Yakuza: Of The End, Impresiones

Kazuma y compañía vuelven a Kamurocho para hacer frente a una nueva amenaza: una peligrosa e inesperada invasión zombi. Repasamos todos los detalles que se conocen de un juego gamberro y cargado de acción que se aleja y, al mismo tiempo, se mantiene fiel a los estándares de la franquicia.

De un tiempo a esta parte, los zombis están gozando de una fama casi sin precedentes. No es solo que en el cine se hayan potenciado las producciones basadas en no muertos (o infectados), o que se hayan expandido a la televisión y a la literatura con infinidad de producciones protagonizadas por zombis, sino que nos los podemos encontrar en lugares de lo más inesperado. Los zombis ya no tienen respeto por nada, y podemos encontrárnoslos comiéndose a los superhéroes de Marvel, compartiendo protagonismo con Sherlock Holmes o incluso viendo cómo el Lazarillo de Tormes era un experto cazador de zombis. Son solo algunos ejemplos de fusión de universos y versiones paralelas extrañas, dentro de los cientos que cualquiera puede encontrarse en prácticamente todos los medios.

En el mundo de los videojuegos, sobre todo, estamos acostumbrados a vivir con zombis en el guión, ya que forman parte tradicionalmente del elenco de enemigos a batir, ya desde el inicio del ocio electrónico. Sin embargo, últimamente también se están acostumbrando a invadir entornos que, por lógica, no deberían ser los suyos o en los que parecería que no tienen cabida; y uno de ellos es la franquicia Yakuza. Acostumbrados como estamos a haber disfrutado de cuatro entregas que abogan por un el realismo y la crudeza de la mafia japonesa (con alguna licencia fantasiosa, pero siempre dentro de unos límites aceptables), el impacto de ver Kamurocho invadida por zombis es similar al que deben sufrir los propios personajes cuando se topan con este holocausto.

Invasión zombi
La nueva aventura está ambientada, como decimos, en la ya conocida y típica zona de Kamurocho, donde ha tenido lugar un holocausto zombi. De hecho, resulta especialmente interesante el hecho de que veremos cómo se empieza a expandir y no estaremos de lleno metidos en situación con la destrucción ya expandida. Durante los primeros compases del juego tendremos control sobre Shun Akiyama, quien pasea tranquilamente por Kamurocho, seguido de una chica rolliza, cuando de repente una disputa en un edificio termina con un hombre cayendo por la ventana. El sobresalto inicial se hace peor cuando dicho hombre se levanta de su charco de sangre y empieza a morder a un guardia que se había acercado al lugar de los hechos.

Poco a poco van apareciendo más zombis, mientras Akiyama lucha por su escapar y por su propia seguridad y la de la chica que lo acompaña, pero en gran medida muchas zonas de Kamurocho siguen siendo seguras y la gente permanece ajena a los acontecimientos. Sin embargo, tras quedarse dormidos en su refugio improvisado, la situación es mucho más caótica. Tal y como sabemos, las fuerzas de defensa terrestre de Japón han acudido a la zona para intentar detener la invasión, pero han fracasado estrepitosamente en su misión y se ha optado por una solución de emergencia: sitiar la zona y contener la infección para que no se expanda por el resto del país y del mundo. De este modo, grandes y gruesos muros de metal rodean Kamurocho, impidiendo que nadie salga de allí.

Aún así, las cosas son aún más complejas de lo que puede parecer ya a simple vista, dado que Haruka ha sido secuestrada. Es por eso que Kazuma Kiryu regresa a Kamurocho para rescatarla y se encuentra con una situación mucho más desfavorable de lo que parecía. No dudará en unir sus fuerzas con otros tres nombres bien reconocidos de la franquicia como son el ya comentado Shun Akiyama, Goro Majima y Ryuji Goda. Entre los cuatro deberán colaborar para sobrevivir al holocausto zombi y, lo que es más importante, desentrañar los motivos que han dado lugar a semejante catástrofe. Y es que, a nivel de argumento, Yakuza of the End promete tener la misma carga, intensidad e interés que todos los capítulos previos de la franquicia.

