World of Warplanes

Los creadores de World of Tanks nos presentan un nuevo simulador bélico, esta vez centrado en la aviación de la Segunda Guerra Mundial. Actualmente en proceso de beta abierta, World of Warplanes nos permite controlar aviones pertenecientes a algunas de las naciones que tomaron parte en los conflictos de la época, poniendo a prueba nuestras habilidades como piloto. Si siempre has soñado con convertirte en un as de la aviación militar, no te pierdas nuestras impresiones de la versión beta de este título free2play.

Primero con tanques, ahora con aviones... y en un futuro cercano, con barcos. Esta es la hoja de ruta de Wargaming.net, una compañía que tiene bien claro que la simulación bélica, unida al contexto f2p, puede tener una fantástica acogida por parte de los usuarios. Muestra de este éxito es World of Tanks, en cuyos servidores se han llegado a contar hasta 800.000 usuarios simultáneos, y primera aproximación de la compañía al mundo de los MMO de corte gratuito. Su nuevo trabajo, aún en fase beta, quiere repetir la fórmula cambiando unos pocos ingredientes, convirtiendo a los aviones en protagonistas de las más encarnizadas batallas ambientadas durante la Segunda Guerra Mundial. A este título le seguirá World of Warships, del que podemos esperar una combinación homóloga utilizando barcos en lugar de aviones o tanques. No cabe duda de que la intención de Wargaming.net es cubrir los distintos frentes militares -tierra, mar y aire- con productos de corte similar. Aún falta tiempo para tener el conjunto terminado así que, mientras tanto, echemos un vistazo a World of Warplanes.

La versión beta -ya disponible mundialmente- tiene casi el aspecto de lo que podría ser la versión final del juego, a falta de incluir alguna nación adicional y sus aviones correspondientes. Actualmente, los aeroplanos disponibles pertenecen a las facción de Rusia, Japón, Alemania y Estados Unidos, con una futura incorporación de la aviación británica y francesa. Cada una de estas naciones dispone de unos 20 tipos de naves diferentes, sumando un total de 80 aviones en la versión actual y que ascenderán a 100 cuando el título sea lanzado de forma oficial. En primera instancia, cada jugador dispone de la avioneta más básica de cada una de las naciones, con la posibilidad de ir desbloqueando nuevos modelos mediante el gasto de puntos de experiencia, oro y fichas. Además, cada avión estará asociado a un piloto diferente, que también puede mejorar mediante el gasto de experiencia, fichas u oro, afectando con sus habilidades al manejo del caza que piloten. Sin embargo, sólo podemos manejar una nave en cada batalla de forma simultánea.

La mejora de los aviones se realiza mediante un árbol de tecnología en el que podemos ir adquiriendo distintas mejoras para cada modelo de aeroplano. En función de las ventajas compradas, iremos descendiendo en el árbol hasta abrir la posibilidad de acceso a nuevos tipos de avión, que tendremos que comprar para poder utilizar durante la partida. Cada avión comprado de esta manera pasará a formar parte de nuestro hangar, y le será asignado un piloto. De igual manera, cuando compramos una nueva aeronave, podremos gastar recursos adicionales en mejorar la experiencia inicial del piloto que se encontrará a los mandos de la misma. Además, también podremos recurrir a la tienda del juego para comprar aviones y añadirlos a nuestro hangar. De hecho, y aunque todavía no se encuentra disponible en esta versión beta, en un futuro existirá la posibilidad de poner a la venta las avionetas que ya no utilicemos, a cambio de unos pocos créditos adicionales para seguir comprando nuevos modelos de aviones o mejorando los existentes.

Cada aeroplano se define por tres características: Maniobrabilidad, Resistencia y Potencia de Fuego. Los diversos modelos de aviones van realizando mejoras en estos atributos respecto a sus versiones anteriores, y siempre que exista una bifurcación en el árbol significará que podemos orientarnos hacia una mayor mejora de ciertos atributos y sobre otros. Además, modelos superiores cuentan con tecnología más avanzada, llegando así a desbloquear bombarderos o modelos con motores más potentes y elementos que nos permitirán tener mayor control sobre la avioneta. Aunque la pericia de cada piloto será fundamental a la hora de tomar parte en las batallas, la tecnología de cada nave tiene mucho que decir. A pesar de nuestras habilidades, un avión de clase baja tiene poco que hacer contra los cazas más modernos, que fácilmente podrá zafarse de nuestras persecuciones y tomarnos la retaguardia para acribillarnos a placer con sus ametrelladoras... o huir rápidamente de nosotros dejando únicamente una estela a su paso.

