Rayman Origins
Rayman Origins
  • Plataforma PSV
  • Género Plataformas
Carátula de Rayman Origins

Explosión de color

Francisco Alberto Serrano faserranoacosta

Después de convertirse en el juego revelación del año pasado, el irresistible Rayman Origins llega de manera impecable a Playstation Vita, convirtiéndose en el mejor argumento para demostrar el acierto de Sony al elegir la tecnología OLED para su pantalla.

Nota: La versión Vita de Rayman origins es casi idéntica a la de consolas, por lo que se recomienda leer nuestro análisis original para profundizar más en lo que ofrece.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y a veces es cierto. Mucho se ha hablado de la pantalla OLED de Vita, de cómo esa tecnología es ideal para los juegos por su excelente contraste y extremadamente corto tiempo de respuesta, por su capacidad de plasmar los colores de forma intensa frente al LCD. Pero por mucho que se escriba y aunque se intentara explicar los fundamentos técnicos y teóricos de esta tecnología, cosas como el hecho de que no necesita luz trasera y que cada pixel emite luz por sí mismo, con las ventajas que eso conlleva, lo cierto es que en este caso todo eso sería insuficiente. Si se quiere entender de verdad lo que es esta pantalla y la razón de que sea continuamente mencionada y alabada como uno de los pilares fundamentales de Vita, no hay que más que hacer funcionar Rayman Origins en una. Todo quedará aclarado, pues hay pocos juegos que hagan destacar a esa pantalla tanto como lo hace este título.


Rayman Origins se convirtió en el juego revelación del año pasado gracias a que sobrepasó ampliamente las expectativas que había puestas en él. El proyecto había pasado de un proyecto por capítulos a un juego físico, por lo que había dudas sobre esa transición, sobre si contaba con el suficiente contenido o por si Ancel seguía conservando la chispa para volver a los orígenes de su plataformas. La respuesta a esas dudas fue una obra de saltos inolvidable, que viene a ser el mejor testimonio de lo que el desarrollo 2D sería si se hubiera seguido apostando por él y la industria no se hubiera obsesionado con los polígonos y las tres dimensiones. Un pequeño y familiar equipo afincado en Montpellier se encargó de desarrollar la base para poder trasladar directamente la visión de los artistas al juego, sin pasos intermedios ni transiciones lentas e innecesarias.

El resultado es uno de los títulos artísticamente más notables de esta generación. Los intrincados decorados y extraños paisajes están repletos de matices y detalles que llaman poderosamente la atención. Verdes praderas, paisajes volcánicos, territorios helados y fondos submarinos, la simpleza es una palabra que no existe en el vocabulario de Rayman Origins, todo es recargado, complejo y lleno de una aparentemente infinita gama de colores que parecen querer escapar de la pantalla de Vita por su intensidad. Es como ver una pintura en movimiento y es uno de esos juegos en los que realmente merece la pena soltar los controles y quedarse quieto admirando la destreza y visión de los artistas que han dado forma a este extraño mundo.

Extraño es la palabra para definir un mundo que esconde grotescas pesadillas en su interior y en donde incluso la belleza aparece a veces retorcida en extrañas formas. El mundo de Rayman tiene un componente bizarro que es díficil de ignorar, y algunos de los diseños de criaturas y especialmente de jefes finales contrastan con los intensos colores con los que se ha recreado este universo. Visualmente también destaca por sus excelentes animaciones y por su acentuada originalidad, ni siquiera los topicazos en aspectos como "mundo de hielo", "mundo de fuego"... tan habituales en el género tienen aquí un tratamiento normal. Hay una visión muy personal y coherente en todo lo que rodea a esta aventura y eso es algo que le concede un valor añadido. Sólo con las animaciones de Rayman y el elenco de rarezas que le acompañan, son suficientes para hacer entender que estamos ante un juego muy personal y particular.

Pero aunque su virtuosismo gráfico sea notable y atraiga el debate hacía él de forma irresistible, no es el único elemento que hace destacable al juego. Es un magnífico plataformas, realizado de forma experta y con una exquisita curva de dificultad que va poco a poco abriendo la experiencia al jugador.  La variedad de movimientos de Rayman es un elemento que impide que el desarrollo se haga aburrido, siempre con un amplio abanico de opciones ofensivas y plataformeras para ir superando fases que se suceden en clara línea de dificultad ascendente. Con más de 60 niveles y una cantidad ingente de contenido, incluyendo multitud de secretos y lugares ocultos, el ritmo del juego alcanza cotas expertas en su fase final, obligando al jugador a tener toda su atención puesta en los ajustados obstáculos y peliagudos enemigos que castigan cada traspié con los controles, que en Vita son directamente magníficos y más que precisos.


