Battlefield Hardline
Battlefield Hardline
Carátula de Battlefield Hardline

Battlefield Hardline PC, análisis

Saúl González

Polícias contra ladrones. Battlefield Hardline es un spin-off de la saga que es divertido en la mayoría de sus conceptos, pero que se queda un poco por debajo a nivel gráfico de la revolución que suele suponer el lanzamiento de un nuevo Battlefield al mercado. Sin embargo, esto lo compensan con uno de los juegos más sólidos de la saga en su lanzamiento.

Este análisis se centra en los pormenores de la versión de PC de Battlefield Hardline, si queréis conocer más acerca de la historia y del modo multijugador podéis leer nuestro análisis para consolas haciendo clic en el siguiente enlace o, simplemente, ver el vídeo análisis que tenéis justo encima de estas líneas.

Hace un par de días os hablamos ya de todos los pormenores de Battlefield Hardline en PS4 y Xbox One, de sus virtudes y de sus defectos como juego, como la gran identidad de los mapas multijugador, las posibilidades de destrucción o los problemas con la IA en el modo campaña. Sin embargo, es ahora el momento de testear el juego en PC para poder comprobar el trabajo de Visceral Games y DICE en la que, históricamente, ha sido la plataforma estrella de los Battlefield.

En principio, el juego iba a salir a finales del 2014, pero, sin embargo, tras los problemas de estabilidad que tuvo Battlefield 4 en su lanzamiento el equipo de desarrollo decidió tomar nota y retrasar la salida del juego hasta el día de hoy, 19 de marzo, para poder pulir los fallos restantes en el título y dotarle de una mayor estabilidad, una decisión que no podría haber sido más acertada.

Y es que parece que estos meses de retraso y la fase alfa y la beta abierta del título al gran público hace solo unas semanas han cumplido con su propósito, que no es otro que el de traernos un juego con un acabado sólido que nos permita tener una experiencia de juego inmejorable, algo que Battlefield Hardline consigue. Hasta el momento en el que escribimos este análisis no hemos tenido ni un solo "crasheo", ni una sola salida inoportuna al escritorio que interrumpa la campaña o que nos estropee una increíble racha o una baja en el modo multijugador.

A nivel de gráficos Hardline no nos sorprende tal y como lo hicieron Battlefield 3 o Battlefield 4, de hecho, a niveles generales nos encontraremos con una versión un tanto descafeinada de la potencia gráfica de la anterior entrega de la saga. Este es uno de los mayores hándicaps y el talón de Aquiles de una entrega que, de no ser por la tradición que tiene Battlefield de revolucionar el mercado de los FPS con unos gráficos prácticamente inalcanzables, a buen seguro la veríamos con mejores ojos.

Pero lo cierto es que nos encontramos con algunas partículas que parecen tener una calidad un tanto inferior al resto e incluso por debajo de lo visto en Battlefield 4, sobre todo cuando rompemos algún objeto o vemos la metralla de alguna explosión que parece no estar igual de trabajada que el resto del juego en su conjunto. Estas texturas contrastan sin embargo, con el gran trabajo que el equipo ha realizado en otros aspectos a nivel gráfico, como los efectos de las balas al atravesar una chapa, que dejaran una marca de color anaranjado que se irá enfriando al cabo de unos segundos para acabar convirtiéndose en gris (simulando el calor que genera la bala al atravesar la chapa) o las propias partículas del agua o de otros efectos como la tormenta de arena a la que nos deberemos enfrentar en uno de los mapas multijugador del título.

Otro de los pecados con los que nos encontramos en Battlefield Hardline son los tiempos de carga, demasiado largos para un juego que ya no rompe a nivel visual como las entregas anteriores. Este problema nos lo encontramos tanto en el modo campaña como en el multijugador, haciendo que la transición entre mapa y mapa de nuestras partidas online sea un tanto tedioso.

