Saint Seiya: Sanctuary Battle, Impresiones

El retorno de los Caballeros del Zodiaco con una demoledora mecánica beat'em up ha sido una de las noticias y trailers del mes. Viajamos hasta la espectacular Japan Expo parisina para probarlo de primera mano y resolver todas las dudas con su productor, también acerca de su calidad. Estás a salvo, Atenea.

Justo este fin de semana primero de julio, el descomunal Parc des Expositions de París acoge el que para muchos es el mayor salón del manga europeo, la Japan Expo, ya en su duodécima edición y con una afluencia histórica. Y en mitad de cientos de tiendas, stands, cosplays y música J-pop a todo volumen, Bandai Namco se ha reservado un año más un área enorme donde desplegar su booth, plagado de figuritas, posters, comics y, cómo no, consolas con sus próximos videojuegos para que todo el mundo pueda probarlos. Además de esta zona, la compañía de PacMan o Tekken tiene varias salas de encuentros reservadas para periodistas, productores y desarrolladores, a absoluta puerta cerrada y donde MeriStation pasó toda la mañana de ayer jueves descubriendo los nuevos planes de la empresa y charlando con sus protagonistas mientras veíamos más material de muchos títulos. Pero si un producto tenemos que destacar, ése es Saint Seiya: Sanctuary Battle, el que está llamado a ser el juego de Los Caballeros del Zodiaco definitivo.

Exclusivo para PlayStation 3 y con fecha prometida para 2011 -al menos en Japón- la nueva hazaña de Pegaso, Fénix y compañía abandona el uno contra uno de las entregas de la anterior generación y se adentra en el beat'em up tradicional, buscando disparar toda la furia de los jugadores en un mata-mata machacabotones 3D y cargado de enemigos, con cierto aire Dynasty Warriors. Mito San, su productor y el que se declara como uno de los mayores fans del anime que podamos encontrar, no ha dudado en aceptar encantado nuestras sugerencias de parentesco con la saga de Koei. 'Dynasty Warriors Gundam fue efectivamente un juego de Koei con nosotros, y nos encantó el resultado. Este nuevo Saint Seiya no tiene nada que ver, pero admito que algo de DW puedes encontrarle, algo nos habrá quedado'.

Más allá de las relaciones que podamos observarle con otros productos, el prometedor juego ha dejado claras sus aspiraciones, en una demo considerable de una media hora que nos ha enseñado los dos niveles que pueden verse en el tráiler anterior, el ascenso hasta el Palacio de Tauro contra los soldados y el posterior enfrentamiento contra el Caballero Dorado de este signo dentro de su templo. 'Queríamos buscar nuevas experiencias en la franquicia de juegos y además nos dimos cuenta de que las magias y ataques de Los Caballeros del Zodiaco podrían funcionar mejor en entornos 3D que en lucha bidimensional uno contra uno, por su pura forma, estos ataques iban a plasmarse mejor en un juego de acción cuerpo a cuerpo que en uno de peleas clásico'. Y así es, este nuevo Sactuary Battle representa mucho mejor lo que se veía en el anime que ningún otro título de Saint Seiya. La tridimensionalización de personajes y escenarios no le ha hecho perder ni una pizca de esencia o estética. Será uno de los juegos de anime más representativos.

Una duda que asaltaría enseguida a cualquier otaku fanático del manga original y la serie, es qué personajes podremos controlar y qué apariciones habrá dentro del aún desconocido argumento. 'La protección de Atenea y la serie original del Santuario marcarán la trama. Ahora, como has visto, hemos manejado a Seiya y Fénix, pero habrá más personajes controlables', cada uno con sus habilidades características, animaciones, armaduras y personalidad. 'Sobre los Caballeros de Oro aún no podemos hablar, es información confidencial del juego, pero ya has visto que estarán presentes'. Por lo que hemos visto de momento, su aparición se limitará a ser los jefes finales de nivel, como ha mostrado este frenético encuentro contra Aldebarán, el Caballero de Tauro. No obstante, no nos extrañaría nada que finalmente se incluyan versiones controlables de éstos, no solo por el obsequio a los fans que sería, sino porque tanto sus ataques como movimientos principales estaban muy bien fijados, claros, fácilmente creando la sensación de que alguien podría estar a los mandos de este enemigo, quizá aliado en nuevos modos o desbloqueos.

