Killzone: Shadow Fall
Killzone: Shadow Fall
  • Plataforma PS4 8.5
  • Género Acción, First Person Shooter
  • Lanzamiento 22/11/2013
  • Desarrollador Guerrilla
  • Texto Español
  • Voces Español
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Carátula de Killzone: Shadow Fall

Killzone: Shadow Fall, análisis

Alfonso Arribas

Con la responsabilidad de ser el primer gran título exclusivo de PlayStation 4, Killzone Shadow Fall se convierte en la mejor entrega de una saga que gana prestigio y se convierte en un indispensable del género gracias al cuidadoso acabado de todos sus apartados técnicos y creativos. El momento más esperado del último lustro ha llegado, bienvenidos a la nueva generación.

El nacimiento de una nueva era
Desde los primeros compases del desarrollo del nuevo Killzone, Guerrilla Games tenía claro que la saga necesitaba un cambio visual y jugable que la permitiera seguir creciendo en un mercado tan copado de FPS como el actual. Es por ello que el estudio holandés renunció a la numeración en el título y decidió crear desde cero una experiencia de juego que exprimiese al máximo el increíble potencial gráfico y jugable que otorga el poderoso hardware de Sony a los desarrolladores. Este impecable apartado visual, junto con una divertida y frenética jugabilidad, otorgan una nueva personalidad a una saga que desde hoy se convierte en un referente dentro y fuera de PlayStation. Entre todas sus novedades, el primer apartado en el que notamos que Shadow Fall es una experiencia más madura y elaborada que sus predecesores es en su cinematográfica historia. 

El nuevo título de Guerrilla nos sitúa justo después de la destrucción del planeta Helghan. Tras aquel brutal terracidio, que acabó con la vida de más de 1.000 millones de Helghast, los humanos deciden acoger en Vekta a los supervivientes de esta histórica catástrofe planetaria. Para evitar conflictos entre los refugiados y los habitantes de Vekta, se crea un enorme muro que, además de separar a amigos de enemigos, diferencia dos formas de entender la vida, en una clara analogía entre el sistema capitalista y el comunismo. Tras más de tres décadas de convivencia "pacífica" la situación entre ambas facciones se ha vuelto insostenible y los constantes ataques terroristas parecen ser el comienzo de un conflicto inevitable. Nos encontramos con una historia profunda que no pretende ser efectista enfrentando simplemente a dos bandos, sino que se lanza sin miedo a explicar una situación política y social llena de matices. Una realidad cruda y corrosiva de la que deberemos ser partícipes para comprender con claridad que en la guerra, como en la vida, nada es blanco o negro.

El nuevo protagonista es Lucas Kellan, un Shadow Marshal de la VSA (Agencia de Seguridad Vektan), que a las órdenes de Sinclair, director de la agencia, pretende poner calma en la creciente tensión bélica y analizar con detalle qué sucede al otro lado del muro. El joven protagonista, que ha conocido desde pequeño la crudeza de vivir en una sociedad dividida y en constante enfrentamiento, no es el estereotipo de soldado que obedece órdenes, al contrario, Kellan intentará comprender la situación y actuar en consecuencia. Es por ello que estamos ante un título que, sin ser nada revolucionario ni profundizar moralmente en las decisiones humanas, pretende ser algo más que el típico videojuego con un conflicto sin base que justifica cualquier muerte por el terrible comportamiento de un enemigo impersonal.

Para desarrollar estos matices, Killzone Shadow Fall presenta una gran variedad de misiones a lo largo de las aproximadamente 10 horas que dura el modo campaña. Entre las habituales fases de avanzar por enormes mapeados eliminando a todos los enemigos que aparecen en pantalla, destacan las misiones de infiltración. Estas fases, sin ser muy exigentes a nivel de ocultación, nos obligarán a ser cuidadosos y a no disparar alocadamente. Siguiendo con los diferentes tipos de fases disponibles, en el nuevo título de Guerrilla tendremos que disparar desde vehículos, controlar pequeñas arañas de pirateo, ayudar a otros personajes, resolver sencillos puzles o movernos por el espacio al más puro estilo Dead Space, lo que supone un sorprendente salto cualitativo y cuantitativo respecto a los anteriores títulos de la franquicia en PlayStation 3.

