iPhone 5 vs Galaxy S4

Cristian Ciuraneta

Con el nuevo y flamante smartphone de Samsung en la calle, el Galaxy S4, realizamos una comparativa entre dicho terminal y el popular iPhone 5 de Apple. A continuación, ponemos los datos sobre la mesa para que el usuario decida cual de ellos se adapta mejor a sus necesidades.

La eterna lucha entre iOS y Android escribe un nuevo capítulo con las últimas versiones de dos de los smartphones más populares de hoy en día: el iPhone 5 de Apple y el Galaxy S4 de Samsung. A continuación, realizamos una comparativa entre sus características técnicas y las funciones más relevantes que ofrecen uno y otro. Mientras que el iPhone 5 disfruta de una enorme popularidad entre los amantes de los gadgets de última generación, su hardware y sus capacidades quedan por debajo de los últimos terminales Android que van llegando al mercado, con el Galaxy S4 al frente; tanto es así que Samsung empieza a ganar terreno a Apple gracias a sus smartphones de última generación, especialmente los pertenecientes a la familia Galaxy S. Veamos con más detalle los pros y los contras de ambos terminales táctiles.

Retina vs Super AMOLED
Lo primero que llama la atención de este tipo de dispositivos es su pantalla. Samsung ha optado esta vez por un tamaño nada despreciable de 5 pulgadas con tecnología Super AMOLED y con una resolución Full HD; su densidad de píxeles es sensacional, puesto que llega 441 ppp. Por otro lado, el iPhone 5 presenta una pantalla Retina común a los últimos dispositivos de Apple, en este caso, de 4 pulgadas y con una resolución de 1.136x640 y una densidad de 326 ppp. Mientras que la pantalla del terminal surcoreano es impresionante, para muchos es quizás demasiado grande; y es que no todo el mundo precisa de tanto tamaño, especialmente en un teléfono móvil. De lo que no hay duda es que la pantalla Super AMOLED ofrece prestaciones de infarto, con una nitidez y definición superiores, además de contar con la tecnología Adapt Display, que variará y de adaptará según las condiciones de luz de cada momento.

A nivel de capacidades y tamaño, el terminal surcoreano sale ganando en este apartado, aunque como hemos dicho anteriormente, puede resultar demasiado grande para muchos usuarios. Y a raíz del tamaño de su pantalla, pasemos a comprobar sus medidas y peso; el iPhone 5 presenta un tamaño más contenido, concretamente de 123,8x58,6 milímetros mientras que el Galaxy S4 se va hasta los 136,6x69,8 milímetros, una diferencia a tener en cuenta. Los grosores son muy parejos, quedándose en 7,6 milímetros para el californiano y en 7,9 milímetros para el surcoreano; así, Apple gana en este aspecto, además de presentar un peso algo más contenido: 112 gramos frente a los 130 gramos del Samsung. Pueden parecer datos irrelevantes pero son importantes para usuarios que no necesitan un tamaño superior para su dispositivo.

Pasemos a repasar sus entrañas, el hardware base al que recurren ambos terminales, un aspecto que también presenta bastantes diferencias entre sí. Apple lanzaba su iPhone 5 en septiembre del año pasado, demostrando así algo más de longevidad que pasa factura a nivel de hardware, un mundo que evoluciona a pasos agigantados en periodos de tiempo muy ajustados. Así, recurre a un procesador propio dual core llamado A6 a 1,3 GHz, mientras que Samsung se ha desmarcado de toda competencia con su Qualcomm Snapdragon de cuatro núcleos a 1,9 GHz. Sobre el papel, Samsung barre a su rival en cuanto a potencia y rapidez, aunque a la hora de la verdad no presenta la optimización en rendimiento del iPhone 5, algo en lo que tiene mucho que decir el sistema operativo de cada uno de ellos.

El Galaxy S4 presenta hasta 2 GB de RAM, mientras que el iPhone 5 se queda en sólo 1 GB de RAM, seguramente, uno de sus aspectos menos brillantes; aun así, insistimos, el iPhone goza de una fluidez envidiable, tanto en su interfaz como en el rendimiento de aplicaciones, juegos y todo tipo de elementos multimedia. En este sentido, el Galaxy S4 no se queda atrás, ofreciendo resultados muy similares en ambos casos. Los gustos personales del usuario también tienen mucho que decir en este aspecto; tanto el sistema operativo iOS 6 como la última versión de Android ofrecen aspectos positivos y negativos, aunque las capacidades multitarea se están convirtiendo en elementos esenciales en este tipo de dispositivos.

En este aspecto, el Galaxy S4 junto a la versión 4.2.2 de Android ofrece un rendimiento espectacular, con posibilidades pop-up y multiventana muy interesantes y útiles; y gracias al generoso tamaño de su pantalla, podemos visualizar varias cosas al mismo tiempo. El iPhone 5 es mucho más limitado en este sentido, obligándonos a recurrir a su botón central para pasar de una aplicación a otra. Exteriormente, presentan un diseño totalmente opuesto; además de sus ya comentados tamaños y pesos, recurren a estilos muy diferenciados. Samsung sigue apostando por sus acabados en policarbonato, mientras que Apple sigue fiel a su propia personalidad, con el aluminio anodizado como gran protagonista de su aspecto exterior; Samsung ha mejorado mucho en lo referente a calidad percibida, aunque todavía está lejos de los excelentes acabados de Apple, que logran marcar la diferencia entre la competencia.

