Regreso al pasado: Guardian Heroes

Guardian Heroes es un título bastante desconocido que pasó desapercibido en el catálogo de Saturn. Pero también es una de las mejores obras de Treasure y uno de los mejores beat'em up de la historia, que pronto tendrá una segunda oportunidad.

Aunque nunca ha gozado de tanto éxito como se merecía, Treasure es una de las mejores compañías de la historia de los videojuegos en Japón, una empresa capaz de crear auténticas obras de arte con escaso presupuesto y plantilla. Con un equipo que gira en torno a los 30 trabajadores, son el paradigma del desarrollo ya que sin necesidad de grandes presupuestos han conseguido desarrollar títulos que han roto todas las barreras temporales para convertirse en clásicos imprescindibles que ningún amante de los videojuegos se puede perder. Fundada en 1992, Treasure siempre fue una compañía amante de los juegos de estilo arcade, cuyos juegos llegaron de manera exclusiva (al menos en principio) a plataformas concretas a cambio de una alianza comercial con la creadora de la máquina.

Treasure tuvo algunos lanzamientos en plataformas de Sony (como Silpheed o Gradius V para PlayStation 2, aunque ambas fueron de la mano de Capcom y Konami respectivamente), y algunos títulos importantes en consolas de Nintendo (los dos Sin and Punishment, Wario World o Mischief Makers), pero se podría decir que gran parte de sus éxitos, así como la gran mayoría de sus lanzamiento, llegarían de la mano de Sega. Su primer lanzamiento, Gunstar Heroes para MegaDrive en 1993, se convirtió en un éxito inmediato que sigue sin haber perdido un ápice de su calidad y diversión casi dos décadas después. Sería solo el primero de una larga lista de juegos que no dejarían indiferente a nadie.

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Dynamitte Headdy (1994, Mega Drive), Alien Soldier (1995, Mega Drive), Light Crusader (1995, Mega Drive), Silhouette Mirage (1997, Saturn), Radiant Silvergun (1998, Saturn), Bangai-O (1999, Dreamcast) o Ikaruga (1999, Dreamcast) son algunos de los grandes títulos que pudimos ver, una alianza que se prolongaría aún con Sega reconvertida en third party con obras notables como Astro Boy (2004, GBA) y varias entregas de Bleach (DS y Wii). Muchos de estos títulos se han reconvertido, gracias a los servicios de descarga, a Xbox Live Arcade (Ikaruga, Bangai-O, próximamente Radiant Silvergun…); una lista a la que pronto se unirá también un juego que todavía no hemos mencionado pero que fue uno de los grandes en Saturn: Guardian Heroes.

Hemos comentado muchas veces ya que Saturn sufrió un aciago destino debido a sus bajas ventas, que no se corresponden necesariamente con la calidad de su catálogo, en el que destacan títulos de gran nivel, algunos más conocidos que otros, que merecen tener presencia en toda colección que se precie. Guardian Heroes cuenta con el problema de ser uno de los menos conocidos a nivel comercial, y sus escasas ventas lo avalan como el gran incomprendido de la generación de los 32 bits. Sin embargo, la prensa lo alabó en su momento y aún a día de hoy sigue estando considerado como uno de los títulos más grandes de la generación y del género por usuarios y prensa especializada por igual.

Lanzado en 1996 en todo el mundo, Guardian Heroes era un clásico beat'em up con tintes de RPG que permitía ser disfrutado, cómo no, por uno o varios jugadores simultáneamente, con el único objetivo de acabar con tanto enemigo aparezca en pantalla, haciendo uso de ataques físicos y mágicos. Hasta aquí nada que se salga de la norma básica del género, pero lo que marca la diferencia con cualquier otro beat'em up es el estilo Treasure: desenfadado, cargado de humor, referencias, un excelente apartado técnico e interesantes innovaciones jugables como el hecho de que los escenarios contasen con varios niveles de profundidad por los que moverse para acabar con los enemigos que nos acechaban. Todo ello, con una compleja historia que dejaba en evidencia a las tradicionales que se solían ver en otros títulos del género.

