Yakuza: Dead Souls
Yakuza: Dead Souls
  • Plataforma PS3 6.3
  • Género Acción, Aventura
  • Lanzamiento 16/03/2012
  • Desarrollador SEGA
  • Texto Inglés
  • Voces Inglés
  • Editor SEGA
  • +18
Carátula de Yakuza: Dead Souls

Mafia vs Zombies

Alfonso Arribas

Las plagas zombis suelen surgir de un pequeño brote infeccioso que se extiende con rapidez y acaba matando a millones de personas en muy poco tiempo. De la misma forma que en la vida real, en los videojuegos el virus se ha extendido en los últimos años de manera imparable y cada vez nos sorprende menos ver títulos orientados a aniquilar a todo tipo de zombis o infectados. Ahora nos los encontramos con un spin-off dentro del universo Yakuza.

Yakuza Dead Souls, que inicialmente fue conocido como Yakuza Of The End, ha sido desarrollado por Sega y ha contando con el productor habitual de la saga, Toshihiro Nagoshi. El productor, que recientemente trabajó para títulos como Binary Domain o Vanquish, pone en este título alternativo de la franquicia todos los elementos que han gustado a los fans de la saga durante estos últimos años, los rodea de un ejército de no muertos que está deseando acabar con nosotros y lo estrena en Europa casi un año después de su salida en Japón, aunque sin mucho que ofrecer. El mayor guiño para los fans, aparte de su localización, será que el jugador controlará durante la trama a 4 personajes muy conocidos de la saga, cada uno con algunas habilidades específicas, como son Shun Akiyama, Kazuma Kiryu, Goro Majima y Ryuji Goda, sin duda un elenco muy interesante que tendrá como principal enemigo a los zombis que asolan Japón.



Caminantes
La trama nos sitúa en el conocido distrito de Kamurocho y nos muestra como un zombi misterioso, que oculta su rostro bajo una capucha, ha comenzado con sus mordeduras una terrible infección en cadena que parece no tener fin. Acompañado a Hanna, comenzaremos la aventura matando a los primeros zombis que aparecen en la ciudad. Tras pasar la noche ocultos en unas oficinas, la pareja contemplará como la urbe amanece completamente sellada por grandes muros de hierro que han sido colocados por el ejército para contener a los zombis, dejando a nuestros protagonistas aislados y atrapados en la parte más letal de la zona.

Una vez hemos puesto momentáneamente a salvo a la joven Hanna, que tiene problemas de salud y no puede acompañarnos a la parte segura, deberemos encontrar la forma de conseguir medicina fuera del infierno en el que se han convertido las calles de Kamurocho. La capacidad para movernos de una zona a otra estará condicionada por los diferentes puntos de acceso que tendremos a nuestra disposición y que iremos descubriendo, apareciendo todos ellos indicados en el mapa. A través de ellos, y tras superar a las hordas zombis que inundan los pasos, podremos establecer una comunicación constante de la que se aprovechará tanto la historia, para generar una trama de idas y vueltas, como nosotros, pudiendo comprar objetos, participar en tutoriales o jugar a los numerosos y divertidos minijuegos que Yakuza ofrece en sus títulos, una opción muy interesante y que aportará algo de variedad a la historia.



Dentro de la zona de cuarentena la ciudad será un desastre, las calles estarán completamente inundadas de zombis, los edificios se caerán a pedazos y los supervivientes tendrán pocos motivos para seguir allí. Los zombis presentes en la ciudad tienen una velocidad muy lenta mientras no perciban nuestra presencia, sin embargo, en el momento que vengan a atacarnos correrán sin parar, nos pegarán patadas y nos atacarán con los objetos que lleven en las manos, lo que, unido a su elevado número, nos sitúa ante un enemigo que en principio debería ser muy temible. A todo esto debemos unirle que existirán mutantes especiales como, por ejemplo, los Monkey Boy, infectados que corren muy rápido alrededor nuestro y nos atacarán sin cesar, las Baby Cry, unas jóvenes mutantes que con su llanto atraerán a los zombis, o un sinfín de monstruos enormes que requerirán de nuestras armas más pesadas o artimañas más eficientes para que dejen de intentar devorarnos.

