Australia no puede relacionar violencia y videojuegos
Una investigación del gobierno de Canberra podría acabar con la censura actual.
Australia se ha consolidado como uno de los países más duros contra los videojuegos violentos. De hecho, ya han prohibido la venta de varios de ellos por un curioso motivo: no existe una categoría para ellos, a pesar de que la mayoría de consumidores quiere que se cree una para juegos para mayores de 18 años. Pero ahora las cosas podrían cambiar gracias a un estudio sobre la relación entre violencia y videojuegos encargado por el propio gobierno australiano.
El ministro de Interior, Brendan O'Connor, ha manifestado: "Las pruebas sobre los efectos de los juegos de ordenador violentos en la agresividad mostrada por los que los juegan son inconcluyentes. De tanto en tanto la gente afirma que hay una estrecha relación entre los crímenes violentos o comportamientos agresivos y la popularidad de los juegos de ordenador violentos. La bibliografía sobre el tema no apoya esa afirmación."