Final Fantasy X | X-2 HD Remaster
Final Fantasy X | X-2 HD Remaster
Carátula de Final Fantasy X | X-2 HD Remaster

Final Fantasy X/X-2 Remastered

Cesar Otero

Square recupera dos de sus entregas Final de la pasada generación para someterlas a un lavado de cara HD. Tidus, Yuna, Rikku, los Eones, Spira y el temible Sinh regresan con Final Fantasy X y Final Fantasy X-2 HD Remastered. ¿Os apetece un bocado de pura nostalgia Japan RPG en PlayStation 3 y PS Vita?

“Listen to my story. This may be our last chance…”

*NOTA*: Este análisis es de la versión HD de Final Fantasy X y X-2. Para conocer más en profundidad elementos como la trama, los personajes, el sistema de combate o la duración, podéis consultar en estos links los análisis de Final Fantasy X, de su secuela Final Fantasy X-2 y del contenido de la versión Internacional de X-2 junto a Last Mission  

Icono
‘Culpable’ de convertir en mítico al Japan RPG, de salvar a una empresa que se hundía y elevarla en prestigio hasta convertirse en una de las firmas por excelencia del sector, Final Fantasy y Square están ligados para siempre a los juegos de rol y a la propia historia del videojuego. Presente desde la 3ª Generación, el género del RPG, sus reglas y fundamentos, cimientos y jugabilidad, deben buena parte a esta saga concebida por un creativo único, el insigne Hironobu Sakaguchi –cómo se le echa de menos cada vez más y más-; por un artista de personajes que ha ido estableciendo el estilo visual de la saga en cada entrega, sistema y generación, el maestro Yoshitaka Amano; y por un músico irrepetible, el John Williams nipón de los videojuegos Nobuo Uematsu. Estos tres genios, junto a un ejército de guionistas, diseñadores, grafistas, artistas y desarrolladores, lograron que esa fantasía final no fuese más que el principio.

Aquella época fue dorada, maravillosa, única e irrepetible para todos los que la vivimos, los que crecimos con ella y tuvimos la suerte de descubrir de primera mano cúspides como FFVII, vueltas al clasicismo como el magistral FFIX, o el colofón en Super Nes que fue la historia de Terra en FFVI. Ahora, en este momento, Lightning, Sera y (el eterno) XIII Versus son el presente, junto con las incursiones online MMO de FFXIV A Realm Reborn. Los tiempos cambiantes y los hijos de dragones, brujos solitarios y títulos de antaño renardecidos por el Kickstarter (Wasteland 2, Torment: Tides of Numenera) han aupado al rol occidental en la lucha por el trono de los combates, la magia y el favor y prestigio del público y el sector, algo antaño trono exclusivo del Japan RPG. La nostalgia gamer vuelve a ser usada como poderosa arma. Y utilizando el tan de moda recopilatorio HD, Squaresoft –nombre que hay que usar cuando hablamos de los FF que se crearon en su época- nos brinda a los usuarios de PlayStation 3 y PS Vita las versiones remasterizadas de Final Fantasy X y su desenfadada secuela X-2 -que no dejó a nadie indiferente hace una década.  Ambos vuelven en Final Fantasy X/X-2 HD Remastered al viejo continente tras más de diez años desde su lanzamiento –Tempus Fugit-, y lo hacen en su versión más completa incluyendo cosas como los extras de la versión Internacional, hasta ahora patrimonio del mercado nipón y carne de importación. Y otros mucho más curiosos destinados a desatar la rumorología en redes y foros.

