Kinect: DisneyLand Adventures
Kinect: DisneyLand Adventures
Carátula de Kinect: DisneyLand Adventures

El parque virtual

Javi Andrés javi__andres

Los parques temáticos Disneyland son los más visitados del mundo. Microsoft y Disney quieren que todos los niños, desde sus casas, puedan hacerse una idea de cómo es pasar un día lleno de aventuras en el territorio de Mickey y compañía. La magia de un lugar como éste no es fácil de reflejar desde Kinect.

Desde Theme Park, Roller Coaster Tycon y otros nombres menos populares de la gestión de parques de atracciones, no habíamos tenido ningún contacto con estos entornos de ocio, montañas rusas, muchedumbre y golosinas virtuales. Los parques más famosos del mundo, Disneyland -con su instalación central en Anaheim, California-, han sido ahora hechos videojuego de la mano de Frontier Development. Kinect: Disneyland Adventures es un paseo virtual en toda regla por una réplica bastante fiel a la emblemática localización norteamericana, pero también a la parisina por ejemplo, pues su estructura, disposición de zonas y atracciones es muy similar en ambos parques. Este juego ha llegado para enseñar a los niños cómo es un día en Disneyland y que puedan vivirlo una y otra vez desde sus casas gracias a Kinect. Ahora bien, la precisión del periférico, el diseño de los minijuegos y ciertos aspectos cuestionables, han acabado dejando la fantástica idea en una experiencia digna, pero para nada entrañable, mágica o tan divertida como sus creadores pretendían y era deseable.

Disneyland Adventures es un juego donde todo el complejo de entretenimiento y personajes Disney está a nuestra disposición desde el principio, podemos mover al pequeño que escojamos como protagonista con total libertad por las calles de los ocho territorios o países del parque, montar en atracciones sin esperar colas, hacernos fotos con Mickey, Donald, Blancanieves, Peter Pan, Buzz Lightyear y compañía, recoger sus firmas en una libreta o participar de forma interactiva en espectáculos de piratas, El Pequeño Mundo o la ruta a través de la jungla del Splash Mountain. Todas estas acciones que protagonizarían un día completo y aprovechado en el parque, se traducen en este título exclusivo de Kinect en diversos mininjuegos y paseos por el entorno para conseguir más y más monedas, desbloquear extras y nuevas zonas o encontrar objetos escondidos. Disneyland es una especie de mundo abierto donde tendremos que ir de un país a otro visitando todos sus puntos interactivos y conociendo a sus personajes, eventos y pasatiempos o tiendas de todo tipo.

No es nada desdeñable la idea que los programadores de esta ilusión hecha realidad interactiva tenían para el juego, parte de una propuesta muy potente y atractiva en muchos hogares, especialmente en los que haya menores de diez años. Tanto es así, que la producción del título ha estado supervisada en todo momento por la alta esfera de The Walt Disney Company, y esto se nota en la perfecta recreación de los ambientes de Disneyland que se han conseguido, las voces originales de los numerosos personajes Disney, todas las licencias en orden, un hiperrealista mapeado que detalla desde la posición de las taquillas de entrada al parque hasta las casetas de cola y la megafonía en éstas rogando apagar las cámaras en las atracciones. En este Disneyland virtual hay tanta vida y colorido como podría haber cualquier día en el parque, con miles de visitantes correteando en todas direcciones, niños pidiendo una foto con sus personajes favoritos a sus padres, comprando globos, souvenirs, el pequeño tren que recorre Main Street USA siempre en movimiento, el monorraíl de Tomorrowland surcando el cielo o las filas para el mítico Space Mountain o la Mansión Encantada.