Estos recursos se dividen, como hemos nombrado antes, en tres tipos. El oro es la moneda de cambio común, accesible por todos los jugadores y en grandes cantidades. Su uso se limita a la compra de mejoras desarrolladas en los aviones, así como adquirir pequeños avances de experiencia para los pilotos. La experiencia, que se gana participando en batallas aéreas y también puede obtenerse de forma más o menos sencilla, es necesaria para desarrollar las mejoras de las naves, lo que permite su compra posterior mediante oro, o aumentos mayores de experiencia. Sobreviviendo a una confrontación -que no es tan fácil como uno podría pensar- podemos llegar a adquirir puntos de experiencia suficientes como para investigar una o dos mejoras de bajo nivel. Las fichas, por el contrario, se pueden conseguir a un ratio mucho más reducido y su valor en términos de juego es mucho más versátil. En cualquier momento, podemos canjear fichas por oro o experiencia, y adquirirlas mediante micro-transacciones.

Todas estas recompensas se adquieren únicamente si gastamos dinero real o participamos en batallas... siempre y cuando formemos parte del bando ganador. Los perdedores sufrirán un pequeña penalización en sus recursos, aunque mucho menor que lo que ganarán los vencedores. También existe la posibilidad de adquirir una cuenta premium, mediante dinero real, con la que se potenciará la obtención de recompensas durante la batalla mientras la suscripción esté activa. En resumidas cuentas, nos encontramos ante un modelo que imita a su equivalente en World of Tanks, hasta el punto de que las transacciones parece que podrían ser compatibles entre ambos títulos. Wargaming.net planea que algunos recursos puedan trasladarse de un juego a otro, adquiriendo experiencia en World of Warplanes para poder utilizarla con los tanques de World of Tanks... y viceversa. Esta posibilidad todavía no se encuentra disponible, pero se trata de una característica muy atractiva para mover aficionados entre los distintos títulos presentes y futuros de la compañía.

Para tomar parte en una batalla, tendremos que seleccionar uno de los aviones de nuestro hangar. Existen distintos tipos de confrontación, ya sean en solitario o contra otros usuarios, y para acceder tendremos que aguantar en la lista de espera hasta que queden algún hueco libre. Las posiciones disponibles no dependen únicamente del bando, también del nivel del avión que vayamos a utilizar... como se muestra en la lista previa a la hora de intentar acceder a una batalla. Por este motivo, si vemos que hay demasiados cazas de cierto tipo, podemos acelerar nuestro ingreso escogiendo uno de un nivel distinto que tenga menos usuarios en cola. Una vez hayamos conseguido ingresar en la contienda, esperaremos a que todos los nuevos usuarios se hayan posicionado... y dará comienzo la pelea. Hay diferentes mapas, con objetivos variados, aunque la aniquilación de todas las aeronaves enemigas suele ser criterio más que suficiente como para alzarse con la victoria. Además, dependiendo del tipo de avión, podemos tener objetivos distintos.

Por ejemplo, los bombarderos pueden tener la misión de eliminar algunos objetivos marítimos o terrestres, mientras que los cazas deben proteger a estos de los aviones enemigos. Cada bando comienza en lados opuestos del mapa y, aunque contamos con un mini-mapa en la parte inferior derecha de la pantalla, no veremos los movimientos enemigos hasta que tengamos una línea visual directa con el enemigo -la tecnología de radares no es tan avanzada en esta época. Mediante el ratón iremos controlando la dirección del avión, y las teclas W y S para aumentar o reducir la velocidad, respectivamente. La acción de acelerar dependerá de la calidad del motor que tenga nuestro aeroplano, y puede llegar a calentar este elemento si hacemos un uso excesivo del mismo, descendiendo nuestra maniobrabilidad y siendo incapaces de incrementar la velocidad si esto llega a ocurrir. Con modelos mejores, tendremos disponibles algunas opciones disponibles que se activan también desde el teclado, como activar los flaps mediante E.