Donde no brilla tanto Apple es en la poca practicidad de su propio diseño; y es que Samsung permite que podamos desmontar su carcasa para cambiar la batería una vez empiece a dar síntomas de fatiga, mientras que deberemos quedarnos siempre con la misma en el iPhone 5. El fabricante surcoreano ha optado por una batería de 2.600 mAh, mientras que los de Cupertino optaron por una de 1.400 mAh, algo más limitada en cuanto a duración. También podemos aumentar la memoria interna del Galaxy S4 mediante tarjetas microSD que unidos a los 16, 32 o 64 GB de capacidad de serie, permite que podamos disfrutar de una buena cantidad de espacio para nuestros archivos y aplicaciones. El iPhone 5 presenta las mismas posibilidades a nivel de disco interno, aunque sin la opción de ampliación.

Las cámaras empiezan a ser un elemento de vital importancia en nuestros smartphones, ya sea para realizar videollamadas o para hacer fotografías o grabar vídeos de gran calidad. Así, el iPhone 5 poco tiene que hacer frente a la nueva cámara del Galaxy S4; el fabricante asiático ha añadido un gran número de nuevas funciones y un software que mejora considerablemente su vertiente fotográfica. Hablamos de 13 megapíxeles en la cámara trasera y de 2 megapíxeles en la cámara delantera. Presenta, además, hasta doce modos de disparo diferentes –con resultados más que curiosos– y una función que permite hacer fotos con las dos cámaras al mismo tiempo y combinarlas después.

El iPhone es algo más limitado; sin ser para nada malo en este aspecto, se queda con 8 megapíxeles en la cámara trasera y 1,2 megapíxeles en la cámara delantera, con la función Panorama como función más destacable. Ambos presentan un flash LED de gran potencia y son capaces de grabar vídeo a 1080p. Sobre las nuevas funcionalidades del Galaxy S4 en materia de accesibilidad y reconocmiento de gestos debemos decir que Samsung ha hecho un gran esfuerzo en este sentido, añadiendo todo tipo de opciones gracias al software del propio terminal. Cosas tan curiosas como agitar la mano para atender una llamada, cambiar de fotografías al pasar la mano por delante, el sistema Smart Pause que detiene la reproducción de un vídeo si dejamos de mirar a la pantalla o incluso hacer scroll al navegar por internet gracias al seguimiento de nuestra mirada.

Se trata de una dilatada lista de funcionalidades que el iPhone 5 no presenta y que hace del Galaxy S4 todo un smartphone que encantará a los amantes de este tipo de gadgets; eso sí, no siempre es capaz de reconocer u obedecer nuestras órdenes, resultando algo incómodo o incluso molesto tener que estar repitiendo una y otra vez una misma acción para que el dispositivo no responda como debiera, algo que en público puede ser, cuanto menos, curioso. Son opciones que en ningún momento son necesarias pero que pueden convencer a muchos usuarios por su innovación y originalidad. En este aspecto, el iPhone 5 queda bastante por detrás, con el interfaz táctil y alguna que otra funcionalidad extra vía acelerómetro.

A nivel de conexiones, Samsung ha implementado un buen abanico de posibilidades a su Galaxy S4. Es compatible con 4G LTE, aunque a diferencia del iPhone 5, hasta en 6 bandas diferentes. El Wi-Fi es también superior y puede conectarse a redes ac (HT80), mientras que el iPhone 5 no. El Galaxy S4, además, presenta una buena colección de sensores, como el A-GPS, GLONASS, acelerómetro, luz RGB, brújula digital, proximidad, barómetro, giroscopio e infrarrojos; el iPhone 5, en cambio, se queda con A-GPS, GLONASS, acelerómetro, brújula digital, giroscopio y proximidad.

Dos conceptos diferentes para dos terminales de última generación; eso sí, tendremos que esperar para comprobar lo que esconde Apple bajo la manga para su futuro smartphone, ya que el iPhone 5 queda algo lejos de los últimos dispositivos que empiezan a llegar al mercado este 2013, como el innovador Galaxy S4. Mientras, cada usuario puede decidirse por uno u otro dependiendo de sus gustos y necesidades. iOS y Android presentan sus ventajas e inconvenientes; mientras que el sistema operativo de Apple está muy optimizado –con una fluidez excepcional–, no ofrece la suficiente libertad para que el usuario haga lo que desee, limitando su uso a lo que Apple decida facilitar o no mediante la AppStore. Dos teléfonos con mucho potencial y que ofrecen mucho más de lo que el usuario medio es capaz de aprovechar. Eso sí, los jugones encontrarán mucha más oferta en iOS, gracias al especial énfasis de los desarrolladores en crear la mayor parte de sus novedades de peso en dicho sistema; Android disfruta de un excelente catálogo –con más títulos en formato free-to-play– aunque algo más limitado que el de Apple.