Bliztball
Tras regresar a sus inicios con el mágico Final Fantasy IX, Square, decidió pegarle un giro a algunos elementos de la serie y llevar su coronada IP a los circuitos ‘next gen’ de PlayStation 2. Tres directores, dos co-compositores junto a Nobuo Uematsu y con Yoshinori Kitase de productor ya que el mítico Hironobu Sakaguchi se bajó de la silla de director para convertirse en productor ejecutivo, Final Fantasy X ya avisó del viaje que estábamos a punto de emprender con su inicio, musicado con el íntimo piano de To Zanarkand y seguido de la mayor novedad en la saga: voces de actores para narrarnos la historia. Ambientado en el mundo de Spira, el juego volvía a enarbolar un universo de futurismo y tecnología en el que la magia apenas sobrevive. Sobre todo en su inicio, que ya demostraba la potencia de PS2 al mostrarnos una panorámica alrededor de Tidus (la primera vez que lo manejamos) en esa ciudad urbana futurista de enorme escala. Y de ahí a una de las CGs más recordadas de la serie, ya que el impactante tema Dark Metal de Other World chocaba radicalmente con el clasicismo de Uematsu en una pieza de video tan espectacular como perfecta en su ejecución.


Y lo mejor es que todo sigue ahí, todo, como si no hubieran pasado ya más de diez años. Yuna, Tidus, Auron, Lulu, Rikku, Wakka, Paine, el Blitzball, las esferas, Sinh, las invocaciones… Y una de las mejores historias de amor de toda la serie, coronada por CGs tan tan recordadas como Yuna caminando sobre las aguas, o el famoso beso de la pareja protagonista en un escenario de romanticismo absoluto. Son momentos que a algunos se nos grabaron, y que no han perdido un ápice de fuerza en una trama en general guiada que nos lleva a atravesar tres subcontinentes poblados de misiones, batallas y NPCs carismáticos. Para aquellos que no lo han jugado aún, FFX les brinda una historia épica a nivel emocional y de acción, creciente en drama y complejidad, aunque no exenta de humor, ternura y personajes con los que es imposible no empatizar. Y que como buen Japan RPG exige muchas horas para sacarle todos sus secretos y subir de nivel a nuestro grupo para enfrentarnos a un puñado de Jefes que nos lo harán pasar mal en cuanto a batirles en el considerado por una parte de los fans como el último gran Final, además de ser uno de los más queridos de toda la saga.

Para realizar esta compilación HD se han usado las versiones internacionales de la serie, que contienen elementos que en mercados como el americano no han visto aún. El sistema de evolución de habilidades y parámetros de personajes se representó mediante el Tablero de Esferas, que en su opción Avanzada –también lo había en Básico- permitía una libertad de desarrollo tal que podíamos convertir a personajes como Yuna, más experta en magia, en una experta en ataques físicos, y a otros como Auron, de espadachín a sanador. La novedad de esta versión HD introduce al público USA en esta opción a elegir del tablero, con una cuadrícula en la que los personajes comienzan desde la mitad y donde podréis escoger cualquier camino. Pero habrá menos nudos y por tanto un decreciente número de mejoras disponibles, suponiendo un auténtico nuevo desafío. FF XD incluye también nuevas habilidades junto a nuevos superjefes como Dark Aeons y Penance, aunque de nuevo reseñamos que esto no es una novedad para los fans europeos del juego, ya que en su momento el contenido de los Dark Aeons y la batalla contra Penance sí llegó al viejo continente en la versión PAL del juego.

Otro de los apartados esenciales de todo RPG, su sistema de combate, sigue siendo tan bueno como antaño. Square cambió el sistema ATB por el CTB para FF X, basado en turnos y en la velocidad de cada personaje. A mayor velocidad, más turnos tenemos, por lo que el atributo Velocidad cobra una importancia esencial en el juego. Al tocarnos un turno, automáticamente se detienen el resto de acciones, por lo que podemos centrarnos más en la planificación de una estrategia y no tanto en la rapidez de nuestros reflejos. También podemos cambiar a otros personajes sobre la marcha, en plena batalla (de nuevo con tres personajes simultáneos). En cuanto a otro sello de la serie, Los Limit Breaks ahora se llaman Overdrives o Turbos, requiriendo muchas veces la pulsación de botones. Y  las invocaciones -los Aeons/Eónes aquí-, permanecerán con nosotros en vez de limitarse a golpear y marcharse hasta que el enemigo sea derrotado, el Eón caiga, o le demos la orden de retirada. Divertido, lleno de posibilidades y aún con mucho que enseñar a sistemas de combate de JRPGs actuales más centrados en la pura acción, la remasterización de FF X destaca por una interfaz más clara –fuera el azul característico del fondo de menús, cambiado ahora por un violeta más suave a la vista-, con un nuevo tipo de letra para leer mejor cada comando, orden y línea de diálogo en castellano.

