[E3] Gears of War 3, Impresiones

Cliff Bleszinski nos cuenta cómo será el nuevo y renovado modo Horda 2.0 que se incluirá en Gears of War 3. Uno de los fan-favourites de la secuela más grande, más bestia y con más posibilidades. Prepárate porque tiene una pinta tremenda. Y de paso, le damos un ojo al Silverback contra el Leviathan en el modo campaña.

Sigue el E3 2011 en directo en MeriStation con nuestras impresiones, vídeos y entrevistas

 Ya es la cuarta vez que en MeriStation nos reunimos con Cliff Bleszinski, director artístico y alma mater de Gears of War, para hablar sobre la tercera y definitiva parte que cerrará la trilogía con la resolución del conflicto COG - Locust. En esta ocasión, durante el E3, hemos podido echar un vistazo a dos partes, una demo de la campaña que amplía lo visto en la conferencia de Microsoft, y el esperado debut del modo Horda 2.0. Y lo cierto es que después de un mes y pico pegando tiros en el multiplayer competitivo, teníamos muchas ganas de probar los ajustes y el nuevo contenido que Epic ha preparado para que todos los jugadores aguanten y defiendan su posición oleada tras oleada de enemigos. Más de 50 esta vez, contando los Locust de todo tipo que nos enviará la Reina Myrrah y los salvajes Lambent, mutados, que también se unen al festival.

Primero empezaremos por la campaña. Como decíamos es una versión ampliada de lo visto en el Galen Center y que recrea el enfrentamiento con el Leviathan, un gigantesco monstruo marino que además, ha sido mutado por la emulsión. En el arranque vemos cómo el monstruo arremete contra un carguero en el que se encuentra un primer equipo de los protagonistas: Marcus, Dom y Anya intentan repeler al Leviathan para no partir la nave en dos. Mientras tanto, un segundo equipo con Cole, Baird, el último de los Carmine y Sam, otra Gears femenina, intentan detonar varias cargas encima del monstruo, aprovechando la ventaja táctica que ofrece un maltrecho puente.

Nada más en el arranque, Cliff nos señala uno de los cambios que encontraremos en GOW3 a nivel visual. "Fíjate en la deformación de las texturas. Ahora podemos doblar, romper o moldear cualquier aspecto del escenario, como el barco retorciéndose por las embestidas del Leviathan", nos explica mientras efectivamente, el casco se pliega bajo nuestros pies. "Igualmente ahora tenemos mejores sombras", añade mostrando la silueta de Marcus y cómo su sombra replica hasta los dientes de la motosierra del Lancer.

Sigue la acción hasta la cubierta del carguero, donde nos vemos cara a cara con el deforme ente marino. Las armas convencionales son poco efectivas con él, por lo que necesitamos armamento pesado. Entra en acción el Silverback, el rumoreado mecha que incluiría Gears of War 3, tomando forma. "En el hangar encontramos dos. Si juegas en cooperativo a cuatro, tendrás que decidir quienes los pilotas y quienes intentan distraer la atención del monstruo a pie". Mientras nos enfundamos en uno de estos exoesqueletos de combate, el Leviathan muerde y arranca un trozo de casco del barco, llevándose por delante a un marinero.

Abrimos fuego con la ametralladora de cadena del mecha, controlando su temperatura, y conseguimos reventar un ojo del enemigo. "Esta gatling gun es tremenda, pero se calienta demasiado rápido". En el segundo asalto el colosal enemigo se pone más expeditivo con sus tentáculos y poplando la cubierta de criaturillas, que podemos aplastar con pisotones del Silverback. Nosotros pasamos al siguiente nivel, utilizando el lanzacohetes, con cuatro proyectiles en total. Una vez vaciamos su arsenal, abandonamos la armadura y la colocamos en modo cobertura: de esta manera podremos parapetarnos tras su acero reforzado, esquivando impactos.

En este momento la acción cambia al otro equipo. Mientras en la lejanía Marcus y Dom entretienen al Leviathan, Cole y Baird deben primero limpiar el puente y ganar control de la posición al enemigo para poder bombardear al bicho desde arriba. Debuta aquí una nueva arma, el Vulcan Cannon, un cañón tremendamente poderoso, pero que necesita la acción cooperativa de dos jugadores para ser manipulado con garantías. Uno es el artillero y el otro el polvorín, llevando la munición a cuestas para prescindir de la recarga.

Si no tenemos un compañero que nos proporcione las balas de forma continua, habrá que recargar en una maniobra muy lenta y tediosa, perdiendo la cadencia continua que sí tendría de la otra forma. Utilizando este cañón Vulcan y con el Oneshot, que es capaz de atravesar los escudos de los Boomer, el objetivo se cumple, las cargas se vierten, y el gigante marino acaba sucumbiendo, no sin antes asestar un golpe violento al puente y haciendo que éste se derrumbe. La demo termina con una escena en la que Baird casi casi se declara a su camarada femenina de armas.

Vimos también el modo Horda 2.0. Primero fuimos aleccionados por Anya Strout, en un tutorial bastante representativo que probablemente acabará viendo la luz. Allí la teniente hace un repaso de las nuevas características. Este modo de sobra conocido se basa en la supervivencia en equipo para sobrevivir, defensa numantina de por medio, a oleadas continuas de enemigos asalto tras asalto, que intentarán acabar con nosotros.

¿Qué hay de nuevo en la Horda 2.0? Muchas cosas, empezaremos por los 30 segundos de cortesía que tenemos para reconocer el mapeado y una vez hayamos rápidamente identificado los puntos débiles o posiciones que queramos reforzar, añadir barricadas, torretas, barreras láser y otras fortificaciones, dependiendo del dinero que tengamos. Sí, porque todos estos extras costarán unos créditos que ganaremos al matar enemigo, así de fácil. Igualmente también podremos comprar otros extras, como armas, munición o la posibilidad de ser revividos y devueltos al campo de batalla si perecemos. También será posible reparar las estructuras defensivas que hayan sido dañadas por los enemigos en las rondas previas.

Y siguiendo con la filosofía de cooperar para superar los envites Locust y Lambent, ahora tenemos opción a compartir nuestras armas con los Gears amigos, munición o incluso prestarles dinero. Pero el arma definitiva será el Silverback, el exoesqueleto de combate del que hablábamos antes, que también podremos adquirir para desgracia Locust. La estructura sigue siendo la misma que en el modo previo, es decir, 50 rondas, y cada 10 un enfrentamiento con un jefe final, solo que aquí, Epic no se ha cortado un pelo en enviarnos a lo más granado del enjambre de la Reina Myrrah: Brumaks, Berserkers y bichos mutados por la emulsión muy duros de pelar. Con todos estos cambios, sin duda que la popularidad del modo subirá varios enteros. Y eso contando que ahora con los servidores dedicados, no acabará jugándose por lo mal que funciona el multi competitivo.

Gears of War 3, como comentábamos con Cliff, tiene un aspecto muy sólido. No en vano el retraso sufrido hasta septiembre cuando el juego estaba prácticamente terminado, ha permitido a Epic pulirlo muy a fondo y sumar ese punto diferenciador que tienen los títulos en los que se pone mimo y las prisas no son malas consejeras. Estamos totalmente convencidos que esta gente no miente cuando dice que será el mejor Gears of War creado hasta la fecha. Y nosotros que lo disfrutaremos.

Gears of War 3

La guerra contra los Locust continúa en este tercer episodio de la serie Gears of War
Gears of War 3