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"Sudor, whisky y balas", el relato ganador del iPad de Max Payne

Más de 170 participantes han escrito escenas de acción basadas en la serie de Rockstar.

MeriStation, en colaboración con Rockstar Games y Take Two, inició días atrás un concurso especial de historias de Max Payne, donde la comunidad de la revista era invitada a crear una escena de acción basada en la serie. El premio, un iPad exclusivo de la serie de acción.

El ganador es cmon_sixmachine por su intenso y atractivo relato centrado en la figura del personaje. El equipo de la revista ha tenido que seleccionar entre los más de 170 participantes que han creado historias de acción

El relato del ganador, a continuación. Os recomendamos que los leáis con la banda sonora de Max Payne 3, que se puede conseguir en formato digital través de iTunes. Gracias a todos los participantes.

Max Payne, su apellido se pronuncia igual que dolor, no es coincidente, es el dolor de un pasado tormentoso, de unas horribles pesadillas y de una hija, una hija que ha sufrido un cruel destino, caer secuestrada a manos de unos mafiosos, mafiosos que no tienen nada en contra de ella, no quieren dinero, no quieren rescate, solo quieren la fría, sangrienta y muerta cabeza de Max sobre sus mesillas de noche.

Son turcos, o eso dicen, su líder, un terrorista sin escrúpulos llamado Gabriel.

Mientras Max ahoga sus penas en un hondo vaso de brandy recibe la ansiada llamada: "¿Señor Max Payne?", "¿Quién habla?", "Soy Gabriel, y como el arcángel puedo ser su salvador o su condena" amenaza con acento del este. "¿Qué has hecho con mi hija?", "Si quieres recuperarla será mejor que vengas al callejón Yuen en Chinatown, a las 12 de esta noche; ah... y ven solo", "¿Sabes?... Tanto si la encuentro como si no, estás muerto", "Contaba con ello, por eso te estarán esperando... piiip, piip, piip.", cuelga; pero cometió un error, Max había sido detective durante ¿cuánto? ¿25 años? y tenía una serie de habilidades para tratar con este tipo de gente; había grabado la llamada.

Son las 8:00 p.m. y aun quedan 4 horas para la reunión, así que Max aprovecha ese tiempo para ir a visitar a un viejo amigo de la policía, a Max aun le quedan contactos.

Se llama Francis, probablemente tenga un nombre de pila pero... en el departamento nadie lo conocía y Max... no era una excepción. Es la primera vez que visita su apartamento y es como se esperaba, desordenado, entre ordenadores y probablemente hacía tiempo que no se había limpiado pero era un buen tipo, y Max se fiaba de él: "Es toda la conversación, ¿qué puedes contarme?", "Por como hablan y varios casos que lleva nuestro departamento se hacen llamar SABIAH, son los restos de una célula terrorista que desmanteló tu equipo hace 5 años; han sobrevivido extorsionando, vendiendo droga, robando... pero su principal fuente de ingresos es...", "Habla", "...el tráfico de organos. Lo siento Max si no acudes a esta cita es probable que... incluso aunque vayas, puede que ya sea demasiado tarde... ¡espera!" algo en la grabación turba la atención de Francis: "conozco esa canción... es la vie en rose, fui a ver el directo hace dos días", "¿Dónde Francis?", "es el teatro central en Lexinton con la 16, ¡espera!" se apresuró a decir ya que Max se apresuraba hacia la puerta, "ten cuidado", "ellos han de tenerlo" responde con esa seguridad que solo Max tenía y que borra cualquier atisbo de preocupación del corazón de Francis.

El coche de Max es grande y viejo, pero Max adoraba ese carro, un viejo Chevrolet del 72, tenía lo que necesitaba. Abre el maletero y coge sus fieles berettas y una escopeta, la cual guarda en su gabardina de cuero y conduce lo más rápido que puede hasta el lugar indicado.

El teatro central, ahí esta; no sabe que le espera dentro, pero lo que si sabe era que esta preparado y ellos no, el factor sorpresa esta de su lado y su visceral y auténtica ira también.

Como una exhalación corre hacia la puerta principal, la abre de una patada, una función en curso, gente sentada, un hombre armado se dirige hacia él con la mano en movimiento hacia la funda del arma; Max aprieta el gatillo, impacta en la cabeza, certero; muy certero.

Cuatro enemigos mas salen a su paso, parece que van armados con algo mas contundente que meras pistolas, son fusiles automáticos, Max se parapeta tras una butaca. La gente huye y grita entre los disparos, algunos de los disparos de los enemigos les impactan y caen al suelo abatidos. Max sale de su escondite, salta hacia un lado y a ritmo de berettas dispara a las piernas de dos de sus enemigos, desde el suelo, gira el torso hacia otra posición y abate a los otros dos con unos cuantos disparos en el pecho. Se incorpora, se acerca a uno de los heridos enemigos en el suelo y le dispara hasta que la útima exhalación escapa de sus labios, lo único que tiene oportunidad de decir el restante antes de sufrir la misma condena es "hijo de pu..." ¡bam! resuena en la vacía y solitaria sala.

Un disparo impacta cerca de su pie y tanto de las puertas interiores como del piso superior aparecen una cantidad increíble de enemigos "esto no puede ser los restos de ninguna célula terrorista" pensó Max; eran demasiados.

Uno de ellos llevaba un rifle, con mira láser, apuntaba a Max "¡Ríndete y tira las armas!". Max evalua sus opciones. Había algo... algo que solo él sabía y nunca se lo había contado a nadie, pero cuando Max se enfurece de verdad, se concentra, se concentra tanto que pareciera que todo fluyera a cámara lenta, bueno... todo menos él y eso le permite ver cada movimiento, cada intención y adaptarse a ella. No es que pueda esquivar las balas pero... puede saber donde y cuando van a disparar y con eso... es suficiente. "¡...O ella morira!" Mala elección de frase y la furia se apodera de Max.

