Sonic & All-Stars Racing Transformed
Sonic & All-Stars Racing Transformed
Carátula de Sonic & All-Stars Racing Transformed

Sonic & All-Stars Racing Transformed

Sonic y otros 24 corredores no se quedan sin pisar a fondo en portátiles. Nintendo 3DS recibe la versión más floja de todas a nivel técnico pero que no por ello elimina o varía ningún contenido o modo. Toda la sensación de velocidad y nostalgia de la historia de Sega de Sonic & All-Stars Racing Transformed se puede llevar ahora a cualquier parte, en esta adaptación en pequeñito.

La fórmula Mario Kart ha sido muchas veces imitadas, por grandes estudios –Naughty Dog con Crash Team Racing, por ejemplo- y con todo tipo de licencias. Sega ha hecho ya de Sonic All-Stars Racing un producto de reconocida calidad que bebe muchísimo del arcade de carreras de Super Mario pero que tiene una serie de propuestas muy suyas, perfectamente mejoradas en la segunda entrega, Transformed, que veía la luz el pasado otoño en todas las plataformas de sobremesa actuales. Sus desarrolladores aseguraron que tendríamos una edición para PlayStation Vita y otra para Nintendo 3DS, siendo ésta la que nos ocupa y sale esta semana, una agradable sorpresa en cuanto a contenidos y adaptación fiel pero con algunos elementos que chirrían en el conjunto, como la calidad visual o ciertas tosquedades de manejo.

Sonic & All-Stars Racing Transformed reúne exactamente los mismos 25 corredores del resto de ediciones, los mismos más de 20 circuitos inspirados en sagas clásicas de Sega, los mismos power-ups para dificultar la competición a los otros siete contrincantes o los mismos modos de juego incluido el online contra hasta otras siete personas, con tableros de clasificación, fantasmas, y nuevas opciones StreetPass. Recomendamos leer el Análisis del título original en plataformas como Xbox 360 o PlayStation 3. Tails, Alex Kidd, Beat (de Jet Set Radio), Amigo (de Samba de Amigo), Ulala (de Space Channel) o B. D. Joe (de Crazy Taxi) se preparan para correr de nuevo junto a una vasta plantilla de invitados, como Ralph de la última película de Disney ¡Rompe-Ralph! o Danica Patrick, la piloto de Fórmula 1 que ha protagonizado la campaña de promoción del juego desde que se anunció. Se les une como contenido descargable Metal Sonic y el circuito Outrun Boy, también conocidos de las ediciones de sobremesa de hace unos meses.

Esta reunión de rostros conocidos de la historia de Sega más los invitados no se queda ahí en su implicación por el crossover de franquicias. La ambientación de sus numerosos circuitos basada en cada serie es otro aspecto muy característico y elogiado de Sonic & All-Stars Racing Transformed, y en 3DS no ha querido ser menos. De esta forma, vuelven trazados como el de Panzer Dragoon, The House of the Dead, Sonic The Hedhehog, Skies of Arcadia, Nights o Golden Axe. Este cartucho, por si alguien no lo sabía, contiene una absoluta invitación a la nostalgia ya que recopila prácticamente todos los nombres propios que han ido formando la historia de Sega desde los 80 hasta hoy, con ambientaciones muy bien marcadas y referenciales a cada serie que se apoyan en la melodía original y un montón de elementos inconfundibles para alegrar al usuario veterano que rápidamente reconocerá cada guiño. Fue así en las versiones HD y vuelve a serlo en 3DS, con exactamente los mismos trazados.

Transformed se subtitula así porque combina en una misma carrera competición por tierra, mar y aire, con vehículos únicos para cada personaje que acoplan sus partes de manera que forman un kart, una lancha o una avioneta. Los escenarios se deforman totalmente ingame y cambian su trazado inicial para dar pie a tramos de vuelo libre o riadas por las que bajar a toda velocidad con las lanchas, no sin intercalar muchos saltos y turbos para que podamos ejecutar acrobacias que nos incrementen la velocidad. Como ocurría en Mario Kart Wii, la acrobacia y el derrape tienen especial importancia en esta entrega, sirviendo para obtener impulsos que en niveles de competición muy expertos es fundamental. De hecho, en el modo Tour Mundial regresan las pruebas de uno contra uno, pistas repletas de turbos que detienen una cuenta atrás, carreras sin objetos y donde gana el mejor conductor limpiamente, carreras solo con bolas de hielo o tornados, etc.

Sobre modos Transformed en 3DS poco puede enviar a las versiones HD. Contrarreloj con fantasmas para compartir con amigos, Grand Prix en grupos de pistas de cuatro en cuatro, Tour Mundial con pruebas y estrellas que sirven para desbloquear personajes, pegatinas y subidas de nivel para los corredores… Está todo. Y, lo más importante, el multijugador, con sus tres formatos: Online contra amigos o desconocidos, en red local con consolas cercanas y en modo descarga (menos completo pero con hasta ocho consolas corriendo en una partida servida desde un único cartucho). El online funciona perfectamente, sin lag ni largos tiempos de espera para entrar en partidas, además de anotación de estadísticas y tiempos con bastante fluidez entre rondas. Eso sí, para 8 usuarios en vez de los 10 originales, algo que le resta cierto frenetismo. Por último está el mdo StreetPass, que en caso de tener activado intercambiará nuestros tiempos y fantasmas con las consolas que nos crucemos, teniendo así nuevos retos en el buzón cuando algún otro buen jugador pase cerca.

