Assassin's Creed Unity, Pre-Análisis

Ubisoft lanza la semana que viene un juego que ha estado gestando durante cuatro años. Exclusivo de las nuevas consolas (y PC), Assassin's Creed vuelve a Europa para reescribir la historia de la Revolución Francesa. Su jugabilidad, sus gráficos, pero sobre todo, sus personajes: historia y ficción van de la mano.

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La saga Assassin’s Creed se ha convertido por méritos propios en una de las franquicias más esperadas cada mes de noviembre. Ubisoft mantiene su propuesta de sacar una aventura al año que incluso en este 2014 ha decidido doblar con Rogue, el juego que aparecerá en las consolas de la ya pasada generación (y esto sin entrar en spin-off y otros títulos de la sub-saga). Pero de entre todos los Assassin’s Creed que están planteados a corto y medio plazo, el que más llama la atención por motivos obvios es Unity. El primer juego de la saga creado exclusivamente para la nueva generación de consolas. PC, Playstation 4 y Xbox One se preparan para combatir en la revolución francesa.

En total se han vendido más de 73 millones de juegos dentro de la franquicia Assassin’s Creed desde que esta apareciera en 2007. Algo que deja claro lo relevante que es a día de hoy en la industria de los videojuegos. De entre ellas, la cuarta entrega ‘Black Flag’ consiguió colocar diez millones de unidades, dos menos que Assassin’s Creed III. Algo que significa, entre otros factores, que la saga se mantiene vigente aunque hayan bajado las elevadas ventas de sus predecesores. No es de extrañar, por lo tanto, que Unity esté en el centro de actualidad. Las ganas de ver algo distinto y más potente gracias a las nuevas máquinas son importantes. Como también lo es el nuevo emplazamiento: París en plena revolución francesa. Rompiendo así con el giro que tomaron la tercera y la cuarta entrega donde no había –sobre todo en la tercera parte- tantas estructuras de envergadura como en los anteriores.

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Unity quiere reiniciar una aventura desde otro punto de vista. Después de la primera entrega, la compañía decidió lanzar una trilogía ambientada en la antigua Italia. Seguramente los mejores años de la saga se han visto en la segunda parte y en La Hermandad. Mientras Rogue cerrará la trilogía de las Américas, la revolución francesa abre un nuevo escenario  ante el que hay muchas incógnitas. Por ejemplo, si por fin encontraremos un sustituto a la altura de Desmond Miles para la época contemporánea, algo que ha quedado un poco desangelado en la última entrega. ¿Tendrá continuidad este nuevo arco argumental? Solo Ubisoft tiene la respuesta, pero podemos apostar que sí siempre que el juego cumpla. Y Motivos para hacerlo tiene de sobras.
 

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París en llamas

Lo primero que se destaca de la nueva propuesta de Ubisoft es el emplazamiento. París en plena revolución industrial es un lugar y un momento ideal para ambientar una historia de asesinos y de templarios. La compañía siempre ha querido recrear situaciones y personajes históricos con fidelidad en medio de un argumento y unos acontecimientos ficticios, y si ya disfrutamos en su  momento con la presencia de personajes como Da Vinci, en esta ocasión no será menos. La ciudad francesa vivía en el Siglo XVIII inmersa en una gran cantidad de contrastes que se recrean perfectamente en el juego. La nueva generación brilla en este aspecto.

  

París está viva, está llena de detalles y de lugares verosímiles. No faltan los enormes edificios emblemáticos de la ciudad (Notre-Damme), las calles nobles con sus casas y sus gentes, así como los suburbios. Donde todo cambia: el tipo de transeúnte, la limpieza y organización de las calles. Encontraremos elementos que solo están a un lado de la ciudad y viceversa, dando la sensación de estar en dos lugares totalmente distintos dependiendo de la zona que visitemos. Todo, además, con una gran cantidad de detalles y elementos en pantalla que nos recuerdan por qué este juego no es –en teoría- posible en PS3 y Xbox 360.

