Dance Central 2
Dance Central 2
Carátula de Dance Central 2

Moviéndose con estilo

Martín Iraola

Después del éxito del primer Dance Central, que capitaneó el catálogo de Kinect en la primera hornada de juegos, ahora llega el turno a la segunda parte, que llega bajo la premisa de mejorar la base ya lograda y alcanzar nuevas cotas.

Desde la primera vez que se pudo Dance Central en acción, resultaba fácil ver que era la joya de la corona de la primera hornada de juegos Kinect y justamente la clase de título que Microsoft estaba buscando para capitanear su periférico. Por un lado, es la clase de juego que puede usar efectivamente lo que ofrece Kinect y marcar las diferencia, pues no hay ningún otro sistema de control comercial capaz de reconocer movimientos a cuerpo completo con la precisión necesaria como para hacer funcionar el planteamiento de Harmonix. Por otro lado, era un juego dotado de indudable estilo audiovisual y un halo que lo convertía en un poyecto candidato a ser popular más allá de las fronteras de los Halo y los Gears of Wars, un embajador para un tipo distinto de público.

Después de ser un éxito y convertirse en el abanderado del software de Kinect, Harmonix pudo resarcirse del hundimiento del 'género de las guitarras de plástico' y volver a la carga sacando buen partido de su excelente visión para los juegos musicales y rítmicos. Era evidente que el estudio sacaría una secuela en menos de un año y así ha sido, con Dance Central 2 tratando de hacer evolucionar el juego, cogiendo unas bases ya sentadas y tratando de expandir la experiencia a nuevas cotas. El objetivo es, por descontado, el mismo: emular los pasos de baile que aparecen indicados por pantalla y ejecutarlos a la perfección, moviendo cuerpo, brazos y piernas exactamente en la posición que dicta la coreografía.

La base es sólida y en Dance Central 2 está incluso mejorada, con excelente captura de los movimientos corporales y una acción siempre fluída y bien acompañada de vistosos efectos gráficos en pantalla. Acercarse al estilo de un bailarín urbano profesional es una de las claves fundamentales del juego, y por tanto es necesario que el avatar presente en pantalla muestre el reflejo que queremos ver en nuestros pasos de bailes enfrente del televisor. Siendo honestos, incluso con ejecuciones impecables de cinco estrellas, es muy poco probable que la gran mayoría de jugadores se acerque a la gracia en el movimiento de los actores virtuales que se nos presentan como alter egos, pero al menos es una ilusión que se presenta de forma excelente.

De hecho, Harmonix, sabiendo que gran parte de su público tiene tanto de bailarín profesional como de estrella del Rock'n Roll, se ha esforzado claramente en preparar formas de enseñar a sus usuarios a superar los elementos más frustrantes del anterior juego. De entre la amplia selección de movimientos que hay que ejecutar a lo largo del juego, hay de todo, desde movimientos muy simples hasta otros bastante más complicados, y el juego sabe reconocer aquellos en los que un jugador en cuestión está teniendo más dificultades. Con el mejorado modo 'Break it Down', se pueden descomponer las canciones en sus pasos individuales, lo que permite aislar los momentos más complicados y repetirlos hasta conseguir lo que el juego requiere para otorgar la máxima puntuación; no sólo eso, también es posible relentizar el movimiento para captar el matiz que te falta, o incluso activar un modo en el que se capturan nuestros movimientos y se contrastan con los que se nos piden, muy ilustrativo.

Entre las novedades está la inclusión de un extraño modo 'carrera' por así decirlo, que en buena parte es más bien una excusa para dar valor añadido a la progresión. El 'argumento' se basa en ir demostrando a diferentes grupos lo bueno que eres y ganarse su respeto, no sin antes ser pasar por la típica fase de ninguneo y risas a tu costa; nada muy original. Pero más que un elemento positivo, la idea a veces se vuelve en contra del juego, presentando a unos personajes que pueden llegar a ser auténticamente insufribles y repelentes; en algunos momentos casi desearías que la lucha no fuera en una pista de baile sino en un ring de combate, encadenando patadas y puñetazos hasta borrar esas poses de ridícula superioridad. Con personajes menos 'fabulosos' posiblemente se conseguiría un efecto mucho más atractivo sin reunciar a la personalidad que se busca.

