Halo: Spartan Assault
Halo: Spartan Assault
Carátula de Halo: Spartan Assault

Halo: Spartan Assault

Salva Fernàndez salbaFR

La saga más exitosa de Microsoft se estrena en el género del Top Down Shooter para Windows 8 y PC. Un spin-off que narra acontecimientos entre Halo 3 y Halo 4 y que ofrece diversión y sencillez a partes iguales.

Halo: Spartan Assault es la última iteración de la franquicia más exitosa de Microsoft que llega, eso sí, en un formato distinto a los anteriores. La compañía anunció una nueva entrega del universo Halo para Windows 8 y Windos Phone 8 que desde hace algunos días está disponible para descargarse a un precio de 5’99 euros. Un título que cambia totalmente de registro y estrena el juego de acción en tercera persona con vista cenital que además se adapta a los controles táctiles en el caso de la versión para Smartphone. Ni FPS como manda la tradición ni RTS como se vio en Halo Wars para una apuesta entretenida y con esencia a Halo, que no es poca cosa.

El título está desarrollado por Vanguard Games, una compañía que no tiene un historial demasiado prolífico de videojuegos y que han contado con la colaboración de 343 Industries, compañía que recogió el testigo de Bungie para seguir diseñando juegos de la saga Halo y que cuenta con diversos ex trabajadores de los creadores originales de la propiedad intelectual. Este spin-off apuesta por el estilo de juego “Top Down Shooter”, que vendría a ser un título de acción con una vista similar a los juegos de estrategia y en el que a base de clicks con el ratón podemos disparar y apuntar a todo lo que vemos en pantalla. En total, poco más de 800 megas –versión Windows 8- para descargar desde la tienda de Microsoft que está ligado también a nuestro perfil de Xbox Live, por lo que se pueden conseguir 200 puntos de logros.

Palmer y Davis
El juego se ubica entre los acontecimientos de Halo 3 y Halo 4 y habla sobre las primeras misiones de los Spartan IV durante la batalla de Draethus V entre la UNSC y el Covenant. Como ya pasaba con los Juegos de Guerra que usan los Spartan para entrenar, el título desarrolla la historia a través de una simulación por ordenador que permite a los soldados prepararse para las batallas de verdad. Los dos protagonistas que controlaremos a lo largo de esta aventura son Sarah Palmer y Davis, que se irán repartiendo la acción a lo largo de cinco capítulos que a su vez se dividen en cinco misiones cada una. Son niveles cortos que tienen una duración que va entre los 5 y 10 minutos cada una, por lo que se puede terminar el juego en unas dos horas o dos horas y media.

Centrándonos en la versión analizada de PC, el tipo de control se hace sencillo e intuitivo al poco tiempo. Con las teclas WASD podemos mover de manera totalmente libre a nuestros Spartan –Davis en unos niveles, Palmer en otros- mientras nos apoyamos con el ratón para poder apuntar con una mirilla a cualquier zona del escenario que tenemos visible y disparar con el click izquierdo. Con el click derecho podremos lanzar las granadas. Alrededor de los controles de movimiento tenemos diversas teclas que nos permiten intercambiar el arma que llevamos por la secundaria, recoger armas del suelo o colocar algunos objetos importantes –como bombas en ciertos objetivos- y activar las habilidades que los Spartan IV tienen y que son herederos de la saga Halo.

Cada uno de los episodios se inicia con un vídeo en formato cómic que narra la previa de lo que nos vamos a encontrar en esas cinco misiones. Además, cada fase dentro del episodio cuenta con una presentación en la que se nos explica la situación a la que se enfrenta la UNSC y los objetivos que debe cumplir. El único ‘pero’ que se le puede encontrar a los vídeos introductorios es que a pesar de estar doblados al castellano, la voz es de español neutro que puede sonar raro en nuestro país. Pero nada preocupante. Destacar, como añadido curioso, que el título cuenta con un cómic llamado Initation que habla de los pasos de los dos Spartans protagonistas del juego y de su encuentro antes de empezar a acabar con los Covenant.

