The Amazing Spider-Man 2
The Amazing Spider-Man 2
Carátula de The Amazing Spider-Man 2

The Amazing Spider-Man 2

Javi Andrés javi__andres

El trepa-muros regresa a la mecánica de juego que mejor conoce con The Amazing Spider-Man 2, un sandbox demasiado enredado con la correspondencia con el filme y con las mecánicas tradicionales de la serie de Activision y ahora Beenox. Misiones, agilidad, villanos y combates en una propuesta de nuevo eficaz pero nada fresca.

Son muchos ya los videojuegos bajo el sello Spider-Man, y muchos los sandbox que pueblan la escena actual, también en cuestión de superhéroes o protagonistas con superpoderes. No hay sitio para todos, y solo los destacables y que introducen factores realmente innovadores o menos trillados saben hacerse un hueco en el género de GTA o inFamous, el género de las misiones de recadero y las ciudades repletas de NPCs con encargos. En 2004 Activision y Treyarch sorprendieron al mundo con Spider-Man 2, videojuego oficial de la película homónima a cargo de Sam Raimi. La estela de títulos del Hombre Araña sigue, diez años después con un gameplay muy similar a aquel solo que pulido y pensado para amortizar los sitemas sobre los que se lanza, especialmente PS3, Xbox 360 y Wii U. También con ediciones similares pero más pulidas para PC, PlayStation 4 y Xbox One (retrasada), The Amazing Spider-Man 2 no es ninguna sorpresa y vuelve a intentar jugar en la liga que mejor sabe, sin despuntes pero sin tropiezos.

Ágil, rápido, versátil y elástico, el nuevo y jovencito pero ya más experto Peter Parker se mueve entre rascacielos neoyorquinos con un balanceo aún más fluido y realista que en el anterior y primer Amazing. Los estudios Beenox, como es deseable y esperábamos, no se conforman con ampliar la trama y las misiones sino que además aprovechan para perfilar determinados aspectos técnicos que desde luego necesitaban una puesta a punto respecto a lo visto y oído en la producción de 2012. En ningún momento se alcanzan niveles verdaderamente destacables, pero quedan perceptibles las tareas de mejora audiovisual que se han impuesto al título, suaves pero notorias.

Casi dos años de desarrollo sobre una base implantada que buscaba recuperar los mejores tiempos de la saga, solo buscando perfilar y ajustar, a la par que ampliar como toda secuela continuista. Pero, en un momento donde dan que hablar títulos como el siempre referencial Batman: Arkham City con su sucesor Arkham Origins, inFamous: Second Son, Grand Theft Auto V, el inminente y algo dubitativo Watch_Dogs, Saint's Row IV o LEGO Marvel Super Heroes... ¿tiene cabida este The Amazing Spider-Man 2? ¿Cómo compite en semejante categoría de juegos abarrotada? ¿Basta con el peso del personaje y el nuevo largometraje? Sus creadores no consiguen darnos la experiencia jugable, variada y visual que hoy exige el género de las tareas en ciudades.

La respuesta inicial a estas preguntas recae en los hombros del resbaladizo protagonista, el atractivo de manejar al trepa-muros en vuelo con telarañas que enganchar a cualquier superficie, en combate contra inconfundibles y míticos villanos, o en misiones principales que guían una nueva trama que, aunque parte de los acontecimientos de la última película, también abre una buena gama de líneas argumentales inéditas, paralelas y ampliadoras. Como en el primer juego, aquí hay mucha más historia que en la película, más personajes, más detalles, etc. Y, en general, bien contada. Villanos como el Duende Verde, Alistair Smythe, Gata Negra, Kraven o Kingpin se verán las caras contra el alter-ego de Parker. No faltan tampoco los cameos inesperados o guiños, muy en la línea de la serie, un aspecto minúsculo pero también presente.

El Spidey algo más ágil, pero el de siempre

No se puede pedir menos a una secuela que evoluciones. Sus creadores se han mostrado siempre conscientes de las facetas a perfeccionar respecto al primer The Amazing Spider-Man. Como fomento principal, el combate. En este segundo videojuego oficial de The Amazing las peleas cuerpo a cuerpo mejoran hasta tal punto que casi nos permiten decir que hablamos de un videojuego distinto, muchísimo mejor diseñado y más satisfacotiro en manejo, precisión y técnicas. Spidey se mueve ahora con bastante gama de golpes y trucos con las telarañas, desde enredar a enemigos en las alturas dejándolos colgados boca abajo hasta atraerlos de un tirón para darles una patada que los desplace y dañe mucísimo o crear una trampa de red que los haga tropezar para después machacarlos en el suelo. A medida que el personaje mejora y el jugador progresa, el plantel de combinaciones de botones -y con ello ataques y esquivos- es magnífico.