Debido al gran tamaño de los mapas y para evitar la frustración de los jugadores menos pacientes, podremos ver en pantalla, simplemente pulsando hacia arriba con el botón de dirección, el punto al que debemos ir y la distancia a la que nos encontramos respecto del mismo. Esta información, que irá acompañada de una breve descripción de los objetivos, podrá ser utilizada libremente, lo que deja en manos de los jugadores activar o no la ayuda. Una ventaja que, aunque pueda parecer banal, modifica enormemente la experiencia de juego y facilita en gran medida la superación de las distintas fases. 

Otra novedad muy interesante, aunque poco significativa, es la posibilidad de elegir el orden en el que completar las misiones. Aunque estas decisiones no tienen ningún peso a nivel argumental, salvo cuando cumplamos misiones secundarias que aportarán más información sobre la trama, es interesante poder elegir en cada momento qué queremos hacer. Para seguir recopilando más información de la actual situación de Vekta y justificar la exploración completa de los grandes mapas, podremos buscar con detenimiento los múltiples coleccionables disponibles. Entre ellos se encuentran los Dosieres, que nos aportarán información sobre el conflicto a través de documentos de inteligencia; Las Noticias, que nos acercarán la actualidad mediante los medios de comunicación; Los Tebeos, que serán la forma más visual y amena de conocer la historia detrás de esta guerra eterna; y por último, los Registros de Audio, que escucharemos a través del altavoz que incorpora el nuevo DualShock y que nos darán un punto de vista más humano del conflicto. 

Todas las armas son útiles
La nueva jugabilidad de Killzone Shadow Fall supone un enorme paso hacia delante en una saga que en su última entrega se había vuelto demasiado predecible y continuista. En el nuevo Killzone vamos a contar con una enorme cantidad de armas y habilidades que deberemos utilizar con cabeza para superar con solvencia todas las situaciones. Nuestro gran aliado bélico para conseguir estos objetivos es el imprescindible y efectivo Búho. Para dar órdenes a este drone aéreo utilizaremos el panel táctil del DualShock. Simplemente con un ligero gesto en la dirección adecuada seleccionaremos la función, pudiendo activarla con L1 cuando sobre nuestra pantalla el indicador de dicha función se ponga en blanco. De esta forma si deslizamos el dedo hacia arriba en el panel, el Búho activará la opción de ataque y se lanzará contra los enemigos creando una distracción y un daño evidente. Si lo que queremos es crear un escudo protector de plasma simplemente tendremos que hacer lo propio hacia abajo. Por otro lado, si lo hacemos hacia la derecha, crearemos una tirolina para desplazarnos de forma rápida por los distintos niveles del mapa, algo que nos permitirá atacar al enemigo por sorpresa. Por último, con un gesto hacia la izquierda activaremos una bola de electricidad que aturdirá a los Helghast y desactivará sus escudos de plasma.

Estas cuatro funciones básicas contarán con un tiempo efectivo de uso, muchas veces determinado por el daño que sufre nuestro drone y no tanto por los segundos que lleva desplegado. Otro elemento a tener en cuenta es que, tras recoger el drone con L1 o volver éste por el daño sufrido, tendremos que esperar unos segundos para que se recargue antes de volver al combate. Queda claro que Killzone Shadow Fall ha conseguido implementar una herramienta divertida y útil que llena de variantes el campo de batalla. El Búho es un añadido efectivo a nivel jugable que se convierte en el complemento bélico definitivo una vez dominemos todas sus opciones a la perfección. 