“It’s Showtime, girls”

Disponibles por separado en Japón, en Europa tenemos en un mismo pack a los dos FFX, la entrega original y su particular secuela. Rompedor en su momento, Final Fantasy X-2 supuso la primera vez tras 10 capítulos numerados que en Square –ya con la coletilla Enix tras la fusión- hicieron una secuela directa de una de sus entregas. FFX-2 continuó la historia de Tidus y Yuna tras el ambiguo final del anterior, rompiendo el tono auto-conclusivo de cada capítulo de la serie. Pero mucho cambió de una a otra. Yuna ya no era una invocadora de aspecto inocente, sino que el nuevo director de juego le cambió la personalidad a nivel físico y narrativo, dándole un look y actitud bien distinto y alejado del anterior para formar parte del grupo de las YuRiPa, en el que también intervienen una Rikku mucho más sexy de lo que la recordábamos en FFX y la debutante Payne. La hemos denominado como una entrega rompedora, y es que X-2 lo fue en su momento,  aparte de por ser una secuela, por contener varios finales -algo visto pocas veces en la saga-, presentando un tono mucho más light, más festivo, y además era el primer juego sin Nobuo Uematsu tras la batuta. Abrazando, haciendo suyo por completo el estilo festivalero, colorista y vitalista del Japan Pop, la intro inicial de Yuna cantando convertida en una Japan Idol es toda una declaración de intenciones de por dónde se van a mover las cosas en el juego.

Si se le compara directamente, está muy claro que X-2 se presenta como una continuación por debajo de FFX, alejada de los cánones de su antecesor y con una historia mucho más relajada de lo que es habitual en un FF y con mucho menos carga dramática e intensidad. Festivalero, alejado del drama y con algunas escenas/personajes que nos dejaron usando una expresión de internet con la cara de ‘WTF?’ en su momento –la introducción del personaje de Hermano por ejemplo-, la historia de las YuRiPas ganaba mucho cuando se ponía seria, como la fabulosa CGI en la que Yuna cantaba la balada 1000 Words, y daba una conclusión a la historia de Tidus. Pero aunque a nivel artístico y narrativo no guste tanto, a nivel jugable cuenta con una buena carga de profundidad en su sistema de combate. Cambiando los Aeons por vestidos en una decisión que no gustó precisamente, el modo apodado Sistema de Vestisferas equivale al sistema de Profesiones de los FF clásicos. Cada una que encontremos nos brindará una clase como Pistolera -Yuna al inicio del juego-, Guerrera, Cantante o Hechicera Blanca, de la que podremos ir aprendiendo sus habilidades. En medio del combate solamente hará falta un toque a L1 para abrir la interfaz y cambiar de Vestido/Profesión al instante. Tampoco los Turbo/Limit Break están presentes, aunque sí que regresa una versión acelerada del ATB, el sistema de combate de entregas anteriores que no fue usado en FFX, otorgando de un enorme dinamismo y mucha rapidez a los combates -aunque al lanzar un ataque que exija preparación podemos ser golpeados varias veces por el enemigo hasta que lo lancemos.

