Max Payne 3
Max Payne 3
Carátula de Max Payne 3

Max Payne 3

Alfonso Arribas

Max Payne 3 vuelve a su hábitat natural con un videojuego a la altura de las expectativas. El nuevo título de la saga, desarrollado por Rockstar Vancouver, consigue mejorar en PC muchos de los aspectos de las versiones de PlayStation 3 y Xbox 360, ofreciéndonos así un producto de mayor calidad y no un simple port. Ha llegado el momento de que Max Payne actúe en la plataforma que le vio nacer.

Este análisis se centra en aspectos concretos de la versión PC y su lanzamiento. Para un conocimiento en detalle del propio juego, se puede visitar nuestro análisis original.

El origen
El curtido Max Payne ha vuelto con una tercera entrega que ha sido todo un éxito de críticas y ventas desde su lanzamiento el pasado día 18 de mayo en PlayStation 3 y Xbox 360. Estos reconocimientos se sostienen en un laborioso y metódico desarrollo centrado en satisfacer a los jugadores clásicos y, a su vez, ofrecer un producto renovado para las nuevas generaciones. Para todos aquellos que no disfrutaron de los comienzos de la saga a principios de siglo, hay que recordar que el Max Payne original, que salió a la venta en PC en julio de 2001 y fue posteriormente adaptado para PlayStation 2 y Xbox, fue toda una revolución, no solamente por el uso del espectacular Bullet Time, sino también por la trama, el tratamiento y la efectiva mecánica de juego. Tras el éxito del primer título, Max Payne 2 consiguió demostrar, en octubre de 2003, que la franquicia seguía siendo un referente dentro del género, algo que le permitió recoger muy buenas críticas en PC y disponer de una aceptación muy reseñable en las versiones de PlayStation 2 y Xbox. Como seña de la innegable calidad de la saga, la primera entrega fue reeditada este mismo año para dispositivos iOS y Android, y ha dejado bien claro que su mecánica de juego sigue funcionando a la perfección a pesar del tiempo transcurrido.

Ahora, casi 11 años después del Max Payne original, nos llega la tercera entrega de la franquicia, un nuevo título que demuestra que Rockstar sabe tratar bien las licencias importantes. El viejo Max sigue siendo un personaje atormentado con su pasado, autodestructivo y lleno de ira hacia una sociedad que le ha quitado todo, sin embargo, evitando la salida fácil de acabar con su vida en cualquier bar de mala muerte, Max ha decidido aceptar un trabajo como escolta privado de una floreciente familia de empresarios brasileños. En esta aventura, que cuenta con un guión impecable y un tratamiento profundo y muy detallado de los personajes, nos encontramos una historia llena de acción, crueldad, muerte y elementos propios del cine, la novela o el cómic, factores todos ellos que se entrelazan con elegancia para un producto final sin fisuras. Dejando de lado la trama, idéntica a la de su versión de PS3 y Xbox 360, nos centraremos en un análisis detallado de los cambios que aporta esta nueva versión de PC respecto a las anteriores.



Configuración exigente
Para poder probar esta nueva versión, y determinar con claridad si existe un cambio significativo respecto a las otras, se ha utilizado un Alienware M18X con 2 tarjetas gráficas AMD 6990 en CrossFireX con 6 gigas de RAM y un procesador IntelCore i7 a 2,5 GHz. En lo relativo a la configuración, Rockstar nos ofrece un menú, dentro de la interfaz del propio videojuego, realmente completo y lleno de opciones, orientado claramente a permitir que todo tipo de jugadores adapten la potencia de su ordenador al videojuego. La mayoría de los ordenadores podrán disfrutar plenamente de Max Payne 3, aunque muy pocos tendrán la suficiente calidad de componentes como para mover el videojuego con todos los parámetros al máximo. Como muestra de los altos requerimientos, lo primero que sorprende es la gran instalación que requiere el título, aproximadamente unos 35 gigas, algo que ha ocasionado la inclusión de 4 dvds para dar cabida a todo el videojuego, sin olvidar algunos parches iniciales que deberemos descargarnos para disfrutar de una experiencia actualizada hasta el último día.

Una vez instalado, el menú de configuración gráfica nos permitirá elegir entre el potente DirectX11 o versiones anteriores como DX10.1, DX10 o DX9, todas ellas con sus respectivas mejoras gráficas y requerimientos técnicos. La utilización de los recursos será muy importante y por ello nos aparecerá, en la parte inferior de la pantalla, un indicador con la RAM disponible según nuestras características y la utilización de la misma según la configuración aplicada, algo que nos hacer ver con claridad el nivel de rendimiento que exigirá la experiencia de juego a nuestro ordenador. El siguiente aspecto que podremos modificar será la resolución, en este sentido se ofrece un catálogo de 11 configuraciones diferentes que van desde 800x600 hasta 1920x1080, todas ellas a 60 hz. Esta gran cantidad de frames por segundo nos permite disfrutar de una experiencia muy rápida y ágil, no decayendo en ningún momento el número de FPS a pesar de la acción y la cantidad de elementos activos en pantalla. Otro factor interesante, aunque no todos los usuarios tendrán acceso a él, será la inclusión del 3D, algo que nos dará una sensación más realista de la acción, y la multipantalla, pudiendo conectar hasta 6 monitores de manera simultánea, algo que hace de Max Payne 3 una experiencia increíble.

