Lego Batman 2 DC Super Heroes
Lego Batman 2 DC Super Heroes

Lego Batman 2: DC Heroes

Salva Fernàndez salbaFR

Vuelve el caballero oscuro, aunque lo hace esta vez en su versión más simpática y desmontable. Batman, Robin y una tropa de súper héroes capitaneada por Superman intentaran combatir la terrible alianza entre Lex Luthor y el Joker.

Lego es una de las compañías de entretenimiento infantil más reconocible en todo el mundo. Muchos hemos crecido construyendo auténticos mundos de fantasía con las piezas de este universo y con los simpáticos muñecos que aliñaban nuestras fantasías. El salto de Lego al mundo de los videojuegos hace tiempo que se da, y lo hace con frecuencia. La última iteración que une los juegos de siempre con los juegos virtuales es Lego Batman 2: DC Heroes, secuela directa de la aventura del caballero oscuro en formato Lego que sirve, además, para hacer un importante punto y aparte en el mundo del Lego videojuego. Un paso al frente para bien.

Lego Batman 2: DC Heroes pretende ser un punto de inflexión dentro de un tipo de juego que tiene su público y que ha instaurado unas bases conocidas por todos. Juegos bastante sencillos y accesibles de controlar, el sistema de construcción y destrucción de piezas, combate sencillo, puzles constantes para avanzar, enormes cantidades de elementos por desbloquear y descubrir.  Traveller’s Tales tiene la medida tomada a su fórmula particular. Bajo su creación han salido juegos de Lego de todo tipo más allá de Batman: Star Wars, Indiana Jones, Harry Potter… precisamente el protagonizado por el mago ha sido el último de los juegos de este tipo. Tenía como gran reclamo el mimo y cuidado por el universo Harry Potter como nunca se había visto en un videojuego, una base asentada y ciertos síntomas de desgaste.

Y aquí es donde entra Traveller’s Tales y su empeño en intentar mejorar la fórmula. Lo que se había visto hasta el momento eran muchas franquicias de éxito adaptadas al mundo de Lego (con el atractivo y punch que esta combinación conlleva) a las que se aplicaba sin ningún tipo de reparo la misma fórmula una y otra vez. Cambian los escenarios, los protagonistas, la estructura de situaciones marcadas por el guión (con Harry no lucharemos con un sable láser como sí lo hacemos en Star Wars, naturalmente) pero la base y el esquema se mantenía inalterable. Lego Batman 2 es un Lego de Traveller’s, de eso no hay duda, y sigue habiendo muchas más cosas que se asemejan que las que difieren respecto a sus predecesores. Pero el resultado final es más satisfactorio que en muchos otros. ¿El mejor Lego? Probablemente.

Cuadrados, heroicos y con súper poderes
La historia nos ubica en una gran gala anual en Gotham City que recrea con sentido del humor a la gala de los Óscar. Nuestro estimado Bruce Wayne compite al premio del año como la personalidad más importante, en un encuentro en el que compite directamente con Lex Luthor, el gran villano del mundo de Superman que además se presenta a las elecciones presidenciales. Como no puede ser de otra manera, Wayne –Batman- gana el premio ante la decepción de su contrincante. Pero todo se tuerce cuando el Joker hace acto de aparición y sabotea la gala. En ese momento Wayne se esconde para ponerse su disfraz junto a Robin y ambos empiezan una carrera contrarreloj para dar con su gran archienemigo, que se intenta escurrir entre el backstage del edificio en el que se celebra la gran gala. Harley Quinn será uno de nuestros principales escollos en estos compases iniciales.

El humor que destila Lego está de vuelta y con acierto. La historia se complicará más de la cuenta cuando Lex Luthor salve al Joker de su prisión –y este al compendio de enemigos marca de la casa- y le enseñe una poderosísima arma con la que se puede sembrar el caos en Gotham City. La narrativa vuelve a ofrecer con fuerza grandes momentos gracias a la parodia que ya en sí es recrear el universo mediante el mundo de Lego y por la gran caracterización de los personajes. Todos actúan como los hemos vivido en los cómics o en las películas. Además, la coletilla DC Heroes no es baladí. Batman y el chico maravilla necesitarán de la ayuda de algunos héroes de la liga de la justicia como Superman, Flash o la Mujer maravilla, ofreciendo un plantel de personajes tanto héroes como villanos que van y vienen constantemente. El argumento gusta, los protagonistas de éste todavía más y el toque Lego le da un envoltorio simpático y encantador.

