Se ha Escrito un Crimen
Cine, videojuegos, música, literatura. Un detective reúne los cuatro pilares de la educación actual. Con él, una interminable lista de referencias que nos harán conocer cuáles son los padres del género, sus mejores y más sonadas apariciones en este, nuestro mundillo, parte esencial en la evolución de la novela detectivesca.
A la hora de posar la vista sobre las líneas que aquí empiezan a emanar, de forma tan sutil como atropellada, la máscara de cada lector toma distintas formas y colores, mutando a cada nueva información que recibe su mente, prejuiciosa por el conocimiento adquirido, alejada quizás de la verdad que oculta la intrincada personalidad humana. De las imágenes se extrae un manantial de recuerdos que arrasa troncos, ramas y toda clase de vegetación a su paso, cual enfurecido río se tratase. Ni siquiera un animal salvaje se atrevería a interponerse en el siempre fatídico destino del Hombre, creado a imagen y semejanza del Todopoderoso, ya que entre ellos se matan, asesinan, se traicionan, sufren. Mueren de forma agónica, ataviados con una gabardina marrón, idónea para cubrirse del frío que azota en las oscuras calles de aquella ciudad sumida en el caos.
Se escucha un disparo en la fría noche. El viento lleva su rumor hasta los oídos de un detective en horas bajas, impregnado con el intenso olor a tabaco, el cáncer que se niega a abandonar la triste perspectiva de un futuro oscuro, tan desolador como solitario. Sobre la gabardina se aprecia una pequeña cabeza de tez morena. El escaso pelo que se arrastra por la coronilla sugiere una edad tardía, suficiente para pregonar el pesimismo hereditario de Dashiell Hammet, la grandilocuencia febril de Edgar Allan Poe, la extrema sencillez de Agatha Christie -dama sobradamente conocida, probablemente la más representativa de la Época Dorada de la novela detectivesca británica de mediados de la década pasada- o James Ellroy.
| Viñeta de Dick Tracy |
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| 'Auténtico Crimen' |
Para ocultar su eminente calvicie, el hombre se enfunda un gorro que protege su mermada cabellera de las inclemencias de la lluvia que asola afuera. La ciudad duerme sumida en tinieblas. Seguidamente del disparo se escucha un gemido agudo. Se confunde su intensidad con la de cualquier pareja de la zona. El hombre se imagina el roce entre dos cuerpos sudorosos, apretados, inquietos por la pasión que se desata bajo las sábanas. Otro grito despierta de su ensoñación al agente de la ley, del que sabemos su profesión gracias a la pistola que cuelga de su cinto. La barriga cuelga por los pantalones dibujando una depresión que se imagina como su ombligo, reminiscencia de su infancia, que ahora recuerda como un pasado lejano, arrasado por el paso del tiempo.
Precisamente es el tiempo quien corre en su contra cuando recibe la primera alerta de la noche: ha ocurrido un asesinato. Cuando llega a la escena del crimen se encuentra con un paraje desolador. Decenas de cuerpos apilados uno encima del otro aparecen mutilados sin causa aparente. No hay rastro de casquillos de bala. La luz tenue que ilumina el oscuro callejón de la céntrica calle McBain apenas permite vislumbrar un sobre de blanco impoluto que inexplicablemente reluce en el suelo. El detective, identificado como tal tras ser cuestionado acerca de su cargo policial, se acerca al sobre sin ver afectado su rostro. No se mueve ni un solo músculo, apenas parece afectado por las circunstancias. Quiere rescatar la única prueba que podría ayudarle en el caso antes de que aparezca la prensa, siempre tan quisquillosa, entrometida, aunque necesaria para que se conozca la verdad.
| Caracterización del género |
| El clásico comisario |
'La verdad', piensa el detective. Al abrir el sobre encuentra la respuesta a las preguntas que se formulaba desde hacía unos minutos, sorprendido por la escenografía del delito, por la brutal representación de lo que otros consideran un mero recopilatorio. En ese oscuro callejón se reúne todo cadáver analizado, todo cuerpo que ha pesado en su vida, la música, el sonido, la representación gráfica de su vida policial, en la que muchos confiesan sentirse atraídos por la llegada de un nuevo asesino que promete revolucionar el mundo del crimen. En la carta sólo aparecen las letras 'recuerda tu pasado', lo que lleva al detective a pensar en su creador, en el primero en escribir su nombre en un papel.
| El clásico Deja Vú |
Cine, videojuegos, música, literatura. Un detective reúne los cuatro pilares de la educación actual. Con él, una interminable lista de referencias que nos harán conocer cuáles son los padres del género, sus mejores y más sonadas apariciones en este, nuestro mundillo, parte esencial en la evolución de la novela detectivesca. Se ha escrito un crimen y sólo tú, querido lector, podrás averiguar quién (o mejor dicho, cómo) lo ha cometido.
