El tiempo es oro

El reciente anuncio de Activision - Blizzard de permitir subastas por dinero real en su próximo lanzamiento de la saga Diablo ha supuesto una sacudida para fans y prensa por igual. ¿Pero era de verdad tan inesperado?

Hace apenas unos días, la compañía californiana Blizzard Entertainment sacudía la relativa tranquilidad de la actualidad videojueguil veraniega con dos noticias que refieren al lanzamiento de la tercera parte de la saga Diablo; la primera, que para jugar incluso a la campaña principal del juego habrá que estar necesariamente conectado a internet. Esta controvertida decisión, que honestamente no apoyo para nada, podría ser objeto de otro debate que hoy sin embargo no toca. La segunda tiene incluso más chicha: en Diablo 3 se incluirá un sistema de subastas paralelo basado en dinero real. Es decir, podremos comprar o vender X objeto o cantidad de oro por algunos euros contantes y sonantes de nuestro propio bolsillo. Esto, naturalmente, ha provocado un tsunami de críticas por parte de usuarios, blogs 'independientes' e incluso prensa especializada. Pero pormenoricemos un poco en la realidad actual y juguemos a los adivinos para tratar de averiguar el impacto real sobre la comunidad basándonos en lo que YA ocurre dentro de otro título estrella de la propia Blizzard: World of Warcraft.

Mucha gente piensa que para hacer un buen MMO basta con fabricar unos personajes chulos, crear unos gráficos bonitos y diseñar unas habilidades que luzcan bien. En realidad, para hacer un mundo persistente que funcione, existe la necesidad de controlar una serie de factores que muchas veces escapan al ojo del jugador poco interesado en estas cosas. Uno de estos elementos es la economía del juego: cada servidor funciona como un pequeño país y se rige, muchas veces, con los mismos principios económicos (macro y micro) que el mercado real fuera del juego. Blizzard pone mucho empeño en fingir que deja que cada mundo se organice solo, pero en realidad introduce pequeñas medidas para controlar el flujo de oro, que éste no sobre en exceso y así evitar que su propia moneda se devalúe. Sin embargo y aún así, es posible 'farmear' o granjear el juego con el único objetivo de conseguir dinero y eso, obviamente, acaba afectando a los precios de la casa de subastas. Ese dinero se puede invertir en materiales, objetos épicos que se ligan al equipar, monturas, etc.

Y ahí es donde está el negocio: puedes dedicarte exclusivamente a esa tarea, la de conseguir oro, o hacer que otro se encargue y venderlo por dinero real. Esto no es una práctica exclusiva para con World of Warcraft ni mucho menos, pero al ser el más popular, el título de Activision sí es el más lastrado por esta circunstancia. Solamente de memoria me sé 6 páginas web que se dedican a esta práctica (los 'chinofarmers', conocidos en el argot) y aunque Blizzard amenaza con cancelaciones de cuentas a vendedores y compradores por igual al estar penalizado en el CLUF, la realidad es que es muy complicado controlar todas las transacciones ingame dado que algunas se hacen 'en mano', otras a través de subastas imposibles en la AH, etc.

Por tanto, ¿qué hace Blizzard? Monta su propia línea de distribución de dinero y objetos por dinero real. En cierto sentido, en esencia es lo mismo que ha hecho con la nueva Battle.net y Starcraft 2 cuando se dio cuenta que la gente se lucraba fuera de su órbita de dominio: aumentar su perímetro de control alrededor de lo que sucede con el juego. Dado que no se ve capaz de combatir esta circunstancia al completo, quiere sacarle provecho. Si no puedes con tu enemigo, únete a él. De esta manera, Blizzard ejerce de intermediario en las transacciones y, a cambio de la seguridad que ofrece como propietaria del juego, saca una comisión. Una especie de e-bay pero exclusivamente para Diablo, vamos. De esta forma se supone que a efectos prácticos, pagando, un jugador podrá equiparse igual o mejor que otro jugador pero de forma más rápida. Esto atenta tal vez contra el principio de 'honestidad' del juego, pero no deja de ser igual que la vida misma. Fin de la historia.

Si se piensa con mente fría, lo único que está haciendo Blizzard es poner sobre la mesa una realidad que ya existe, que ya es real. Esto que se propone YA se está haciendo hoy. Solamente que no lo están haciendo ellos y les molesta no sacar partido y francamente, a mi también me molestaría. Pero si tengo que hablar con franqueza, por muy 'racional' que me parezca la decisión, no la encuentro del todo acertada. Si había problema y se perseguía el hecho de comprar oro a terceros por dinero real porque atentaba contra los principios de WoW (algo dicho por la propia compañía, por cierto), ¿qué ha cambiado para que ahora para Diablo 3 esté 'bien'? El hecho de no poder combatir por completo esta circunstancia, ¿es motivo suficiente como para adoptar una medida de este tipo que, para muchos entre los que me encuentro, 'ensucia' de alguna manera el juego? Es como si un gobierno, ante la imposibilidad de controlar el flujo de heroína en su país, decidiera comercializarla directamente para sacar tajada. Si es una práctica nociva y llevo años defendiéndola como tal, no tiene mucho sentido cambiar el baremo de repente porque la esencia sigue siendo la misma. Digamos que la solución políticamente correcta hubiese sido la de seguir combatiendo el problema, aunque seguramente hubiese sido la más cara y la menos eficiente. Pero tal vez la más coherente.

Y como dije antes, preveo dos situaciones: una, que por lo menos habrá alguien que - legalmente - se ganará la vida jugando a Diablo 3. O sacará unos euros extra para sus gastos simplemente matando bichos o 'haciendo Mephistos', como hacíamos hace ya 10 años. La otra, que da igual lo que haga Blizzard: siempre existirá un mercado paralelo en el que otro va a hacer lo mismo y más barato, con lo que no estoy seguro que a efectos prácticos se vaya a acabar con la miríada de webs que ofrecen oro y servicios relacionados con los títulos de Activision. El tiempo dirá, qué duda cabe, pero francamente opino que a esta nueva casa de subastas hay que darle otro par de 'brainstormings' antes de que finalmente vea la luz. Por el bien de todos.

Esta columna es una opinión personal del autor que no representa necesariamente la de MeriStation.