SMITE
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Carátula de SMITE

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Saúl González

Tras debutar con Global Agenda y afianzarse con Tribes: Ascend, Hi-Rez Studios vuelve a la carga con un nuevo título multijugador, SMITE: The Battleground of the Gods, con el que pretende hacerse un hueco en el cada vez más concurrido género de los MOBA gracias a un giro de tuerca a la fórmula bastante interesante.

Después de estar casi año y medio en fase beta, Hi-Rez Studios lanzó de forma oficial el pasado 25 de marzo SMITE, un nuevo MOBA F2P que busca darle un soplo de aire fresco al género gracias a su cámara y a su control. Y es que SMITE poco a poco ha ido ganando popularidad entre los amantes del género cosechando un gran éxito que le ha permitido organizar un torneo con motivo de su lanzamiento oficial durante el fin de semana del 28 al 30 de marzo en el que había 200.000 dólares en premios, la mitad de ellos conseguidos gracias al dinero obtenido de los jugadores durante la fase beta. Y es que, gracias a su vista en tercera persona y a su control de movimiento con el teclado en vez de con el ratón, SMITE se ha alejado un poco de los MOBA clásicos acercándose un poco más a los MMO e incluso a los juegos de acción y convirtiéndose en una buena alternativa para cualquier tipo de jugador.

Pero, ¿qué es un MOBA?

Tras la explosión de popularidad que han sufrido los MOBA durante el pasado 2013 muchos de vosotros ya conoceréis de sobras el género que está causando furor en el mundo de los videojuegos pero, por si acaso, nunca viene de más que recordemos sus bases jugables para después explicaros las diferencias que hacen de SMITE un juego tan característico. En una partida estándar, dos equipos compuestos por cinco jugadores se enfrentan en un mapa simétrico en el que tendrán como objetivo destruir la base rival. Para conseguirlo tendrán que abrirse paso por uno o varios de los tres caminos que conducen a la susodicha base, teniendo que eliminar en su avance a los miembros del equipo rival, a los minions (personajes controlados por la IA) y a las torres de defensa esparcidas a lo largo del recorrido.

Además, entre los diferentes caminos hay una zona llamada jungla en la que no hay torre alguna pero en la que se encuentran una serie de monstruos neutrales que se pueden eliminar para conseguir diferentes recompensas en forma de bonificadores que servirán para infligir más daño, recuperar velozmente la vida o el maná y para aumentar la cantidad de experiencia u oro. Esta fórmula aparentemente tan sencilla es la punta del iceberg de una mecánica de juego mucho más profunda en la que contar con un equipo equilibrado, saber comprar el equipo adecuado o intuir que zona debemos atacar en cada momento son solo algunos de los factores que pueden decidir el resultado de la partida.

Los dioses como protagonistas

En lugar de inventar un universo propio con su historia y sus personajes, los creadores de SMITE han decidido con acierto no complicarse la vida y recurrir a la mitología, ya sea romana, griega, china, nórdica, egipcia hindú o maya, para poner a la disposición de los jugadores un elenco de más de 50 dioses jugables, cada uno con su rol en la batalla y con sus propias habilidades. Además, al ser muchos de ellos ya conocidos por los jugadores resulta más fácil empatizar con los personajes a controlar y mucho más cercano a la hora de disputar las primeras partidas. Por supuesto dependiendo del rol y de las habilidades habrá dioses ideales para los jugadores noveles y otros más poderosos pero difíciles de manejar que solo estarán al alcance de los jugadores más experimentados y hábiles.

Buscando marcar la diferencia

Hasta ahora los MOBA optaban por tener una cámara aérea y un control de movimiento basado en los clics de ratón pero Hi-Rez Studios ha pensado que la forma más fácil y rápida de abrirse paso en el género es romper con algunas de sus bases y optar por una cámara en tercera persona y por un control de movimiento basado en el teclado. El cambio de cámara influye de forma considerable en la jugabilidad dado que la perspectiva es prácticamente igual a la de un juego de acción haciendo que nuestra pericia apuntando con el ratón cobre más importancia que en ningún otro MOBA. Ahora la habilidad del jugador a la hora de apuntar con precisión y de desatar el poder correcto en el momento adecuado es más importante que nunca. Eso sí, la sensación al principio será un poco rara, dado que nuestra intención natural con esta perspectiva será la de intentar apuntar hacia todos los lados cuando en SMITE solo podemos dirigir nuestra mira de forma horizontal, algo a lo que nos acostumbraremos tras las primeras partidas.