Se ha escrito un crimen
Habrá quien se pregunte de dónde procede el título de este artículo. Probablemente, quien lo haga no superará la veintena o, de hacerlo, no sea un fiel seguidor del género detectivesco, aunque en cualquier caso procuraremos evitar generalizar para no caer en tópicos. Los que sí conozcan el nombre deberían saber de antemano -y podrían saltarse incluso este párrafo- a qué se refiere el pueblo llano cuando se habla de tópico de policías y ladrones, detectives y criminales, perseguido y persecutor. Nos gusta la intriga, afrontar lo desconocido sentados en una cómoda butaca, sea en el cine o en el sofá de casa. Mientras un héroe sufre un destino que pocos quisieran para sí, el espectador que regocija en su sólido carácter, una férrea demostración de insensibilidad que curiosamente siempre se gana nuestra simpatía. Puede que no sea el mejor ejemplo, pero John McClane -protagonista de Die Hard, o la Jungla de Cristal en castellano- logra caer en gracia con su peculiar forma de hablar y pese a la negatividad de sus pensamientos, ideas y actitudes.
La serie Se ha escrito un crimen' comenzó a emitirse en Norteamérica a mediados de la década de los ochenta, inmersa en una especie de moda pasajera que llevaría a hacer del género un estándar dentro de la rama visual del cine, independientemente del target al que fuese dirigido. El título original, Murder, She Wrote', es reconocido mundialmente por cientos de individuos que asocian directamente el nombre a la inolvidable melodía creada por John Addison, de nuevo parte esencial en el viaje hacia la posteridad que protagonizó la obra de la cadena CBS. En ella se despliegan prácticamente todos los clichés habidos y por haber en la industria del crimen y la posterior resolución policial, inexorablemente unido al rol de una escritora que navega entre dos aguas: de una mano, su imaginación a la hora de escribir las famosas novelas que la catapultan al éxito y, de la otra, la realidad a la que se enfrenta cada vez que se sucede un crimen allá donde se encuentre.
| Ilustración de obra de la época |
Los culpables acaban confesando su delito para bien del espectador, que ve resultas sus dudas sin necesidad de tener que reflexionar acerca de lo sucedido, la protagonista vuelve a su hogar para transcribir los hechos acaecidos de su puño y letra, obteniendo un éxito arrollador tras la publicación del tomo en cuestión. En cuatro líneas, como podrá comprobar el lector ávido, se ha descrito la síntesis de las series de nuevo ingreso en la parrilla televisiva española. Nunca veremos algo distinto en Crime Scene Investigation (CSI) o en cualquiera de las incontables series clónicas que con cierto tufillo intelectual y científico tratan de dar respuesta a los problemas mundanos de nuestro día a día -nótese la ironía-. Pese a emplear un estilo narrativo creado hace más de cincuenta años (más tarde tendremos ocasión de profundizar en este aspecto), el género sigue triunfando y dando cuotas de shares' que automáticamente hacen de la serie en cuestión un éxito mediático sin precedentes.
| Una de las mejores obras de Chandler |
SHEUC en el videojuego
Nos gusta pensar que el género de la novela negra (término que se emplea por primera vez en este artículo, diez párrafos después de la presentación del mismo, para evitar confusiones) es universal, que todo lector conoce, ha visto alguna película o tiene una ligera idea de a qué se refiere el término noir' (negro en francés) cuando se utiliza en estos términos. La realidad es que dentro de este género detectivesco' existe una serie de ramificaciones a las que hemos de aludir por fuerza mayor.
- El común ¿quién es el asesino'?
- La escuela tradicional norteamericana.
- Procedimiento policial.
- El suspense basado en leyes'.
- La novela de espías.
- El suspense psicológico.
- La novela criminal', vista desde los ojos del criminal.
En la historia del género han sido varios los escritores que han cambiado las tendencias. Las más comunes, o las que habitualmente relacionamos con este estilo narrativo es la del clásico detective de gabardina y gorro que vive por y para resolver los casos que figuran en su larga lista de objetivos y responsabilidades. Dashiell Hammet y Raymond Chandler fueron los encargados de establecer los patrones que sigue la moda hard-boiled', para después ceder el trono a Richard Ford y/o James Ellroy. En el principio de los tiempos, los videojuegos se acercaron a esta propuesta desde distintas perspectivas, generalmente relacionadas con las aventuras gráficas. Pocas veces hubo que ir más allá de seleccionar éste o aquél objeto para solventar un problema o para encontrar al asesino de turno, aunque se conservaba una trama compleja.
| Calavera, el paradigma del cine 'noire' |
Como veremos a continuación, los videojuegos han experimentado con distintos campos para representar este argumento profundo' mencionado en el párrafo anterior, pasando de las aventuras gráficas [Sherlock Holmes] a las aventuras de acción [Max Payne], probando suerte con estilos visualmente impactantes [Heavy Rain] y con fórmulas que directamente aluden al uso del intelecto [Deja Vú] para solucionar las incógnitas que se abren desde que comenzamos a jugar. Hemos de entender que el cine negro es sólo una rama (íntimamente unida con el mundo de los detectives), y que cada empresa ha tratado de llevar su historia de misterio e intriga a la pantalla con mejores y peores resultados.
