Pro Evolution Soccer 2012, impresiones

Nuestra pretemporada particular con los juegos de fútbol empieza con Pro Evolution Soccer 2012, al que probamos a fondo en su fase preview justo cuando queda poco menos de dos meses antes de su salida. Viene, como se espera, con novedades.

El mes de agosto supone una época de interesante en el mundo del fútbol. Fichajes, pretemporada, giras exóticas... la antesala de las grandes competiciones. Las oficiales. Con los juegos del deporte rey pasa un poco lo mismo. Acostumbran a salir a finales de septiembre, como pasará con PES 2012, y nosotros hemos hecho ya la pretemporada con el nuevo juego de Konami. Avanzamos algunas de las novedades que hemos podido palpar en la beta preview del que en su día no tuvo rival en lo que fútbol virtual se refiere.

La versión actual del juego todavía dista de ser la definitiva, si nos atenemos a diversos detalles que así lo confirman. Desde las plantillas sin actualizar de los equipos a las mismas camisetas -Barça y Manchester llevan el diseño con el que jugaron la final de Champions, pasando por la falta de nuevos equipos que en el juego están bajo el nombre ficticio de nuevas licencias. A pesar de ello, y de no haber podido profundizar en una de las piedras angulares de todo PES como es la Liga Màster, sí hemos podido comprobar las nuevas mecánicas de juego que Konami quiere introducir en su juego, así como la presencia una temporada más de licencias como la Copa Libertadores o la Champions o un nuevo entrenamiento dinámico, que combina tutorial y retos para mejorar nuestras habilidades en todo tipo de mecánicas del juego (ataque, defensa, regates, faltas...), así como un sistema personalizado de perfiles que salta al inicio y que nos permite recrearnos virtualmente. También hay un sistema de importación de datos de PES 2011 a este 2012.

Y es que uno de los elementos que se mantiene intacto en PES 2012 es el de la puesta en escena. Las introducciones en partidos de Champions, las celebraciones de los goles o los campeonatos conseguidos... todo eso que da ambiente de fútbol sigue teniendo un nivel superior a sus competidores. Algo que se completa con la recreación facial de las grandes figuras marca de la casa: son calcados a la realidad. Se ha añadido la presencia de los entrenadores, que podremos ver en el lado del campo donde estén los banquillos, pero a pesar que gesticulan, tampoco hay diferencias entre ellos ni se ha recreado a los originales. En un partido entre United y Dinamo de Kiev, los técnicos son idénticos físicamente. Además, hay otros detalles nuevos como jugadores calentando, recogiendo el balón para sacar de banda o animaciones de ánimos y quejas según cada momento del partido.

Pero lo importante está, a fin de cuentas, en el terreno de juego. La clave del éxito de PES siempre ha sido la jugabilidad frente a las decenas de licencias y demás que tenía EA. En esta ocasión,  la principal novedad que Konami ha querido promocionar es la del control de jugadores sin balón, un añadido a la base de siempre que intenta ofrecer un dominio todavía más grande de nuestro equipo. Y decimos intenta porque lo visto hasta el momento tiene claros y sombras a la hora de llevarse a cabo.

¿Off the ball 7 años después?
Los jugadores tradicionales, y ahora ya algo más veteranos, de juegos de fútbol recordarán una de las grandes revoluciones que prometía FIFA 2004 en su momento. Era el control off the ball, que permitía controlar a algún jugador que no tenía el balón para facilitar así los desmarques. El concepto se deshecho en otros juegos de la saga de EA, pero es Konami quien intenta ejecutarlo con éxito en su última entrega, y con diferencias lógicas. Mediante el stick derecho podremos señalar a uno de los jugadores que no tengan el balón para desmarcarlo y buscar una posición mejor de cara a recibir un pase. La mecánica es sencilla: pulsamos el RS/R3 en la dirección en la que esté el atacante que queremos que se desmarque, y acto seguido pasamos a controlarlo. A la práctica, de sencillo tiene poco.


La idea es que mientras llevamos al jugador que tiene el balón con el stick izquierdo, podamos desmarcarnos con el derecho con otro atacante. Y eso provoca un caos que pasadas las horas de juego y los partidos, sigue siendo incómodo y poco útil. La presión de los rivales a niveles altos (profesional para arriba) impide que se pueda dedicar el tiempo preciso a buscar un desmarque perfecto sin que nos hayan robado el balón rápidamente. Si es cierto que en momentos concretos, como contragolpes o ataques con espacios, es una técnica que da sus frutos, pero seguramente no con el resultado que se podría esperar de parte de Konami cuando ideó este sistema. La otra opción es usarlo de manera asistida, que no es más que añadir una función ya vista en los últimos FIFA: pulsar el stick derecho para que automáticamente, el atacante señalado se desmarque hacia la portería contraria. Esto sí es tremendamente útil (ya no es necesario usar la pared para obtener desmarques) pero menos ambicioso que lo que propone en modo totalmente manual.


Pero el sistema también tiene utilidades más que interesantes y beneficiosas para el juego, sobre todo a balón parado y en defensa. A la hora de sacar de banda, una falta o un córner, con el stick derecho podremos controlar a los jugadores que esperan recibir el balón, y esto es una auténtica mina para poder colocarnos de la manera correcta para un remate franco. No solo sabemos donde mandamos la pelota sacando de esquina, sino que también tendremos la certeza que ahí tendremos a nuestro mejor rematador preparado para cabecear. La mejora en córners y faltas que colgamos dentro del área es evidente y real: podemos moverlo para engañar al contrario, ya que solo nosotros sabemos donde sacaremos con el otro jugador.

