Twisted Metal

El día de San Valentín: rosas rojas, bombones, peluches, máscaras ensangrentadas, payasos psociópatas y vehículos que cuentan con un arsenal digno de un pequeño país. Sin duda, nada mejor que decir 'Te quiero' que con Twisted Metal, la nueva desvergüenza jugable de David Jaffe

¿Qué ocurre cuando a un diseñador como David Jaffe le das presupuesto, tiempo, la potencia de PlayStation 3 y la opción de trabajar en su saga predilecta sin restricciones de ninguna clase? Exacto: armas, metal retorcido, gritos, locura, caos, velocidad, máscaras, delirio y explosiones, muchísimas explosiones. Escoge el bando, pilla un volante, carga la recortada y encomiéndate a quién puedas, porque el 14 de Febrero, Sweet Tooth aparecerá en nuestro retrovisor sonriéndonos para desearnos un San Valentín a lo Twisted Metal. O sea: Esquivando sierras mecánicas explosivas, misiles humanos, balas de todo tipo, clase, contenido y tamaño, vehículos Transformers y una pareja de Monster Trucks  4x4 para la que seremos poco más que un coche RC a su lado.

'Mucha gente solo ve la superficie de Twisted Metal. Ven el caos y la destrucción. Queremos que la gente penetre en el caos, pero también que vean que el juego tiene profundidad'

De noviembre de 1995 a febrero de 2012 han pasado unos cuantos años. Exactamente cuasi 17, los mismos que tiene la saga exclusiva para sistemas Sony (aunque algunos capítulos hayan salido para PC también) Twisted Metal. Del título original a la última entrega que verá la luz en PlayStation 3 apenas se han variado las mecánicas jugables, las cuales vuelven a centrarse en la acción balística a bordo de potentes vehículos de distintas facciones enfrentadas entre sí. Pero esto es el esqueleto básico, la esencia pura a la que Eat Sleep Play le ha ido añadiendo capas y capas de vísceras, músculos y tejido virtual para conformar la que promete ser la cuasi apoteosis de los Combat Cars.

"Los jefes son fantásticos, la trama, las cinemáticas y la ficción del juego también, y la campaña es mucho más variada que en cualquier otro juego de Twisted Metal anterior"

Comenzando por un modo Historia -que podremos jugar en cooperativo online junto a un amigo- en el que una vez más el insigne Calypso organizará un cáos de destrucción desde su ático de lujo. Entre los personajes a elegir con los que lideraremos a nuestro bando para alcanzar el deseado premio -aquello que nuestro personaje más desee- nos encontraremos con el icono de la saga, el macabro y sonriente payaso Sweet Tooth; la popular Dollface (TM Black); u otro viejo conocido de la saga, Mr. Grimm. El estudio, tras los trailers mostrados, busca adentrarse en los orígenes de cada uno de los personajes -en el caso de Dollface el motivo de que acabara con esa careta que le oculta el rostro, en el caso de Mr. Grimm el origen de ese "deseo imposible" que quiere que Calypso haga realidad. Los tres personajes contarán con algunos niveles exclusivos de cada uno, mientras que los niveles en común brindarán diferentes objetivos a cada uno. Los Final Bosses cambiarán también según hayamos escogido a uno u otro personaje. Uno de los revelados es los Hermanos Grimm, dos enormes Monster Trucks 4x4 -uno de ellos conducido por Mr. Grimm- que serán el primer Jefe Final contra los que nos las tendremos que ver en la campaña de Sweet Tooth.

Debido a su tamaño, potencia y armamento, literalmente arrasarán los escenarios -casas, construcciones, jardines, vehículos aparcados- por el que nos estemos moviendo. Por si las armas no fueran suficientes, estos lanzarán también una especie de onda de choque que requerirá de un salto en el momento justo para esquivarla. Tras derrotar a uno de ellos y reducir la barra de vida del otro Monster Truck, este se reforzará con un blindaje que hará que nuestros disparos sean poco más que gasto inútil de armamento. La forma de derrotarlo será conducir entre sus ejes y ponerle una bomba justo directamente bajo el vehículo, lo que eliminará la armadura. Aunque todavía quedará el derrotarlo de forma definitiva. Todo ello conduciendo y esquivando al mismo tiempo sus armas, ondas de choque y embestidas, junto a los elementos del escenario por el que vayamos.

"La verdad es que tenéis que creerme cuando os digo esto -con este tiempo extra para perfilar y pulir- el juego va a ser mucho mejor de lo que ya es"

Está claro que el modo Historia promete tensión y espectacularidad desde el primer Jefe Final que nos encontremos. Pero la sangre que ha corrido desde su nacimiento por las arterias binarias de su código de programación ha sido siempre de un tipo: Deathmatch Multijugador. Para esta ocasión, Jaffe y los suyos han implementado cuatro facciones: los Clowns de Sweet Toohth, las Dolls de Babydoll, los Reapers de Mr. Grimm y los Preachers de The Preacher (TW Black), junto a ocho gigantescos y variados mapas, diseñados para poder ser divididos a su vez -según el modo y/o los jugadores que participen- cada uno hasta alcanzar un total conjunto entre los ocho de 32 sub-mapas. Esto da pie a posibilidades como 2 usuarios a pantalla partida en uno de los ocho mapas al completo, con toda la extensión para ellos. O 4 usuarios en una sola PS3 jugando a un modo de juego específico en uno de los 32 sub-mapas. O 16 jugadores simultáneos de forma online. El modo Multiplayer de Twisted Metal busca ofrecer al usuario lo que este esté buscando en ese momento en que ha encendido la consola, ya que puede que no nos apetezca meternos en un Nuke online -destruir una gigantesca estatua suspendida en el aire por medio de enormes helicópteros usando misiles humanos conformados por el líder de la facción, al que habrá que capturar- de 16 jugadores, y sí enfrentarnos con un amigo, bando contra bando, con todo el mapa para perseguirnos.