Una de las grandezas de este juego se encuentra en la amplía plantilla de personajes que iremos utilizando, comprando y desbloqueando a medida que avancemos. Va mucho más allá de Batman y Robin, siendo Superman seguramente uno de los más carismáticos de todos los que usaremos. Algunos nos serán útiles para poder avanzar en la historia, de manera más sencilla incluso ya que el propio Superman facilita muchísimo las cosas en comparación con Batman en muchos momentos. Otros en cambio pueden ser útiles para conseguir el 100% de los objetos y secretos que esconde Gotham City mientras que algunos solo están para coleccionarse. O hacer el indio en el modo libre. Flash, Catwoman, Linterna Verde, Mujer Maravilla, Joker, Dos Caras, Enigma, Pingüino, Harley Quinn, Aquaman… todos tienen su papel en algún momento, aunque sea simplemente llegar a lugares que otros no pueden, como es el caso de algunos de ellos que solo los usaremos para buscar secretos y caminar hacia el 100% Y más que habrá, con algunos ya anunciados por DLC desgraciadamente..

Lego, un mundo abierto
Cuando decimos que Lego Batman 2: DC Heroes es un paso al frente dentro de la franquicia y dentro de una fórmula más que madurada, lo hacemos principalmente gracias al toque sandbox que por primera vez se puede encontrar en un videojuego de esta franquicia. Gotham City es una ciudad enorme que podremos visitar, explorar y analizar de manera totalmente libre. Después de los primeros capítulos, dos-tres, se nos abre un abanico de posibilidades que va más allá de la simple sucesión de capítulos hasta terminar con la campaña principal. Podemos salir a la gran ciudad e ir a todos los lugares ya visitados en los capítulos para conseguir hacernos con los secretos que entraña Gotham City. Cogemos nuestros vehículos, muchos y variados a medida que avanzamos, o cualquiera que nos encontremos por la calle… y a patrullar. 

¿Convierte esto a Lego Batman 2 en un sandbox? No. O sí de manera muy relativa. El mundo abierto nos permitirá revisitar zonas por las que hemos estado y por ejemplo llegar a espacios que por exigencias del guión durante la campaña a lo mejor no podíamos. Hay los clásicos bloques rojos y sus multiplicadores, los bloques dorados y las múltiples maneras de conseguirlos, objetos escondidos, personas a las que intentar salvar de los villanos, retos de personajes que si los vencemos podemos adquirirlos, vehículos nuevos, zonas que se descubren cuando vamos recolectando más ladrillos… Un mapa con una cantidad de contenido envidiable al que podemos ir cuando nos plazca. Junto a éste se encontrará también la secuencia de la historia principal, a la que iremos acudiendo en el momento que consideremos oportuno. La fórmula es similar a Batman: Arkham City de Rocksteady. Mapeado abierto con muchos elementos que descubrir pero una trama principal marcada que no tiene múltiples frentes abiertos a la vez como puede pasar en un GTA.

La historia se divide en 15 capítulos que tienen un desarrollo mucho más lineal y clásico dentro de la saga Lego. La misión se marcará con el símbolo de Batman en el mapa y tendremos que ir a esa zona para poder cumplirla. Ahí el reto será el de siempre, ir superando escollos de todo tipo para poder avanzar hasta cumplir con nuestro deber. La duración de cada una de las misiones es bastante variable, pero seguramente alguien que haga el error de solo dedicarle tiempo a la historia principal puede terminar con ella en unas diez horas, dependiendo también del estilo de juego que asuma. No es lo mismo hacer lo mínimo para avanzar hasta el final que recopilar el máximo de monedas posibles, destruir y construir todo lo posible… La dificultad en este sentido no será el escollo de los usuarios. Sí, hay momentos en los que uno se atasca y no sabe muy bien cómo avanzar, pero más allá de esto ni los enemigos –jefes finales y sus mecánicas a un lado- ni los puzles son desafiantes ni retorcidos. En todo caso, si morimos hay una buena noticia: checkpoints en medio de las fases para no tener que empezar de cero. La duración del juego se puede multiplicar por dos y por tres si queremos buscar el 100%, y eso significa todos los bloques, objetos, decenas de vehículos, de personajes por salvar, de protagonistas por desbloquear... tiene cuerda para rato en este caso, superando de largo las 20 horas.