El ratón no se usa solamente para marcar la dirección de vuelo, también para disparar a los enemigos. El funcionamiento de las ametralladoras -arma básica del juego- es muy similar al de los motores, salvando el hecho de que su aguante es muchísimo mayor. De esta manera, podemos encadenar una ráfaga de disparos contra nuestros objetivos, siempre con cuidado de no acertar en los aviones de nuestro bando. Para facilitar la tarea de concentrar nuestro fuego contra los oponentes, podemos guiarnos por distintos elementos de interfaz, siendo muy necesario apuntar al gran círculo rojo que nos indica la dirección correcta si queremos que el disparo impacte en el avión del bando contrario... lo que no impide que un aliado pueda cruzarse y llevarse algún daño colateral. Los bombarderos pueden hacer lo propio lanzando su carga contra los objetivos indicados en el texto de la misión en curso. Dispondremos de una completa práctica sobre este tema, si queremos probar puntería antes de tomar parte en batalla alguna.

Sin embargo, es la combinación entre puntería y control del avión la que marcará la diferencia entre la victoria y la derrota. La simulación de World of Warplanes es bastante realista, y hemos de tener en cuenta que nos encontramos al mando de aeroplanos de la Segunda Guerra Mundial, cuya capacidad de respuesta y velocidad tiene poco que ver con los cazas que protagonizan otros juegos bélicos de ambientación moderna o futurista. Las limitaciones técnicas de los aviones serán la mayor dificultad a batir en términos de control del juego, aunque no cuesta demasiado hacerse con los mandos. Adquirir cierta pericia, así como ejecutar maniobras complicadas sí que va a exigirnos más experiencia frente al título de Wargaming.net. No hay que olvidarse, por supuesto, de la labor de los compañeros de bando. Su experiencia puede ser clave, y es que hay mucha diferencia entre asistir correctamente a un compañero, no socorrer a los aliados o, dado el caso, estorbarlos. Un único piloto no puede hacer demasiado contra varios enemigos.

Además, si tenemos en cuenta que los aviones pueden colisionar -con fatales consecuencias para los dos involucrados- el hecho de que un aliado no se cruce en nuestro camino, siempre que nosotros prediquemos con el ejemplo, nos salvará varios inconvenientes cuando seamos varios aliados persiguiendo a un único rival. Por otro lado, un choque puede ser una herramienta perfecta para deshacernos rápidamente de un enemigo, a costa de nuestra propia integridad... al estilo kamikaze. En caso contrario, la manera tradicional requiere derribar al enemigo mediante el uso de armas, para lo que es necesaria una combinación de puntería, maniobra y anticipación. Lo mejor suele ser ganar la retaguardia a un objetivo, y perseguirlo disparando a placer... salvo si nos hemos encontrado con un avión capaz de disparar desde la parte de atrás. Las maniobras evasivas son muy necesarias si queremos zafarnos de un enemigo perseguidor, teniendo en cuenta que acercarnos demasiado al suelo o perder velocidad, puede precipitarnos y acabar nuestra partida.

A nivel técnico, la beta deja buenas sensaciones, aunque gráficos y animaciones se antojan aún un poco simples -así como texturas- pareciendo más adecuados para un título con un par de años a sus espaldas que para un lanzamiento inminente. Sin embargo, la capacidad de personalización de los aviones es bastante completa, pudiendo establecer distintas combinaciones y dibujos en su estructura según el modelo. Los entornos parecen bastante completos, con numerosos detalles en el terreno que podemos tratar de aprovechar en beneficio. El sonido, aunque aún no parece haberse completado del todo, se complementa con voces en castellano que nos ayudarán durante la partida, avisándonos de sucesos de importancia. De esta manera, sabremos si hemos impactado a un enemigo, o si hemos recibido algún daño. Por supuesto, al World of Warplanes aún le quedan algunas semanas para que pueda considerarse completamente finalizado, y seguro que el aspecto final llegará a superar lo que estamos viendo en la beta.

No cabe duda de que Wargaming.net está haciendo bien su trabajo, y que la fórmula de World of Tanks puede funcionar perfectamente aplicada a la aviación de la época. Solamente nos queda esperar hasta que el juego sea lanzado de forma oficial, aunque mientras tanto podremos seguir disfrutando de World of Warplanes durante la beta abierta. Si se siguen perfilando detalles y añadiendo opciones, nos encontraremos ante un f2p muy atractivo y enormemente adictivo. Esperemos que World of Warhsips también vaya apuntando en la misma dirección.

World of Warplanes

World of Warplanes es un juego de acción MMO dedicado a la era dorada de la aviación militar. El nuevo proyecto continuará la "saga de guerra" lanzada con su predecesor, el legendario World of Tanks y abrirá los cielos para aquellos deseosos de dominar el aire.

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