El recorrido de escenarios en FF X-2 tampoco es igual, ya que ahora disponemos de casi toda Spira abierta desde el inicio -incluso tenemos plataformas, aunque su inclusión es puramente contextual. Buscando un desarrollo más abierto, el juego está dividido en cinco capítulos. Ahora es cosa nuestra decidir si escogemos los Active Links de cada localización para ir siguiendo la historia principal (que conforman menos de la mitad de la duración total del juego), o por contra nos dedicamos a realizar todo tipo de misiones paralelas de objetivos en su mayoría triviales, como vender entradas para un concierto, o participar en minijuegos como el Blitzball, uno de disparos o los chocobos, aparte de descubrir localizaciones secretas como Vía Infinito. Algo que garantiza la rejugabilidad, ya que es imposible obtener el 100% del juego en la primera partida, y que por otra parte se torna necesaria ya que la primera vuelta puede durarnos apenas 20 horas, una duración corta en materia de un JRPG. La remasterización HD no solamente nos trae la pieza de video FF Eternal Calm, que nos permite comprender mejor la transición de una entrega a otra enlazando la historia de Yuna, sino que también implementa junto al juego el contenido de FFX-2 International, que destacó por traer dos nuevas vestisferas, la opción de un sistema de Creación de Criaturas estilo al Monster Arena que nos permitía capturar, entrenar y usar en batalla criaturas y personajes como Tidus, Auron y Seymour de FFX y el deseado en su momento por fans occidentales Last Mission, expansión con nuevas misiones, un coliseo que atravesar estilo Crawler y un final extendido.

Spirakemon
Expandiendo las posibilidades de combate junto a las vestisferas, el sistema de cazar y entrenar monstruos se convierte en una mecánica en sí misma estilo Pokémon para los que gusten de pasarse horas entrenando, subiendo de categoría y personalizando el plantel de combate. Disponible desde que terminamos el prólogo, lo primero es convertirnos en cazadores revisando el mapa y poniendo trampas hasta un máximo de 8, ya sean pequeñas, medianas, grandes o especiales –que nos permiten especificar una especie, personas incluidas-  en las zonas más dadas a la presencia de monstruos. Después pasamos a adiestrarlos y desarrollarlos , por ejemplo usando objetos como Éter para que adquirieran la habilidad Prevención y aumentar en 1 sus Puntos de Magia,  siendo cuatro habilidades de comando y cuatro de apoyo el límite de los monstruos, por lo que enseñarles una nueva requiere de que olviden una de las aprendidas, algo que se hace en el menú directamente con el comando Olvidar. Para hacer todo esto tenemos el Coliseo, una arena virtual en la que nos batimos con las criaturas, puesto que cuanto más combatamos, más fuertes las haremos

Y en cuanto al combate en sí, las vestisferas deben estar siempre equipadas para las criaturas –no en el aspecto físico-, y su tamaño es el que decide nuestro equipo de luchadores. Una criatura S formará parte del grupo de personajes en pantalla, pero si metemos a un monstruo de tamaño mediano, solamente tendremos dos personajes como grupo de combate. Y si la criatura es de las grandes, ella sola afrontará el combate. Los monstruos en sí combaten de forma propia, por lo que enseñarles técnicas y entrenarlos es esencial para que cada vez actúen de forma menos dispersa en los enfrentamientos. En los combates podremos fijar su estrategia mediante L3-R3, aumentando o disminuyendo su ánimo. Si lo aumentamos, será más agresiva y atacará con más fuerza, si lo disminuimos, esquivará mejor y ayudará curando. Si no tiene estrellas en el indicador, saldrá corriendo, algo que usamos cuando queramos sacarla del enfrentamiento.

Por si todo el contenido entre Final Fantasy X y X-2 supiera a poco, además Square nos brinda un extra por sorpresa en forma de audio-novela de una media hora en la que escuchamos una historia mientras vemos piezas de arte y títulos de crédito del estudio. Una historia que deja con más preguntas que respuestas y que para colmo hace plantearse la duda ante el futuro de esta sub-serie dentro de la saga, y que se suma a una oferta de juego que incluye las dos entregas en sus versiones internacionales –en caso de FF X-2 expandida con el sistema de cazar monstruos que no tuvimos hace una década-, más el video de Eternal Calm y el contenido extra Last Mission.