Sistema de ataque
Aunque todos estos enemigos nos pudiesen parecer una misión imposible de superar, la jugabilidad de Yakuza Dead Souls está orientada al arcade de forma extremista y deja a los zombis como un elemento poco peligroso aunque a tener en cuenta, recordándonos otros títulos como Dead Rising. El videojuego pone a nuestra disposición un sistema pensado para correr y disparar sin miramientos durante todo el videojuego, lo que implica que el jugador no tenga ni siquiera que apuntar a sus objetivos sino simplemente orientarse hacia ellos. Este sistema, que a algunos les puede parecer entretenido y en un principio lo es, se vuelve algo repetitivo al cabo de unas horas, principalmente porque el usuario no encuentra ningún reto en su mecánica. El jugador siempre estará pulsando R1 para disparar mientras se mueve con el stick para localizar a los objetivos o huir de ellos, acción más que suficiente para encadenar disparos en la cabeza sin parar y aniquilar a centenares de enemigos en apenas unos minutos. Además, algunas armas contarán con munición infinita por lo que no tendremos que preocuparnos ni de las balas que desperdiciamos.



Este diseño puede resultar tedioso porque la mayoría de las misiones del juego consistirán en viajar de un punto a otro del mapa aniquilando a todos los zombis que nos encontremos por el camino, por lo que acabaremos cansados de correr y disparar sin sentido. En estos enfrentamientos podremos ir esquivando a los zombis con facilidad y nuestra barra de vida será descomunal frente a su extrema fragilidad, lo que hace el sistema aún más sencillo. El apuntado se complementa con la posibilidad de disparar con precisión si pulsamos L2, función que, aunque permite apuntar bien, se ve condenada al ostracismo debido a la incapacidad del protagonista para moverse mientras apunta, lo que hará que si optamos por este control centenares de zombis nos rodeen y devoren en apenas unos segundos.

Para aniquilar a todos estos zombis y mutantes dispondremos de un selector de armas implementado en la cruceta que nos permitirá seleccionar entre las cuatro armas que tengamos equipadas en ese momento, pudiendo modificar la selección a través del menú. Entre el arsenal presente en Dead Souls nos encontraremos, por ejemplo, con pistolas, escopetas, subfusiles, granadas, cócteles molotov, lanzacohetes o pistolas duales, que sin duda harán picadillo a todo lo que se ponga en nuestro camino. Sin embargo, los elementos que conseguirán eliminar a mayor número de infectados serán los objetos que vayamos recogiendo por las calles. Entre las posibles armas que podremos encontrar estarán mesas, carritos de la compra, bidones, bicicletas o bates de beisbol, todos ellos portados con gran soltura por el protagonista, aunque con una duración limitada.

Cada vez que el jugador coja un nuevo objeto verá un indicador en la pantalla que le mostrará el número de golpes contra zombis que puede hacer, desapareciendo el objeto una vez que éste se agote, un sistema muy al estilo de Dead Rising. Entre las variantes en ataque el jugador también tendrá ataques cuerpo a cuerpo como pegar patadas a los enemigos para dañarles y crear un poco de espacio, o saltar para esquivarlos, entre otras, opciones todas ellas muy efectivas y necesarias. Finalmente, existe el sistema Heat Fine, el cual nos permite, una vez que tengamos llena la barra de este indicador, poder realizar un disparo muy preciso a algunos objetos del entorno especialmente dañinos que nos vendrán marcados con un símbolo especial. El ataque especial nos permitirá, a través de una secuencia cinemática en cámara lenta y simplemente pulsando triángulo y posteriormente un breve Quick Time Event, explotar enormes bidones o, por ejemplo, hacer que estalle un cuadro eléctrico, ataques demoledores si los aprovechamos bien pero que no podremos repetir en caso de fallar.

¿Ciudad libre?
En la otra parte del muro, donde la gente vive a salvo de la infección, nos encontraremos con una ciudad igual de vacía que la anterior. El jugador tendrá un pequeño mapa circular en la parte inferior izquierda que le marcará su posición y los elementos cercanos con los que puede interactuar, dicho mapa también aparece en la otra zona y de nuevo estará disponible en todo su esplendor en el menú, pudiendo así precisar con mayor exactitud hacia dónde vamos. Aunque la libertad se plantea como un elemento positivo dentro de la jugabilidad finalmente se acaba volviendo en su contra. El usuario encontrará una ciudad con muy pocos elementos con los que interactuar, incluyéndose simplemente algunas tiendas donde comprar objetos, taxis que nos desplazarán de una estación a otra, puntos de guardado, tutoriales o los característicos minijuegos que siempre han caracterizado a Yakuza, siendo este último elemento más divertido.