La densidad es uno de los elementos que más atractivo genera de todo lo visto y probado en Unity. Dejamos atrás espacios más amplios y abiertos de Assassin’s Creed III y Black Flag y nos encontramos en sitios concurridos como nunca antes: hay decenas y decenas de NPC en las calles haciendo sus cosas. Y mucho más diferenciados entre ellos. Una ciudad en ebullición, en lucha, que se traduce en movilización constante a cada esquina. Las altas esferas por un lado y el pueblo por otro. Son los conflictos y lo que se genera en la calle lo que hace que esta cantidad de NPC tenga todo el sentido del mundo.

Tampoco faltan los detalles que nos identifican en plena Revolución Francesa. En los interiores, enormes palacios recreados con fidelidad y que demuestran las diferencias de clases sociales. En la calle, la guillotina como un símbolo de la época, los panfletos animando a la lucha, muchas armas solo posibles en ese contexto. Todo girando alrededor de un nuevo protagonista con una historia particular: Arno Dorian, adoptado por una familia de la Orden de los Templarios al que le asesinan a su padre. Acaba en la Hermandad de los Asesinos y conocerá, por el camino, personajes históricos que van a confundir la realidad con la ficción. Como solo Assassin's Creed sabe hacer.


Personajes: historia y ficción

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Élise de la Serre. Aristócrata durante la Revolución Francesa y también hija adoptiva de François de la Serre, maestro de los templarios y padre de Arno. Se une a la Orden de los Templarios para vengar la muerte de su padre. Ambos buscan lo mismo desde dos frentes opuestos, además de ser amantes. Algo que añade todavía más picante a la relación. El hecho de ser la hermana adoptada, haber sido criados ambos bajo el mismo techo y que sean amantes será una trama clave dentro del juego. Ambos buscan venganza desde dos puntos de vista totalmente opuestos, por lo que seguramente entrarán en conflicto más pronto que tarde. Templarios ante Asesinos con amor de por medio. Alguna de las elecciones que han hecho no podrán seguir adelante en Unity. Faltará ver hasta donde llega el juego en esta trama.

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Luís XVI. En una trama como la de la Revolución Francesa no puede faltar la figura del Rey Luís XVI, al que Ubisoft ha definido como uno de los personajes más realistas que han creado gracias al potencial de las nuevas plataformas. Arno seguramente estará inmerso en alguna de las tareas que involucraron esta figura durante los días de la revolución: la lucha contra las revueltas del Gran Miedo, su oposición a la abolición de los derechos feudales, su encierro forzoso en casa y sus planes para huir de París o su escapada hacía los países bajos austríacos que no tuvo el éxito deseado. Ser rey con el pueblo en plena revuelta no es el mejor de los perfiles. Por no hablar, naturalmente, de su esposa Maria Antonieta de Austria. Archiduquesa de Austria casada con Luís XVI. Una figura que estuvo contra las cuerdas durante la revolución por los rumores que corrían alrededor de su persona.

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Napoleón Bonaparte. Militar y gobernante francés considerante uno de los comandantes más grandes de la historia y una figura que tendrá un papel importante en Unity. Participó en el bando revolucionario de la Revolución Francesa, aunque se desconocen los detalles de su rol en el juego de Ubisoft. Una figura que apoyó la revolución de París y que jugó un papel clave. Napoleón se fue hasta Córcega poco después del inicio de la Revolución Francesa, donde apoyó a la facción jacobina. Pero uno de los episodios más interesantes es posterior, en  1794 ya que se le relacionó con la caída de Maximilien Robespierre. Fue arrestado y posteriormente puesto en libertad. No sería extraño ver alguna trama en la que el protagonista de Assassin’s Creed trabaje con el famoso comandante para acabar con Robespierre y de paso dar una alegría a Augustin, el hermano pequeño del político francés. Antes de la revolución también pueden ubicarse algunos momentos en los que se trabaje con él mientras se formaba en la École Royale Militaire de París.