Pero, quitando estos leves problemas y que, como decimos, no estamos ante el típico Battlefield que da un golpetazo encima de la mesa a nivel técnico lo cierto es que, como hemos dicho hace unos párrafos, nos encontramos con un juego estable y muy bien optimizado con una tasa de FPS estable y con un rendimiento que parece ser superior al de la entrega anterior en la mayoría de los equipos. Como ya viene siendo habitual, el juego escogerá por defecto una configuración bastante adecuada para nuestro equipo, algo ideal para todos aquellos a los que no les guste perder el tiempo retocando las opciones gráficas para conseguir la mayor relación entre calidad y fluidez en los fotogramas por segundo. Sin embargo, para los que sí quieran toquetear estas opciones estarán de enhorabuena, ya que esa configuración automática está siempre algo por debajo de lo que nuestra tarjeta puede mover a nivel gráfico, pensando en garantizar una buena tasa de FPS.

En nuestro caso, por ejemplo, nos configuraba todas las opciones gráficas del juego en Alto y, sin embargo, de forma manual hemos podido poner todo en Ultra consiguiendo una tasa de FPS que se mueve entre los 70 y los 80 con una resolución a 1080p, aunque desactivando el antialiasing aplazado, uno de los efectos que más consumen en toda configuración gráfica, todo esto con un procesador i7, 8 GB de RAM y una tarjeta gráfica GTX 770 de 4 GB. Como siempre, para que sepáis las posibilidades que tiene vuestro equipo de correr con el juego os dejamos con sus requisitos mínimos y recomendados:

Mínimos:

  • OS: WINDOWS VISTA SP2 64-BIT (KB971512)
  • Athlon II / Phenom II 2.8 GHz, Intel Core i3 / i5 2.4GHz
  • 4GB RAM
  • ATI Radeon HD 5770 (1GB), NVIDIA GeForce GTX 260 (896 MB)
  • HD: 60GB
  • DIRECTX 11

Recomendados

  • OS: WINDOWS 8 64-BIT (KB971512 )
  • CPU: INTEL QUAD-CORE CPU, AMD 6-CORE CPU
  • RAM: 8GB RAM
  • GRÁFICA: AMD Radeon R9 290, NVIDIA GeForce GTX 760
  • MEMORIA GRÁFICA: 3GB
  • HD: 60GB
  • DIRECTX 11

En cuanto a los controles, nos encontramos con un juego cuyo estándar es el PC, con una distribución de teclas similar a otros títulos de la saga y con una libertad total para toquetear la sensibilidad de nuestro ratón o de mover el teclado a nuestro gusto para poder encontrar la configuración con la que estemos más cómodos.

LO MEJOR

  • La destrucción total de los escenarios
  • Un juego sólido sin problemas de rendimiento
  • Algunos efectos, como el impacto de las balas en la chapa, son impresionantes

LO PEOR

  • Los excesivos tiempos de carga
  • No sorprende a nivel gráfico como otros títulos de la saga
  • Algunas partículas no están al mismo nivel que el resto de las texturas

CONCLUSIÓN

Battlefield Hardline es un Battlefield especial en todos los sentidos, ya no solo en su aproximación hacia una batalla entre policías y ladrones en vez de un enfrentamiento bélico por todo lo alto, sino también por su concepto en cuanto a no revolucionar a nivel gráfico, pero sí ofrecer una experiencia del juego sólida y con el menor número de fallos posible.

El retraso en su lanzamiento y las fases beta han cumplido con su cometido y nos encontramos con un juego bien optimizado, muy pulido y casi exento de errores. Es cierto que existen algunos problemas con los tediosos tiempos de carga y que algunas texturas o partículas parecen estar un poco por debajo de Battlefield 4, pero sin embargo esto se compensa de sobras con un rendimiento inalterable y una experiencia de juego alejada de aquellos malditos problemas que sufrió la entrega anterior sobre todo en el apartado multijugador.

Hardline no es una revolución y está alejado de lo que una nueva entrega de esta saga suele ofrecer, pero sí que nos ofrece un título fresco en sus conceptos jugables y sólido en cuanto a nivel técnico que, probablemente, logre convencer a los aficionados a esta ya veterana saga de FPS.

7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.