El jugador podrá, por ejemplo, acceder a minijuegos como karaokes, dardos, pin-pon o bolos casi en cualquier momento de la trama, siendo todos ellos muy entretenidos y divertidos. Estos minijuegos nos permitirán subir nuestras mejores puntuaciones a internet para compararlas con las obtenidas por el resto del mundo, una funcionalidad que puede robarnos muchas horas mientras jugamos. Este pequeño elemento online será la única muestra de conexión a la red que encontraremos en Dead Souls.



Pero el mayor problema de la ciudad no será la poca presencia de elementos con los que interactuar sino su falsa libertad. Aunque inicialmente el jugador parece disponer de toda la ciudad para ser recorrida, tanto en la zona de cuarentena como en la normal, finalmente estaremos siempre condicionados a ir por unos sitios u otros, ya sea por un personaje o simplemente porque unas barreras virtuales con el símbolo de prohibido nos indiquen que no se puede pasar por ahí, es tristemente reseñable que ni siquiera sean objetos del entorno como coches quemados o edificios derruidos los que nos vayan guiando hacia la misión. . Si a todo esto le unimos una sonorización inexistente de los entornos, por la ausencia total de sonidos propios de la ciudad y una banda sonora desaparecida, nos quedamos con la sensación de que cada paseo resulta más aburrido. La estructura es parecida a la de otros Yakuza, pero al estar la ciudad en ruinas, el escenario no tiene esa chispa que tiene la ciudad en los juegos principales, que siempre se han caracterizado por su gra ambientación.


Sistema lento para un juego rápido
Aunque Yakuza Dead Souls nos ha planteado un videojuego con un estilo totalmente arcade, lleno de zombis y con una ciudad abierta, todos los elementos encuentran muchas fisuras desde su propuesta teórica y hacen insostenible su sistema de misiones basado en capítulos. A pesar de la división de la trama el jugador siempre tendrá un mismo objetivo, ir de un sitio a otro matando zombis, presenciar unas escenas cinemáticas de gran calidad y viajar a un nuevo lugar. Durante este proceso tan repetitivo nos vamos a encontrar también con unos constantes y molestos tiempos de carga que cortarán el ritmo. Las cargas aparecerán tras cada secuencia o momento importante, que serán muchas, lo que acabará siendo desesperante e impedirá que el jugador se involucre en la trama.


Otro elemento que ralentizara nuestra misión de aniquilar a los zombis será el sistema de cámaras. Yakuza implementa el clásico modelo de movimiento con dos sticks, aunque lo hace de forma defectuosa. El jugador no podrá mover con libertad la cámara a su alrededor, teniendo que rectificar constantemente su movimiento puesto que el juego siempre vuelve a colocar la cámara sobre la espalda del protagonista de manera muy rápida, además, puntualmente habrá saltos de cámara inexplicables y molestos, además de giros de cámara bloqueados por razones desconocidas. En definitiva el sistema de cámaras resta libertad al jugador y hace que el usuario no acabe de estar cómodo con su personaje, afrontando algunos enfrentamientos masivos con grandes dificultades por la incapacidad de orientar al protagonista hacia los zombis.

Evolución del personaje
Yakuza Dead Souls presenta un sistema de mejora de personajes sustentado en la adquisición de nuevas habilidades que harán de nuestro personaje una máquina de matar, fiel al espíritu de la serie La base de las mejoras estará en conseguir puntos de experiencia (XP) que obtendremos a medida que vayamos matando a los diferentes zombis y mutantes que vayamos encontrando, así como superando diferentes retos puntuales como asesinar a un número determinado de zombis o superar diferentes situaciones con unas condiciones muy concretas. La acumulación de estos puntos nos permitirá subir de nivel, consiguiendo con ello Soul Points que podremos aplicar en evolucionar diferentes habilidades.



El jugador podrá optar por mejorar habilidades de Combate o Básicas. En el primer caso podremos conseguir, usando una cantidad concreta de Soul Point, nuevas habilidades para aniquilar a los zombis como Disparo automático en la cabeza o Lanzar objetos pesados. En este apartado algunas habilidades muy potentes requerirán que hayamos adquirido las anteriores habilidades de menor nivel para poder acceder a ellas. Si optamos por mejorar habilidades Básicas podremos elegir aumentar, por ejemplo, el número de objetos y armas que podemos llevar en el inventario o nuestro nivel de defensa. Todas estas mejoras, aunque ofrecen un catálogo muy extenso no dejan de ser posibilidades muy típicas y que no aportan ventajas extraordinarias a sus poseedores, sin duda un sistema que podría haber sido más completo y original.