Pero las utilidades del Búho no terminan aquí, el drone también podrá piratear terminales electrónicas para activar todo tipo de mecanismos y será el encargado de revivirnos en el campo de batalla siempre que esté desplegado y tengamos una ración de Adrenalina en nuestro inventario. Esta inyección salvadora también será la encargada de activar el modo Focus. Con esta opción, el jugador podrá apuntar y disparar en cámara lenta para acabar con los enemigos. Será por lo tanto muy importante que seleccionemos con cabeza en qué emplear las raciones de Adrenalina repartidas por el mapeado. Otra posibilidad que demuestra la profundidad del nuevo Killzone es el Eco Táctico. Esta opción, que se activa con el botón derecho de dirección, nos permitirá localizar en tiempo real a los enemigos sobre el escenario. Cuanto más tiempo pulsemos el botón de Eco Táctico más amplia será el área escaneada, aunque corremos el riesgo de ser detectados si nos excedemos. Por último, con un elemento jugable que parece imprescindible en cualquier título moderno, tendremos que ser hábiles para completar los Quick Time Event que, aunque serán sencillos, requerirán de toda nuestra atención.

Como todo buen shooter, Shadow Fall cuenta los clásicos controles de apuntado, ataque cuerpo a cuerpo o lanzamiento de granadas y sustenta su jugabilidad en nuestra habilidad con las armas. En esta nueva entrega contaremos con: fusiles de asalto, subfusiles, pistolas, escopetas o, por ejemplo, lanzamisiles, algunos con diseños clásicos y otros totalmente nuevos. Todas las armas contarán con sus propias características técnicas en apartados como: daño, cadencia, alcance y cargador. Estos parámetros podrán ser comparados en tiempo real en el campo de batalla con el arma que llevemos en ese momento, aunque solamente podremos cambiar una de las dos armas principales. Pese a esta limitación en la personalización de nuestro arsenal, también contaremos con varios tipos de granadas y con la posibilidad de modificar el sistema de disparo de alguna armas. Así, por ejemplo, un fusil de asalto Vektan podrá convertirse en un potente francotirador o un fusil Helghast utilizar su demoledor lanzagranadas. 

Los Helghast contarán con distintos tipos de soldados según su arsenal y sus características. No será raro ver francotiradores, soldados pesados, arañas de combate e incluso grandes máquinas de guerra. Aunque la Inteligencia Artificial no experimenta un enorme salto respecto a los anteriores títulos de PlayStation 3, el nuevo Killzone presenta enemigos más inteligentes que intentarán flanquearnos, se ocultarán de forma efectiva detrás de las coberturas, rodarán para eludir nuestros disparos o activarán alarmas para llamar a más compañeros. Si a esto le unimos 3 niveles de dificultad muy bien ajustados y exigentes, la experiencia se vuelve un verdadero reto para los jugadores en las dificultades más elevadas. En definitiva, Shadow Fall no es un shooter fácil y nos obligará a ser inteligentes, algo que en mi opinión, es realmente gratificante en los tiempos que corren.

Una obra de arte audiovisual
Aunque la fórmula de Killzone ha evolucionado en todos los aspectos hasta conseguir dar un importante paso hacia delante dentro de la franquicia, lo que más llama la atención cuando empezamos a jugar es su impecable y revolucionario aspecto visual. Con el nuevo Killzone estamos ante la prueba fehaciente de que la nueva generación de videoconsolas es una realidad y que el mundo gráfico que se abre ante nosotros nos dejará fascinados durante mucho tiempo. Durante estos últimos años Guerrilla Games ha trabajado muy duro para ofrecer una experiencia fluida a 1080p y 30 FPS y el resultado final es realmente sorprendente.

El tamaño de los escenarios es el primer gran cambio respecto a anteriores títulos de la saga. Lejos quedan esos escenarios angostos y claustrofóbicos de Killzone 2 y 3, ahora el mundo es enorme y no hay ningún miedo en ofrecer aire y posibilidades a los jugadores. Pero todo este mundo no es sólo espacio, cada estancia está recreada con todo lujo de detalles y las texturas permiten ver en alta definición hasta el objeto más insignificante. Otro apartado que ha crecido mucho es la captura de movimiento y las animaciones. En Killzone Shadow Fall la expresividad de las caras, contando con actores tan conocidos como David Harewood de Homeland, son una auténtica maravilla. Este realismo visual de los protagonistas va acompañado de nuevas animaciones, más fluidas y efectivas, que aportan un mayor toque de realismo a la jugabilidad.