El juego comienza presentándonos a Karen, el tique de entrada capaz de cambiar de forma que nos acompañará durante todo nuestro paseo y funciona como guía central del variante y completo manejo que haremos del juego entero sin mando ni botones, solo con Kinect y nuestro cuerpo. Él nos abre el editor de personajes nada más empezar, para que creemos al niño o niña que más se nos parezca y correrá por Disneyland, se hará fotos, montará en todo lo que quiera, comprará regalos... Nos ha defraudado que no podremos usar los avatares que tengamos creados en nuestra Xbox en este juego, algo que sí era más que previsible teniendo en cuenta el público al que va dirigido el producto y que a muchos pequeños les podría gustar verse reflejados en el personaje que manejan. Además, al crear al protagonista de Disneyland Adventures, solo tendremos unas pocas opciones de caras, peinados, color de pelo y ropa. Nada más, ni por asomo estamos ante un editor de personaje elaborado o con posibilidades como el de los avatares del Live.

En seguida Karen nos enseña a movernos, con un brazo señalamos la posición en la que queremos que nuestro personaje mire y al echarlo hacia delante éste caminará más rápido o lento según lo estirado que lo tengamos. Como en casi todos los juegos de Kinect, en los menús de Pausa podremos movernos con un cursor que se desplaza con nuestra mano abierta. Levantando los dos brazos desplegamos estos menús. En ellos podremos ver nuestras estadísiticas del juego, un mapa del parque entero y la posición de los elementos más importantes, entre otras sorpresas. Lo primero para aprender a movernos y explorar un poco Main Street USA -el primer país de Disneyland- es ir hasta Mickey, Donald y Goofy, saludarlos, hacernos una foto con ellos, o que nos firmen nuestro bloc de autógrafos. El jugador poco a poco va asimilando en estos primeros momentos el reconocimiento del juego, la velocidad excesivamente pausada de toda la parte de caminata del título y el cierto retardo con que se captan nuestros movimientos corporales, eso sí, completamente fieles a lo que hagamos. Pero Kinect aquí no es tan preciso como en Kinect Sports: Season Two o Dance Central 2, se queda en una respuesta aceptable pero con un inevitable retaso que en los minijuegos más rápidos nos supondrá pérdidas del control. Y esto a los pequeños puede separarlos de Disneyland Adventures antes todavía, es un público que se furstra rápido, impaciente, y no comprendemos cómo no se ha limado el control aún más para hacerlo del todo satisfactorio y fiel.

Una vez dado estos primeros pasos que funcionan a modo de tutorial, nuestro curioso guía nos invita a acercarnos a determinados sitios, pero realmente tendremos ya a nuestra disposición todo el parque y podremos no hacer caso a sus consejos. Dado el enorme tamaño del mapa, moverse de un país a otro nos llevará bastantes minutos si están alejados, aunque podremos acudir a eventos y atracciones desde el menú, en una lista de cosas interesantes por hacer. Curiosamente y por desgracia, no podremos usar el trenecito que conecta las zonas ni el monorraíl. Llegados a un lugar de interés, como una tienda, espectáculo o montaña rusa, bastará con situarnos en la puerta, seleccionar Acceder, pasar por un breve tiempo de carga y ver qué nos propone. Las atracciones son el plato fuerte de este juego, son la parte más divertida y emocionante, y tienen varios capítulos cada una para que las visitemos más de una vez e intentemos desbloquearlos todos con la mejor puntuación posible.

En realidad casi todas proponen lo mismo, un viaje on the rails donde nuestro personaje debe recoger monedas, ya sea volando con Peter Pan y Wendy sobre Nunca Jamás o bajando una ladera en trineo con Goofy.  El Space Mountain, una de las montañas rusas cubiertas más conocidas y vertiginosas de los parques Disneyland, aquí es una ruta en aeronave por el espacio, con muchas referencias a la atracción real pero poca inspiración, emoción fuerte o frenetismo. También hay juegos donde tendremos que apuntar, luchar con espadas, jugar al escondite con Nemo, bailar con las Princesas, u otros de imitar posturas y no movernos, como en el laberinto de Alicia en el País de las Maravillas con el minijuego del Sombrerero Loco. Se echa en falta más variedad e innovación en el trascurrir de las atracciones, aunque que cada una tenga tres o cuatro capítulos más algunos secretos nos parece una idea formidable para hacer del juego una obra dueradera, que desafíe a quienes quieran desbloquear todo y tener las mejores marcas en cada prueba.