Historia
Guardian Heroes nos invita a sumergirnos en un universo creado específicamente como campo de batalla en el que un ser supremo buscaría a los mejores guerreros para incorporarlos a su ejército personal. Una guerra eterna entre los espíritus del cielo y de la tierra en la que los humanos no tenían nada que hacer y vivían aterrorizados. Con el tiempo, los magos humanos, creados por los espíritus del cielo, acabarían sumiendo a los espíritus de la tierra en la oscuridad; pero los espíritus vencedores acabarían temiendo a los magos, por lo que también los confinaron en la oscuridad. De este modo, se daría inicio a la era de la espada para la humanidad. Sin embargo, uno de los magos humanos, Kanon, lograría escapar y regresar a la superficie de la tierra, con el objetivo de vengarse de los espíritus del cielo.

Acabaría haciéndose con el poder de un gran reino y creando un ejército personal y devolviendo la magia a la superficie del planeta, pero una profecía le advertía de que la espada acabaría con él antes o después. Temeroso de que se cumpliese dicha amenaza, Kanon tomó como precaución eliminar todas las espadas de su nuevo reino; aunque con tan mala suerte que se le pasó por alto la de un guerrero anónimo que lucho con gran fuerza y valentía contra la conquista de Kanon; también se olvidó de la princesa Serena del reino conquistado, quien se unió a la rebelión en contra del nuevo y tiránico monarca. En este panorama de caos es donde empieza nuestra historia, con un grupo de cuatro héroes cuyo líder, Samuel Han, acaba de hacerse con esa espada del héroe legendario.

De repente, mientras los héroes estaban gozando de un merecido descanso, aparece Serena para avisarles de que pronto llegarían los soldados de Kanon, en busca de la espada que tiene Han en las manos. El ataque es inmediato y los héroes poco menos que se limitan a escapar del peligro abriéndose camino por un pueblo cargado de enemigos que los tienen como único objetivo. A partir de ahí, y a lo largo de los 30 niveles que componen el juego, se irá desarrollando una historia cargada de revelaciones, sorpresas y diálogos hilarantes. No son pocas las sorpresas que uno se puede encontrar a lo largo de la historia, y aún cuando no se trata de una gran complejidad argumental, sí que es una excusa interesante que anima a avanzar.

No solo eso, sino que las partidas pueden ser muy distintas unas de otras. De los 30 niveles totales del juego, solo recorreremos unos cuantos en cada partida, ya que al final de cada fase el juego obliga al usuario a tomar decisiones de diversa índole que determinarán el avance de la aventura y, por tanto, los escenarios a visitar, las historias que veremos (con cambios realmente drásticos entre las distintas posibilidades) y, como no podía ser de otra forma, el final del que disfrutaremos al final de la aventura. Esto hace que cada partida sea diferente e incita a la rejugabilidad, pero además consigue dotar de una intensa profundidad al universo que se plasma con tanto desde el primer instante del juego. Pocos beat'em up pueden presumir de semejante grado de implicación por parte del jugador.

Personajes
En el modo Historia, el principal del juego tendremos a cinco personajes entre los que podremos elegir. El principal, al que ya hemos nombrado en párrafos anteriores, es Samuel Han, un personaje que se basa fundamentalmente en los ataques físicos y la potencia de sus golpes. Es bastante lento y carece de ataques mágicos, pero tiene muchos ataques realmente interesantes, así como combinaciones que se potencian de manera notoria con la subida de niveles. Es el portador de la gran espada legendaria de la tierra, el líder de los Guardian Heroes y antiguo líder de los caballeros azules del imperio. Por momentos parece el típico héroe, aunque tiene algunos matices particulares que lo hacen especialmente interesante a largo plazo.

Randy Green es un poderoso mago que combate usando un bastón y a su conejo Ed Nando. Por lo tanto, se centra fundamentalmente en el apartado de la magia, donde posee potentes ataques de todos los elementos (agua, fuego, electricidad...). Su objetivo es, como el de todos los Guardian Heroes, derrotar al imperio. El tercero en discordia es Ginjirou Ibushi, quien se unió al equipo creyendo que le podrían ayudar en su aventura en búsqueda de la legendaria espada Muramasa. Como ninja que es, sus ataques y habilidades se basan en la movilidad y la agilidad, con la posibilidad de realizar grandes combos que compensan sobradamente la debilidad de sus ataques. Además, cuenta con ataques mágicos de electricidad, convirtiéndole en uno de los preferidos por muchos usuarios.