Esta eficacia de comandos se traslada bien a la pantalla, con un Spider-Man que manifiesta soltura, fuerza y total flexibilidad. Volteretas, carreras por las paredes, patadas altas con salto, llaves con giro o deslizamientos hacen de cada combate -muchísimos a lo largo de la abierta aventura- un espectáculo de acrobacias y telarañas en cualquier dirección. Eso sí, la dificultad sigue siendo tibia, con una Inteligencia Artificial muy plana que solo nos manda grupos de enemigos reducidos y nunca dejándonos con más de dos rivales atacantes a la vez. Se forman amenazantes grupos de matones alrededor del protagonista, sí, pero grupos donde las agresiones vienen de dos en dos como mucho. Un fallo habitual del género sandbox.

Desde luego, al menos se ha ganado en realismo de imagen, físicas y variedad visual de movimientos. Esto se refleja también en el balanceo entre edificios, el transporte clásico para desplazarnos a toda velocidad por la ahora ligeramente más grande Nueva York. Spidey se mueve mejor, con mayor fluidez y posibilidades de vuelo o carrera a medida que progresa y domina disciplinas como la doble telaraña o la atracción para caer encima de vehículos concretos, semáforos o farolas. La distancia de dibujado es superior pero aún no nítida en la lejanía, lo que permite planificar con mayor soltura que en el anterior capítulo las rutas de un punto a otro, marcados con balizas, también con opción de trazado en el mapa (rotable o estático). Moverse a toda velocidad entre encargos, combatir a matones y villanos que actúan como jefes finales y afrontar las mecánicas de sigilo o pequeños desafíos que intercala esbozan todo lo que encontraremos en este título. Ninguna sorpresa.

"Un gran poder conlleva..."

Como en la película y la historia original, la muerte del Tío Ben hace a Peter Parker replantearse toda su existencia y futuro con estos nuevos superpoderes. El videojuego The Amazing Spider-Man 2 dispone tres niveles de dificultad, el más alto tampoco especialmente arduo pero sí más a medida de jugadores habituales y buenos conocedores del género y el personaje de acción. Las primeras misiones, prácticamente guiadas y con esta historia de miedo y venganza como gancho, sirven de tutoriales para enseñar al jugador los comandos básicos, no demasiados y que pronto le dejarán dar los primeros golpes, esquivos y balanceos entre rascacielos y sobre el tráfico de Manhattan. Eso sí, volvemos a encontrar una recreación de la ciudad muy parecida al juego anterior, una Nueva York que repite bastante los modelos de coche, de peatones y ciertos elementos de mobiliario urbano reiterativos.

Mediante el sistema de combate tradicional, Spidey se alerta con los peligros ralentizándose levemente el tiempo a su alrededor y colocándose sobre su cabeza unas señales exclamatorias que advierten visual y eficazmente al jugador del peligro inminente y de que debe pulsar un comando de esquivo rápidamente. Recuerda a los anteriores juegos de la franquicia y al eficaz combate de Batman Arkham. Las mejoras en este campo van, como decíamos, en la mayor espectacularidad y versatilidad de cadenas de comandos con y sin telaraña para dañar, acercar, engañar y atrapar a los rivales. Determinadas misiones o enfrentamientos más peligrosos exigen emplear técnicas específicas, o incluso movernos depsacio para pasar desapercibidos. Los jefes finales -todos conocidos por el habitual del personaje- disponen mecánicas de combate basadas en la observación y esquvio para encontrar el momento de ataque. Nada nuevo, pero son las mejores peleas y rompen un poco con la monotonía frecuente.