En cuanto al movimiento, en vez de usar el típico sistema de clics por el ratón, Hi-Rez Studios se ha decidido por el típico control de los MMO o los juegos de acción. Para desplazar a nuestro personaje usaremos las más que familiares teclas WASD y la barra espaciadora para realizar los saltos. Esto, junto a la cámara y al sistema de apuntado, hace que el jugador consiga sumergirse más en la partida gracias a una mayor sensación de control sobre el héroe que están manejando. Estos no son los únicos cambios con los que cuenta SMITE, dado que en el modo de juego estándar de los MOBA (Conquista en este caso) también cuenta con algunas características bastante interesantes, como los fénix guardianes que deberemos de eliminar justo antes de acceder a la base enemiga y que podrán resucitar pasado un tiempo y el combate final que deberemos de librar contra el poderoso Titán que se encuentra en la susodicha base y que, al derrotarlo, nos otorgará la victoria. Este combate final recuerda también bastante a algunos campos de batalla de sobra conocidos por los amantes de los MMO dándole a su vez otro soplo de aire fresco. El resto de las mecánicas de juego son bastante parecidas a las de sus rivales aunque en cuanto a los bonificadores de objetos y el número de habilidades Hi-Rez Studios ha decidió usar un patrón más sencillo para el usuario y, por lo tanto, más cercano al de League of Legends, alejándose de la profundidad de  Heroes of Newerth o, sobre todo, de DOTA 2.

En la variedad está el gusto

Además de los cambios en la cámara y en el control del personaje otro de los puntos fuertes de SMITE está en su gran variedad de modos de juego que nos ofrecen alternativas bastante divertidas a los enfrentamientos más clásicos que están reflejados en el modo Conquista. Así pues contaremos también con la posibilidad de disfrutar del modo Torneo, en el que se enfrentarán dos equipos de tres jugadores en un mapa con una sola calle y con algo de jungla, del modo Asalto en el que se disputan batallas de cinco contra cinco de nuevo en un mapa con una sola calle aunque esta vez sin jungla, del modo Dominación, en el que podremos crear partidas personalizadas y del modo Arena, en el que no habrá torres ni extraños caminos, sino que los dos equipos de cinco jugadores se enfrentarán en una arena en la que el resultado de la batalla se decidirá cuando uno de los dos se quede sin puntos. Estos puntos se van perdiendo cada vez que los minions de un equipo atraviesan un portal en la base rival o que cada vez que uno de los miembros del grupo cae eliminado por el acero enemigo.

Si estos modos de juego os parecen pocos debéis de saber que SMITE también cuenta con unos cuantos modos de práctica y, cómo no,  con las vertientes competitivas de los modos Conquista y Arena y con un modo Justa que enfrenta tan solo a dos jugadores. Evidentemente estos modos competitivos vienen acompañados de sus divisiones y clasificaciones correspondientes. Estas divisiones van de la bronce a la diamante y reúnen a los jugadores según su nivel. Además, para añadirle más salsa a los modos de juego SMITE incorpora una herramienta de Twitch gracias a la cual podremos ver partidas dentro del propio título o retransmitirlas nosotros mismos si así lo queremos. Hi-Rez Studios ha pensado en la popularidad que pueden otorgarle estas retransmisiones y por eso recompensan a todos aquellos que hagan streamings de sus partidas de SMITE con puntos de favor (que sirven para comprar héroes dentro del juego) o incluso con un aspecto Twitch personalizado.

El F2P en SMITE

Como todo juego F2P, SMITE basa su modelo de negocio en los micropagos gracias a los cuales podremos adquirir gemas que nos servirán a su vez para comprar cambios de nombre para nuestra cuenta, paquetes de voces, dioses y aspectos para los mismos. Cabe destacar que Hi-Rez Studios ofrece la posibilidad de pagar tan solo 23,99€ para comprar todos los dioses, incluyendo a todas las nuevas deidades que salgan en un futuro próximo para SMITE. Esta es sin duda una operación ideal para todos aquellos que queden completamente enganchados a este nuevo MOBA. Eso sí, si preferís no pasar por caja no os asustéis porque todos los dioses del juego los podremos ir desbloqueando gracias a los puntos de Favor obtendremos al finalizar nuestras partidas. Estos puntos también sirven para desbloquear algunos aspectos pero nunca para los paquetes de voces o para el cambio de nombre, por lo menos de momento.