Sistema de juego
La primera particularidad que observamos en cuanto a la jugabilidad de este título es el hecho de que se desarrolla, casi siempre, como un juego de acción en tercera persona, reduciendo mucho (aunque no eliminando) la carga de exploración de entornos. Cada uno de los personajes tendrá un tipo de arma diferente (rifle, escopeta, pistolas gemelas o metralleta), y en gran medida se trata de una fusión del sistema de juego tradicional de la franquicia pero con el añadido de las armas de fuego. Así pues, decir que se mantiene el típico sistema de combate cuerpo a cuerpo, con habilidades y combos y la posibilidad de utilizar objetos del escenario (señales, cubos de basura, bicicletas, carritos, etcétera).

Son esas armas de fuego las que añaden un toque particular a la aventura, ya que para ellas, un eje central de este nuevo sistema de juego en un entorno de apocalipsis zombi, se ha desarrollado el nuevo sistema Gun Shot Battle. Básicamente, se trata de añadir armas y convertir el juego en un shooter en tercera persona en entornos bastante amplios. De hecho, la jugabilidad será muy básica y tampoco nos exigirá una gran precisión de apuntado, con unas pequeñas ayudas con tal de que estemos enfocando la dirección adecuada de los zombis enemigos. Esto no quiere decir que sea un sistema guiado, ya que los entornos completamente tridimensionales pueden provocarnos fácilmente abundantes dificultades para acertar a los enemigos.

Las armas por defecto tendrán munición infinita, algo que se pone aún más de manifiesto el carácter de acción directa y sin complicaciones que supone Yakuza of the End a grandes rasgos. Sin embargo, tendremos que recargar cuando se nos acaben los cargadores, lo cual supondrá invertir unos segundos muy valiosos, obligándonos a tener cuidado y no disparar sin ton ni son y medir cuidadosamente el momento ideal para la recarga. Y es que los zombis no son precisamente idiotas y suponen una amenaza muy peligrosa: ágiles, agresivos, no dudan en empezar a correr a por nosotros y en grupo son altamente peligrosos. Además, según avancemos en la aventura no faltarán monstruos y criaturas aún más terribles, que nos obligarán a dar lo mejor de nosotros mismos.

Como es lógico al tratarse de un shooter, tendremos la posibilidad de apuntar con precisión para así poder centrarnos en los puntos débiles de los enemigos y maximizar el daño (por ejemplo, en el caso de los zombis, apuntar a la cabeza). Y por supuesto, no podían faltar las habilidades especiales específicas de cada personaje y que, al igual que en títulos anteriores, las podremos realizar al llenar la barra de especial. Son ataques como disparar al depósito de combustible de un coche o lanzar una granada a un grupo de zombis para luego disparar y hacerla explotar. Eso sí, estas acciones serán QTE que nos obligarán a pulsar los botones adecuados en el momento preciso para lograr realizarlas.

Será muy importante también saber cuándo utilizar estas habilidades especiales, ya que el entorno no siempre será propicio a utilizarlas. Además, los personajes podrán realizar acciones especiales combinadas, en las compaginan sus habilidades para obtener el máximo poder destructivo. Destaca también que, según parece, podremos utilizar vehículos para avanzar por determinados escenarios. Todo esto, como no podía ser menos en un título de la franquicia, aderezado con un buen número de minijuegos, posiblemente más que nunca gracias al espíritu desenfadado del que se ha dotado a Yakuza of the End. Tendremos ping-pong, pesca, pachinko, dardos y muchos más; además, muchos de estos se han aderezado con zombis para lograr un conjunto aún más hilarante e imposible.

Primera impresión
Yakuza of the End es, precisamente, lo que promete y lo que cualquiera podría esperarse de su planteamiento: un juego divertido y sin complicaciones, cuyo único objetivo es hacer que el usuario se lo pase bien aprovechando una serie de personajes carismáticos y entornos conocidos para plantearnos una historia paralela. Escasa innovación técnica y jugable para un título que se basa, fundamentalmente, en la acción pero sin olvidar su carga narrativa, que promete más de una sorpresa. Siguiendo la línea de la franquicia hasta la fecha, es de esperar que el juego completo acabe siendo una obra notable, pero desde ya podemos afirmar que diversión, humor macabro y momentos intensos e inolvidables no le van a faltar. Esperemos que no se haga esperar demasiado en nuestro mercado.

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