HDAeons
La parte más publicitada y atractiva, está claro que uno de los puntos más importantes de la remasterización HD de estos dos Final es precisamente eso, su nuevo tratamiento en Alta Definición. Ambos juegos tienen más de una década en su código base, pertenecen a hace dos generaciones, y sus conversiones PAL fueron horribles, con X-2 siendo un 17% más lento al perder el selector 50/60hrz, y FFX sin Overscan. Lo primero es decir que al fin, de una vez, se acabaron las bandas negras que nos impusieron en las versiones PAL, luciendo ahora apartado in-game y escenas a pantalla completa. En caso de FF X, se nota el mimo que Square le ha puesto en remozar a la HD su criatura, haciendo que los personajes principales luzcan mejor que nunca con sus nuevos modelos. El color, los detalles y texturizado de la ropa, los efectos como humo, el agua, todo resalta, hasta las texturas planas 2D situadas en los fondos. Aunque con ello también los defectos, ya que ahora es más sencillo de ver en una escena de video el modelado de mayor resolución del personaje que está en primer plano con el de menor resolución del que está al fondo, por ejemplo. Pero dado el espectáculo visual, este es un precio que se paga a gusto, igual que ver en Blu-ray una película ya con unos añitos a su espalda y comprobar sus defectos por la claridad de imagen y nivel de detalle.

Spira nunca ha lucido mejor que ahora, y aunque el estudio no ha puesto el mismo empeño en los fondos y escenarios que en el reparto de personajes, cada localización presenta ahora un nivel mayor de nitidez haciendo que nos fijemos en detalles que antes pasábamos por alto, siempre teniendo en cuenta su fuente de hace más de una década. En materia de las escenas CGI, estas han aguantado bastante bien el paso del tiempo, y algunas como el partido inicial de blitzball y el ataque de Sinh siguen siendo espectaculares. El framerate se mantiene estable a 30fps e incluso a más, con pequeñas bajadas puntuales en los momentos in-game con mayor número de NPCs y eventos en pantalla. X-2, al ser más reciente en el tiempo que X, luce mejor en la remasterización, sobre todo por su naturaleza más colorista y vibrante. Comenzando por el concierto inicial de Yuna, el modelado de las YuRiPas se beneficia de la HD considerablemente, ya que el estilo artístico del juego es propicio para ello, y aunque tenemos la misma mezcla de modelos de alta y baja resolución más llamativa por verlo todo más claro ahora, lo cierto es que X-2 presenta un framerate con menos bajadas que FFX. Eso sí, los tiempos de carga no se han mejorado demasiado con respecto a lo visto en 2003. Las CGIs de X-2 suponen un espectáculo visual tan bueno como las de su antecesor, más llenas de detalles y todas ellas adaptadas a un ratio panorámico de 16:9.

En cuanto a la música, aquí tenemos material para una discordia entre los seguidores. Partiendo del hecho de la obra maestra que Nobuo Uematsu compuso en su momento junto a Masashi Hamauzo y Junya Nakano que incluía uno de los temas por excelencia de la saga, el piano de To Zanarkand, hay que decir que unas 60 piezas del total de la partitura han sido sustituidas con respecto a la BSO original por parte de Masashi Hamauzu. Algunas para bien, otras para mal, y otras que apenas se notan los cambios. La petición que muchos fans hicieron al enterarse de que se incluyera un selector para escuchar la BSO antigua o la nueva al gusto del comprador no ha sido incluido, y aunque el juego sigue conservando su entidad sonora, cortes como uno de los de Batalla presentan ahora unas guitarras que no pegan. Otros como Besaid Island Theme llevan ahora un violín en mitad de la ejecución para convertirlo en un tema más grande, a mayor escala, ya que parece que esta ha sido la intención al remasterizar una BSO en la que en pleno 2001 Uematsu-san seguía resistiéndose a abandonar el efecto MID: El darle una mayor entidad orquestal.