Apartado técnico

Hablemos para finalizar de los entresijos técnicos de SMITE. Aunque quizás esto sea lo menos importante en el género de los MOBA, un apartado técnico sólido y bien trabajado siempre ayuda a captar nuevos jugadores. SMITE está desarrollado bajo el motor gráfico Unreal Engine 3 (complementado con el motor físico Havok) lo que permite que nos encontremos con un juego bastante bueno en lo visual sobre todo en lo que a los efectos de los poderes de los dioses se refiere. Es cierto que los escenarios  no están demasiado detallados y que los primeros dioses que salieron a la luz para el juego durante la beta no están tan bien trabajados como el resto (algo que sus creadores ya están solucionando) pero a rasgos generales y gracias a su apartado artístico SMITE no entrará fácilmente por los ojos.

Los sonidos de los diversos poderes son más que correctos y además Hi-Rez Studios ha implementado una herramienta para lanzar mensajes de voz rápidos que nos permitirán comunicarnos con nuestros aliados pulsando tan solo un par de botones y que recuerda bastante al utilizado por Counter Strike. Eso sí, la música, pese a que va cambiando de ritmo durante la partida, no es nada del otro mundo y las voces del juego se encuentran en inglés aunque los textos los podréis leer en castellano.

LO MEJOR

  • La cámara en tercera persona y el control. La habilidad de los jugadores para apuntar y para lanzar las habilidades en el momento adecuado cobrará más protagonismo que nunca.
  • La cantidad de modos de juego alternativos. En especial el modo Arena que es una bendita locura tremendamente divertida.
  • La herramienta de Twitch incorporada y con recompensas por retransmitir nuestras partidas.
  • El modelo de negocio. Puedes pagar 23,99 € y llevarte todos los héroes actuales y los futuros.

LO PEOR

  • Los dioses más antiguos no tienen la misma calidad a nivel gráfico que los últimos que se han incorporado al listado.
  • El sistema para apuntar le resultará raro a algunos jugadores durante las primeras partidas.
  • Frustrante para el jugador novel.

CONCLUSIÓN

Hi-Rez Studios ha conseguido lo que quería con SMITE: abrirse un hueco en el cada vez más concurrido género de los MOBA. ¿Cómo lo ha hecho? Dando un giro a la mecánica jugable gracias a un cambio de cámara y a un control diferente (además de otros pequeños detalles) que lo acercan más a un juego de acción o a un MMO. Se acabó hacer clic sobre un enemigo para realizar ciertos tipos de ataque de forma automática, en SMITE hasta el golpe más básico necesita ser ejecutado por el jugador cobrando un gran protagonismo la habilidad para apuntar que tenga el mismo. Además todos estos factores hacen que la experiencia de juego sea mucho más absorbente y adictiva y que el género pueda expandirse a nuevos tipos de jugadores gracias a este soplo de aire fresco.

Por si fuera poco, el título cuenta con una buena cantidad de modos de juego que proporcionan una buena diversión alternativa al clásico modo Conquista (en especial gracias al modo Arena), con ligas y clasificaciones para los jugadores más competitivos y con una herramienta de Twitch integrada en SMITE con la que podremos ver partidas tanto de profesionales como de otros jugadores además de poder realizar nuestros propios streamings que pueden llegarnos a dar recompensas en el juego.Otro detalle interesante es el modelo de negocio por el que ha optado Hi-Rez Studios. Además de los habituales micropagos podremos comprar un paquete con todos los dioses que hay actualmente en SMITE y todos los que lleguen en un futuro por tan solo 23,99 € aunque también podremos desbloquearlos con créditos que conseguiremos durante el juego, siendo contenido exclusivo de pago tan solo los paquete de voces, el cambio de nombre de cuenta y alguno aspectos para los personajes.

Para dar la puntilla, el juego está desarrollado bajo el motor Unreal Engine 3 gracias al cual los dioses y sus poderes son muy atractivos a nivel visual aunque en este sentido sí que hay una pequeña pega y es que las primeras deidades que llegaron a este F2P se ven peor que las incorporadas más recientemente, aunque los desarrolladores ya se encuentran trabajando en esto. En definitiva SMITE es un soplo de aire fresco que agradará a todos los amantes de los MOBA y que además puede ser una buena alternativa para todos aquellos que aún no se hayan enganchado a este género que cada día está causando más locura en el mundo.

8.8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.