Los escenarios basan su atractivo sobre todo en dos elementos: variedad y nivel de destrucción. Podemos escoger por ejemplo el Parque de Atracciones, una gran zona abierta con acequias, barcos piratas en llamas que nos caerán encima, despistados transeúntes o cataratas de agua, en el que, apuntando con cuidado y en el momento adecuado, seremos capaces de eliminar a todo rival que caiga en la noria gigante que acabamos de hacer explotar y que irá destruyendo lo que encuentre a su paso. O podemos saltar al mapa de una invernal Nueva York (guiño directo al primer Twisted Metal), más centrado en el combate en vertical y lleno de atajos, que nos brindará la opción de combatir dentro de los edificios o bajar al metro neoyorquino, zona esta última ideal para usar una estrategia de escondite y posterior ataque. También en los tejados de los edificios se librará la guerra, contando uno de estos mapas con un pilar central que rotará de manera continua, lo que nos obligará a calcular los saltos entre tejados con precisión, aparte de no perder de vista a nuestra presa. En caso de que algún edificio sea demasiado grande para ser destruido, siempre podemos entrar y destrozarlo por dentro, ya sea un autocine, un área residencial, un supermercado o unas oficinas. Aunque también correremos/arrasaremos puentes, carreteras de acantilado o zonas que nos remitirán al Death Valley americano.

De cara a sobrevivir a semejante locura sobre ruedas y a acabar con los enemigos, cuya resistencia es ahora mayor, haciendo que prime el concepto de supervivencia por encima del de una oleada tras otra de enemigos que caen con un par de tiros, contaremos con un enorme arsenal de armas y power-ups que podremos cargar justo antes de lanzarlos, lo que añade más capas al componente estratégico del juego y sus posibilidades. Misiles (normales o humanos), escopetas recortadas, bombas con una cara de payaso sonriente, minas estratégicas con su propia interfaz para detonarlas justo cuando los rivales pasen por encima -y que podemos además cargarlas antes de detonar, lo que aumentará su efectividad al tiempo que el riesgo de que el enemigo dispare antes que nosotros-, o una simple motosierra que prenderemos en llamas arrastrándola por el asfalto, y que será utilizada a modo de granada, se contarán entre el arsenal disponible para cada vehículo, los cuales dispondrán de dos ataques especiales junto al disparo estándar.

Una flota de más de 15 vehículos totalmente personalizables será puesta a nuestra disposición, siendo la primera vez que un personaje puede conducir otro coche que no sea el suyo -Sweet Tooth no tiene porqué limitarse a su furgoneta, ni Mr. Grimm a su moto. El toque estratégico vendrá dado en elegir el coche adecuado para cada situación: si necesitamos velocidad, podemos escoger la moto Reaper; si necesitamos un vehículo de escolta que nos cubra bien, la elección acertada sería el Juggernaut, un camión de 9 ejes con torretas de armas que pueden ser desplegadas y minas con pinchos, o quizás nos decantamos por el tanque Warthog, el helicóptero Talon, el Axel (dos enormes ruedas con un asiento y armamento) o la icónica furgoneta de helados de Sweet Tooth, capaz de convertirse en un Mecha de combate que incluso puede volar. Los Jefes Finales como los Monster Trucks Hermanos Grimm han sido confirmados como no seleccionables.

"Es decepcionante y frustrante y realmente fastidia si eres un fan que lleva esperando mucho tiempo para jugar a un juego [...] Necesitamos ofrecer lo mejor incluso cuando ello conlleva salir más tarde de lo previsto"

Una gran IA enemiga, un framerate realmente estable y varios estilos de control -con los gatillos para disparar y los botones frontales para conducir estilo FPS, o los botones frontales para disparar y los gatillos para acelerar y frenar en caso de querer un estilo más cercano a un juego de carreras actual-, es lo que llevamos viendo en cada una de las demos mostradas hasta el momento de Twisted Metal. Todo esto además, claro está, de entornos destructibles, vehículos variados, arsenal y personalización en grandes cantidades que aportan ese toque de estrategia que David Jaffe y los suyos quieren brindarnos, alejándose de un mero mata-mata al uso.

Twisted Metal busca ser la quintaesencia de la saga, una especie de sinfonía del caos, de las balas, de las explosiones y del más puro espíritu arcade de diversión que constantemente parece querer buscar el 'más difícil todavía' con cada situación y Jefe Final que afrontemos, y cada partida multijugador, local u online, cooperativa o competitiva, pequeña o multitudinaria, que juguemos. En definitiva, Eat, Sleep, Play solo quiere inyectarnos una dosis masiva de locura, conducción, disparos y pura y simple diversión desenfrenada en vena. Un derroche de honestidad en forma de una propuesta que no engaña a nadie, mostrándose tal y como es. Solo esperamos que el resultado -que llegará el 14 y el 17 de febrero a USA y Europa respectivamente, desde ya el regalo ideal y cuanto menos original para nuestras parejas, y encima con Twisted Metal Black de regalo-, esté a la altura de lo visto hasta el momento, y de las altas expectativas puestas en esta prometedora nueva entrega de una saga que cuenta ya nada menos que con casi dos (violentas y destructivas) décadas de existencia.

Twisted Metal

El frenético armamento, acción y carreras de la saga Twisted Metal vuelve en PlayStation 3

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