Es todo muy rápido, las balas rozan a Max y él salta hacia atrás, uno, dos, tres, cuatro, cinco abatidos en ese salto. Se parapeta para coger aire, una granada a su lado, la coge y la envía de vuelta a su portador, inmediatamente sale de su escondite y mientras corre lateralmente presionando los gatillos de sus pistolas gemelas la granada explosiona; unos cuantos enemigos saltan por los aires y los que aun quedan en ese sitio... no siguen muy bien...

Los enemigos caen por decenas en una lluvia de plomo perfecta. Se oye un impacto de bala, él no ha sido, la pierna le duele, mucho, la mira y está teñida de rojo, le han dado, en la parte exterior del muslo, no es mortal, pero duele. Max se esconde tras una columna, ha sido el francotirador, no había efectuado un disparo hasta ahora, es bueno, pero Max también lo es.

Su teoría es muy simple, si no puede alcanzarle con una bala por carecer de un arma a distancia disparará muchas. Al entrar en la sala, se fijó que en lo alto de la posición donde estaba el sniper había un andamiaje, los teatros antiguos necesitan mantenimiento, todo el mundo sabe eso. Max sale de su escondite disparando contra su hostigador; puede que cambiara los cargadores cuatro veces y alguna bala furtiva va hacia arriba. El francotirador lo tiene en el punto de mira, se sabe superior, está en una posición elevada, aguanta la respiración y... lo increíble ocurre un golpe en la cabeza y las luces se apagan para él. Max lo ha conseguido y lo único que asoma bajo los escombros son los pies de la víctima.

Max se ha quedado sin balas y no hay tiempo para recoger municiones de los cuerpos, si de arriba habían salido los tipos, arriba debía ir y rápido. Se arma con la escopeta y empieza a subir las escaleras. Al paso le sale sorpresivamente un enemigo que había sobrevivido al tiroteo, le ataca con un cuchillo, es un cuchillo de paracaidista de la antigua URSS, el tipo sabe lo que hace, esquiva tres cuchilladas y la cuarta le corta en el abdomen, no es un corte profundo pero, dejará cicatriz. Vuelve a intentar cortar balanceando su brazo derecho en movimientos cortos y precisos. En un combate a tan corta distancia el arma de fuego de Max es inútil así que espera el momento adecuado, esquivando... esquivando... esquivando ¡ahora! El ex soldado intenta apuñalar, en ese momento Max desvia la cuchilla con su escopeta y de una patada hunde la rótula de su adversario hacia adentro; Max no tendría piedad y de un único disparo de escopeta siega su vida.

Ya escaleras arriba hay varias puertas, tenía la teoría de que todas se comunicarían por lo que decide seguir por la primera, algunos enemigos restantes tratan de cortar su camino, pero con la escopeta... es injusto, un solo disparo basta para mandar a un enemigo volando por los aires y si son impactados en algún miembro o en la cabeza... bueno, el resultado es bastante más "explícito".

Al final del camino espera una puerta a la que llegan varios pasillos, Max estaba en lo correcto. Sin mas dilación, gira el pomo y entra abruptamente; la escena es inquietante.

Un hombre, un arma blanca, el cuello de su hija. "¡Quieto! ¡quieto o la mataré! Has matado a todos mis hombres, has desmantelado nuestra organización. Esto no debía terminar así; debiste haber acudido a la cita y allí, nosotros..." era calvo, alto, escuálido y arrogante, "Os habéis equivocado de tío" dice Max mientras levanta su vacía beretta hacia Gabriel sabiendo que un impacto disperso de escopeta podría dañar también a su hija. "¿No me has oído? He dicho alto, ¡Te juro que le cortaré el cuello a esta pequeña zorrita!", "Te dije que tanto si la encontraba como si no, estabas muerto". Max presiona el gatillo, el percutor suena, no sale bala alguna del arma, pero es suficiente para que Gabriel se sorprenda por un momento, momento que la hija de Max aprovecha para dar un codazo y librarse del hombre que la apresaba, al fin y el acabo, es hija de Max Payne. La escena sucede a cámara lenta, Gabriel se tambalea, Max levanta su escopeta con una sola mano y realiza un preciso impacto en el estómago de su enemigo que entre estertores de dolor empieza a tambalearse hacia atrás, cae sentado en el marco de la ventana y se apoya mientras la sangre fluye por su espalda y torso: "No me mates Max Payne, ten piedad, equivocarse es humano y yo me he equivocado porque soy humano." Max se acerca a Gabriel, le agarra de su camisa teñida de sangre y le levanta hasta su altura; la mirada y mueca de su cara en ese momento asusta a Gabriel y provoca una expresión de verdadero pánico: "La humanidad hace tiempo que la olvidé" y de un violento empujón lo arroja a través de la ventana rompiéndola a su paso. Se oye un fuerte estruendo y un grito sordo de mujer. A Max no le importa.

Se acerca a su hija, y con una cálida sonrisa le extiende la mano: "¡Has llegado tarde papá!", le abraza. Definitivamente es hija de Max Payne. "Tranquila Holly, papá está aquí, todo irá bien, vayamos a casa". Los ojos de Holly se tiñen de lágrimas y abraza con fuerza a su padre, su protector, su héroe.

Max Payne, su apellido se pronuncia igual que dolor.

Max Payne 3

Tercera entrega de las aventuras del detective Max Payne. Max está ahora atrapado en una ciudad llena de violencia y derramamiento de sangre, en la quedeberá usar sus armas e instintos en una búsqueda desesperada por la verdad y una salida.

Max Payne 3