Y sobre esto, también hemos creído oportuno preguntar a Mito San, quien ha expuesto sus deseos, posiblemente premonitorios. 'Claro que nos gustaría incluir un modo multijugador, por ejemplo, en el que pudieras cooperar o enfrentarte a otro amigo, cada uno con su Caballero y habilidades especiales aprendidas durante la aventura. Pero por el momento no podemos confirmar que modos adicionales al principal vayan a aparecer', nos explicaba el productor con verdadera duda en su rostro. De lo que parece que no cabe duda, es de que la mecánica de la saga se ha reiniciado, ya no habrá más lucha uno VS. uno desde perspectiva lateral y en escenarios cerrados. Ahora Saint Seiya se hace más abierto, completamente tridimensional, de avance libre y medido, a través de cientos de enemigos a la vez.

Uno de los temores que nos llevábamos para París sobre este juego era su resultado gráfico, su calidad técnica final independientemente de lo mostrado en el vídeo del tráiler. Sanctuary Battle hace uso de la estética colorista y trazados del anime, traspasando los bocetos a 3D pero con un resultado poligonal estupendo, también para los escenarios que, eso sí, no son para nada interactivos y solo funcionan como marco donde encorsetar la acción. El movimiento rapidísimo de los protagonistas, sus animaciones, multitud de golpes y combos o uso de ataques mágicos contrasta en exceso con la IA, expresividad y movimientos de los enemigos, que pese a ser muy numerosos parecen marionetas clónicas dispuestas en los escenarios para que demos mamporros sin control. Todos los de un mismo tipo se mueven igual, vuelan por los aires de la misma forma, con la misma posición exacta, lo que crea una experiencia muy coreografiada y espectacular pero un tanto extraña o poco creíble.

El lanzado por los aires de los enemigos es una constante en este nuevo Saint Seiya, marca absoluta de su jugabilidad. Con solo cuatro o cinco golpes básicos de patada y puñetazo, enlazados en menos de dos segundos de frenético y directo que es el gameplay, medio pelotón que tengamos ante nosotros o el enemigo concreto ante el que estemos saldrá disparado hacia el cielo, para poder cebarnos con él en el aire, encadenando aún más golpes de combo. Aunque exageradísimo, es bastante divertido y no será extraño ver en el contador de combo de la izquierda de la pantalla cifras desorbitadas como 300 o 500 golpes consecutivos. El juego pone bastante énfasis en dar tortas a diestro y siniestro, si demasiados miramientos a lo que nos rodea ni pausa de la acción, salvo en situaciones límite o agresiones muy marcadas.

Esta velocidad desorbitada alcanza pequeños parones, recesos que funcionan muy bien cuando recibimos golpes, con una pausa de todo el juego de una décima de segundo que nos muestra al personaje que estemos controlando justo recibiendo el golpe rival. No resta adrenalina ni relaja, consigue incluso enfurecer más, es muy rápido pero se nota ese fotograma inmóvil. Todo en pantalla ocurre tan deprisa y con semejante fluidez que un simple retardo minúsculo y casi insignificante como éste resulta apreciable, y consigue un resultado de jugabilidad y aclaración de golpes recibidos muy oportuno. Todo ese daño se refleja en la verde barra de vitalidad de nuestro Caballero, barra fácilmente agotable si no estamos alerta y con una estrategia de ataques intensiva, sin descanso. La dificultad del título promete, aunque ya hemos podido ver que hay varios niveles de exigencia.

La otra barra que tendremos en todo momento visible es la de magia, azul. Con ella podremos activar los ataques mágicos de cada personaje, que con Pegaso son, por ejemplo, la llamarada mágica de impactos azules, la ralentización del tiempo para los enemigos -bullet time clásico- y el impacto fuerte, que hay que cargar y consume más de un tercio de barra. Cada uno de estos golpes especiales a distancia están asociados a un botón, círculo, L2 y R2 respectivamente. Y el resto de botones tienen más golpes, salvo la X que hacer saltar al personaje, todos ellos combinables entre sí y desencadenantes de combos. El cuadrado y el triángulo son los botones de ataque básico, combinables con los mágicos y el salto para ejecutarlos desde el aire en sendos barridos hacia el suelo, muy útiles. Combinar los mágicos con los golpes estándar es la clave del buen avance. La barra de magia y vida es recuperable a medida que logremos más muertes. No hemos visto ítems de momento.