Ver, oír y callar
A nivel de sonorización de los espacios nos encontramos un resultado muy flojo, presentando una ciudad sin vida debido a la falta de sonidos que adjetiven la imagen, unos diálogos que en muchas ocasiones no irán a acompañados de voz, sino simplemente de subtítulos y sonidos representando emociones, y finalmente, lo peor de todo, el videojuego viene doblado al japonés y con subtítulos en inglés, lo que sin duda es un hándicap muy importante para el mercado nacional, aunque los fans de la saga ya están acostumbrados. A nivel visual utiliza un motor gráfico solvente que recrea de manera óptima la física de los personajes y los entornos, aunque presente una destrucción muy reducida de los mismos y leves bajadas de framerate cuando hay muchos elementos en pantalla. Únicamente luce muy bien en las escenas cinemáticas que son de una gran calidad.

LO MEJOR

  • La posibilidad de controlar a cuatro personajes conocidos de la saga.
  • La trama argumental con zombis en la ciudad de Kamurocho.

LO PEOR

  • Voces en japonés, bien, pero subtitulado en inglés.
  • Un sistema de juego algo repetitivo al cabo de unas horas.
  • Constantes interrupciones por los tiempos de carga.
  • Sonorización desconectada de los entornos.

CONCLUSIÓN

No debemos olvidar que Yakuza Dead Souls es un spin-off de la afamada saga de Sega, por lo que debemos tomar al título como tal. Sin embargo, a pesar de no partir como un referente debería haber ejecutado mejor una fórmula que podría haber funcionado. Sega ofrece a personajes conocidos de la saga, una trama siempre interesante en los tiempos que corren, un mundo abierto y un sistema arcade de lo más alocado pero, aunque punto por punto pueda parecer interesante, todo acaba fallando. La trama basada en los zombis se vuelve repetitiva y acaban aburriendo por su poca fuerza narrativa, la ciudad abierta de Kamurocho acaba convirtiéndose en un conjunto de pasillos que deberemos recorrer guiados por los personajes de la historia o por unas barreras impenetrables de prohibido que constantemente nos dirán hacía donde debemos ir, eliminando así cualquier atisbo de libertad, y finalmente el estilo arcade llevado al extremo se vuelve repetitivo al cabo de unas horas porque el jugador se aburre de correr y disparar sin apuntar, más aún cuando casi todas las misiones consisten en ir de un punto a otro de la ciudad, aniquilando entre tanto a los zombis que vayamos encontrando, lo cual con los 700 primeros es medianamente entretenido.

El sistema jugable además presenta graves carencias con los interminables y constantes tiempos de carga que impedirán a los jugadores disfrutar de la historia con velocidad, además, el sistema de mejoras a través de los puntos de experiencia es muy sencillo y se convierte en un factor anecdótico. Por si todo esto fuese poco nos encontramos con el videojuego nuevamente en japonés con subtítulos en inglés, algo que aunque es habitual en la saga y a los fans no les moleste especialmente, no deja de ser molesto para los consumidores españoles. En el apartado positivo encontraremos una gran variedad de minijuegos muy divertidos que nos robarán muchas horas, principalmente porque podremos comparar nuestras puntuaciones con las del resto del mundo a través de internet, por otro lado el único elemento online del juego.

Yakuza Dead Souls es un videojuego que, a pesar de su propuesta jugable orientada a la acción sin freno y a matar zombis sin parar, acaba siendo repetitivo y aburrido al cabo de unas horas, dejando la propuesta en un cúmulo de elementos teóricos que apuntaban muy alto pero que una vez puestos en movimiento dentro del videojuego no terminan de encajar bien. Los fans de la serie disfrutarán de la presencia de sus personajes favoritos y de las situaciones, diálogos y escenas cinemáticas que el equipo Yakuza ha inventado para ellos en esta inverosímil situación, pero el resultado no deja de ser un algo blando spin off que queda por debajo de lo que la serie principal puede ofrecer.

6.3

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.