Pero lo que realmente nos deja sin palabras es el nuevo sistema de luces y partículas dinámicas. Estos elementos, que interactuarán en tiempo real con todo lo que sucede en pantalla, estarán perfectamente vinculados y darán una sensación de realismo sorprendente. Gracias a ello Vekta es un mundo vivo y enorme en el que disfrutar de ambientes tan realistas que parecían impensables hace apenas unos años. Pese a todas estas implementaciones, aún queda mucho trabajo por recorrer y será interesante ver cómo evoluciona la destrucción de los escenarios en futuros títulos. Ahora, pese a que Shadow Fall cuenta con estructuras volátiles que nos permiten diseñar diferentes estrategias de ataque valiéndonos de la destrucción del entorno, la mayor parte de los elementos que vemos en pantalla siguen siendo indestructibles y, pese a su belleza, están lejos de ser la revolución que se espera con los nuevos hardware. Aún con estas limitaciones, el motor gráfico del nuevo Killzone es una auténtica maravilla visual y cuenta con una fluidez sin precedentes. Una vez iniciado el juego no existirán los tiempos de carga y las transiciones entre acción y cinemáticas serán imperceptibles, lo que garantiza una velocidad y un dinamismo nunca vistos en la saga.

Un apartado que hay que destacar por su impecable trabajo es la perfecta ambientación que se ha realizado para dotar a este juego de una nueva alma lejos de los oscuros y vacíos escenarios de anteriores entregas. Cada parte del muro, con su estilo único asociado a su condición y sistema político, presenta un nivel de detalles y elaboración a la altura de las mejores superproducciones del cine de ciencia ficción. Zonas de residencia, indumentarias, armamentos, vehículos y en definitiva todo lo que adjetiva el renovado universo Killzone, ha sido elaborado con gusto y dedicación. Un cambio que supone un relanzamiento visual muy positivo para la IP de Sony, ya que con este nuevo aspecto crea un universo más creíble y vivo de lo que nunca habíamos visto.

Para finalizar con el apartado audiovisual hay que hablar de la banda sonora y la ambientación. En el primer caso nos encontramos con una BSO realmente épica que sabe complementar cada momento con melodías sencillas, no por ello simples, que transmiten la esencia de la historia. Un elemento a destacar de este apartado es que la BSO será dinámica e irá cambiando según lo que estemos haciendo en el campo de batalla. De esta forma si, por ejemplo, apuntamos con el rifle de francotirador predefinido y mantenemos el visor durante unos segundos, el volumen de la música irá descendiendo hasta desaparecer, volviendo de forma brusca tras realizar el disparo. Otro ejemplo del excelente trabajo que se ha hecho con la ambientación sonora es que los entornos estarán vivos y cambiarán según nuestros actos; De esta forma si, por ejemplo, disparamos al aire en un bosque, oiremos como los pájaros emprenden el vuelo y el sonido de estos desaparece. Un último elemento destacable es que el sonido de las armas es ahora más contundente que nunca, lo que garantiza una experiencia más realista.

Es importante saber que Shadow Fall vendrá completamente doblado al castellano con un nivel de calidad que, sin ser ni mucho menos perfecto, consigue superar los flojos doblajes de anteriores entregas. Otro aspecto no muy cuidado de este apartado es que la mezcla de sonido, pese a su gran calidad individual, tiene problemas en la configuración de niveles de audio y hace que en algunos momentos sea necesario activar los subtítulos en castellano para no perdernos ninguna información relevante. Estos problemas también son extensibles a los sonidos del mando de PlayStation 4 que, pese a estar en su máximo volumen, serán difíciles de escuchar sí no conectamos el casco que incluye PlayStation 4 de lanzamiento.

