LEGO City: Undercover
LEGO City: Undercover
Carátula de LEGO City: Undercover
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LEGO City Undercover

Enrique García enriquegper

Las piezas de LEGO dan forma a una gran ciudad que apoya sus cimientos en exclusiva en Wii U y que bebe de las bases del género sandbox para llevar a la consola de Nintendo una experiencia única. Chase McCain se infiltra en en los bajos fondos de una urbe repleta de referencias y con decenas de horas de juego. Despiezamos el título de TT Games en este análisis.

Una de las propuestas que asomó por esa ventana llamada E3 en el año 2011 durante la conferencia de Nintendo fue LEGO City Undercover, título que muchos defendían como “el Grand Theft Auto de Wii U”, algo que se sigue diciendo aún. Con la máquina de sobremesa en las tiendas desde el pasado mes de noviembre, el título producido por TT Fusion, filial de TT Games y expertos en llevar la licencia LEGO a los videojuegos (son los creadores de LEGO Star Wars, LEGO Piratas del Caribe y otros tantos) y con brazo editorial de la propia Nintendo, LEGO City Undercover llega a las tiendas como el gran lanzamiento para la consola durante el mes de marzo. Y desbloquea un primer logro de base: ser un juego exclusivo de una third party en una época en la que esa tendencia es inexistente. Lo demás, las horas de diversión y el mundo vivo, ya lo pone el estudio.

Con estos antecedentes y una marca que existe previamente -LEGO City, como tal, recibió su primera gama de figuras allá por finales de los setenta-, Undercover es un juego que llega al mercado con una cierta trayectoria. Pero que nadie se lleve a engaños: el hecho de que previamente existieran figuras de la urbe no es sinónimo de que TT Fusion haya tenido todo el trabajo hecho, sino todo lo contrario. La ciudad sobre la que se basa el juego no “existía” como tal en lo que respecta a estructura, por lo que el estudio británico ha tenido que extraer de la imaginación de sus diseñadores un núcleo urbano consistente, que se inspira en lugares reales emblemáticos perfectamente reconocibles y que aprovecha el hardware de Wii U para ofrecer una experiencia sandbox HD nunca antes vista en una consola de Nintendo.



Chase McCain de servicio

La trama de LEGO City Undercover gira en torno a la figura de Chase McCain, policía de la ciudad que se ve obligado a retornar para dar caza al villano que años atrás metió entre rejas, Rex Fury, historia que narra la versión para Nintendo 3DS. Chase es un policía astuto y arriesgado, con cierto grado de temeridad y con un punto de humor que lo convierte en el héroe arquetípico de película de los setenta, capaz de infiltrarse en los bajos fondos para conseguir cazar al caco. No le falta el jefe de comisaría egoísta y acomodado, la ayudante con pintas de secretaria vía Wii U GamePad y el compañero torpe, lerdo e inútil. La trama de Undercover, ligera y asequible, es un carrusel de clichés del mundo audiovisual muy bien llevados al videojuego para apelar a la risa y a la nostalgia del jugador.

La creación de LEGO City al entorno digital en Wii U coge forma con una ciudad que se inspira en urbes reales de mundo como Nueva York (Time Square), San Francisco (Golden Gate), Los Ángeles (Hollywood), etc. Caminando por las calles de este escenarios nos vamos a encontrar con monumentos, edificios y entornos que resultan familiares y que nos transforman en turistas virtuales. En LEGO City Undercover prácticamente nada está colocado de manera casual: todo desempeña un papel, hasta los personajes anónimos que caminan por las calles y que visten de una u otra forma según su lugar de residencia. el resultado ofrece una extensa ciudad en HD, con zonas colindantes como la granja, el parque natural, las minas, etc. y que a priori parece más pequeña de lo que verdaderamente es.



Decíamos en líneas anteriores que muchos se han empeñado en bautizar a LEGO City Undercover como “el GTA de Wii U”. Se debe reconocer que no iban desencaminados, pero hay que matizar ciertos puntos para comprender esta comparación. Es cierto que el título de TT Games se sienta en las bases de este género que nació con la saga de Rockstar Games -incluso tiene una intro que recuerda a GTA IV-, por lo que es fácil descubrir coincidencias obvias no con la citada licencia, sino con el tipo de juego en general. Pero LEGO City Undercover no se olvida de su ADN y rescata también aquellos elementos que tanto gustan en los videojuegos de la casa de las piezas. Se trata de un sandbox, sí, pero también de una aventura y de un plataformas, todo sembrado a base de piezas y con un contexto propio para gustar a todos los públicos.

Esta diferencia se aprecia especialmente en el sistema de misiones, que se aleja del clásico “ve a este punto, roba este coche y devuélvelo” -también presente, por supuesto-, para ofrecer una jugabilidad más centrada en niveles (escenarios). Cuando tomemos un encargo de uno de nuestros aliados, se nos obligará a ir a un determinado punto de la ciudad en el que puede suceder que acabemos dentro de un nivel propio con suficiente entidad jugable y estética como para sentir que estamos jugando a otro título de la franquicia LEGO pero sin olvidar el componente sandbox. Por lo tanto, decir que LEGO City Undercover es “heredero” de Grand Theft Auto puede resultar lógico matizando que cuenta con elementos propios para diferenciarse con un resultado más que favorable.