Los destacados
Acostumbrado como está el lector a las colecciones de títulos y videojuegos, quizás se vea sorprendido ante una redacción en la que aparezcan varios nombres sin redundar en una sola idea durante párrafos y párrafos. Esto sucede por dos motivos muy concretos, siendo más que evidente la necesidad de condensar en poco espacio una amalgama de nombres que a muchos les sonará a chino y a otros tantos a música celestial. El género detectivesco alude a muchas de las ramas de la comunicación audiovisual que cuentan con un auge incuestionable en nuestros días, de ahí que sea tan difícil (por no decir imposible) seleccionar una lista que cumpla con los requisitos indicados en la introducción del artículo. Esto es: esencia detectivesca cien por cien sin incurrir en las siempre molestas tendencias actuales, cercanas a la implosión visual, pero alejadas de la grandeza narrativa del pasado.
| Nancy Drew, uno de los videojuegos |
Hoy por hoy no es raro encontrar adaptaciones de novelas populares de los escritores de moda. James Patterson (uno de los más proclives en cuanto a creación de novelas detectivescas o de procedimientos policiales), cuenta con varios videojuegos creados con el relato de Women's Murder Club. Un puñado para DS y otro para PC demuestra que un estilo simple puede acarrear grandes beneficios. Estos títulos proponen una vista en primera persona donde debemos encontrar una serie de objetos (o pruebas) para seguir avanzando y acercarnos a asesino. Mención destacada a '¿dónde está Carmen Sandiego?', clásico lectivo donde los haya.
| Disposición de Women's Murder Club |
Agatha Christie sigue las tendencias de Patterson al igual que lo hace Nancy Drew, una heroína que arrasa entre la juventud por su jovialidad y fresca aproximación al tema del detective-contra-el-asesino. Extraemos de estos tres ejemplos la ausencia de la necesidad de crear un motor gráfico impresionante para divertir al usuario, que se ha entregado en masa a esta clase de juegos casuales' que suelen gustar a todos. Los juegos de Sherlock Holmes, por lógica, forman parte también de este compendio.
| Agatha y su máquina de escribir |
Asimismo es posible encontrar una rama de adaptaciones neo-futuristas, bien sea basadas en ciencia ficción o en fantasía, donde se siguen las tendencias arriba expuestas en mayor o menor medida, léase el caso de Snatcher, Shadowrun, Blade Runner o Deus Ex. De los cuatro aquí expuestos el único que sigue las convenciones propiamente dichas del estilo hard-boiled' es Blade Runner, con el papel de Harrison Ford como Deckard, un investigador mermado física y mentalmente que ha perdido el interés por su trabajo, aunque curiosamente es lo único que le queda para mantenerse con vida.
| Ambientación de Blade Runner |
Es complicado citar referencias en este apartado por la categorización que se ha realizado de los videojuegos de corte oscuro' o noir'. XIII, el shooter caracterizado en cell shading hace unos cuantos años, MindShadow, Killer 7 o The Saboteur aparecen habitualmente catalogados como fieles adaptaciones de este estilo. De todas formas, insistimos en la dificultad de separar por categorías el mundo de la ficción criminal y sus ramas, como bien se puede comprobar en este párrafo.
En lo que se refiere a las adaptaciones de toda la vida', aquellas que se decantan por ceder el peso de la mecánica al argumento, encontramos una variedad significativa de aventuras gráficas de distinta índole. Por importancia categórica, lo suyo sería hablar de Sam & Max como uno de los representantes más importantes del gremio, dos detectives que resuelven una serie de casos de manera cómica, desenfadada, pero siguiendo las tendencias que han de estar presentes en todo título inspirado en este estilo. Lo mismo sucede con Deja Vú [ICOM Simulation], el español La Abadía del Crimen, Still Life, The Last Express, Art of Murdern, Jack Orlando, Gabriel Knight o Discworld Noir para finalizar la traca. Tampoco sería justo olvidar las adaptaciones de Dick Tracy (cómic que representa como pocos la escenografía que se atribuye al género de la ficción criminal) o del anime de Detective Conan. Estos videojuegos enfocan su mecánica desde un punto menos visual y más práctico, siendo el paradigma de la esencia del género. Incluso Grim Fandango tendría un hueco en este apartado dado que parte de la investigación se realiza exactamente igual que si de un detective se tratase, con su peculiar carga de ambientación noire'.