Atacar, construir y destruir
La mecánica de juego es reconocible por todos, ya que la base de los Lego se mantiene intacta en este Lego Batman 2. Mediante una vista elevada controlaremos a nuestro personaje con el stick izquierdo y a la cámara –no siempre- con el stick derecho. Con un botón hacemos los ataques normales, básicos y eficaces para acabar con los enemigos que nos vayan saliendo a nuestro paso. Con otro botón saltamos, con un tercero cambiamos el control del personaje por nuestro compañero (de Batman a Robin o Superman y viceversa, por ejemplo) y con el cuarto botón principal usamos las habilidades de nuestro protagonista, que pueden cambiar según los trajes que vayamos utilizando a lo largo de la aventura y que son claves para poder avanzar.

Ante nosotros nos encontramos un desarrollo jugable de lo más familiar. Enemigos que nos atacan con más o menos acierto serán seguramente nuestra menor preocupación, ya que no son demasiado fuertes y la muerte en los juegos de Lego es bastante relativa. Nos desmontamos y volvemos a montarnos y a por ellos. Las plataformas están con bastante frecuencia entre nosotros, ofreciendo saltos más o menos precisos; y una gran cantidad de elementos destruibles que nos dan monedas. Recolectar monedas, llegar a esas azules y moradas que parecen imposibles de alcanzar, es una de nuestras tareas si queremos explotar al máximo las posibilidades y los extras del juego. Ahí sí podemos desesperarnos con saltos algo imprecisos que no acaban de salir como nosotros esperamos. 

Una de las mecánicas clásicas es la capacidad de los personajes de poder montar cosas de todo tipo con los trozos de Lego que nos encontremos en movimiento por el escenario. Así montamos una plataforma para cambiar el traje, un interruptor para pulsar, un mecanismo que abre una compuerta concreta… a veces hará falta destruir cosas para poder montar otras.  El gran elemento diferencial que da sentido a todo esto son las habilidades de los héroes y de sus pintorescos y variados trajes. Empezando de inicio, tanto Batman como Robin tienen en la batgarra su principal habilidad, ideal para activar interruptores a distancia por ejemplo o agarrarse a puntos concretos. Es solo el inicio de un compendio de habilidades digno de mención.

A medida que vamos avanzando nos encontramos con nuevos trajes que nos permiten superar nuevos escollos. Robin tiene uno que al más puro estilo Arkham City de Rocksteady se arma con un palo y una agilidad tremendas que nos permite clavarlo en puntos concretos y usarlo de trampolín. O meterse dentro de una burbuja para activar mecanismos. Tiene muchos más: un anti tóxicos que permite abosrber agua y tirarla para limpiar líquidos peligrosos como podéis ver en el in-game que acompaña el texto o uno que es puro magnetismo para pasar por sitios concretos. Batman no se queda atrás. Traje que lo hace invisible y que le sirve para ver a través de ciertos mecanismos, otro que le da unos cañones para destruir unas piezas plateadas concretas, uno para evitar la electricidad y absorberla… y todo esto en los primeros compases. El tercer gran protagonista, Superman, puede volar, lanzar aliento que apague el fuego, rayos desde los ojos que destrocen piezas especiales... un personaje superlativo del que Batman, con razón, está más que celoso como veremos a lo largo de la aventura.

