Dead Island, Impresiones

Una paradisíaca isla repleta de zombies deseosos de darnos caza para comernos vivos es lo que nos espera en Dead Island, el nuevo título de la desarrolladora polaca Techland. Acudimos a las oficinas de Koch Media en Madrid para jugar la demo de un título que nos ha sorprendido por su acertada apuesta de mezclar la acción frenética de un shooter con elementos propios de los RPGs, en un entorno abierto dónde podremos actuar de manera totalmente libre para acabar con las oleadas de zombies y descubrir que es lo que ha sucedido. lo que ha sucedido.

Dead Island apareció de la nada a principios de año con la muestra de un espectacular trailer que atrajo de forma inmediata la atención de los amantes del género zombie. Desde entonces, el interés por lo nuevo de Techland ha ido creciendo, a pesar de la escasa información que se ha desvelado. Sin embargo, ayer tuvimos acceso a una demo jugable de aproximadamente 45 minutos de duración que nos ha despejado muchas dudas y que además, todo hay que decirlo, nos ha despertado un mayor interés por el título. Para comenzar, el argumento de Dead Island comienza mostrándonos una secuencia cinemática en la que se aprecia el extraño y agresivo cambio de comportamiento de algunos de los residentes del hotel Royal Palms Resort situado en la ficticia isla de Banoi.

El pánico comenzará entonces a extenderse por todo el hotel y finalmente la isla entera acabará sucumbiendo irremediablemente a los efectos de esta terrible infección. Tras ello, tomaremos el control de uno de los pocos supervivientes de la isla y deberemos ir avanzando en la trama para conocer más detalles de los extraños y aparentemente inexplicables sucesos que han ocurrido. De entre estos supervivientes, se nos dará la opción al comenzar el juego de escoger a uno de entre los cuatro que estarán disponibles, lo que ha llevado a que Techland incluya un modo cooperativo online para hasta cuatro jugadores. Cada uno de estos personajes tendrá características y habilidades concretas, pero no podremos cambiar de personaje una vez empecemos a jugar, por lo que habrá que terminar la trama con aquel que hayamos seleccionado al principio.

Durante la demo, sólo pudimos seleccionar a Xian Mei, una superviviente que tiene una habilidad innata para dominar el uso de cuchillos y otras armas punzantes. El resto de personajes irán también en la misma línea, y tendrán aptitudes diferenciadas que influirán tanto en el combate como en la interacción con otros personajes. Una vez nos pongamos en la piel de nuestros personaje, deberemos hablar con uno de los supervivientes del desastre para que nos de nuestra primera misión, un procedimiento que se repetirá durante el resto de la aventura, tanto para continuar la trama principal como para realizar misiones secundarias. Este sistema, muy parecido al usado en juegos RPG, nos permitirá realizar todo tipo de misiones al margen de que tengamos seleccionada la misión principal, lo que da una mayor variedad y frescura al título.

Antes de iniciar cualquier misión, se indicarán los objetivos que debemos cumplir, la dificultad de la misma y la recompensa que obtendremos si la completamos satisfactoriamente. Estas últimas variarán en función de la misión y la dificultad, y podremos conseguir armas, dinero, objetos o una cantidad determinada de puntos de experiencia. Por tanto, Dead Island es un juego de acción que contienen una gran cantidad de elementos roleros que creemos le sientan muy bien a la jugabilidad. En este sentido, los puntos de experiencia serán una de las partes claves del título, y los iremos obteniendo a medida que eliminemos enemigos, completemos misiones o descubramos nuevas localizaciones. Los puntos de experiencia que ganemos se irán acumulando y nuestro personaje subirá de nivel progresivamente, lo que repercutirá en una serie de mejoras generales, como una mayor resistencia o un mayor número de armas que poder portar.

Asimismo, accediendo al inventario (dónde tendremos un resumen de todas nuestras armas, objetos, misiones etc.), podremos visualizar el árbol de habilidades único de cada personaje, dónde deberemos elegir las habilidades que más no interesen a medida que vayamos alcanzando niveles más altos. Pero todos estos aspectos no servirían de nada sin las armas, que tendrán un papel preponderante para acabar de forma efectiva con la infinidad de zombies repartidos por la isla. En Dead Island encontraremos un sinfín de ellas, desde un bate de béisbol, pasando por un rifle de asalto, una tubería o nuestras propias manos y piernas. Todo vale para aniquilar a los muertos vivientes, aunque hay que resaltar que los chicos de Techland han centrado la jugabilidad en el combate cuerpo a cuerpo más que en el predominio de las armas de fuego, que serán, por cierto, escasas en número y munición.