| Discworld Noir, su peculiar portada |
Encuadrados dentro del mismo estilo pero con una disposición técnica mucho más considerable es conveniente destacar las publicaciones más sonadas de nuestros días, algunas adaptaciones de películas [El Padrino], otras secuelas [Mafia], donde también encontramos franquicias de señalado renombre [Grand Theft Auto]. Dos títulos de la época de PlayStation 2 representan al género del criminal bueno' que trata de ganarse la vida como buenamente puede: The Shield [policías corruptos] y The Getaway, licencia tristemente caída en el olvido por circunstancias que poco o nada tienen que ver con su nivel de ventas o importancia mediática. Al leer estas líneas habrá quien piense en Death to Rights o True Crime, aunque son títulos que se entregan casi por completo a la acción, tomando por encima los elementos característicos del género.
| El protagonista de Death to Rights |
True Crime es a Max Payne lo que Hora Punta a El Padrino, por poner un ejemplo un tanto exagerado pero bastante ilustrativo. Yakuza forma parte también de esta selección de destacados, especialmente por representar la perspectiva del crimen desde el punto de vista asiático. El más destacado en este sentido es, sin duda, Heavy Rain, tanto por el empaque emocional y sentimental como por el uso de un selecto grupo de personajes anclados en tiempos modernos. Nocturne, una desmejorada obra de PC que prometía el oro y el moro y finalmente se quedó en agua de borrajas, es también considerada una obra que representa la esencia del género, aunque su temática poco ayuda a mantener esta consideración' popular.
| El drama y Yakuza |
Hemos dejado para el final varias adaptaciones aparecidas en Nintendo DS, entre las que destacaremos Hotel Dusk (tanto el original como su secuela) y Phoenix Wright, un buen ejemplo del estilo criminal-jurídico (o policial-jurídico en la línea de John Grisham). El primero es el fiel ejemplo de las tendencias hard-boiled, con un protagonista maltratado por la vida, mientras que el segundo es una representación de las tendencias de moda en la década pasada, que han cedido el puesto a las científicas. CSI también cuenta, como bien deberíamos saber, con una lista de títulos que han tratado de captar la esencia de la serie con mejor o peor éxito, precisamente por tratar de unir interrogatorios con pruebas, conversaciones y nada de acción, tanto en PC como en NDS. No nos olvidamos de Mystery Detective. Por supuesto, Max Payne representa el paradigma de las aventuras de acción impregnadas del pesimismo típico del género.
| Devil Summoner, el crimen según ATLUS |
Antes de cerrar los destacados es interesante tener en cuenta que existe un buen puñado de compañías japonesas (en un género eminentemente occidental) que han tratado de acercarse al estilo detectivesco desde una perspectiva distinta, tal es el caso de Shin Megami Tensei Devil Summoner y su peculiar ambientación sumergida bajo una mecánica JRPG.
Elemental, mi querido
Una novela detectivesca basa una parte muy significativa de su atractivo en el guión, con lo que generalmente se suele obtener un resultado notable en cuanto al desarrollo de los acontecimientos se refiere. El estilo fue creado por Edgar Allan Poe a principios del siglo pasado como forma de raciocinio', con lo que trataba de inculcar una vía científica para estudiar una especie de regresión en el orden de los acontecimientos. El procedimiento policial propiamente dicho no fue obra del literato norteamericano, uno de los más conocidos precisamente por su capacidad inventiva (o para innovar), sino una evolución sobre las insuficiencias mediáticas de aquella época. No es difícil imaginar que, ante la falta de métodos de investigación, una mancha de sangre en el suelo o una micro-partícula de pelo hallada en la almohada de turno no fuese suficiente prueba como para encarcelar a un sospechoso, algo que lógicamente sí sucede en nuestros días.
| Sam & Max, dos detectives únicos |
¿Cómo se afronta la creación de un guión para un videojuego? Sabemos -quizás este sea el apartado donde queda más claramente anotado- que tanto las películas como los libros se basan en la interacción del usuario con un protagonista. Al lector le es indistinto quién sea la persona asesinada. Es curioso porque, pese a que se ha cometido un crimen, nuestra mirada siempre suele posarse sobre el protagonista o detective de turno. Sucede, por ejemplo, en Se7en, la película protagonizada por Brad Pitt, donde misteriosamente nos sentimos afines con dos héroes que al parecer esconden verdades desagradables en su pasado. Sin embargo, las víctimas son sólo una excusa para presentar una estructura narrativa fuertemente inspirada en los dramas victorianos del siglo XVII, donde la traición y la venganza son parte esencial del contenido. Más curioso aún resulta darnos cuenta de cómo influye la muerte' de un personaje en los policías o detectives, a medio camino entre el interés personal (monetario, ¿en qué usa el dinero el detective? ¿O sólo vive para trabajar?) y la necesidad profesional. Que no se extrañe el lector al leer semejante parrafada, en tanto consideramos que es esencial una comprensión adecuada en la materia antes de profundizar en ella.