Bienvenidos a PlayStation 4
Aunque muchos de los elementos que hay que destacar de Killzone Shadow Fall serán habituales en PlayStation 4, no dejan de ser sorprendentes las múltiples posibilidades que ofrece el nuevo hardware de Sony a los usuarios. La funcionalidad que más llama la atención es el botón Share. Gracias a esta posibilidad, que podremos activar simplemente pulsando dicho botón, realizaremos una captura de pantalla de ese preciso momento y dispondremos de un clip de vídeo con los últimos minutos de juego. Otra opción muy interesante es la de poder salir al menú de PlayStation 4 sin tener que cerrar el videojuego y sin sufrir ningún tipo de carga para volver a activarlo. Un elemento sorprendente es el panel táctil del DualShock 4, una nueva forma de interactuar con el juego que, lejos de ser un añadido sin sentido como el Sixaxis, es muy útil y dinámico. La última gran novedad es la inclusión de sonidos a través del mando de PlayStation 4, algo original que necesitará tiempo para ver sus verdaderas posibilidades. 

Multijugador
La piedra angular de cualquier shooter en primera persona que quiera triunfar a lo largo del tiempo es disponer de un multijugador eficiente, compensado y adictivo. En Guerrilla Games tenían claro que la fórmula de los anteriores Killzone, con combates cercanos, tenía aún mucho potencial que ofrecer a los jugadores. En Shadow Fall vamos a poder jugar un máximo de 24 usuarios simultáneos en un total de 10 mapas perfectamente ambientados. Estos escenarios, que irán aumentando con el paso del tiempo con DLCs gratuitos, cuentan con una fluidez superior a lo visto en el modo campaña, gracias a los impresionantes, aunque no siempre constantes, 60 frames por segundo. Los nombres los distintos mapas son: Los restos, Los barrios bajos, La aguja, La división, La fábrica, El bosque, La estación, El muro, El ático y El parque, todos ellos con sus características propias y, aunque en su mayoría destinados al combate cercano, algunos como El bosque serán más abiertos y permitirán una experiencia de juego diferente.

El multijugador online u offline, cuenta con 3 clases: Explorador, Asalto y Apoyo. Todas ellas tendrán la mayor parte del arsenal desbloqueado desde el primer momento, lo que garantiza un equilibrio mayor entre los jugadores con el paso del tiempo. Cada tipo de soldado contará con sus características únicas y podremos configurar libremente un máximo de 4 ranuras por clase. En cada tipo de clase elegiremos el arma principal, la secundaria, los complementos, las granadas y las habilidades únicas. Si optamos por Explorador tendremos acceso, por ejemplo, a fusiles de francotirador, C4 y habilidades como Eco Táctico, Invisibilidad o Transporte de Emergencia. Por su parte, Asalto nos ofrece fusiles de asalto, granadas lapa y habilidades como Carrera, Nanoescudo o Explosión Aturdidora. Finalmente, Apoyo cuenta con habilidades tan interesantes como Robot de Reanimación, Baliza de Regeneración, Robot de Apoyo Aéreo o Teletransporte de Apoyo. A diferencia del modo campaña, donde el Búho realiza todo tipo de acciones, en el modo multijugador el drone aéreo tendrá diferentes habilidades únicas para cada clase, por lo que no sólo deberemos analizar bien el armamento sino también los usos que el Búho tiene en el campo de batalla.

La nueva experiencia multijugador de Killzone se basa en la utilización y creación de Zonas de Guerra. De forma preestablecida contaremos con una gran variedad de Zonas de Guerra universales creadas por Guerrilla. Pero el gran atractivo de este modo se encuentra en la configuración de Zonas de Guerra para compartirlas online. Este completo editor nos permite configurar libremente aspectos como las clases, armas, mapas y habilidades disponibles, la duración de las partidas, la salud o los modos de juego. En este último aspecto, Shadow Fall presenta, además de modos clásicos como: Captura la Bandera o Duelo a Muerte por Equipos, otros ligeramente modificados que son realmente divertidos. Será interesante analizar las Zonas de Guerra creadas por la comunidad para conocer con exactitud el tremendo potencial que parece tener el configurador. Es importante saber que si preferimos jugar sin presión existe el modo Entrenamiento Básico, en el que podremos jugar contra bots y recrear con exactitud cualquier Zona de Guerra imaginable para practicar.

