[NGP] Resistance: Burning Skies, Impresiones

Llegados desde el cielo, los Chimera volverán a cebarse con la Tierra, ahora en VITA. Nihilistic llevará la saga Reisistance a PS VITA y Sony ya ha querido enseñarnos cómo quedará en la Gamescom alemana. Mucho más que tiros y buenos gráficos en una nueva supervivencia portátil.

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No llegará junto al lanzamiento de PS VITA en Japón ni Estados Unidos, pero quizá sí a Europa. Resistance Burning Skies es la adaptación y lectura propia que hace Nihilistic Studios de la licencia de Insomniac, un juego tan sólido como pueda ser Uncharted Golden Abyss o Little Big Planet que intentará exprimir al máximo la máquina. En un hotel paralelo a la feria germana, Sony nos ha invitado a conocer a Tom Riley, el nuevo protagonista de este Resistance de bolsillo. Junto a él, hemos tenido que mover la consola para mirar, utilizar el panel trasero táctil para cambiar de armas, la pantalla para disparar… y así hasta toda una serie de acciones que van mucho más allá en cuanto a manejo clásico se refiere. Burning Skies será el Resistance más variado, el más sorprendente ya que los tiros y las coberturas desde los gatillos dejan espacio aquí a muchos otros comandos que realizar sacando provecho a la máquina.

Con vista en primera persona y la soberbia ambientación de sus hermanos de PlayStation 3, Burning Skies nos presenta a Riley despertando del coma y encontrando a su paso una devastada Nueva York que tiene precisamente eso, los cielos al rojo vivo. Cientos de naves sobrevuelan La Gran Manzana desplegando a todo el ejército Chimera, que mantiene la estética y movimientos de siempre. Riley empieza su andadura con un hacha como única defensa, que podremos agitar tocando un botón adicional que se crea en la pantalla táctil, al lado de los cuatro principales, cuando llevamos esta arma.

Rompemos algunos accesos cerrados, eliminamos a un par de amenazantes extraterrestres despitados por este primer tramo interior y pronto nos hacemos con un arma, una metralleta alienígena que podrá mejorarse con diversos materiales químicos. Tienen lugar así, a medida que avanzamos por este edificio y nos asomamos de vez en cuando a las ventanas para contemplar el dantesco espectáculo del exterior en la ciudad, los primeros tiroteos y coberturas, donde el movimiento que hagamos de la consola nos permitirá una visión u otra desde la posición agachada que mantendremos a cubierto.

PS VITA utiliza bastante bien su giroscopio en este título ya que tendremos que saber mirar dónde hay enemigos y cuándo dispararles sin perder la cobertura. Un icono cuadrado en la parte inferior de la pantalla nos señala que estamos agazapados tras algo, para evitar malentendidos con este nuevo e intuitivo sistema de giros de cámara desde las posiciones protegidas. Realmente es muy práctico y divertido, pues se obtiene la sensación y precisión de estar inmersos en este escondite para parapetarnos de las cantidades de balas que volarán sobre nuestras cabezas.

Nos ha dado la sensación de que Burning Skies no termina de parecerse a los juegos de PS3 ya que para mantener semejante acabado gráfico, sacrifica algunos aspectos, como la IA enemiga, el tamaño de los escenarios o incluso los detalles de éstos. Técnicamente este Resistance sorprende al tratarse de una versión portátil, pero se le notan pequeños trucos de utilización de recursos. Los Chimera son algo más torpes de lo habitual, y la visibilidad en el horizonte al asomarnos a ventanas no es plena. Burning Skies traduce esto también en matices jugables, como el pasillismo extremo de sus niveles, al menos del mostrado hasta el momento en esta demo. Eso sí, texturas, luces y animaciones, de auténtico lujo en unos escenarios bastante interactivos, donde romper muchos elementos, accionar mecanismos... Además todo está expuesto con colores muy vivos y aprovechando la luminosidad de la plataforma. El título impresiona.


También parece ser que habrá menos secuencias de tiroteos y sí con otras dinámicas, como la exploración o los puzles. Nos lo ha dejado entender así este nivel al adentrarnos en un laboratorio en la parte final para robar un orbe de energía especial que convertía nuestra metralleta en lanzadora de neones, más devastadora y capaz de llevarse por delante casi cualquier cosa con solo un tiro. Rara vez hay bifurcaciones de camino pero tendremos que estar pendientes de todos los atajos o ramificaciones para obtener potenciadores que veamos y necesitemos. La música, orquestal y cuidadísima variando su volumen según la intensidad de juego, llegará a tomar también un papel importante en esto.

Es un shooter que obviamente tira del doble stick para desenvolverse con facilidad y crear un sistema de control intuitivo y apto. La pantalla táctil, por su lado, se utiliza más de lo que esperábamos. Ataques secundarios de las armas, lanzamiento de granadas, acciones puntuales que llevar a cabo con ella, etc. Burning Skies deja claro que quiere aprovechar las bondades de la máquina y los sistemas de control que puede llegar a ofrecer. Esto lo hace muy divertido, pues cada arma tiene unas exigencias propias de manejo. Lo mismo ocurre con el panel trasero táctil, que despliega un menú circular donde seleccionar el armamento y munición en cada momento. Esta vez hemos visto tres armas, pero sus desarrolladores aseguran más de diez, todas ellas mejorables.

Los scripts son otra de las claves de la licencia Resistance y aquí volverán a aparecer. En esta demo vemos cómo al pasar por un punto determinado se abre una puerta, cómo varios Chimera nos acechan por el mismo sitio de siempre justo al recoger ese arma preparada para que piquemos, o cómo el jefe final nos sorprende en la parte del laboratorio. 'Serán criaturas muy grandes. Contad con ellas porque os lo harán pasar mal', nos advierte su director justo cuando este desagradable antagonista alienígena irrumpe en la escena. No pudimos ver la mecánica para derrotarla, porque justo aquí acaba la demostración, pero todo apunta a que habrá que pensarse bien dos veces las cosas antes de disparar, buscando el momento idóneo.

Brillante apartado gráfico, música correctísima… Burning Skies cuida también todo lo referente a la ambientación, de caos bélico contra los desconocidos extraterrestres, y los efectos de sonido hasta un punto rara vez visto en una portátil. Cada bala casi nos dolerá de lo bien que suenan. Al impactar contra nuestro personaje la pantalla se teñirá de rojo. La auto-regeneración aparece en este Resistance, pero más lenta de lo habitual, haciéndolo relativamente difícil, algo muy positivo desde nuestro punto de vista. Ahora esperemos que la duración responda y su dinámica shooter con tintes de otros momentos de acciones diferentes no quede debajo de la experiencia habitual en PS3.

Resistance Burning Skies es una adaptación plena a portátil llevada a cabo como viene siendo habitual con los juegos first party de Sony. Si Uncharted tiene su Golden Abyss para VITA o Daxter tuvo su aventurilla en PSP, por qué no íbamos a recibir Resistance en las primeras hornadas de juegos de la potentísima máquina. La escueta demo que nos ha dejado probar la Gamescom alemana solo nos ha dado ganas de seguir jugándolo. Ya sabemos que hasta el año que viene no lo tendremos en nuestras manos, quizá ni siquiera ni el mismo día que la consola llegue a Europa. Nunca antes los Chimera habían dado tanto juego y sacado semejante partido a todas las capacidades de una máquina.

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