Por tanto, y según las posibilidades de ofensa que hemos visto, posicionarse y defenderse de las amenazas no será tan importante en este nuevo Sanctuary Battle como pegar sin parar, a veces ya a lo loco. No importa que estemos rodeados por cincuenta enemigos, Seiya o el Caballero que controlemos saldrá ileso si empieza a dar patadas y desplaza o eleva por los aires a semejante muchedumbre. La referencia Dynasty Warriors que comentábamos antes aparece justo aquí. Los enemigos son meros clones, actúan igual, tienen la misma apariencia y hasta las mismas armas o momentos de atacar. Asunto distinto serán los jefes finales, de los que hablaremos en la siguiente página ya que toda la jugabilidad que estamos repasando pertenece a la primera parte de la demo, el ascenso hasta el Templo de Tauro, lleno de cascadas, columnas y escalinatas entre terrazas, cerradas todas ellas por barreras mágicas hasta que no acabemos con todos los enemigos de cada área.



La segunda parte de esta primera demostración jugable de Saint Seiya: Sanctuary Battle nos presenta e introduce a Aldebarán, el Caballero dorado de Tauro y primer jefe conocido del juego. Resulta espectacular el trabajo hecho con la armadura y sus brillos, así como la fidelidad en los comportamientos o incluso la voz japonesa, que aún no se sabe si llegará al cual a Europa o recibirá algún doblaje. La estancia es amplia, ovalada, con columnas rotas y enormes piedras que nos podrán servir para parapetarnos de los ataques con tanto alcance que ejecuta mientras no deja de teletransportarse siendo casi inalcanzable. Este encuentro es un verdadero reto, no fueron pocos los aficionados de la Japan Expo que tuvieron que pasar el mando sin conseguir acabar con este enemigo, bastante inaccesible por la rapidez de sus movimientos y sus fuertes ataques desde la distancia.

Los encuentros con otros personajes, para bien o para mal, tendrán una presencia muy fuerte en la trama y el desarrollo de la aventura, donde también podremos subir de nivel y aprender más y más habilidades. Precisamente esto es lo que preguntamos a Mito, cómo se ganará experiencia con cada Caballero a lo que el japonés nos respondió que toda la aventura supone un camino hacia la conversión de los protagonistas en auténticos héroes, un desarrollo no solo como guerreros sino también como magos, lo que hará que vayamos adquiriendo más opciones de combos, magias, desplazamientos, vitalidad o defensas. Todo apunta a que no será demasiado personalizable ni con opciones a tutiplén, pero desde luego elevar a todos los personajes a su máxima categoría puede ser un desafío jugable divertidísimo que ningún fan querría perderse.

Saint Seiya: Sanctuary Battle ha sido sin duda el juego protagonista de la 12ª Japan Expo parisina, restando incluso importancia al anuncio definitivo del nuevo Dragon Ball Z: Ultimate Tenkaichi. Y no nos extraña. Pegaso y sus compañeros han vuelto a la escena con el que probablemente acabará siendo su mejor juego. Nuestras primeras impresiones con el mando en las manos y controlando a los personajes han sido bastante satisfactorias, alzando mucho las expectativas que traíamos a la feria solo viendo su tráiler. El nuevo giro radical en la jugabilidad le sienta realmente bien a unos personajes cuyos ataques se adaptan perfectamente a una mecánica más abierta, 3D y contra múltiples enemigos al mismo tiempo. Su productor, Mito San, y todo el equipo del título que promete llegar este año dicen verlo claro. Quizá la franquicia haya encontrado su género.

Bandai Namco tiene un buen producto entre las manos con este Saint Seiya. Diversión, respeto al manganime, historia, desarrollo y, quizá, modo multijugador. Ahora solo falta mimar como es debido a los Caballeros y lograr que todas las sensaciones positivas que transmite esta demo se mantengan, sin altibajos que mermen la experiencia. Hay aspectos que pulir, sin duda, de hecho se pueden encontrar bastantes puntos flacos, como la solidez sosaza de los nada interactivos escenarios, la mecánica excesivamente tradicional de 'mata a todo y avanza' o la débil Inteligencia Artificial de los clónicos enemigos, más bien marionetas. Pero el atractivo de la serie prevalece en todo el juego, logra llamar la atención y pondrá los pelos de punta a los otakus más fieles a Seiya y el resto de héroes zodiacales, inmortales y renacidos bajo este nuevo sello de beat'em up clásico. 

Saint Seiya: Batalla por el Santuario

Basado en la trama más popular de la serie, Seiya y sus compañeros lucharán codo con codo para vencer a los caballeros de oro en los doce palacios del Zodiaco y proteger a Atenea.

Saint Seiya: Batalla por el Santuario