Tomb Raider

Acompañamos a Lara Croft en su nueva aventura a una isla perdida, cargada de misterios y sorpresas desagradables, en la que deberá luchar por su supervivencia. Un nuevo Tomb Raider que se aleja mucho de lo que estábamos acostumbrados a ver en la franquicia.

Ha pasado mucho tiempo desde que Lara Croft llegó al mercado de los videojuegos. No se puede negar que, independientemente de la calidad de los juegos (algunos muy superiores a otros), Lara Croft llegó a convertirse en un auténtico icono de la historia de los videojuegos e, incluso, de la historia de la humanidad, ya que no hay nadie, jugador o no, que no conozca el nombre de Lara Croft o de Tomb Raider. Su presencia casi constante en el mercado, sus modelos, las películas… El legado de nuestra arqueóloga preferida es tal que, para muchos, ha dejado el mundo de los videojuegos para alcanzar un estatus de fama que rompe todas las barreras. Pero pese a todo, sus entregas jugables siguen estando a un gran nivel, sobre todo desde que Crystal Dynamics se convirtió en la encarga de su desarrollo.

Tras la exitosa (más en calidad que en ventas) trilogía de Tomb Raider Legend, Anniversary y Underworld que hemos disfrutado en el último lustro, los responsables de la franquicia han decidido que lo mejor sería volver atrás y dejar el camino relativamente estático que había seguido la serie desde sus inicios para crear algo que volviese a sus orígenes a todos los niveles. Y es que no estamos solo ante una importante revisión del sistema de juego, del acabado artístico e incluso del espíritu del personaje, sino que estamos ante un regreso a los primeros pasos de la arqueóloga. Estamos, efectivamente, ante un reinicio en plena regla, uno de esos que tan de moda están últimamente tanto en cine como en videojuegos y que, por lo visto hasta el momento, puede sentarle muy bien a Lara Croft.

Nuevo planteamiento
Tomb Raider nos lleva a los primeros años de Lara Croft. Estamos ante una joven de 21 años, una huérfana recién licenciada que se dedica a la búsqueda y coleccionismo de reliquias por todo el mundo. Solo lleva unas cuantas aventuras cuando se dirige a la costa de Japón, en busca de nuevas reliquias y artefactos mitológicos. Para llegar hasta el lugar en cuestión se embarca en el Endurance, el cual está capitaneado por un hombre llamado Conrad Roth. Todo está muy tranquilo hasta que se inicia una gran y peligrosa tormenta que acabará partiendo en dos la embarcación; la que peor parada sale de esta situación es Lara, ya que se queda aislada y separada de cualquier otro posible superviviente. Acabará llegando a una isla que, como no podía ser de otra forma, acabará cargada de peligros

Como es lógico, a estas alturas y por el bien de las sorpresas del juego final, no se conocen muchos más detalles sobre qué está pasando en esa isla ni a qué corresponden las criaturas a las que se tiene que enfrentar Lara en su lucha por la supervivencia, pero sí que conocemos ya abundantes novedades de cómo será el desarrollo jugable de la aventura. Tal y como comentábamos anteriormente, el parecido con los capítulos anteriores será mínimo, algo que se nos transmite ya desde el rediseño del personaje. Atrás queda la Lara dura, sin miedo, férrea y que no se ensuciaba ante nada ni nadie: la nueva protagonista está asustada, sufre, recibe graves heridas y cada segundo de su vida es una lucha en pos de una supervivencia que se le hace demasiado esquiva.

Tradicionalmente, Lara solía contar con un arsenal de armas impresionante, con sus tradicionales pistolas de munición infinita, pero todo eso se acabó: como supervivientes de un accidente en una isla desconocida, carecemos de armas ni herramientas de ningún tipo; es más, ni siquiera tenemos comida ni agua para alimentarnos, por lo que tendremos que buscar por el entorno todos estos elementos si queremos sobrevivir. Esta dinámica supone una ruptura importante con respecto a las entregas anteriores, y en cierto modo, debido a su ambientación oscura, hace pensar que Tomb Raider ha dado un giro hacia el survival horror tradicional, en el que cada sombra es una amenaza y los recursos son tan escasos que no podremos desperdiciarlos a la ligera.

