por todas partes, pero alterada, modificada, evolucionada en un cambio a una atmósfera gótica, victoriana, alejada radicalmente de la Espada y Brujería medieval. Yharnam era el coto de caza de un escenario asolado por bestias dignas de Lovecraft, de Poe, nacidas de la peste y las maldiciones. Bloodborne era más ofensivo, más visceral, más terrorífico, construyó su propia senda, incluyó las armas de fuego, apostó por algo distinto, consiguió un online cooperativo incluso con amigos estupendo, mantuvo intacta la épica de superar a enemigos imposibles, mutó el ADN Souls y logró para muchos el GOTY 2015, y para otros una joya del catálogo PS4 como poco. Nos morimos por volver a Yharnam, Hidetaka-san.

 Adios, Yharnam

Bloodborne
The Old Hunters (PS4-2015)

De nuevo más material para los que se quedaron con ganas de más, aunque no mejor, el DLC de Bloodborne que es The old Hunters indagó en los más oscuros rincones de Yharnam para traernos una aventura demasiado lineal hasta su tramo final, que regaló dos localizaciones finales decadentes y geniales, con una serie de enemigos finales a cual más memorable. El problema venía como en todos los DLC Souls dado por el hecho de que si recorríamos esta expansión con un personaje bien leveleado tras haber terminado el juego base, la experiencia se volvía algo menos exigente. Pero aún así, para los que se prendaron de la atmósfera Bloodborne, un contenido obligado revisitar la atmósfera con esos viejos cazadores.

La serie que nos respetó

Dark Souls III
(PS4, Xbox One, PC-2016)

¿El fin de una era? ¿El culmen de una saga, estilo y experiencia única? ¿El canto de cisne de una serie eterna? Se le defina de  la forma que se le defina, Dark Souls III es el fin, el adiós, el cierre con un broche de oro y diamantes y la demostración palpable del genio de Hidetaka Miyazaki. Hace 7 años que From Software se arriesgó con una apuesta imposible, y triunfó. La saga Souls no ha reescrito el Action RPG, pero sí ha dejado huella. Y Dark Souls III es el culmen de eso, demostrando aprender de la agilidad de Bloodborne pero sin renunciar a sus raíces Dark. Estamos ante el mejor, más completo y conseguido de los Souls, pero igual en cuanto a respetar a los usuarios, pedirles que se involucren y a cambio él nos dará satisfacción a cada enemigo caído, una sensación cada vez más difícil de encontrar en el resto de juegos actuales.

Demon's Souls

Libertad para el jugador y enemigos que cambian de forma en este RPG de acción exclusivo de Playstation 3.
Demon's Souls