Para hacer aún más adictiva la experiencia, Guerrilla Games ha creado más de 1.500 retos asociados a clases, armas o, por ejemplo, modos de juego, que consiguen aportar una motivación extra en el campo de batalla. Con todas estas cartas sobre la mesa, y la confirmación de servidores dedicados, nos encontramos con un multijugador rápido, fluido y de acción muy cercana que consigue transportar el divertido y complejo estilo de juego del modo campaña al multijugador, un factor que nos obligará a utilizar con acierto y agilidad todas las opciones disponibles. 

LO MEJOR

  • El conjunto gráfico es next-gen en estado puro.
  • El diseño artístico y el tamaño de los escenarios da un nuevo aire a la saga.
  • Un guión maduro y trabajado.
  • El dinámico y efectivo uso del Búho es la clave para elevar la experiencia de juego a un nuevo nivel.
  • La campaña se mueve a 1080p y 30 frames por segundo, mientras que el multijugador eleva el número de fotogramas a 60 para crear una experiencia de juego increíblemente fluida.

LO PEOR

  • La mezcla de sonido tiene pequeños defectos con los niveles del audio.
  • La rotura de los escenarios no supone un cambio revolucionario.
  • El doblaje al castellano mejora considerablemente pero no llega a estar a la altura del resto de la producción.

CONCLUSIÓN

Por méritos propios Killzone Shadow Fall se ha convertido en el videojuego más importante de PlayStation 4 el día de su lanzamiento y es el motivo por el que millones de jugadores de todo el mundo darán el salto a esta espectacular nueva generación. Sin miedo de abandonar la línea continuista y un tanto agotada de Killzone en PlayStation 3, Guerrilla Games rompe las reglas establecidas y crea una nueva entrega no numerada que marca un antes y un después en la franquicia. Lo primero que llama la atención es su renovado arte visual que, junto con las posibilidades que ofrece el nuevo hardware de Sony a nivel gráfico con los 1080p y 30 frames por segundo, suponen el cambio más evidente y efectivo que ha sufrido la franquicia desde su creación. Pese a que estas novedades son impresionantes, el sistema de rotura de escenarios es tal vez demasiado limitado y, aunque existen situaciones donde podremos jugar con el entorno como elemento activo, la influencia global en el videojuego es escasa. Bajo este apartado visual de tan alto nivel, que permite a la saga subir un escalón en la calidad de su producto, encontramos un sistema de juego que evoluciona hacia una propuesta más dinámica. Escenarios más grandes, misiones más variadas, un reto jugable más exigente y el uso de una gran cantidad de variables durante el combate, destacando por encima de todas el magnífico Búho, suponen un cambio tan efectivo y divertido que nos costará volver a anteriores Killzone sin sentir que con ello viajamos a un pasado muy lejano.

Todo este despliegue visual y jugable se sustenta perfectamente en un guión maduro y profundo que no tiene miedo de entrar en temas complicados. Desde un primer momento, aunque está claro que los Helghast siguen siendo el eterno enemigo, el jugador ve que en esta guerra eterna hace tiempo que las diferencias entre los dos bandos son más estrechas de lo que parecen. La sociedad está dividida por un muro que lejos de evitar la destrucción de ambos bandos consigue crear un clima político y militar insostenible entre dos pueblos que buscan la libertad. Es aquí donde aparece Lucas Kellan, un Shadow Marshal de la VSA dibujado con una profundidad inusual en los FPS modernos que intenta encontrar su camino haciendo lo correcto.

Para completar una producción triple A, el videojuego vendrá completamente doblado al castellano, con una calidad superior a la de anteriores entregas de la saga pero sin ser excelente. Por su parte, la banda sonora original ofrece piezas de gran factura que le dan el toque definitivo a esta magnífica producción audiovisual. Para alargar aún más la experiencia de juego, Killzone Shadow Fall presenta un excelente modo multijugador online para hasta 24 jugadores a 60 FPS que se irá actualizando gratuitamente con nuevos contenidos y que cuenta con servidores dedicados. En manos de la comunidad recae la responsabilidad de crear miles de Zonas de Guerra con el potente editor disponible para que todos los jugadores encuentren su zona de juego. Estamos ante el resurgimiento de una franquicia que a partir de este título contará con un mayor número de seguidores y un futuro realmente prometedor como IP exclusiva de Sony.

8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.