De hecho, tampoco tendremos el tradicional sistema de apuntado automático, que ha sido sustituido por lo que se ha definido, al menos por ahora, como un sistema de apuntado 'libre' que, según parece, nos obligará a sacar a relucir toda nuestra habilidad con un arma. Pero este cambio no se limitará al combate armado, ya que tampoco las habilidades de salto de Lara se mantienen. Recordemos que estamos ante una joven arqueóloga que está dando sus primeros pasos, y su habilidad para el salto no es la tradicional y, lejos de estar medianamente dirigidos, nos obligarán a calcular milimétricamente el salto a realizar. Según parece, podremos cambiar la dirección en medio del salto.

Pero la necesidad hará que Lara vaya aprendiendo a desenvolverse en el entorno y vaya adquiriendo nuevas habilidades y desarrollando su propio equipo, según las necesidades que se le presenten en cada momento de la aventura; serán numerosas las posibilidades que llegaremos a tener en los últimos compases del juego, aunque al principio estaremos extremadamente indefensos. Todo esto se podrá gestionar desde los campamentos base que Lara irá creando a lo largo y ancho de la isla. En ellos, al refugio del fuego, podremos crear o mejorar nuestros objetos, potenciar las habilidades de Lara o, incluso, moverse entre los diferentes campamentos que hayamos creado anteriormente (un sistema rápido para evitar volver atrás por grandes secciones de terreno).

Un cambio importante, que se antoja un regreso a los orígenes nos lo encontramos en los puzles, que lejos de limitarse a palancas, llaves y botones, serán grandes acertijos que involucrarán importantes secciones del mapa y que nos obligarán a estrujarnos el cerebro debido a su complejidad. Estos estarán basados en los elementos del fuego, el agua o el viento, además de la fricción, y nos obligarán a regresar a la tradición de recorrer el escenario de un lado a otro en busca de lo que necesitamos para resolverlos con éxito. Aunque, eso sí, tendremos la pequeña ayuda del llamado 'instinto de supervivencia'; al usarlo, Lara no podrá moverse, pero verá iluminados los objetos importantes que tenga cerca y que sean importantes para la resolución de puzles.

Dicha ayuda, lógicamente, será de uso opcional, por lo que quienes quieran disfrutar plenamente de la complejidad del juego no tendrán ninguna de esas facilidades extra. Los entornos también jugarán un papel clave en toda esta aventura, ya que volvemos a la tradición de las grandes aventuras de los 32 bits (como el propio Tomb Raider, Soul Reaver o Shadowman): grandes entornos abiertos para explorar libremente, con secciones inaccesibles hasta que poseamos habilidades o herramientas concretas que nos permitan acceder a ellas. Además, no solo eso, sino que los entornos de selvas y cuevas nos depararán sorpresas como la ruptura de secciones si nos quedamos demasiado tiempo sobre sus frágiles estructuras.

Cada vez más cerca
Todo cuanto se ha visto del nuevo Tomb Raider hasta la fecha nos hace pensar en un regreso a un sistema de juego clásico dentro de un estilo propio de los survival horror: lucharemos con el entorno por la supervivencia, cada enemigo puede convertirse en nuestra mayor amenaza y nos sentiremos indefensos ante un territorio enorme que deberemos explorar libremente, sin grandes guías ni ayudas como las que son tradicionales a día de hoy. Habrá que ver en qué queda todo, pero de momento parece que estaremos ante una puesta al día de un género que se echaba de menos en los últimos años. Todo esto con un apartado técnico espectacular, oscuro y cargado de detalles, que nos ayudará a sumergirnos en la que promete ser una de las mejores aventuras de Lara Croft hasta la fecha. Aunque el lanzamiento aún está por confirmar, debería llegar a finales de este año. Lo esperamos con impaciencia.

Tomb Raider (2013)

Reinicio de la saga Tomb Raider con un cambio de look para Lara Croft y la supervivencia como parte del gameplay. Perdida en una isla del Pacífico, Lara tendrá que vérselas contra todo tipo de desventuras, en un third person shooter espectacular y muy cuidado por Crystal Dynamics.

Tomb Raider (2013)