Como decimos, habrá quién no le de importancia, quién crea que ahora suena mejor, y quien no pueda soportar los cambios a temas como To Zanarkand, que aunque parece seguir al pie de la letra la misma ejecución, si lo comparamos con el original denota una diferencia leve, como si le faltara algo, la contundencia y al mismo tiempo delicadeza de Uematsu al tocar las teclas por ejemplo. La BSO de X-2, con su tono Japan-Pop pero llena de cortes a piano preciosos y muy bellos, sigue tal cual, sin haberse modificado una sola nota, con su Real Emotion sonando igual de bien que siempre, aunque algunos prefiramos la versión japonesa con Koda Kumi. En cuanto al doblaje, lo mismo, siguen las mismas voces de siempre, solo que también siguen las desincronizaciones labiales que observábamos en Final Fantasy X.

LO MEJOR

  • La oferta jugable en sí: Dos JRPGs de los que ya no se ven y además con todos sus extras y añadidos
  • La enorme dosis de nostalgia que supone rejugarse FFX
  • Los sistemas de combate de cada uno, aguantando bien el paso del tiempo y llenos de posibilidades
  • El tratamiento HD, de lo mejor que se ha visto en remasterizaciones, con un aspecto visual y sonoro nítido…

LO PEOR

  • … Aunque la alteración/cambio/nueva ejecución de algunas piezas en la BSO de FFX dividirá a la comunidad
  • Pequeños detalles técnicos como bajadas de framerate que se podrían haber pulido
  • El no poder saltar las escenas de video, tanto in-game como CGI, aunque carguemos una partida.

CONCLUSIÓN

Para muchos, Final Fantasy es algo más que una simple saga RPG. Es una compañera que los ha visto crecer, que ha crecido con ellos en madurez, en complejidad; que ha pasado de la infancia a la adolescencia, de la inocencia al descubrimiento. Cuando la 6ª generación llegó, muchos de aquellos niños que dimos nuestros primeros pasos gamer en el género con las entregas de NES ya éramos mayores, como la serie; otros en cambio eran niños que descubrían una IP, adolescentes que de niños habían empezado con Cloud o Squall. Hace ya mucho que escuchamos la historia de Tidus, pero el paso del tiempo no la ha afectado en lo más mínimo. No vamos a entrar en comparaciones que si tal que si cual con entregas más recientes como la serie FFXIII, eso lo dejamos para quien quiera lidiar con cuál es mejor. Solamente diremos que aquellos que jamás olvidaron las invocaciones de Yuna, el humor de Wakka o la tristeza detrás de la sonrisa de Tidus van a tener un derroche de pura nostalgia gamer cuando escuchen de nuevo ese eterno “Listen to my story” acompañado del piano de Zanarkand. Van a tener un ‘throwback’ de esos que está de moda decir, van a retroceder 13 años de golpe, solo que viéndolo todo con ojos en HD. Y los que no conozcan esta historia pero les guste el Japan RPG, tienen una cita ineludible para descubrir una entrega favorita en las listas de muchos.

El pack nos ofrece las versiones más completas tanto de este como de su divisoria secuela, que es un giro radical, pero aún así otro JRPG con un sistema de combate sólido, profundo y más lleno de posibilidades que nunca gracias al sistema de caza y entrenamiento de monstruos que al fin tenemos por aquí, y al que vale la pena probarlo, siquiera para poder opinar de manera propia sobre qué nos parece. La remasterización HD de ambos títulos es de las mejores que se han visto en este mercado creciente, y solamente por esto hacen atractiva una oferta que apela a un público muy variado, a los amantes de los buenos juegos de rol, a los fans de la serie, a los que gustan de descubrir clásicos que se perdieron. En resumen, una enorme dosis de rol del bueno al estilo japonés, y la versión más completa a nivel jugable y de calidad a nivel visual de una joya atemporal como es el inmenso Final Fantasy X, con su secuela en el pack.