Saber usarlos y cambiarlos es necesario para poder avanzar, aunque hay que ser sinceros: el juego te lleva constantemente a utilizar el tipo de traje adecuado en cada momento. Solo hace falta echar un vistazo profundo al escenario y ver por donde se tiene que atacar el asunto. Aunque la evidencia es uno de los elementos que hacen de este Lego Batman 2 un juego asequible –con sus momentos- es cierto que la variedad de situaciones que nos ofrece permite que el avance sea entretenido. Ahora este traje, ahora el otro, ahora rompe eso… el ritmo es bastante alto y nos obliga a estar haciendo cosas constantemente. No se trata de romperlo todo y acabar con los enemigos que aparecen. Así no avanzaremos ya que hay puzles cada dos por tres.

La oferta jugable se completa con distintos elementos que van haciendo acto de presencia y que dan más variedad al desarrollo de la aventura. Los momentos de conducción por ejemplo son uno de ellos, los jefes finales otro con más miga: aprender sus mecánicas será clave para poder dar con ellos y acostumbran a tener un diseño de fase bastante más complejo que el de los puzles normales. Por último, otros pequeños momentazos en forma de shooters, ya sea sobre un helicóptero, en el batmóvil o disparando líquidos de colores, que sirven para tocar todas las teclas que ofrece un universo tan rico como el de Batman y los otros héroes DC: vehículos, poderes especiales, trajes… Puede parecer simplón en muchos momentos, sobre todo en lo que combate se refiere no hay un gran cambio con otros juegos Lego, pero tiene mucho donde rascar sobre todo si no nos limitamos a avanzar, si queremos desnudar cada palmo de terreno que visitamos o vemos. La repetición excesiva de algunos puzles en el tramo final es uno de los 'peros' a un desarrollo lleno de opciones.

En compañía, de otro mundo
El sistema de juego de Lego Batman 2: DC Heroes se enfoca principalmente a la cooperación. Y eso significa que es un videojuego que gana muchísimos enteros si lo jugamos en compañía. Pero mucho. Es otro mundo. Desde los primeros capítulos hasta el último nos encontraremos con retos que precisarán de combinaciones entre las habilidades de los personajes que estemos controlando. Batman avanza superando zonas electrificadas para abrir un camino donde Robin se puede colar debajo del agua y a su vez vaciar un depósito para que su mentor pueda activar un interruptor. Así, cada dos por tres. Colaborar con un compañero es tremendamente gratificante, además que cuatro ojos ven más que dos. Y la inteligencia artificial del compañero nos fallará algunas veces. Seguramente no le prestaremos atención, pero morirá de maneras absurdas o hará algo brillante (saltar automáticamente a una plataforma donde lo necesitamos) para luego salirse de ella por la cara justo antes de controlarlo. Puede llegar a desesperar verlo morir una y otra vez intentando saltar una plataforma de lo más normal para alcanzarnos.

Y es que aunque podemos cambiar el control de los personajes con un solo botón, no es lo mismo ir haciendo algo mientras nuestro amigo hace lo suyo. Solos podemos caer en el tedio algunas veces que tengamos a Robin demasiado lejos, perdido en el nivel por ejemplo. Una de las bondades del cooperativo en la misma consola de este Lego Batman 2 es que la pantalla se parte, de tal manera que se puede explorar libremente sin que se deba acotar a un espacio concreto de pantalla como pasaba con otros Lego. El principal contratiempo de todo este sistema es que Traveller’s Tales sigue empeñada en no ofrecer estructura online para poder jugar de manera cooperativa, algo que no se comprende viendo la gran aceptación que tiene cooperar en sus videojuegos.

Sonríe, exprésate… y habla
Es curioso como un juego como Lego puede transmitir tantas sensaciones a través de esos simpáticos diseños de personajes con los que hemos jugado de pequeños durante infinidad de veces. Pero lo consiguen. A pesar de ser recreaciones de muñecos inanimados, lo cierto es que las expresiones faciales con enfados, sonrisas, carcajadas, momento c ara de interesante, de locos… todo se ha podido representar siempre en los juegos Lego con maestría. Además de recrear perfectamente a los personajes que representan, estos transmiten aquello que pretenden en cada momento, siendo las cinemáticas uno de los elementos más destacados del juego. Pero no el único. El universo Batman, con Gotham City como gran escenario, está perfectamente recreado desde el punto de vista Lego. 