Siguiendo con la configuración estándar, tendremos la posibilidad de elegir entre niveles Muy Alto, Alto, Normal o Bajo dentro de parámetros como la calidad de Texturas, Shaders, Sombras, Reflejos y Agua, elementos todos ellos que marcarán la diferencia entre una experiencia hiperrealista o una recreación de menor calidad. Para disponer del acabado perfecto será fundamental configurar a la perfección elementos como el FXAA, la Sincronización vertical, el Filtro anisotrópico, la Oclusión ambiental, el MSAA, o la Teselación. Todos ellos dispondrán de diferentes configuraciones según las posibilidades de nuestro PC, quedando muchas de ellas inactivas si utilizamos versiones inferiores a DirectX 11. Tras editar toda la configuración al máximo, y tener en uso 4060 de los 4096 MB de RAM del equipo, era momento de ver en movimiento el nuevo Max Payne.

Un aspecto impecable
El apartado gráfico luce de maravilla en su versión de PC, potenciando enormemente un ya de por si magnífico acabado en PS3 y Xbox 360. Lo primero que llama la atención es la evidente mejora de las texturas, casi 4 veces más definidas que las versiones de videoconsolas, algo que nos dará un aspecto más realista de los personajes y los entornos. Siguiendo con el acabado gráfico, hay que indicar que la luz, las sombras, las partículas o el agua, han refinado su comportamiento y muestran una definición mucho más realista, así como una interacción perfecta con el entorno, siendo realmente espectacular cuando todo está en movimiento. Este apartado gráfico, que ha sido trabajado de manera exclusiva para la versión de PC, nos permite disfrutar de una experiencia de juego idéntica pero mucho más espectacular y efectiva a nivel visual, algo que nos da un plus de inmersión y una calidad final mucho más optimizada.



Con todo este potencial sobre la pantalla, el videojuego ofrece un trabajo impecable en los tiempos de carga, un factor que tal vez lastraba un poco la dinámica jugable de las versiones de PS3 y Xbox 360. Ahora dispondremos de tiempo de carga de apenas un par de segundos, pudiendo entrar y salir de la aventura sin perder apenas tiempo, algo que hace la experiencia mucho más funcional. En definitiva, Rockstar ha desarrollado una versión para PC perfectamente adaptada a la plataforma, ofreciendo una gran variedad de configuraciones para que todos los usuarios puedan disfrutar de Max Payne 3 en sus ordenadores, aunque la configuración más alta requerirá un ordenador tal vez demasiado potente incluso para los estándares de gama alta, algo que impedirá a muchos jugadores disfrutar de una experiencia completa. A nivel jugable todo fluye sin dificultad y los 60 hz se mantienen estables en todo momento, permitiéndonos disfrutar de una jugabilidad tan rápida, adictiva y espectacular como la presente en otras versiones.

Para hacernos una idea del tipo de ordenador que debemos tener para mover Max Payne 3 a su máxima capacidad deberíamos disponer de Windows 7/ Vista a 64 bit, un procesador Intel i7 3930K 6 Core x 3.06 GHZ o AMD FX8150 8 Core x 3.6 GHZ, una memoria RAM de 16GB y una tarjeta gráfica NVIDIA GeForce GTX 680 2GB RAM o AMD Radeon HD 7970 3GB RAM. Si disponemos de menos posibilidades, Max Payne 3 también puede moverse en ordenadores mucho más normales, demostrando así que el título se adapta a casi cualquier ordenador. Para una experiencia bajo mínimos necesitaríamos un sistema operativo Windows 7/Vista/XP (32 o 64 bits), un procesador Intel Dual Core 2.4 GHZ o AMD Dual Core 2.6 GHZ, 2GB de memoria RAM y una tarjeta gráfica NVIDIA GeForce 8600 GT 512MB RAM o AMD Radeon HD 3400 512MB RAM. Como podemos observar, aunque los requerimientos máximos son excesivamente altos, los bajos son factibles para la mayoría de los ordenadores actuales.

El control tradicional al poder
Max Payne 3 nos permite disfrutar de una experiencia perfecta tanto con mando como con teclado y ratón, algo que agradará a los fans del PC. Hay que remarcar que, según el modo de control que elijamos, el menú irá cambiando los iconos al instante para adaptar la visualización de los mismos al usuario, algo que muchos títulos olvidan. Una vez dentro del menú de configuración, nos vamos a encontrar con varias opciones según el tipo de control seleccionado. Si elegimos el control tradicional, con teclado y ratón, vamos a disponer de menús independientes para cada periférico, algo que ayuda a configurar perfectamente cada elemento. En el teclado vamos a poder determinar todas las teclas que van asignadas a cada acción, disponiendo también de 2 mapeados diferentes y totalmente personalizables según nuestras necesidades. El ratón por su parte nos permitirá modificar la sensibilidad horizontal, vertical o invertir la vista. Si elegimos el control con el mando, probado en esta ocasión con el mando oficial de Xbox 360, nos aparecerá dicho controlador con todos los comandos asignados al mismo, pudiendo elegir entre 4 configuraciones predeterminadas. Dejando de lado los botones, podremos modificar la sensibilidad, la velocidad, invertir la vista, adaptarlo para zurdos o determinar la vibración, factores todos ellos que son idénticos a los de la versión de videoconsolas.