Control algo descontrolado

Manejar a Sonic y el resto de corredores en 3DS es una tarea tan cómoda y precisa como en el resto de versiones, cambiándose las sensaciones físicas de un piloto a otro según sus atributos y cuando vamos por tierra, agua o aire. No se le puede tachar nada en este sentido. La pantalla táctil aloja el mapa de la pista en vista cenital al igual que en el GamePad de Wii U, para calcular adelantamientos y proyectiles. Esto hace prácticamente inútil el botón B, que se ha dejado para la vista hacia atrás y como otra opción de cálculo para los proyectiles lanzados por la parte trasera del vehículo. Las piruetas se alojan en el botón X, el superior, o en la cruceta, de manera que quedan fácilmente accesibles para tirarlas rápido. Los gatillos L y R para usar objeto y frenar respectivamente son también un acierto de cara a partidas rápidas desde una portátil. Solo se puede pilotar con el stick.

Los problemas vienen cuando de repente una lancha se pone a girar sobre sí misma sin razón aparente, un kart se frena en seco o un avión se empotra contra el suelo sin que sintamos que haya sido por nuestra culpa. Estas situaciones aparecen muy esporádicamente, pueden pasar muchas horas sin que ocurra ninguna, pero aún así son inconcebibles en un videojuego de 2013 como éste, no se entiende su existencia ya que estropean carreras enteras como el peor de los bugs. También hay cierta tosquedad con los comportamientos físicos de algunos bólidos en relación a los escenarios, atravesando a veces texturas o dejando la sensación de que no tienen peso  ni fuerza de la gravedad que los atraiga. Se puede decir que le falta solidez en la experiencia jugable, da la impresión de no estar del todo pulido y bien acabado. Y es una lástima.

La obligatoriedad del píxel

También el apartado técnico enfatiza esto que comentábamos y no hace del todo justicia a lo que es capaz de mover Nintendo 3DS. Fijándonos en el detalle estático y sin ponerlo a prueba en cuanto a fluidez lo cierto es que Sega ha conseguido trasladar con muchísimo esmero y respeto la edición original hasta la portátil. Los circuitos son idénticos, solo degradados para que la máquina los mueva bien en nimiedades como el texturizado de las carreteras y rocas, la solidez de los elementos del decorado, sombras, explosiones simplificadas o scripts ligeramente menos vistosos. Por lo demás, el juego está transportado íntegro, y algunos circuitos y corredores sorprenden por su altísimo nivel de detalles y hasta rugosidad de las texturas o brillos sobre partes metálicas y reflectantes, aunque venidos a menos normalmente como puede apreciarse en los suelos de acero del portaviones del nivel inspirado en After Burner.

Lo que sí es del todo inadmisible es la extrema pixelización que hay en el horizonte, otro truco gráfico para poder poner en movimiento este portento visual en la consola sin problemas. Y aún así los hay, pues son constantes en determinados circuitos y momentos los “tirones” o pérdidas escandalosas de los fotogramas por segundo, lo que llega a parar el juego una milésima de segundo. En general Sonic & All-Stars Racing Transformed es vistoso, pero la pixelización de lo que está al fondo –a menudo serán competidores que casi no se distinguen- y estos parones que pueden llegar a ser molestos no le dejan que hablemos de un apartado gráfico sobresaliente.

Eso sí, en cuanto a sonido absolutamente ninguna pega al respecto, todas las melodías y efectos de las versiones “mayores” están implementados en 3DS de igual forma, también el doblaje al castellano del comentarista, no de los pilotos. Los menús y la división por capítulos también se han adaptado a un esquema más de videojuego portátil, más visual y grande. Por otra parte está el 3D, bastante pronunciado pero solo en profundidad, sin relieves y no demasiado destacable puesto a que expone un efecto extraño que hace más cómodo jugar con el medidor completamente desactivado. No es un título recomendable por su efecto estereoscópico. No hay comandos táctiles (salvo los menús) ni control por giroscopio.

LO MEJOR

  • Gran variedad de circuitos y personajes.
  • Multijugador completo, con todo disponible, opción online, amigos, fantasmas, modo descarga, StreetPass…
  • Acabarlo al 100% supone un buen puñado de horas.
  • Todo un repaso a la historia de Sega, en diseños de los trazados y sonido.

LO PEOR

  • Desajustes y rarezas repentinas en el manejo que llegan a accidentar carreras.
  • Pixelización extrema en los fondos y notables tirones.
  • Si ya tienes otra versión, ignóralo. Es inferior técnicamente y no tiene nada distinto.

CONCLUSIÓN

Nintendo 3DS ya tiene Mario Kart 7 como referente en el género, y aunque no es el título sobresaliente que muchos esperaban sigue dando bastante juego en el online. Sonic & All-Stars Racing Transformed no llega a su nivel, ni en lo jugable ni en lo técnico, pero tampoco tienen nada que envidiarle en cuanto a contenidos, modos, circuitos, corredores bien diferenciados… De hecho es en realidad más variado gracias a las transformaciones y los trazados, y también competente en el multijugador en red. Esta obra está ligeramente por detrás debido a algunos tropiezos con su apartado técnico y en lo plenamente jugable, la verdad. También en recortes como el número de competidores, que baja de los diez originales a ocho. Pero es una fantástica alternativa o un segundo Mario Kart para quien tenga ganas de más, y por supuesto para el jugador que creció con consolas de Sega y no lo ha probado en el resto de versiones. En 3DS tiene un “tacto” similar al de máquinas HD, de hecho es el mismo juego tal cual, solo salpicado por esos detalles antes comentados, para nada persistentes ni que empobrezcan el resultado final.

7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.