Preguntamos a David Cage al respecto, guionista de Heavy Rain, en una entrevista cedida a los principales medios de comunicación, en la que se hacía hincapié en la dificultad que implica crear un argumento que no se limite única y exclusivamente a la recreación visual. El británico fue bastante explícito al contestar: 'Es una putada'. Cuando trabajas en el cine, la historia y los personajes lo son todo. Cuando escribes pasa lo mismo, ya que además de estos elementos es importante -como en el cine- que trabajes la presentación. El estilo que utilizas. Que no seas monótono, que exista riqueza en tu vocabulario, sea visual o auditivo'. Ahora viene la parte realmente interesante: 'Al trabajar en videojuegos esto es distinto. Aquí creas un formato que está condicionado por una mecánica de juego. Creas un motor gráfico que ha de encajar no sólo con el aspecto que quieres otorgar a tu creación, sino también con esa mecánica, que encima tiene que ser entretenida. No supone un reto ya cómo superar el acertijo, sino hacerlo de una manera creativa y original'.
No entraremos a debatir la validez de Heavy Rain como videojuego propiamente dicho -que en opinión del arriba firmante es, como poco, magnífico-, pero por fortuna o por desgracia sí es un ejemplo inmejorable para contrastarlo con otras fuentes. No existe un icono que haya marcado el camino a seguir por el resto de los títulos del género, eso ha quedado claro en el estilo que se utiliza en los títulos de acción en contraste con los que proponen la resolución de acertijos. Hay pocos videojuegos que hayan sabido combinar acertijos, acción, conversación y entretenimiento. Paulatinamente se entiende que Cage aluda a la necesidad de contar con una mecánica que permita no sólo representar una buena historia de manera espectacular, sino además hacerlo de forma entretenida. Heavy Rain es sobresaliente en cuanto a la historia se refiere, también al motor gráfico. Sin embargo, muchos usuarios se han visto decepcionados por su mecánica, que consideran propia de una película interactiva y no de un videojuego en el que el usuario es un narrador omnipotente.
| El crimen en Heavy Rain, un acertijo |
Lo mismo sucede en Yakuza. La historia asiática también ha dado muestras de dominio a la hora de crear historias densas, a cada cual más enrevesada, aunque no se distingue a un detective que haya definido el género, sino más bien tendencias que se sigue con cierta fidelidad. Yakuza, la franquicia de SEGA, ha seguido el estilo de Grand Theft Auto en cuanto se refiere a la plasmación de un entorno vivo en constante movimiento, donde un guión se encarga de establecer el destino de nuestro héroe. En su camino, no obstante, se encuentran con la necesidad de solucionar intrincados argumentos en los que la corrupción humana se subraya por encima de cualquier otro elemento. Entienda el lector que estos dos ejemplos han sido tomados con pinzas para establecer el gran contraste que existe entre obras del espíritu de Heavy Rain en contraste con la perspectiva de True Crime, por ejemplo.
| Yakuza de nuevo |
Aunque más adelante profundizaremos en las herramientas que emplean los detectives para solventar sus casos y, en general, en las convenciones que siempre aparecen en el género (al igual la amnesia en los JRPGs), es crucial tener en cuenta que la ambientación suele determinar el éxito o fracaso de un título cuando se refiere al planteamiento que emplea el guión. La conclusión a la que tratamos de llegar tiene que ver con la noción del género criminal como un trasfondo antes que como un género con su mecánica específica propiamente dicho.
Las herramientas del detective
Todo detective cuenta con sus herramientas. En los tiempos de Hammet, la mejor baza de todo soldado de la ley y el orden' debía contar con una buena dosis de intuición para poder, cuando menos, sospechar de éste o aquél delincuente. Es frecuente escuchar expresiones del corte de oler la esencia del crimen' o tener un buen olfato para la muerte', con las que se pretende hacer alusión a esa parte intrínseca que todo policía ha de emplear para realizar bien su trabajo. Lo mismo se dice de los escritores (de su imaginación y de la calidad innata de su pluma a la hora de escribir, con el eterno debate que cuestiona si un artista nace o se hace), de los músicos e incluso de los deportistas, aunque éstos han de contar con ciertas habilidades personales e intransferibles que generalmente están sujetas a una única interpretación. En el fútbol todo es más simple: o eres bueno o eres malo, no hay vuelta de hoja. Existe el virtuoso del balón y la hormiguita trabajadora, tan inagotable como entregada a su oficio.