Maximilien Robespierre. Gran líder de los jacobinos y político francés que tuvo un papel destacado en la Revolución francesa y en los primeros años de la República. Considerado por sus enemigos como un dictador sanguinario y un ferviente defensor del terror como mecanismo como sentimiento para poder avanzar y mejorar como sociedad. Robespierre fue uno de los políticos más importantes de esa época convulsa, por lo que la relación con Arno está más que servida. Será uno de los personajes importantes en la trama política del juego, aunque faltará ver qué rol juega el protagonista de Unity. Puede formar parte de las sospechas que afloraron sobre la figura de Napoleón, puede que forme parte de misiones ideales para que Robespierre consiguiera ser uno de los líderes más importantes de la Revolución Francesa. O puede que juguemos los dos papeles a la vez. Seguramente algo tendremos que decir sobre la caída de Robespierre posterior a las divisiones políticas en el seno de la Convención Nacional y sus decisiones autoritarias.

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Marqués de Sade.  Escritor francés que fue preso del régimen de Napoleón y protagonizó diversos incidentes considerados escándalos. Su figura está relacionada con múltiples leyendas debido a su vida basada en el libertinaje más extremo. Se puede esperar cualquier cosa de este personaje y su construcción entre lo que puede ser realidad y lo que puede ser ficción. Este escritor, que era uno de los presos de la Bastilla, es trasladado días antes de la toma de la Bastilla (14 de julio de 1789) a un manicomio de Charenton. Su salida el año siguiente está marcada por los problemas derivados de tantos años sin ver a su familia y su mal estado físico y económico. Es una incógnita saber qué relación tendremos con él, si jugaremos un rol importante en su encaje en la nueva sociedad parisina y si estaremos presentes en algunos momentos históricos como el estreno de una de sus obras que acabó con altercados entre los espectadores. Posteriores detenciones o cómo escapó de la guillotina en la vida real pueden tener un papel, tal vez, en Assassin’s Creed Unity.


Jugabilidad, multijugador, gráficos


Como es habitual, el protagonista de Unity navegará muchas veces entre dos aguas, haciendo misiones para gente con la que no compartiría una cena pero que serán necesarias para poderse acercar a sus objetivos. Y Ubisoft ha decidido dar un giro importante. El sigilo y el combate van de la mano en la franquicia desde la primera de las entregas, pero en esta ocasión ir en silencio sin ser detectados es mucho más beneficioso. Los combates se complican y cuando nos enfrentamos a más de tres soldados lo más probable es que la muerte acabe acechando. Por ello, en esta ocasión calcular bien nuestros pasos e identificar los patrones de conducta de los enemigos, además de saber usar las herramientas que trae consigo Unity, será clave para poder avanzar en el desarrollo del juego. El juego ha ganado en movimientos, bloqueos y esquivos en el combate, pero no todos los rivales son recomendables para enfrentarse cara a cara.

No faltarán las mecánicas que ya hemos visto por activa y por pasiva en el título. El parkour o la habilidad de poder movernos con total libertad por el escenario mientras vamos escalando y superando todo tipo de obstáculos. Edificios, balcones, tiendas, salientes o bordillos. Todo se afronta con una gran agilidad marca de la casa con el añadido que hemos ganado en envergadura de estructuras, ya que el cambio de emplazamiento en las dos anteriores entregas los elementos arquitectónicos eran bastante distintos a los que vimos en la Italia renacentista, por poner un ejemplo.

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A todo ello se le añade un sistema de personalización que va más allá no solo de nuestro aspecto visual sino también de nuestro estilo de juego, mejorando puntos de combate, sigilo y parkour a base de la experiencia que consigamos. Cuando más tenemos, más habilidades y elementos podemos conseguir además de contar con una gran variedad de armas. Como siempre, nuestra elección cambia nuestras prioridades: un personaje con una armadura pesada será lento pero en cambio aguantará más los golpes de los enemigos. Un Arno que posteriormente podremos trasladar al cooperativo, novedad de este año.