El último miembro puro de los Guardian Heroes es Nicole Neil, la sanadora del grupo. Como tal, también es la más débil y no se le da especialmente bien el combate. Eso sí, puede llegar a realizar ataques muy poderosos, aunque es preciso tener una buena experiencia con el juego para poder explotar al máximo el potencial de este carismático personaje. Por último, la recién llegada Serena Corsair, la cual pertenece al a familia Khan y al antiguo ejército de caballeros rojos del imperio. Se une a los protagonistas tras la misteriosa muerte de su familia y destaca por ser una buena luchadora con espada y con algún que otro ataque mágico de hielo bastante interesante. Es una luchadora equilibrada en muchos aspectos, al nivel del héroe principal.

Como se puede observar, aunque en el modo historia solo puedan participar dos jugadores y, por tanto, dos personajes a la vez, las sensaciones que transmite Guardian Heroes, tanto a nivel argumental como de personajes, son propias de un RPG de corte muy tradicional. Tal es así que cualquier aficionado al género reconocerá aquí a un equilibrado equipo básico de cualquier juego de rol (sea nipón, occidental o de lápiz y dado). Y es que aunque se trate de un beat'em up en esencial, los pequeños toques de RPG se hacen notar a través de abundantes poros de la producción, ya sea en los aspectos de toma de decisiones con alteración de la historia o en las posibilidad de personalizar a los personajes a medida que vayan subiendo de nivel.

Los puntos de experiencia se podrán emplear para potenciar a nuestro personaje en alguno de los seis atributos con los que cuentan: fuerza (el daño por impacto provocado), vitalidad, inteligencia (la potencia de los hechizos), mentalidad (el maná que se posee y la rapidez de su regeneración), agilidad (velocidad de los personajes al realizar ataques mágicos o físicos) y suerte (modifica el daño causado/recibido). Realizando cambios en todas estas áreas podremos llegar a crear personajes propios bastante diferentes a sus encarnaciones iniciales, aunque como es lógico lo ideal es potenciar las virtudes propias que de por sí poseen los héroes para obtener máximos beneficios. Eso no quita que las posibilidades y los experimentos estén a la orden del día mientras llegamos hasta el lejano nivel 200.

Desde luego, nos hará falta impulsar al máximo nuestras habilidades si queremos acabar con las hordas de lobos, soldados, zombis, esqueletos, cíclopes, gárgolas, guerreros de la tierra, guerreros del cielo, hasta llegar al mismísimo Ganon y a otros personajes importantes como los príncipes Valgar y Lucia, deidades, etcétera. Pero lo más interesante es que, lejos de quedarse como mejor enemigos a los que batir, estarán disponibles como personajes seleccionables en el modo Versus, junto con personajes del escenario como aldeanos. Un modo de juego que mantiene la jugabilidad de la historia pero que se centra, básicamente, en combates a muerte con tiempo límite para entre uno y seis jugadores. Aunque Guardian Heroes no pasó a la historia por dicho modo, apenas un mero extra añadido, sí que se trata de una alternativa muy interesante que daba mucha vida a la producción.

Jugabilidad
Hemos comentado ya varias veces los aspectos básicos de la jugabilidad de Guardian Heroes, pero ahora profundizaremos en ellos con más detalles. En su aspecto más básico se trata de un beat'em up, con todo lo que ello implica: avance horizontal, hordas de enemigos con los que acabar, poderosos jefes finales, una lucha por la supervivencia en la que deberemos controlar en todo momento nuestra barra de vida… A grandes rasgos, no se diferencia demasiado, por no decir nada, de las dinámicas tan conocidas de otros grandes del género como Final Fight o Streets of Rage. Incluso la posibilidad de seleccionar caminos o encontrarse con diferentes finales, pese a no ser habitual, se había dejado ver en otras producciones.