En defensa también tiene sus ventajas. Gracias al uso del stick derecho podemos dejar de controlar al jugador que está más cerca de la acción para tapar algún hueco molesto. En todos los juegos de fútbol de esta generación siempre hay momentos en los que hemos visto como mientras un rival se va por la banda, otro entra inexorablemente por el centro y nuestro central no lo cubre como es debido. Con este sistema, podemos dejar que el lateral vaya a presionar y encargarnos nosotros de tapar huecos con alguno de los defensas centrales, por ejemplo. O viceversa, controlar a un jugador de banda para tapar el desmarque que acabamos de ver en la otra punta del campo. Ahí, el sistema de Konami ofrece posibilidades más que interesantes.A esta gran novedad se le añade, también, el nuevo sistema de penaltis, que tiene en cuenta las cualidades del lanzador pudiendo determinar la altura del disparo y posteriormente la precisión y potencia del mismo. Los porteros, por su parte, deberán usar su instinto al lanzarse a uno de los lados.

Fiel a un motor, a una base
PES 2012 no ofrece ninguna revolución, y no parece ser que lo vaya a hacer mientras siga utilizando la misma base que hemos visto en los últimos años. Y eso significa que esta nueva entrega, al menos en la fase actual, sigue queriendo ser más PES que fútbol. Algo que confluía en la pasada generación pero que no acaba de encajar en la actual. La fórmula divierte, pero sigue estancada. Movimientos de los jugadores que siguen marcados por las ocho direcciones de la cruceta más que por un stick analógico -matizable y pulido, pero la sensación se mantiene- y animaciones que se han tornado algo más lentas y pesadas con el paso del tiempo. Se mezclan físicas más que interesantes en saltos, choques y demás, con otras para las que parece no pasar el tiempo desgraciadamente: rebotes, giros... Si esto no cambia, será complicado avanzar más en la fórmula.

De hecho, el balón tan elogiado en el pasado es la clara muestra de luces y sombras actuales de PES. En el aire se recrea un esférico perfecto y realista, pero cada vez parece que pese más de la cuenta mientras se conduce o en algunos pases a ras de suelo. Contrastes, y continuismo respecto la anterior entrega. Una situación que provoca que se mantengan algunos elementos que ya chirriaban en el pasado como son los porteros. Cuesta verlos blocar un balón a pesar que vaya centrado y que no tengamos la sensación de haber disparado demasiado fuerte. Y eso en los dos niveles más altos de dificultad, ya que de regular hacia abajo parece que tengan agujeros en los guantes. Si a esta situación le añadimos animaciones que no se corresponden con el disparo en sí (saltos imposibles para chuts centrados, estiradas inútiles mientras pasa el balón por debajo del cuerpo a cámara lenta) el resultado, de momento, no satisface.

PES 2012 mantiene una serie de guías en los pases que pueden hacerle perder realismo. Tal y como se presenta el juego, podemos apuntar a quien queramos que a la hora de hacer el pase llegará, aunque sea raso y a 20 metros de distancia. El sistema asistido de pases es demasiado perfecto y permite que erremos pocos de ellos a pesar de estar, por ejemplo, de espaldas a un rival. Lo mejor es ir a los ajustes y ponerlo totalmente en manual. Sigue habiendo cierta facilidad, pero se nos escaparán fuera del campo algunas asistencias que antes, ejecutarlas con éxito, clamaba al cielo de lo fácil y automático que era.  Además de ganar en realismo. Por lo demás, se mantiene inalterable en la esencia con las paredes, pases por alto a los que se ha reducido su efectividad  y disparos de diversa índole, ajustándolos o buscando la potencia. Lo que sí se ha mejorado es la IA en defensa, algo bastante criticado por los huecos que se generaban por arte de magia y que Konami ha querido solventar. El eje de la zaga es más segura en este sentido tanto siguiendo a rivales como en el uno contra uno, aunque se siguen creando algunos espacios molestos en los laterales de vez en cuando y en ocasiones que no debería (no nos referimos a un contragolpe, sino a una defensa estática ante un equipo que sale jugando).

Faltan muchos elementos a valorar, y hasta la salida del juego se pulirán algunos elementos jugables. Más Pro Evolution Soccer que fútbol, algo que puede convencer a un sector (es divertido y la mecánica se presta a ello) pero que no parece querer dar un salto cualitativo importante. Eso significaría, entre otras cosas, cambiar la estructura de la franquicia, el esqueleto. Y de momento no parece que haya previsiones. Konami prefiere añadir nuevos elementos a su particular manera de entender los juegos de fútbol, entre ellas la presencia de la licencia de la liga BBVA completa tal y como se había demandado durante tiempo. Esto es PES 2012, al menos en su preview. El juego sale oficialmente el 29 de septiembre en Xbox 360 y Playstation 3.

Pro Evolution Soccer 2012

Nueva edición de Pro Evolution Soccer para la temporada 2011-2012, con una gran mejora en el sistema de IA.

Pro Evolution Soccer 2012