Doble o nada
La sucesora de Wii se aproxima mientras Nintendo mira a los jugadores desde un palco privilegiado. La consola de sobremesa completa su ciclo vital con excelsas ventas y deja a Iwata y cía en una posición excelente.
Le tengo bastante aprecio personal y profesional pero discuto con él a menudo. Albert Gil se ha ganado a pulso el título de 'anti-Wii' con sus intervenciones en el podcast de esta revista. Desconozco si cambiará esta visión apocalíptica y contraria a los juegos casuales cuando la sucesora de Wii, Wii HD -nombre especulado-, llegue a las tiendas, pero lo cierto es que los primeros datos no oficiales sobre la consola la sitúan en una posición extremadamente comparable a sus vecinas en la sobremesa. Vecinas que, por cierto, han caído rendidas ante el éxito de la prolífica plataforma. Más 80 millones de consolas vendidas en todo el mundo frente a los aproximadamente 50 millones de PS3 y Xbox 360 posicionan a la plataforma de Nintendo como la reina del sarao.
Un mando por movimiento que nadie creyó en sus inicios, pero que ha terminado absorbiendo a propios y extraños, incluidas Sony y Microsoft (¿o acaso Kinect y Move no derivan del éxito de Wii?), desde su lanzamiento a finales del 2006. Yo confié en la consola de Nintendo y me recorrí las tiendas buscando una de las codiciadas en su lanzamiento. De Wii Sports se pasó a Kinect Sports y a Sports Champions. Mismo perro, diferente collar. Satoru Iwata, presidente, y Shigeru Miyamoto, alma máter de Mario, Zelda y de la susodicha consola, deben celebrar elegantes reuniones en sus despachos analizando en profundidad la 'originalidad' de la competencia. Desde que idearon la plataforma han pasado más de cuatro años; todos de éxitos.
Wii puede presumir por haber desbloqueado un logro fundamental para la industria del videojuego: atraer jugadores que ni por asomo habían tocado una consola. Los consumidores ocasionales, gusten o no, han generado mayores ingresos en las cuentas de las compañías, hecho que ha repercutido favorablemente a la hora de arriesgar económicamente en otros proyectos. También han tenido efectos nocivos. Se me viene a la cabeza una firma llamada Rare -casualmente comenzó con Nintendo, vaya con el destino- que modificó incluso su imagen de marca y que en estos últimos años vive por y para Kinect en Microsoft. Todo por la pasta y nunca sin ella, que se suele decir.
Wii HD está sobre la mesa. Por mucho que lo niegue oficialmente Nintendo y como precisamente adelanté dos años atrás en las ondas digitales de esta misma casa, la plataforma es una realidad. Quizás no palpable, pero a buen seguro que lo será durante el próximo E3. Una fecha más que óptima para el lanzamiento de la consola puede ser diciembre de 2012 (me aventuro más: 12/12/12) ¿Por qué? A Wii todavía le quedan créditos que gastar: The Legend of Zelda Skyward Sword, Xenoblade Chronicles y alguna sorpresa más que está en camino. Además, una rebaja de precio potenciaría las ventas de la consola, liberaría stock sobrante y daría un último empujón al sistema de sobremesa.
Nintendo lo hizo enormemente bien hace cuatro años y lo volverá a hacer. Aplastó a la competencia con un sistema cuyo hardware era barato de fabricar -recordemos que PS3 perdía dinero en sus orígenes- y demostró que la potencia técnica no es garante de éxito. Se marcó una estrategia arriesgada, más teniendo en cuenta el estado comatoso de la firma tras el estropicio de Game Cube, y respiró tranquila. Ahora, las especificaciones técnicas de Wii HD auguran un portento equiparable a Playstation 3 y Xbox 360, con el coste menor que en la actualidad conlleva trabajar con este hardware, y sin prescindir de la innovación tan característica en la Gran N (¿pantalla en el mando capaz de reproducir juegos en streaming?).
Esta misma semana Pete Hines de Bethesda nos explicaba sus previsiones sobre la próxima generación de consolas, aquella que 'capitanearán PS4 y Xbox 720' y que llegará 'de aquí a diez años'. No hace mucho mi compañero Fran Serrano Acosta exponía su opinión sobre la duración de la presente generación, coincidiendo con el clamor general que alarga la vida de PS3 y 360 hasta al menos cuatro o cinco años más. También Jack Tretton de Sony América valoraba a largo plazo la evolución de su plataforma de sobremesa. En Microsoft tienen Kinect para rato. Tengo más que claro que Wii HD se llevará el gato al agua cuando llegue a las tiendas antes que las sucesoras que se cuecen a fuego lento en las oficinas de I+D de Redmond y Japón.
Porque Nintendo dará el primer golpe sobre el tapete del hardware con Wii HD, cautivará una vez más a este público casual tan rentable -algunos ya transformados en hardcore- y lanzará una consola técnicamente competitiva, con un precio asequible, cien por cien innovadora y dispuesta a complicar de nuevo la todavía duradera existencia de Playstation 3 y Xbox 360. Dos éxitos en la sobremesa de la misma generación. El 'doble o nada' de Nintendo está en camino, amigos.