LEGO City Undercover juega además con sus propias reglas basándose en la serie de las piezas. Lo primero reseñable es que se trata de un juego amigable y para todos los públicos -ojo, que no infantil-, que comulga con los valores que tradicionalmente se atribuyen a los títulos editados por Nintendo. No hay sangre ni palabras malsonantes, pero sí humor, mucho humor, y constantes referencias a la cultura de masas (cine, videojuegos, series, etc.) que provocarán la carcajada floja al crío de siete años y la sonrisa cómplice al entrado en los veinte que recuerde muchas de esas escenas. TT Fusion ha insertado un compendio de referencias a películas como Matrix, Cadena Perpetua y, Starsky y Hutch, entre otras, e incluso referencias internas a personajes y juegos de la historia de Nintendo.

Las misiones cuentan también con un toque estratégico gracias al sistema de trajes que da forma a la jugabilidad de LEGO City Undercover. Chase cuenta con varias vestimentas que vamos desbloqueando a lo largo de la partida y que van asociadas a diferentes habilidades que se aplican sobre lo que debemos hacer en cada escenario. Para progresar, la clave está en combinar los diferentes trajes intercambiables con los gatillos para ir superando obstáculos. Podemos, por ejemplo, recurrir al traje de minero y utilizar el pico y la dinamita para destrozar elementos del escenario; vestirnos de granjeros para volar desde las alturas agarrados a una gallina en una clara referencia a The Legend of Zelda; ir uniformados de policía para utilizar un gancho que nos permitirá colgarnos; disfrazarnos de caco para abrir zonas cerradas palanca en mano, etc.

Cada una de estas habilidades se va combinando con el resto de modo por lo que llegados a una misión nos vemos obligados a utilizar varios trajes en pocos segundos, pues nos enfrentaremos puzles tipo “abre una puerta como ladrón, cuélgate como policía para subir y utiliza una dinamita como minero para terminar cogiendo una llave que está oculta en una sala que hemos abierto disparando con una pistola de colores”. Lógicamente, a medida que avanzamos la situación se complica, haciendo que tengamos que ser algo más sesudos para avanzar, pero sin complicarnos demasiado la existencia. Aquí es donde en líneas generales se hubiera agradecido un poco más de dificultad, ya que en ocasiones LEGO City Undercover resulta algo fácil, que no aburrido, para jugadores avanzados. Además, la variedad de trajes -nos ahorramos mencionar uno clave para evitar spoilers- dan una agradecida diversidad a la partida.



Otro factor importante de las vestimentas de Chase es la posibilidad de repetir misiones y visitar de nuevo escenarios en los que no habíamos podido superar cierta zona secundaria por carecer de la habilidad pertinente para obtener recursos extras para las construcciones, descubrir nuevas zonas y acceder a desbloqueables, etc. De ahí que las ya de por sí numerosas horas de juego del título en su campaña principal, que de largo supera las veinte horas para los jugadores más veloces, se convierten en bastante más si nos dedicamos a explorar todas las esquinas de la ciudad obteniendo todos los desbloqueables. LEGO City Undercover es un juego extenso en cuanto a lo que ofrece, cuya compra garantiza un número de horas que está por encima de la media del catálogo y que encaja en el género sandbox.

Si por algo puede darse la enhorabuena a TT Fusion en esta particular aproximación al género sandbox, es por haber conseguido un sistema de misiones que resulta variado y atractivo a pesar de la duración del juego. En ello entran en juego diferentes factores, entre ellos la disposición de los escenarios y la diversidad -lo mismo estás en una mina investigando como policía que acabas en un museo robando un T-Rex cual caco de guante blanco, pasando antes por haber escoltado a un mafioso en su limusina mientras esquivas periodistas-. LEGO City Undercover juega muy bien con el factor sorpresa con cada una de sus misiones principales, por lo que nunca sabes a dónde te va a llevar la siguiente, ventaja que todavía gana más empaque cuando la misión tiene una duración elevada. Y es que el estudio coge el concepto de misión sandbox y lo convierte en nivel con bastante acierto.



El sistema de combate de Undercover se centra fundamentalmente en el cuerpo a cuerpo ante la ausencia de armas tradicionales, algo que puede no gustar a todo el mundo, y va volviéndose cada vez más complejo poco a poco a medida que desbloqueamos movimientos para Chase. Cada vez que tumbamos a un enemigo, tenemos unos segundos para esposarle y evitar que vuelva a combatir. Los combates incluyen golpes, patadas, agarres y movimientos especiales que vamos ejecutando de forma casi automática combinando unos pocos botones. Quizás aquí sea donde LEGO City Undercover peque de ofrecer poca profundidad en términos jugables, aunque gana un poco de consistencia cuando de manera espontánea utilizamos algunas de las habilidades de los trajes contra los enemigos (mancharlos de tinta, golpearles con el pico, electrocutarlos, etc.).