No sucede así en el mundo de los detectives. Los videojuegos se han hecho eco de este factor en las distintas adaptaciones que han aparecido de las obras de mayor calado entre los fans, principalmente en el campo de la Aventura Gráfica, donde generalmente el usuario ha de superar una serie de pruebas para acceder al siguiente punto. Bien sea combinar dos objetos o realizar todo un cuestionario a un sospechoso, el trabajo del detective consiste en reconstruir la verdad a la inversa. A lo largo de la historia se han empleado distintos métodos para lograr este objetivo, siendo uno de los más destacados la presión al sospechoso (a través del uso de distintos métodos). Aunque no es un ejemplo que encaje demasiado bien con la temática del artículo, lo cierto es que en Splinter Cell: Conviction se aprecia esta dualidad entre el uso de la fuerza bruta (obteniendo una respuesta en firme) y la tranquilidad en el interrogatorio (que directamente no obtiene beneficio alguno).
Claro que para poder interrogar a un sospechoso primero hay que encontrar a alguno que encaje con la descripción que haya dado un testigo. Interrogar o cuestionar a las personas implicadas en el delito (donde se incluyen asesinatos, crímenes y demás) es esencial en todo caso, serie, película u obra de literatura que se precie. Sin ir más lejos, esta es la base de un título que pese a no encuadrarse dentro de la rama encaja perfectamente con la descripción, siendo éste Broken Sword. Lo mismo sucede con la licencia Tunguska, Nancy Drew, Siberia o cualquier Aventura Gráfica en la que nuestro objetivo sea resolver un crimen. En realidad, resolver un conflicto que esconde su verdadera máscara requiere el cumplimiento de una serie de pasos que no se pueden omitir de ninguna manera. No es de extrañar, por lo tanto, que un buen detective tenga que seguir un procedimiento parecido al de un periodista para alcanzar la raíz de un determinado problema.
Periodistas, literatos y detectives siempre han formado una especie de triunvirato de poder en cuanto al manejo de información se refiere. En Broken Sword controlamos a un muchacho que cuenta con la posibilidad de indagar y preguntar por su cuenta con una pizca de ingenio. Otras aventuras nos ofrecen directamente el papel de un policía ampliamente preparado, léase el caso del Profesor Layton, que directamente parece destinado a resolver el destino del mundo con su gran conocimiento. George Stobbart representa al usuario medio, aquel que emplea su intelecto como único arma para solucionar intrigas. Layton es un fiel pupilo de la doctrina impuesta por Sherlock Holmes (por ende de Arthur Conan Doyle), en tanto su estilo es puramente de razonamiento deductivo.
Este estilo es básicamente el propuesto por Edgar Allan Poe años atrás, por lo que no es de extrañar que el género detectivesco esté, en general, compuesto por esta doctrina. En el mundo de los videojuegos es posible encontrar más de una docena de títulos basados en Sherlock Holmes, donde una prueba puede ser esencial para formar un veredicto sobre el crimen que se estudie en cada caso. Otras herramientas nos llevan a descubrir viajes al futuro o al pasado (privados de cualquier tipo de noción científica, dado que los viajes temporales no son una posibilidad física y, por lo tanto, no pueden ser considerados parte del universo de la ciencia ficción, sino sólo de la ficción, sin ciencia por delante), extraños casos de muertes encubiertas, falsos testigos y, en fin, todo elemento que pueda ser empleado por un humano para ocultar su delito, sea cual sea el precio que tenga que pagar por ello. Los recursos narrativos del género son tan variados como la ambientación en la que se suceden. Blade Runner es un buen ejemplo de ello.
| Los crímenes en CSI |
Dejamos para el final -para no caer en lo mundano- las herramientas' propiamente dichas de los detectives, aunque esta vez sea más en la línea de CSI, NYPD, CIS y clónicas que tratan de abordar la investigación de manera científica. Las armas de fuego son parte esencial de un buen desarrollo, así como una cámara de fotos, una ganzúa para abrir puertas (bajo el patrón de que el fin justifica los medios) y una buena petaca repleta de whisky. Al menos, para el detective al estilo de Steve Carella [Ed McBain, 87th Precint], ya que Sherlock y Grissom son, como decimos, hermanos del uso de la investigación científica. Los primeros escritores que se centraron en este género y la descripción de la metodología (Hammet, Chandler) se centraron en el estudio del impacto que causa un asesinato en la sociedad o en las partes implicadas en él (detective, sospechoso, familia, afectados, etcétera).