Lo más importante de este control, tanto teclado y ratón como mando, es su comportamiento dentro del videojuego. En este sentido el control con el teclado y el ratón se muestra más preciso y funcional que el mando, encontrando una distribución perfecta de las teclas para llevar a cabo todas las acciones que Max Payne puede realizar. A todo esto le debemos unir, como es lógico, que la puntería con el ratón nos permite tener una mayor sensibilidad y precisión en el apuntado, algo que hace la experiencia de juego mucho más funcional en las dificultades más elevadas, sobre todo cuando no está activado el autoapuntado. La inclusión del ratón en Max Payne 3 supone una ventaja y hace su jugabilidad mucho más rápida y efectiva, pudiendo precisar más los disparos a la cabeza y utilizando a la perfección el Bullet Time. Si elegimos el control con el mando nos vamos a encontrar una experiencia idéntica a la que pudimos disfrutar en PlayStation 3 y Xbox 360, algo que nos asegura una jugabilidad muy buena.

Un elemento muy útil, y que remarca la funcionalidad del teclado y ratón frente al mando, es la inclusión de un sistema de selección de armas más rápido y sencillo. Si utilizamos el teclado tendremos asignados unos números a cada arma dentro de la ruleta de selección, algo que nos permite elegir rápidamente lo que queremos en cada momento. En el caso de usar el ratón podemos elegir el arma moviendo la ruleta, otra forma igual de rápida y precisa. Este factor, que acaba siendo funcional con el mando, aquí está mejor adaptado y nos ofrece un manejo optimizado que no ha querido copiar el utilizado en consolas. El resto de aspectos de Max Payne 3 se muestran idénticos a los de sus versiones para Xbox 360 y PS3, disfrutando de modos como el Multijugador para 16 jugadores, el Arcade o el Bazar, además de un apartado sonoro mejorado para PC que mantiene una banda sonora impecable, un doblaje al inglés de primera calidad y unos subtítulos perfectamente traducidos pero con problemas para su visualización.

LO MEJOR

  • Un apartado gráfico muy superior en todos los aspectos al de las versiones de PS3 y Xbox 360.
  • El teclado y el ratón se adaptan a la perfección a una jugabilidad que originalmente nació para ellos.
  • Gran optimización de los tiempos de carga.
  • El amplio abanico de configuraciones gráficas permite a casi todos los ordenadores disfrutar de una experiencia plena...

LO PEOR

  • ...Aunque los requerimientos técnicos para disfrutar de Max Payne 3 al máximo son exagerados.
  • El multijugador sigue fallando en los mismos defectos.
  • Mala implementación, por tamaño y color, de los subtítulos en castellano.

CONCLUSIÓN

Max Payne 3 en su versión de PC consigue pulir una serie de apartados, por otro lado lógicos debido a la potencia de la actual generación de videoconsolas, que nos permiten disfrutar de una experiencia visual mucho más realista, detallada y espectacular. Por su parte, la inclusión del teclado y el ratón no solamente no presenta ninguna fisura respecto al mando, cuyo manejo es idéntico al de consolas, sino que, además, perfecciona elementos jugables como la selección de las armas, ahora mucho más rápida por los atajos del teclado y del ratón; y el apuntado, mucho más preciso por la sensibilidad del ratón. Por lo tanto, tenemos un resultado visual y jugable potenciado al máximo para disfrutar de una experiencia más completa.

Además de estas mejoras en la versión de PC, la experiencia jugable al completo es idéntica, pudiendo disfrutar de los mismos modos que las versiones de PlayStation 3 y Xbox 360. Es importante recordar que, aunque casi todos los usuarios podrán disfrutar de Max Payne 3 en su PC, debido a la amplia gama de elementos de configuración disponibles, solo los ordenadores más potentes podrán disfrutar de todas la cualidades que Rockstar ha puesto a nuestra disposición, incluyendo la opción de ver el videojuego en 3D o de utilizar 6 monitores simultáneos. Max Payne 3 en PC mantiene la esencia jugable, los modos de juego, la increíble historia, y, además, incluye mejoras gráficas y una implementación perfecta del teclado y el ratón, sin duda, los más puristas pueden estar de enhorabuena.

9.3

Excelente

Un título referente en su género, que destaca por encima de sus competidores y que disfrutarás de principio a fin, seguramente varias veces. Un juego destinado a convertirse en clásico con el paso de los años.