El transporte en LEGO City Undercover tiene la particularidad de que los vehículos, como sucede con el resto de elementos del entorno, están construidos en base a piezas de LEGO, por lo que se van descomponiendo a medida que reciben golpes, así que es fácil quedarse con una furgoneta descapotable con un par de buenos accidentes. Además de tomar en nombre de la ley silbato en mano coches, motos, furgonetas y otros tantos tipos de bólidos, Chase puede saltar de un vehículo a otro como en Sleeping Dogs, utilizar taxis y otros medios de transporte públicos para llegar a destinos de manera automática y cumplir misiones especiales de checkpoints tanto por tierra como por mar y aire. La conducción funciona y se diferencia en función del vehículo que llevamos, pero en ocasiones se torna algo tosca y requiere de más atención de la necesaria.



Sandbox con el Wii U GamePad

LEGO City Undercover también es un juego único del catálogo de Wii U porque actúa como experimento, ya es que es el primer sandbox que utiliza el Wii U GamePad como herramienta de juego. Chase porta un particular comunicador que hace las veces de Wii U GamePad y que permite recibir llamadas de sus aliados para conocer detalles de las misiones -con la voz saliendo del mando-, consultar el mapa marcando rutas y ampliando o reduciendo el zoom, descubrir pistas sobre el terreno y activar herramientas de investigador como el detector de sonidos, de personas o la cámara de fotos, que nos llevan a empuñar el Wii U GamePad para ver el mundo del juego en su pantalla. Los usos que Undercover hace del mando son atractivos, se integran a la perfección en la partida y están completamente justificados.

 

Recolectando piezas

En el terreno técnico, LEGO City Undercover es una experiencia sin igual en Wii U. El catálogo de la máquina no cuenta con un juego equivalente ni en extensión ni en jugabilidad, lo que convierten a la propuesta de TT Fusion en un producto único hasta la fecha. Como sandbox HD, este título juega con unos gráficos muy definidos, al estilo LEGO, estables salvo alguna caída de frame rate menor que en ningún caso lastra la jugabilidad, y visualmente atractivos gracias a los colores, a los modelos de los personajes y a la solidez de los entornos. La distancia de dibujado permite ver más allá de lo que tenemos al lado y se presume superior a la vista en otros juegos del género de la generación gracias al extra de potencia de la consola de sobremesa de Nintendo. Y las cinemáticas, en la línea de la licencia LEGO, no tienen nada que envidiar a los títulos más granados del género.

La cantidad de horas de juego que puede ofrecer LEGO City Undercover para acceder al cien por cien de su contenido se nutre de desbloqueables, de la construcción de estructuras diseminadas por el mundo a cambio de piezas que iremos obteniendo y de otros desbloqueables que iremos obteniendo a la vez que investigamos por los escenarios. En este sentido, en lo que respecta a extras, el título de TT Games tiene mucho que ofrecer en cuanto a horas de juego, por lo que la relación calidad-precio-duración está más que cubierta. El sonido tampoco falla, aunque no se convierte en un elemento que destaque especialmente en relación a la banda sonora, con temas policiacos y que suenan a clichés habituales del género. Donde sí se encuentra mayor satisfacción para el oído es en el doblaje en castellano.

LO MEJOR

  • Decenas de horas para completarlo
  • El uso del Wii U GamePad es inteligente
  • La ciudad está llena de sorpresas
  • Mezcla de sandbox con juego por niveles
  • La jugabilidad basada en trajes
  • Visualmente es rico y bello

LO PEOR

  • Algún bache técnico mínimo
  • Los combates no son demasiado profundos
  • Un poco de más dificultad se hubiera agradecido
  • Se echan en falta más temas musicales

CONCLUSIÓN

Lo que LEGO City Undercover ofrece es un sandbox con estilo propio, un título que no es sin más un clon de Grand Theft Auto y que aporta una más que razonable cantidad de horas de juego como para justificar su compra si sigues de cerca el género. Se trata, además, de uno de los juegos mayúsculos de Wii U para el primer semestre del año ante la “sequía” de lanzamientos para la máquina. Gráficamente atractivo, estable y simpático, con una jugabilidad que utiliza con cabeza el Wii U GamePad y que resulta lo suficientemente variada como para no aburrir en su línea principal, y un Chase McCain que es una caja de sorpresas gracias a sus disfraces y a la ciudad que recorre, llena de referencias que unen varias generaciones de jugadores. Pocos puntos flacos asoman por la ventana de este completo trabajo de TT Fusion (sistema de combate simple, más trabajo musical, conducción un tanto abrupta en ocasiones, etc.) que es una compra recomendada para las Wii U faltas de alimento y necesitadas de horas de juego.

8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.