Poli Bueno vs Poli Malo
Al igual que comentábamos en uno de los puntos vistos anteriormente a lo largo de este artículo, la aparición de esta sección cumple un cometido específico dentro del texto, en tanto se trata de exaltar uno de los puntos que generalmente siempre aparecen en las obras en las que se destacaban en su correspondiente sección. Nuestro buen amigo David Cage fue el primero en sacar a relucir la importancia de los elementos secundarios a la mecánica de juego dentro de las aventuras basadas en la investigación bajo métodos policiales. Antes ya habíamos hecho hincapié en la noción de que todo videojuego que se base en este género ha de incluir a una selección de personajes con los que el usuario se pueda sentir afín, ya que de lo contrario sería prácticamente imposible que se transmita la sensación de épica o dramatismo imprescindible para sacudir emocionalmente al espectador.
| Max Payne, el detective encubierto |
Ahora que ya hemos analizado los puntos básicos del género (quedan otros muchos por revisar, pero falta espacio y hacerlo requeriría un estudio en profundidad de películas y adaptaciones literarias, cosa que probablemente dejaremos para las cercanías del lanzamiento de L.A Noire) podemos incidir en la personalidad de los héroes y de los escenarios donde transcurren las partidas. Ahora que ha aparecido a colación, no estaría mal repasar lo poco que se conoce sobre el protagonista de la última obra de Team Bondi, Cole Phelps, el clásico detective de grandes conocimientos que abusa del alcohol y de ciertas tendencias poco aconsejables para mantener un estilo de vida saludable. Recuerda a John Marston, el héroe de Red Dead Redemption (que cumple un año justamente en estos momentos), que incluso siguiendo la tradición de su género muestra una sensibilidad poco habitual en la rama.
| Cole Phelps, protagonista de L.A Noire |
Del mismo modo vale la pena destacar la dupla Kyle Hyde/Max Payne, el detective encubierto que da vida al héroe de la adaptación ahora perteneciente también a Rockstar (cuya tercera entrega sigue, por cierto, sumida en el ostracismo). Ambos llevan una vida que detestan pese a ser la única que conocen. Recuerdan a la de Philip Marlowe, el detective principal de las obras de Chandler, siempre a medio camino entre la desesperación moral y la fuerza de voluntad para resolver todo crimen que se interpone en su camino. De momento la gran mayoría de las personalidades que se han dejado ver en el mundo de los videojuegos aluden a personajes del mundo del cine o de obras literarias, por lo que es difícil señalar a uno que sea el más representativo de su quinta. Lo que sí encontramos son papeles tremendamente opuestos entre sí, siendo éste el caso de Niko Bellic, el protagonista de la cuarta entrega de Gran Theft Auto, un inmigrante que llega a Nueva York para buscarse la vida Y lo hará a base de delinquir.
| Kyle Hyde |
Deckard, el protagonista de Blade Runner, al igual que estandarizado Dick Tracy, recuerda al propio Ethan Mars, personaje central en Heavy Rain. Los dos son detectives por vocación aunque ninguno de ellos parece especialmente contento con su trabajo. Dick Tracy es, por el contrario, una especie de representación posh' del concepto de detective, extirpado de cualquier emoción que se acerque a la humana salvo por la necesidad de crear o de representar la sensación de infatigable guerrero anti-crimen.
| Ethan Mars |
Lógicamente el mundo del cómic (en el que no hemos prestado especial atención por motivos anteriormente mentados) también se ha acercado a esta perspectiva, ahondando no sólo en el terreno de los detectives (con la famosa historia de una conocida compañía de edición que realizaría sus primeros pinitos a través de esta exitosa fórmula), sino también la moral de los héroes que han tratado de ir un poco más allá. Batman, o Bruce Wayne, es el ejemplo que mejor representa este concepto. La serie original de cómics no se alejaba en demasía de los típicos clichés basados en superhéroes, pero de cuando en cuando había ocasión de disfrutar de un guión que perfectamente podía formar parte de una adaptación cinematográfica de las que rompían moldes en aquella época. Las imágenes adjuntas al texto ofrecen más ejemplos sobre cómo el cómic abordaba también el concepto del crimen desde su punto de vista.
| Batman, el 'héroe-detective' |
De establecer una serie de puntos característicos en toda historia, serían los siguientes, que de ser comprobados aparecerán en un 80% de las adaptaciones que hemos tenido el placer de disfrutar hasta el momento en este género.
- Detective con problemas personales.
- Altamente cualificado. Carga espiritual.
- Gran número de sospechosos o, en contraste, un único villano.
- Una escena del crimen concreto. Posterior estudio de los elementos colindantes.
- Reconstrucción del crimen.
- Declaración de los sospechosos.
- Inesperado giro argumental.
- Confesión. Cierre de la trama.