Lleno de detalles, artísticamente fiel a los dos mundos –Batman y Lego y a la fusión de ambos- y con muchos elementos destacados. Desde la lluvia que cae en Gotham City a la alta velocidad a la que va el Batmóvil, pasando por los clásicos efectos de destrucción de objetos puro Lego y construcciones rápidas, o la recreación detallista de los personajes. Hay efectos como el fuego o algunas explosiones que dan valor añadido al apartado visual. Esos abdominales de Súperman en forma de pegatina en el cuerpo del Lego que lo representa es una pequeña tontería que muestra lo entrañable que es el juego a nivel artístico. Aunque cuente con algunos problemas técnicos en forma de algún bajón en la tasa de frames en momentos puntuales al aire libre y algún que otro cuelgue que hemos sufrido mientras jugábamos.

A todo ello se le añade otra de las novedades de la franquicia: las voces. Hasta ahora Lego era capaz de expresarse en silencio, solo con muecas y con lo que veíamos en pantalla. Desde Batman 2 tenemos voces dobladas completamente al castellano que le dan más vida a los protagonistas. Diálogos con el toque de humor pertinente y paródico de cada personaje que acompañan perfectamente esas expresiones visuales que eran suficientes tiempo atrás. Un matiz más que da más personalidad al producto. De la banda sonora, poco que decir más allá del gran trabajo realizado para ambientar las aventuras de los súper héroes de la factoría DC. Se ha comentado en multitud de sitios ya, pero es de justicia también remarcarlo en el análisis: la entrada de Súperman con su música de fondo es puro amor a Lego, al superhéroe y a sus fans. Melodías reconocibles y ideales, aunque se repitan en exceso cuando llevemos muchas horas a nuestras espaldas. 

LO MEJOR

  • Un Gotham City abierto, lleno de secretos y elementos por descubrir
  • Historia original y narrativa que explota al máximo el humor y la personalidad Lego
  • Gran variedad de personajes, trajes y habilidades
  • Cooperativo que realza la mecánica de juego
  • Por primera vez, voces -dobladas- que ofrecen más carisma todavía a los expresivos personajes Lego
  • El mejor y más grande juego de Lego hecho hasta la fecha

LO PEOR

  • Jugarlo en solitario hace perder muchos enteros a la experiencia
  • Seguimos sin cooperativo en línea
  • Algunas fórmulas y puzles se repiten demasiado en el tramo final
  • Pequeños problemas técnicos, como bajones de framerate puntuales

CONCLUSIÓN

La primera conclusión que se extrae de Lego Batman 2: DC Heroes es que estamos ante el mejor juego de Lego que se ha hecho hasta la fecha. La segunda, que no deja de ser un juego de Lego con sus virtudes –más que en otras ocasiones- y sus defectos. Traveller’s Tales ha querido dar un paso adelante y lo ha conseguido con esta nueva aventura del caballero oscuro: nos encontramos ante una propuesta que va más allá de la aventura guiada, que ofrece un mundo abierto a modo de sandbox en el que hay secretos, personajes y misiones secundarias para aburrir durante horas y horas. Gotham City abierto y libre es su principal reclamo junto al excelso plantel de personajes, tanto por cantidad como por calidad, y a la presencia por primera vez de voces –dobladas- que dan más carisma y personalidad a los ya de por sí entrañables muñecos Lego. Aventura simple en el combate pero muy entretenida en su desarrollo, lleno de puzles y de herramientas que nos hacen estar realizando acciones cada dos por tres combinando personajes y sus trajes. Y viceversa. Todo con un cooperativo que es el verdadero sentido del concepto de juego de Batman 2. Lástima que se siga sin contar con el cooperativo en línea, que para un jugador pueda hacerse algo tedio y que haya algunos defectos técnicos, porque la misión principal, divertir, lo consigue con creces. Sobre todo en compañía.

8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.