Hasta aquí nada que no incluya cualquier juego de acción, pero Dead Island guarda un as en la manga con la implantación de un sistema de personalización y modificación de armas al más puro estilo Dead Rising 2. Existen multitud de combinaciones y mejoras que harán que un simple palo se convierta en un arma mortal si le añadimos una serie de piezas concretas que podremos ir encontrando en cajones, armarios etc., repartidos por la isla. De este modo conseguiremos, por ejemplo, incorporar clavos al extremo de un bate o añadir un pequeño explosivo plástico a un cuchillo para usarlo como bomba lapa. Pero estas actualizaciones del armamento sólo podrán realizarse en mesas de taller que estarán situadas en lugares concretos y seguros de la isla, por lo que hay que estar atento para no salir al combate con un arsenal inferior con el que estemos en desventaja. Además, es necesario resaltar que las armas sufrirán desgaste a medida que las utilicemos y será fundamental controlar este aspecto para no quedarnos descubiertos en el peor momento.

Por tanto, este sistema de personalización del armamento no solo potenciará nuestro arsenal, sino que hará del combate una experiencia adictiva, frenética y nada repetitiva; algo clave en un título que por encima de todo busca la acción directa contra los zombies. Sobre las características de estos últimos, existirán todo tipo de zombies con roles bien diferenciados, y a su vez contarán con distintos niveles de experiencia que los harán más fáciles o difíciles de matar. El combate, que se desarrolla en primera persona, será la piedra angular de Dead Island, y dentro de él, tendremos que hacer un muy buen uso de la barra de cansancio que descenderá sustancialmente cada vez que corramos, saltemos o realicemos un esfuerzo físico al utilizar las armas. Por ello, deberemos cuidar muy bien nuestros movimientos y ataques sino queremos quedarnos sin fuerzas (y por lo tanto sin poder atacar o huir) en mitad del combate, algo que nos sucederá más de una vez y que en ocasiones nos resultará frustrante.

En lo referente a la dificultad, Dead Island es un juego intuitivo y sencillo de manejar, pero eso no nos impedirá ver como nuestra barra de salud desciende una y otra vez con mayor frecuencia de la que quisiéramos. Pero tranquilos, para curarnos tenemos a nuestra disposición botiquines médicos y otros ítems como, por ejemplo, latas de bebida energética. Otro de los aspectos destacados de Dead Island será el dinero, que encontraremos repartidos por el escenario en cajas, baúles etc., además de en los cadáveres de los zombies que eliminemos. El dinero nos servirá para comprar armas, objetos como los imprescindibles botiquines o piezas con las que mejorar nuestro arsenal, por lo que se convierte en otro aspecto muy interesante propio de los títulos de rol.

Una vez dicho esto, es necesario resaltar la importancia y calidad de los escenarios en Dead Island. Habrá una gran variedad de entornos, tanto urbanos como naturales, que nos harán combatir a los zombies en la playa, la ciudad o la selva, lo que aporta un plus de diversidad que ayuda a sumergir al jugador en el ambiente de tensión y caos que se respira por la isla. Además, la libertad de acción nos permitirá afrontar la acción de la forma que más nos guste, y podremos desplazarnos por la isla andando o bien en vehículos que encontraremos de vez en cuando. Si a esto le añadimos la buena calidad gráfica que presentan podemos decir sin temor a equivocarnos que los entornos son uno de los aspectos más importantes y mejor cuidados de Dead Island.

En cuanto al acabo técnico del resto de apartados, Dead Island cumple perfectamente con lo que hoy en día se espera de un videojuego de nueva generación, aunque todavía han de mejorarse algunas texturas y sombras. Las animaciones de los personajes son fluidas, pero quizás les falte un poco más de realismo y naturalidad, algo que Techland puede pulir antes de la versión final. El apartado sonoro no tiene, por el momento, pega alguna, aunque tampoco nos sorprenderá en ningún momento. En cambio, el motor de físicas si está más logrado y lo veremos funcionar continuamente cuando luchemos contra los zombies y veamos volar por los aires alguno de sus miembros amputados. En este sentido, hay que destacar que Dead Island es un juego sangriento y violento, aunque en ningún momento sentiremos estar saturados de tanto miembro amputado, pues el equilibrio entre violencia y acción está muy logrado.

Llegados a este punto, tenemos que confesar que Dead Island nos ha sorprendido gratamente, en especial por su equilibrio entre acción, rol y violencia y por la nueva concepción que el estudio desarrollador a dado al género zombie. Es cierto que no se trata de un survival horror como tal, pero si que posee ciertos elementos típicos de este género, como la atmósfera de inquietud o la tensión que tenemos al avanzar, que potencian la ya de por sí interesante jugabilidad. Todavía quedan detalles técnicos por pulir y mejorar la jugabilidad en general para tener una mayor sensación de control del personaje y de las armas, pero por lo que hemos visto hasta ahora, Dead Island promete ser un buen título que gustará especialmente a los fans del género zombie. Para comprobarlo definitivamente habrá que esperar hasta el tercer o cuarto trimestre de este año, fecha prevista de lanzamiento para Xbox 360, PS3 y PC.

Dead Island

La tranquilidad de las vacaciones en una isla tropical se pueden convertir en una pesadilla ante una invasión zombie en Dead Island.

Dead Island