Cuatro asesinos a la vez

Por primera vez podremos disfrutar de misiones cooperativas con cuatro jugadores: Algo que no se había integrado anteriormente y que llega como principal novedad. Lo que hemos visto hasta el momento es como cada jugador puede hacer sus propios objetivos que acaban confluyendo en uno de común entre ellos. Eso sí, de momento no se han visto in-game misiones de este estilo que realmente exploten el hecho de ser cuatro jugadores jugando.

La acumulación está ahí, pero se espera que de cara a las misiones que no hemos visto esto cambie y se aproveche el hecho de ser varios jugadores a la vez. Cada uno además podrá tener un rol distinto que va desde curar a los demás o dar munición extra a los compañeros. Antes de empezar se podrán equilibrar los perks y los estilos para hacer que la experiencia esté equilibrada, según explicó Ubisoft. Esta modalidad sustituye el competitivo de las últimas entregas. La compañía siempre penso en hacer un cooperativo para Assassin’s Creed, pero admitieron que era un tema complicado de resolver y que en todo caso, siempre lo plantearon como algo más tipo cooperación que no confrontación. Y así ha sido.

Distritos de París a 900p

El apartado visual del juego es otro de los grandes reclamos que faltará ver si cumple o no. De momento, lo visto invita al optimismo. Se han recreado siete distritos de París con una gran fidelidad, escala casi 1:1, llenos de contrastes y una gran cantidad de detalles. El motor Anvil permite crear personajes realistas en términos de animaciones y diseño, a lo que se suma la gran cantidad de NPC que podemos ver en pantalla. Pero como es habitual, es el diseño el que se lleva la palma del juego. Entra por la vista, es capaz de trasladarnos casi 300 años hacía atrás y sentirnos en medio de la Revolución Francesa gracias al cuidado de todos los elementos históricos: arquitectura, vestimenta, interiores, instituciones. Todo.

Eso sí, a nivel técnico las decisiones no han estado exentas de polémica. La famosa batalla de las resoluciones también llega a Unity. El juego funcionará a 900p y 30 frames por segundo en las consolas Next Gen. Hay varios casos que han mostrado facilidad para conseguir los 1080p en Playstation 4 y rebajarlo en Xbox One, pero aquí habrá “paridad”, palabra que se ha criticado  desde buena parte de los usuarios. Se explicó que Ubisoft tenía un acuerdo con Microsoft para no hacer diferencias en este sentido, pero posteriormente la compañía explicó que no: Assassin’s Creed Unity no consigue alcanzar los 1080p en ninguna de las dos consolas.

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Algunos nombres. En el proyecto participan decenas de personas. Por primera vez habrá tres compositores para la banda sonora: Sarah Schachner, Chris Titon y Ryan Amon. En guión y argumento también hay varias manos en ello. El historiador Jean Clement Martin es un consultor de Ubisoft para Travis Stout, encargado de la historia principal, y de Ceri Young, que se trabaja en las misiones cooperativas. Una tercera figura, Russell Lee, es el hombre que diseña las misiones secundarias donde en  se ubicarán gran parte de los personajes históricos, según explicó Ubisoft. Son algunas de las caras visibles de un equipo de desarrollo que espera encajar todas las piezas del puzle de este Unity.

Asesinos contra templarios

La semana que viene saldremos de dudas con uno de los juegos más esperados de este 2014. Assassin’s Creed Unity lucha no solo contra varios títulos de aventura/sandbox que han aparecido o aparecerán antes de fin de año, lucha también contra su propia fórmula. A lo largo de la cobertura del juego hemos identificado peligros y problemas que arrastra la saga y que no consigue corregir con éxito entre otras cosas por el escaso espacio de tiempo que hay entre una entrega y otra. Aun así, Unity se espera con ilusión: por tiempo de desarrollo, por ser un proyecto enfocado exclusivamente a la nueva generación de consolas y porque tiene muchos atractivos sobre el papel que van desde el emplazamiento hasta el modo cooperativo. Sigue la lucha entre asesinos y templarios.

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