Pero es el espíritu Treasure el que hace que una dinámica bien conocida goce de una personalidad propia, y esto es algo que en el caso de Guardian Heroes es difícil de expresar con palabras y, aunque suene manido, hay que experimentarlo por uno mismo. El gran carisma de todos los personajes, tanto amigos como enemigos, junto con la profundidad de la historia, las posibilidades de personalización con la subida de nivel, el siempre presente sentido del humor, y la exquisitez de un sistema de control fluido y de excelente respuesta se combinan en una producción que puso el listón tan alto que no hubo ningún beat'em up que la pudiese superar en lo que respecta a sensaciones transmitidas.

Una de las particularidades es, como es lógico, el uso de la magia como elemento habitual, tal y como si se tratase de un RPG. Así como en otros títulos no es extraño utilizar especiales mágicos de diversa índole (como en Golden Axe con las pociones, o en Streets of Rage sacrificando parte de nuestra vida), en Guardian Heroes el uso de la magia, con su barra de maná independiente, transmite otra idea, sobre todo cuando varios de los personajes son magos. Llegados a ese punto en el que el juego parece ser más bien un RPG disfrazado de beat'em up es cuando uno es consciente de que Treasure ha logrado fusionar con asombrosa maestría dos géneros opuestos para crear algo que satisface los estándares de ambas ramas sin mancillarlos en ningún momento, pero sin llegar a restringirse en ningún momento a una sola de ellas.

Otra de las particularidades nos la encontramos en el ámbito táctico y estratégico, a través de los tres planos diferentes de los que consta el título: uno frontal, uno intermedio y otro lejano. Los personajes y enemigos se moverán constantemente entre los tres planos, pudiendo atacar solo a los que estén a tu nivel; esto permitirá tender emboscadas, buscar alivio lejos de una marea de enemigos o buscar la posición más tranquila para realizar un conjuro. Algo que parece muy sencillo y hasta arcaico (sobre todo cuando otros beat'em up presentaban un movimiento fluido moviéndose por la pantalla libremente) es una de las bazas más atractivas, satisfactorias y llamativas de Guardian Heroes, ya que dotaba a la jugabilidad de una profundidad inesperada que acabará siendo decisiva de cara a los últimos compases de la aventura.

Poco más hay que decir del juego a nivel jugable, dado que la sencillez del control es extrema (botones para saltar, atacar y cambiar de plano), pero toda la suma de esos pequeños detalles componen un todo inolvidable. Comentados por separado, como hemos hecho ahora, ninguno de los elementos del juego destacan de manera especial, pero es la sencillez y credibilidad con la que se fusionan todos lo que permite que Guardian Heroes sobresalga de manera tan notoria ante otros beat'em up y RPG. Además, su vida casi eterna, con abundantes alternativas y finales en el modo historia y un modo versus adicional, es algo que no está al alcance de cualquier título. Eso sí, llegar a ser un experto requerirá muchas horas de dedicación y de experimentación con los personajes, en busca de las combinaciones ideales para afrontar la aventura con garantías.

Apartado técnico
No se puede negar que los años han pasado por Guardian Heroes, un título que ya en su momento no era un prodigio de la técnica y que a día de hoy sigue sin resultar espectacular. Sin embargo, su particular estilo artístico lo convierten en un título que consigue sobrellevar sin demasiados problemas el proceso de envejecimiento. Por lo general hay muchos títulos de la generación de los 32 bits que no han llevado muy bien el paso de los años, sobre todo aquellos que intentaron apostar por los entornos 3D. Pero Guardian Heroes es un juego que apuesta por un estilo anime con sprites, los cuales, gracias al gran nivel de Saturn para los gráficos 2D, mantienen un buen nivel a día de hoy. Personajes excelentemente animados, con movimientos fluidos y un buen nivel de detalle que transmiten en pantalla todo su potencial.