El arsenal es puro Halo de principio a fin. Encontraremos diversas armas clásicas de la UNSC como la pistola, el rifle de asalto, el francotirador o las granadas de fragmentación; y otras tantas del Covenant. Su propio rifle, el agujineador, la pistola de plasma, rifle de precisión, granadas pegajosas, granadas incendiaras, etc. Además de algunos extras como el Láser Spartan o el Lanzacohetes que podemos adquirir en el menú previo del juego. Un añadido interesante es el de las habilidades como el Sprint, holograma o invisibilidad –mucho más útil que en los juegos “mayores”- que podemos activar de manera periódica, y una que crea un espacio de regeneración de escudo que también es destacada entre otras como los drones escolta.

Halo también es sinónimo de vehículos, y en este Top Down Shooter no pueden faltar clásicos controlables como el Scorpion, Wratih o Ghosts que tienen un rango de ataque y una contundencia mayor que la infantería. Eso sí, destacar que el control de algunos de ellos como el Scorpion no acaba de ser tan fino como el de nuestro Spartan a pie, y a veces los cambios de dirección se nos harán confusos –por la animación que precisa dicho vehículo-.  Con todo este arsenal y la presencia de metralletas montadas tanto de la UNSC como del Covenant, nuestros objetivos son principalmente acabar con todo lo que se mueve. Siempre controlamos a un solo Spartan mientras los otros funcionan con IA aliada. Enfrente, la fauna que ya conocemos de sobra: Jackals, Grunts, Drones, Élites, etc.

Básicamente cada misión nos indica una tarea a realizar que implica gastar mucha munición contra todo tipo de enemigos. Acabar con el Covenant para poder hacer un aterrizaje seguro, colocar bombas en zonas concretas, defender vehículos de la UNSC; destruir una serie de Wraith, eliminar a todos los generales Élites de un nivel, etc. Son misiones sencillas en las que se nos valorará nuestra habilidad acabando con los enemigos, el desgaste que nos haya supuesto esa batalla y el tiempo que tardemos en realizar la misión. Todo esto suma puntos para conseguir medallas: bronce, plata y oro. Algo que da cierta rejugabilidad a los niveles y que tiene su enjundia: con experiencia ganada en el campo de batalla podemos adquirir nuevas habilidades y armas secundarias para la siguiente misión.

El título tiene una alma marcadamente arcade que se aleja del componente táctico de las batallas en los Halo predecesores. Estamos ante un juego donde dispararemos a diestro y siniestro e iremos en busca de los enemigos para freírlos a balazos. En este sentido, la propuesta es sencilla pero bastante divertida y entretenida. El control –salvo algunos detalles- es intuitivo y nos da mucha libertad para apuntar con precisión, lanzar granadas justo donde queremos y movernos de manera dinámica. Es el punto que hace que un título de sencilla mecánica jugable tenga gancho.

Respecto a este corazón arcade tiene mucho que ver la inteligencia artificial del Covenant, que está alejada de los grandes de la saga. Está claro que no es un título ni una propuesta que pretenda ofrecer patrones de comportamiento con Élites volviéndonos locos, pero seguramente hay un término medio. Los enemigos más rasos –jackales, grunts- son un blanco fácil de las granadas (que además se pueden llevar en grandes cantidades, no solo dos) ya que o no las esquivan o se mueven de manera insuficiente muriendo por la onda expansiva. Los Élites sí tienen algunos detalles más interesantes, ya que se esconden detrás de paredes o escudos y tienen más movilidad ante las granadas. Pero en general los enemigos quedan muy descubiertos y vienen de frente hacia nosotros siendo un blanco fácil, aunque cuando hay vehículos y más de un Élite la cosa se complica para ser sinceros.  La IA aliada tampoco es que destaque por su brillantez, pero son un mal menor en este caso.