En ese sentido es bueno que el control con Vita se desarrolle de forma impecable, ya que es un plataforma exigente, una prueba más de que la consola de Sony está muy bien adaptada a cualquier tipo de control que se le exija. El equipo encargado de la conversión ha tenido a bien no incluir experimentos con la pantalla tactil como sí han hecho -de forma muchas veces innecesaria- algunos de los títulos que han aparecido junto con el lanzamiento de la máquina, tan solo permitiéndose una pequeña concesión: un zoom táctil que en principio sirve para poder localizar espacios ocultos pero que también permite recrearse un poco más con los escenarios del juego, dando una excusa para detenerse a apreciar el detalle y el gran trabajo puesto en el aspecto visual. En ciertos momentos, también, podremos recoger algunos Lums con los dedos, lo que sacrifica cierto reto original, pero no es una mecánica habitual y nos alegrará encontrar estas partes. Por tanto, podemos decir que todo lo táctil, se ha introducido con acierto.

Hay otras diferencias con respecto a las versiones para consola. La principal es un tanto desgraciada, ya que se ha eliminado por completo el multijugador cooperativo que tan bien funcionaba, lo que es una pérdida de peso que empobrece el conjunto. En su lugar se ha incorporado un modo fantasma que permite competir contra otros en pos de conseguir los mejores tiempos a la hora de recorrer las fases, lo que resulta curioso y apropiado para un juego que gusta de introducir pruebas complejas en los que la precisión es clave. Sin embargo, no es sustituto y tampoco hay demasiados motivos para obviar ese aspecto en esta versión, que podría haberse incorporado de forma local en ad-hoc como han hecho otros títulos de Vita. Pero por otro lado, el cooperativo en Rayman Origins no dejaba de ser un bienvenido extra a un conjunto que no pierde brillo por su ausencia.

Conclusiones

Rayman Origins es una pequeña joya que merece ser jugada por cualquiera que disfrute de los videojuegos, independentiemente de su gusto o ideas preconcebidas de los plataformas. Para los poco dados al género, es una excelente escuela de introducción y aprendizaje que puede enseñar a amarlo, dotado de un enorme ritmo, gran variedad y una curva de aprendizaje que mantiene al jugador interesado en la partida en todo momento, ofreciendo un reto adecuado, difícil a veces pero siempre superable. A los que ya están familiarizados en la rica tradición de los plataformas 2D, Rayman Origins les parecerá una auténtica celebración del género, dotado con la originalidad, la inventiva y la visión para demostrar, una vez más, que el plataformas bidimensional siempre debería tener un hueco en el videojuego, más allá de épocas, modas y tendencias.

Además de eso, cualquiera podrá disfrutar de su espectacular puesta en escena audiovisual, de sus ingeniosos personajes, sus bellos paisajes y de su capacidad permanente de sorprender gracias a su estética e inspirado diseño. Su paso por Vita no ha podido ser más afortunado, pues las cualidades de su pantalla son perfectas para el colorido espectáculo que ofrecieron Michel Ancel y su equipo hace tres meses en sobremesa, es un port idóneo. Sobre si es recomendable habiendo jugado a las versiones de consola, la respuesta debería ser "no", puesto que es una conversión prácticamente idéntica, con algunos extras en forma de secretos y con el modo de competición fantasma, pero sin el modo cooperativo, lo que hace que las diferencias sean mínimas y que el interés sea, cuanto menos, limitado salvo que se quiera volver a disfrutar del juego en formato portátil. Pero, asumiendo que no se haya jugado a las versiones originales, Rayman Origins se convierte por derecho propio en uno de los mejores juegos del lanzamiento de la consola de Sony, un título de enorme calidad y único en su especie que luce de maravilla en la nueva plataforma, una pequeña joya que nadie se debería perder. Y menos a un precio por debajo del estándar que tendrán los Triples A de la recién nacida.

  • Todo lo bueno de Rayman Origins, en formato portátil
  • La pantalla de Vita es perfecta para resaltar los gráficos del juego.
  • Soberbio diseño que nunca deja de sorprender ni se permite bajar el ritmo.
  • Una curva de dificultad perfectamente dibujada.
  • Audiovisualmente impecable, acompañado de una desbordante imaginación.
  • Irresistiblemente divertido de principio a fin. Desborda color, ritmo y alegría.

LO MEJOR

  • Audiovisualmente impecable, acompañado de una desbordante imaginación.
  • Irresistiblemente divertido de principio a fin. Desborda color, ritmo y alegría.
  • La pantalla de Vita es perfecta para resaltar los gráficos del juego.
  • Soberbio diseño que nunca deja de sorprender ni se permite bajar el ritmo.
  • Todo lo bueno de Rayman Origins, en formato portátil
  • Una curva de dificultad perfectamente dibujada.

LO PEOR

  • La falta del modo cooperativo.