Lo cierto es que estamos ante un juego repetitivo, no demasiado largo y ni mucho menos innovador. Su gran baza son los nuevos villanos con los que nos las veremos y la absoluta fidelidad homologada con el largometraje homónimo estrenado hace poco. Ver de nuevo a Spider-Man en movimiento se beneficia de un superior sistema de físicas y animaciones, que lo hace retorcerse en los cielos a toda velocidad y con movimientos de su cuerpo muy coherentes y creíbles. También se logra un realismo enfatizado con el comportamiento de las telarañas, cómo se estiran y actúan, su caída suave al suelo, su rugosidad...

Eso sí, a cambio, todo el diseño del entorno, la ciudad y especialmente los edificios en sus partes altas, no está al nivel que se ha visto en otros sandbox, por ejemplo GTA V. Demasiada textura plana y superposiciones de paneles de ventanas o azoteas con la misma disposición quedan rápidamente a la vista en esta nueva versión virtual de Nueva York. Como producto de licencia puede valer, pero para los auténticos conocedores del género que hayan visitado la Seattle de inFamous Second Son o la Los Santos de GTA V esta urbe se queda en ridículo por su no del todo animada vida peatonal o tráfico cambiante. La iluminación sale mejor parada, especialmente en interiores o dibujando estampas atmosféricas, ambiente de día-noche, relfejos en los cristales y charcos, etc.

Además de ir de un punto a otro aceptando encargos de personajes centrales y siguiendo las líneas argumentales principales, narradas con secuencias cinemáticas sin demasiados alardes, hay otra gran sarta de misiones basadas en ayudar al ciudadano indefenso o a algunos nombres misteriosos que al final tendrán mucho que decir si cumplimos todos sus recados. Persecuciones, boicoteo de secuestros, búsquedas o infiltraciones para descubrir algo celosamente guardado se dan la mano de tareas más desenfadadas y a veces hasta curiosas como sacar fotos de una determinada situación o intentar convencer a otro personaje a base de ser pesados de que siga un camino más ético al que pretende.

En cuestión de sonido, The Amazing Spider-Man 2 cumple como lo hace su faceta gráfica. Pero no busca ni mucho menos ir más allá y ser una gran superproducción de género. La música acompaña bien, con algunas piezas directamente tomadas de la película y adaptadas al juego, intentando la épica de los largometrajes. Las voces de los peatones son cambiantes y sus interpretaciones solo aceptables, lo justo para envolvernos en una atmósfera neoyorquina que conoce la existencia del superhéroe. La gama de efectos de audio, por su parte,  funciona como cabría esperar y dispone un buen abanico de golpes, sonidos, matices, etc. para cada situación y atmósfera.

LO MEJOR

  • Los combos telaraña-golpes, coreográficos, versátiles y variados.
  • Los villanos y sus historias.

LO PEOR

  • No es nada fresco, el mismo sandbox de siempre con la agilidad de Spider-Man.
  • No es muy largo, ni desafiante, la IA es pobre.
  • Repetitivo en combates y situaciones.
  • Resulta un sandbox del montón.

CONCLUSIÓN

The Amazing Spider-Man 2 es un juego de licencia tradicional, respetuoso con la nueva película y sus puntos álgidos pero que de paso aprovecha para ampliar algunos arcos argumentales o llenar de villanos y rostros conocidos sus misiones más interesantes. Como sandbox urbano de superhéroes al estilo de los antiguos Spider-Man 2 de Treyarch, Batman: Akrham City o LEGO Marvel Super Heroes, los estudios Beenox esta vez se esfuerzan por mejorar el combate y algunos puntos audiovisuales que eran criticables. No lo consiguen de forma notoria, éste es un sandbox muy del montón. A medida que Spidey aprende técnicas y las cosas se van poniendo más difíciles -siempre sin pasarse dada su suave dificultad- el juego gana enteros. Empieza como el enésimo título donde cumplir encargos y seguir la historia, pero la constante cascada de cameos de algunas misiones más interesantes le dan ese punto atractivo que tanto el fan habitual como el niño que solo ha visto la nueva película y poco más podrán quizá disfrutar. O no. Activision no debe dejar que se agote la fórmula -si no está agotada ya- y queda muy poco para que se queme del todo. Aún funciona y busca perfeccionarse, siempre es divertido el balanceo entre rascacielos, pero no queda claro que el Hombre Araña pueda aguantar dos o tres juegos más con esta ya clasiquísima disposición y no del todo puntero acabado técnico.

5.8

Mejorable

Puede tener elementos aceptables y entretener, pero en general es una experiencia que no dejará huella.