Por último, el juego irá destacando las medallas que vamos consiguiendo a medida que hacemos hazañas en combate como matar a tres enemigos de golpe, hacer un “frenesí asesino” en pocos segundos con un arma, liquidar a un vehículo de manera concreta. Todo muy Halo y que nos permite explorar nuevas vías de ataque además de sacarnos algunos logros de más para nuestra Gamercard, además de un sistema de desafíos semanales que alargarán la vida útil del producto. El título cuenta con un tutorial que enseña las principales bases del control tanto a pie como de vehículos y con marcadores para poder comparar nuestros tiempos con otros jugadores. El título no cuenta con nivel de dificultad, y no es difícil de terminar (sí más complicado sacarse todas las medallas de oro), aunque los desafíos del último capítulo y algunos del cuarto son realmente duros, sobre todo cuando empiezan a salir Élites, Élites con espadas e invisibles y Hunters. Todo a la vez. Una bendita locura..

Pagar para potenciar
Uno de los elementos controvertidos del título es el hecho de que podemos adquirir créditos pagando con dinero real que posteriormente se pueden usar para canjear por algunas armas que no están disponibles de serie, como puede ser el lanzacohetes o el laser spartan además de ciertas habilidades que tampoco encontraremos por los mapeados. Hay algunos elementos que se pueden adquirir con la experiencia ganada en el juego, pero otros solo se compran vía créditos (dinero).  Eso sí, una tercera vía está disponible si hemos jugado a Halo 4 y hemos hecho hazañas importantes, ya que gracias a ello podemos adquirir dichas armas sin tener que pasar por caja usándolas de manera limitada. Luego solo queda pasar la tarjeta. No son necesarias –el arsenal de serie y el que encontramos es poderoso de por sí- pero sí interesantes. Una lástima apostar por esta propuesta en este sentido.

Apartado técnico
El título publicado por Microsoft es un juego que sabe mantener perfectamente la esencia Halo en el apartado artístico, tanto por los escenarios que visitamos –con estructuras y diseños que son fácilmente reconocibles- como por las facciones UNSC y Covenant, que están perfectamente recreadas y todos los aliados y enemigos que aparecen son perfectamente reconocibles.  Los vehículos también están bien recreados y son fieles a las versiones para mayores. El título mantiene el colorido de la franquicia y los efectos especiales cumplen con su cometido,  todo funcionando a buen nivel aunque en la versión Smartphone hay algún que otro bajón de framerate. Lo más destacado son las texturas, que tienen un gran acabado en todos los elementos.  Además de estar doblado al castellano como ya hemos comentado anteriormente, la banda sonora destaca también por ser muy fiel a lo que inició O’Donnell y continuó 343 Industries, con melodías llenas de detalles y sonidos de diversos instrumentos que acompañan perfectamente. El sonido de los disparos, los avisos de los compañeros y los gritos del Covenant también rozan un gran nivel general.

LO MEJOR

  • Mecánica de juego arcade, tan sencillo como divertido
  • La recreación del universo Halo tanto visualmente como en jugabilidad (armas, vehículos, enemigos, calaveras...)
  • Control intuitivo y preciso en términos generales...
  • La banda sonora

LO PEOR

  • La IA, tanto aliada como enemiga, está poco trabajada
  • El sistema de pago con dinero real para acceder a armas y habilidades, abusivo
  • ... Aunque el control de los vehículos pesados de la UNSC es algo confuso

CONCLUSIÓN

Halo: Spartan Assault es un juego de acción en tercera persona y vista cenital (Top Down Shooter) que consigue dos de sus principales objetivos: por un lado, divertir por la vía rápida con una mecánica de juego sencilla pero entretenida y suficientemente variada; por otro, mostrar otro punto de vista del universoHalo y ser respetuoso con él a todos niveles (diseño artístico, banda sonora, armas, vehículos). Un título cuidado a nivel audiovisual mucho más arcade que otros de la franquicia, un control intuitivo y preciso y con varios elementos como las medallas, calaveras o los desafíos semanales que le dan algo de rejugabilidad. La apuesta no ha salido mal, pero tiene margen de mejora para el futuro: algunos vehículos tienen un control algo más duro, la IA tanto enemiga como aliada es mejorable y el sistema de pagar para según qué armas es algo abusivo teniendo en cuenta que ya se pagan casi seis euros por el juego.

7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.