Además de esto, el juego guarda muchas otras pruebas para disponerlas de forma menos exacta en el parque, no solo tendremos que recorrer todos los puntos de interés y lograr monedas, también se potencian otras experiencias que viviríamos en un día en Disneyland. Muchas de estas actividades podremos realizarlas en compañía de otro jugador, colocando el título a dos usuarios en pantalla al mismo tiempo para atravesar los minijuegos, comparando algunos de los resultados y hasta, en algunos, preparando acciones conjuntas. Esto es un acierto, pues no todos los títulos de Kinect dejan participar a dos jugadores en un mismo televisor al unísono, y en una mecánica como la de Disneyland Adventures encaja realmente bien. El problema de esto viene en que Kinect, una vez más, nos exige colocarnos lejos de la pantalla (en torno a dos metros mínimo) para escanear todo nuestro cuerpo y sus movimientos, no responde siempre a lo que hagamos y, en este título en concreto, tiene comandos no demasiado intuitivos, que pueden liar un poco a un niño demasiado pequeño.

El espíritu Disney

Disneyland Adventures es muy bonito, colorido, vivo y con un diseño fiel a los parques y atracciones que representa. Se respira la llamada "magia Disney" por todos lados, y esto viene especialmente reforzado por el respeto absoluto del juego a las licencias originales y patrones característicos, como las músicas de las películas y atracciones, el mapa -calcado del original que dan al entrar al parque-, las voces de los personajes, la distribuciín de las tiendas... Todo recuerda al Dsineyland real, y esto hará que lo disfruten tanto los usuarios que ya hayan visitado alguno de los parques como los que no. Las animaciones son muy sólidas, así como las texturas, la visibilidad en la lejanía, o el nuevo aspecto tridimensional y poligonado de las decenas de personajes de películas clásicas de dibujos animados. Teniendo en cuenta el público objetivo del producto, quizá echemos de menos unos subtítulos con tamaño de letra más grande y con explicaciones más simples, así como la comentada mejor respuesta en determinados momentos, que llegarán a hacer a algunos pequeños abandonarlo. Por otra parte, tampoco es fiable el control por voz para saludar a los personajes, que a menudo confunde comandos.

LO MEJOR

  • Descubrir todos sus secretos y conseguir todos los retos nos llevará muchas horas.
  • Disfrutarán recorriéndolo tanto los que ya han estado como los que no.
  • Dos jugadores en la misma pantalla.
  • La ambientación, la recreación y la vidilla del parque, hiperrealistas.

LO PEOR

  • Casi todas las atracciones son parecidas, recoger monedas en trazados on the rails.
  • Esperábamos alguna emoción fuerte, mayor frenetismo.
  • Se producen fallos y retrasos inadmisibles en el control, llega a frustrar.

CONCLUSIÓN

Kinect explora un poco más dentro de sus posibilidades como producto trasladador, intenta llevarnos hasta un Disneyland virtual bastante grande, lleno de vida y atracciones que disfrutar. Pero nada más llevar unos minutos por el parque, descubriremos que este viaje ficticio no llega a ser el inolvidable teletransporte que todos esperábamos ya que ni siquiera deja colocar a nuestro avatar de Xbox -normalmente parecido al propio jugador- en pantalla, presenta algunos problemas de reconocimiento de voz y velocidad de procesado de nuestros actos, o repite demasiadas veces la misma mecánica para la mayoría de atracciones y retos. Es un producto notable, no cabe duda, y entusiasmará a los que estén dispuestos a darle oportunidades y aprender, despacio, a controlar un paseo que no es del todo intuitivo ni ágil. Ahora bien, muchos niños no terminarán de ver en esta obra la inigualable e idónea experiencia prometida y buscada por Frontier, Microsoft y Disney Interactive. No nos extrañaría que alguno, frustrado ante un Mickey que no le hace caso, decida salirse del parque y no hacerse más fotos ni montar en más atracciones por raíles. La ambientación, la recreación y la vidilla del parque, hiperrealistas. Descubrir todos sus secretos y conseguir todos los retos nos llevará muchas horas. Dos jugadores en la misma pantalla. Disfrutarán recorriéndolo tanto los que ya han estado como los que no.

7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.