Los fondos son algo más sencillos, pero no necesitan más para cumplir con creces su papel, sobre todo porque suelen estar tapados por miríadas de enemigos que nos atacan, además de la abundancia de efectos especiales de magias, ataques, golpes, etcétera. Como siempre, al principio la cosa será relativamente tranquila, pero en los últimos niveles llegaremos a vivir una auténtica pesadilla en la que deberemos dar lo mejor de nosotros mismos. Y sobre todo, especial mención a los combates contra jefes finales, que es donde el juego sacará lo mejor de sí mismo. La carga gráfica del juego en todo momento, y su capacidad para mantenerse firme y estable, sin ralentizaciones ni problemas técnicos, es algo de lo que pocas producciones pueden presumir.

Todo esto sin olvidarnos de la belleza de las secuencias de vídeo, tanto de estilo anime como con el motor del juego, con las que cuenta Guardian Heroes, que dotan de una belleza adicional a la producción en general y aprovechan el potencial de la máquina de 32 bits de Sega para reproducir este tipo de vídeos. Incluso la banda sonora era de gran calidad y fue muy alabada en la época, una exquisita combinación de pistas de diversos estilos, algunos más modernos y electrónicos y otros más clásicos propios de una producción propia de la fantasía heroica. Y por supuesto, la exquisita respuesta del mando, ya que el pad de Saturn se convertía en un guante para el jugador, una extensión de sí mismo que le abría el camino a una larga lista de combos y posibilidades.

Advance Guardian Heroes
Treasure no suele destacar por hacer varias entregas de sus franquicias, sino que suelen apostar por la innovación siempre que pueden. Además, las discretas ventas de Guardian Heroes tampoco ayudaban a impulsar el desarrollo próximo de una segunda entrega. Sin embargo, se convertiría en un juego de culto, adorado por muchos aficionados a los videojuegos, por lo que Treasure acabaría desarrollando Advance Guardian Heroes para Game Boy Advance casi una década después, en 2004. Ambientado también varios años tras los acontecimientos del original, los nuevos protagonistas deberán convertirse en héroes legendarios derrotando a los antiguos héroes y absorbiendo sus poderes.

Pese a tener buenas ideas en general, se trata de un juego que decepcionó sobremanera ante la escasa calidad de la producción en muchos de sus aspectos, especialmente a nivel de historia, que no convence, con un desarrollo de personajes que deja que desear. La jugabilidad está bien a grandes rasgos (beat'em up de scroll horizontal una vez más) pero con un sistema de gemas para potenciar las habilidades de los personajes que no termina de convencer, dado que se necesitan demasiadas para invertirlas en diversas posibilidades y son tan escasas que el sistema acaba cayendo en desuso demasiado pronto.

A grandes rasgos, Advance Guardian Heroes es un título entretenido, que presenta unos cuantos aciertos de elevado nivel, como no cabría esperar otra cosa de la desarrolladora responsable, pero que peca en muchos otros aspectos que empañan el resultado final del producto. Se trata de un juego que, una vez aceptados los extraños diseños, el irregular control, los escenarios cortos y el incomprensible sistema de gemas, conserva toda la esencia de los grandes juegos de Tresaure, aunque, desgraciadamente, bajo una capa de defectos más gruesa de lo deseable. Todo esto lo acabaron avocando al ostracismo histórico y a no ser más que una curiosidad que no hizo justicia a un gran original y que no dejó satisfecho a nadie en su momento.

Segunda oportunidad
Guardian Heroes es uno de los grandes títulos de la generación de los 32 bits y, para muchos, uno de los más grandes títulos del género de los beat'em up. Desgraciadamente, ha pasado muy desapercibido en su momento y eso le ha evitado consolidarse como la leyenda que debería ser, por calidad jugable, opciones de desarrollar nuestra propia aventura y capacidad de diversión. Es por eso que su próximo lanzamiento en Xbox Live Arcade es una excelente noticia, una segunda oportunidad a un título que se la merecía y que tiene calidad más que suficiente como para volver a calar entre el público. Además, la posibilidad de disfrutar de juego online, tanto cooperativo en la historia como competitivo en el modo Versus, puede revalorizar un título de por sí ya excelente. Sea como fuere, lo que no se puede negar es que Guardian Heroes es una joya atemporal, una maravilla de esas a las que nos tiene tan malacostumbrados Treasure.