Pero aparte de curiosidades más o o menos molestas, que no tienen mayor importancia, el verdadero protagonista de Dance Central es la música y las coreografías, ambos aspectos en los que el juego está en lo más alto. Harmonix además puede apuntarse la medalla de tener un juego que se toma en serio a sí mismo y a su mecánica de juego, lo suficientemente precisa como atraer a un tipo de usuario que busque algo más que hacer el mono delante del televisor. Dance Central 2 puede ofrecer un reto más que interesante a cualquier clase de jugador, sin por ello excluir a un público menos experimentado. Quizás ese equilibrio es su mayor arma, frente a otros juegos 'de baile' cuya principal aspiración es convertirse en el centro de atención de una fiesta con bastante alcohol de por medio -lo que tiene su público, sin duda, pero no quita para que uno tenga más mérito que otro-. Gracias a esa aspiración de combinar diversión con algo de exigencia, la experiencia se hace más satisfactoria y el conjunto del juego brilla más.

La selección musical es muy buena y apropiada dada la naturaleza del juego, con música de baile pensada para sacar partido a las coreografías, acompañadas de algunos temas más pop que se prestan a las características del juego. Los temas vuelven a estar organizados por niveles y hay de todo en la lista por defecto. En los primeros niveles se pueden encontrar cosas como el Last Night de Keyshia Cole y P. Diddy, el Rude Boy de Rihanna o el Club Can't Handle Me de Flo Rida y David Guetta; avanzando un poco mas aparecen los dos temas presentes de Lady Gaga -Bad Romance y Born this Way- o el muy coreográfico Yeah! de Usher, Lil' Jon y Ludacris. Y en el último nivel aparece la ganadora de Eurovision 2010, la alemana Lena y su Satellite, o el megaéxito Sexy Chick de David Guetta y Akon. Hay algunos temas incluidos que no son los originales, como es el caso de Toxic de Britney Spears, pero en general, la selección es más que convincente y adecuada. Además se pueden importar los temas del Dance Central original -por un reducido precio, eso sí-, además de añadir nuevos temas, micropagos mediante, así que el contenido está garantizado. En esta noticia se pueden encontrar todos los detalles.

A pesar de todo lo comentado, posiblemente una de las más grandes novedades sea la inclusión de un modo simultáneo de dos jugadores a la vez, con Kinect haciendo un trabajo bastante notable capturando con precisión los movimientos de los dos cuerpos. Con sólo situarse en escena y levantar la mano, el juego reconoce la presencia de un segundo jugador y lo incorpora al juego, permitiendo a ambos jugadores competir por las mejores puntuaciones. Es una gran incorporación que se echaba muy en falta en el original, aunque se podría argumentar que Harmonix ha perdido una gran oportunidad de incorporar multijugador online a su título. Posiblemente es algo que estaba en la baraja y, por un motivo u otro, no ha podido ser incorporado, pero el multijugador ganaría muchos enteros con una opción así.

LO MEJOR

  • Buen equilibrio entre los modos fáciles y los difíciles.
  • Buena selección de títulos.
  • Excelente captura de movimiento.
  • Gran presentación audiovisual.
  • La posibilidad de jugar a dobles.
  • Notable sistema de tutorial para ayudarte a mejorar.
  • Un juego de baile que se toma en serio a sí mismo.

LO PEOR

  • Ausencia de multijugador online.
  • No evoluciona tanto como podría.

CONCLUSIÓN

Dance Central 2 es, sin discusión, el mejor juego disponible para Kinect en general ahora mismo, tomando el testigo a su predecesor. Mientras el periférico de Microsoft sufre para encontrar su lugar en el control de ciertos géneros, su unión con Dance Central y Harmonix es simplemente perfecta, natural y beneficiosa. La presencia de modo Fitness, para aquellos que quieran usar el juego para perder algo de peso, así como otros pequeños extras, convierten al juego en un pack muy completo y recomendable para los que disfruten de los títulos de baile, o los que no tengan miedo de experimentar con cosas nuevas. Sin embargo, el gran salto adelante para el proyecto de Harmonix está todavía por darse. El estudio va por el buen camino, pero necesita algo más para elevar el listón autoimpuesto, dejando a esta segunda parte como una digna y recomendable actualización. ¿Quizás con Dance Central 3? todo se verá, pero de momento sólo queda disfrutar del presente al ritmo de la música. Un juego de baile que se toma en serio a sí mismo. Buen equilibrio entre los modos fáciles y los difíciles. Notable sistema de tutorial para ayudarte a mejorar. Buena selección de títulos. Gran presentación audiovisual. Excelente captura de movimiento. La posibilidad de jugar a dobles.

8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.