Las referencias de los cineastas
Películas y literatura. Literatura y videojuegos. Existe un vínculo de unión entre estas tres características que no puede ser obviado en un artículo que trata de recoger las influencias más significativas que se han empleado en el género desde tiempos inmemoriales. En esta sección haremos hincapié en señalar las películas que mejor representan los elementos que hemos destacado a lo largo y ancho de este artículo, algunas de ellas universalmente consideradas como obras de arte, otras sencillamente significativas por el elenco de actores que incluyó en su momento. Es inevitable que aquí se emplee parte de las referencias personales del autor de este artículo (Chinatown entre sus favoritas), y siendo este género tan proclive es prácticamente imposible dar en el clavo o reunir lo más significativo del mundo del crimen-detective-noir, etcétera. Se preguntará el lector el porqué de la creación de una lista dentro de un artículo en el que se hace mención a los videojuegos, aunque lo cierto es que sería imposible entender el videojuego sin el sostén del cine como herramienta imprescindible.
Siendo esto así y después de rizar el rizo con la explicación previa a la selección, sería conveniente empezar por El Halcón Maltés [The Maltese Falcon, John Huston, 1941], la adaptación de la obra homónima de Dashiell Hammet que sería una de las primeras en comenzar en legado del cine en este sentido. Bonnie and Clyde se enfoca desde un punto de vista totalmente opuesto (motivo por el que aparece en esta lista), siendo esta vez una historia en la que dos delincuentes se dedican a ridiculizar a las autoridades mediante el robo de bancos y demás superficies sin que nadie ponga fin a sus acciones. La época empleada como trasfondo son los años 30, en plena Gran Depresión estadounidense.
| Bonnie & Clyde |
Chinatown [Roman Polanski, 1974] forma parte junto a L.A Confidential [Curtis Hanson, 1997] de una nueva forma de interpretar el género, no tanto en el fondo como en la forma. Los hermanos Coen han sabido plasmar esta esencia detectivesca en distintos ámbitos de su obra, sin incidir tanto en los tópicos como en el estilo. Muerte entre las Flores [Miller's Crossing, Joel y Ethan Coen, 1990] es un buen ejemplo de ello, como también lo es Dalia Negra [The Black Dhalia, Brian De Palma, 2006] una de las últimas y mejores adaptaciones sobre cómo representar la obra de James Ellroy en pantalla. La confusión en la presentación de una docena de nombres y personajes es otro de los elementos característicos del género de la época, en un intento por crear una sociedad claramente determinada durante la obra (literaria o cinematográfica).
| Una de las mejores obras de Polanski |
Cop Hater [Henry Kane, 1958] es la primera adaptación de una de las obras de Ed McBain (Evan Hunter para los amigos), así como una destacada muestra de los procedimientos policiales de la época. Ascenseur pour l'Echafaud [Louis Malle, 1957] pasará a la historia tanto por la delicada presentación de los personajes principales como de la banda sonora, creada por Miles Davis. Asimismo, El atraco Perfecto [The Killing, Stanley Kubrick, 1956] pone sobre el tapete la mayoría de convenciones del género. Camino a la Perdición [Road to Perdition, Sam Mendes, 2002] es probablemente una de las producciones más destacadas de nuestros días (aunque no todos los espectadores han creado consenso sobre la actuación de Tom Hanks y su validez como mafioso). Luego siempre hay espacio para películas de corte más hampa', léase el caso de Scarface [Brian de Palma, 1983], Sed de Mal [Orson Welles, 1958] o El cartero siempre llama dos veces [Tay Garnett, 1946].
Para terminar sería imposible cerrar esta breve puntualización de las películas más destacadas sin hacer una mención a las series que actualmente son motivo de culto entre los aficionados, si bien queremos pensar que la mayor parte de los lectores habrán visto o sabrán de antemano cuáles son. Los Soprano es una de las que mejor representa el estilo descrito en este artículo, seguida de The Wire, ésta considerada por Metacritic una de las mejores series aparecidas en la última década. Del mismo modo existen otras dos que también han establecido un nuevo marco de calidad, precisamente inspiradas en la época del Halcón Maltés y demás: Boardwalk Empire y Mad Men. Si omitimos el contenido del la segunda (de la que nos interesa a ambientación), la primera es un claro ejemplo de la corrupción del momento y de la constante lucha entre capo y justicia. Genialmente interpretadas, por cierto.
| Boardwalk Empire, la última serie de Scorserse |
Sin ellas no se comprenderían las influencias actuales que sigue la industria de los videojuegos en el mundo del crimen de ficción. Un visionado, aparte de esencial para la cultura general, se torna imprescindible para ir calentando motores de cara al lanzamiento de L.A Noire, que se promete como uno de los videojuegos más destacado del año y, sin duda, un compendio absoluto de todas las convenciones que hemos analizado en este extenso artículo. El foro está a vuestra disposición para realizar sugerencias sobre vuestros gustos respecto al mundo del crimen. ¿Con qué juego te quedas?