Epic Mickey, Impresiones

A pocos días del lanzamiento del tan esperado y polémico Epic Mickey, Nintendo nos ha enseñado esta mañana su versión final. Un enfoque adulto y oscuro que gustará a los jugadores más habituales y sorprenderá por su duración, puesta en escena e inteligente mezcla de géneros.

A pocos días del lanzamiento del tan esperado y polémico Epic Mickey, Nintendo nos ha enseñado esta mañana su versión final. Un enfoque adulto y oscuro que gustará a los jugadores más habituales y sorprenderá por su duración, puesta en escena e inteligente mezcla de géneros. La epopeya definitiva de Mickey está a la vuelta de su pincel.

Tras meses de polémicas sobre si Disney y Warren Spector iban a saber conmover a los jugadores tradicionales con una nueva aventura de Mickey en Wii, Nintendo ha querido esta mañana despejar dudas y darnos la oportunidad de que probemos la versión final de Epic Mickey por nosotros mismos. Las promesas del juego eran muchas, las imágenes mostraban calidad y el E3 srvió como trampolín final para impulsarlo hacia el poderío de ser uno de los juegos más esperados de la consola.

El siempre carismático Mickey Mouse, mascota inconfundible de la factoría Disney, no protagonizaba un juego desde hace años. Y mucho menos un título así: absolutamente épico. En esta aparición estelar, Mickey se encuentra con la responsabilidad de no decepcionar a los que en su día jugamos con sus geniales entregas de plataformas en 8 y 16 bits, enganchar a los jugadores noveles, y adaptarse a los tiempos que corren en un género que no termina de acomodarse en la actual generación salvo dos o tres casos contados, como los impresionantes Super Mario Galaxy o Little Big Planet. Y podemos decir, con toda tranquilidad, que lo ha conseguido.

Con una base plataformera 3D y de exploración exhaustiva que recuerda desde los primeros minutos de aventura a los Rayman 2 y 3, Mickey recorrerá decenas de  escenarios divididos en numerosos mundos dando lugar a más de 40 horas de juego variado, sorprendente y adictivo. Cientos de objetos coleccionables que recoger en estos mágicos y accidentados entornos, puzzles tan ingeniosos como eficaces en jugabilidad y un toque de rol que le sienta de maravilla, hacen de Epic Mickey una de las mezclas más potentes que podamos encontrar en el catálogo de la consola. Y todo ello, como si de una aventura de mundo abierto se tratase, sin la linealidad de los niveles encorsetados y pudiendo escoger las misiones que queramos llevar a cabo o hasta dónde llegar en la exploración.

La curiosidad mató al ratón. Así empieza esta historieta que bien podría ser el argumento de un Clásico Disney. Mickey, en su faceta más inquieta, toca el experimento que el Mago preparaba en su laboratorio -ya conocido en el largometraje Fantasía-. Con ello, desata un poder oscuro que inunda todo un lienzo de pintura y lo absorbe con él, llevándolo hasta una extraña sala de torturas en la que arranca el juego. Tras escapar de este horror, Mickey conocerá al ya inseparable amigo que lo acompañará toda la aventura y le dará las primeras lecciones sobre cómo funciona este novedoso mundo.

El jugador se va introduciendo poco a poco así en una especie de majestuoso parque de atracciones lleno de peligros y aventuras. Con el pincel mágico, la pieza fundamental del juego, Mickey podrá pintar elementos poco definidos del escenario o borrarlos con disolvente verde. Los gatillos Z y B servirán para esta omnipresente labor. Mickey puede tirar pintura allá donde apuntemos con el cursor, pero sólo creará puertas, plataformas, engranajes, toboganes, paredes, animales,... y todo lo que podamos imaginar si esta estructura aparece de forma poco definida o borrosa en el escenario.

La amplitud de los escenarios recuerda en gran medida a las intenciones de los primeros Spyro o Super Mario tridimensionales. La exploración está tan presente como los saltos y los combates. Todo ello con un perfecto equilibrio entre las tres dinámicas que divierte y sabe enganchar. Además, como decíamos, no faltan los puzzles con interruptores, los momentos de pensar bien qué hacer antes de hacerlo o los minijuegos de lógica y reflejos. Para más variedad aún, el toque rolero está presente, con un Mickey que irá mejorando, tiques que recaudar y canjear por distintos elementos -sorpresa- e interacción libre al escoger las misiones en que nos embarquemos y ayudar a los habitantes de este Páramo.

De vez en cuando, los más nostálgicos soltarán alguna lagrimita con los niveles de desarrollo bidimensional que recorren algunos de los mejores cortometrajes del ratón de pantalón rojo. Son fases puramente plataformeras, rápidas y efectivas. Y es que los continuos guiños a Disney en general no faltan por ninguna esquina. Desde personajes extraídos de películas o series, hasta argumentos paralelos, diseños deshechados de antiguas producciones, referencias a momentos históricos de la compañía y música absolutamente reconocible. A ello se suman las continuas referencias a los parques temáticos Disney, con atracciones y hasta música que nos serán familiares si alguna vez hemos estado en uno de ellos.

Todo este rescate de material, cameos, guiños y pequeños regalos para los seguidores de la factoría no es más que la intención de la desarrolladora de hacer de Epic Mickey un juego verdaderamente memorable y que encante también a los mayores. Esto se consigue además con una dificultad considerable desde las primeras dos horas de juego, complejidad y mucha rejugabilidad si se quiere tener al 100%.. Los suculentos extras, harán que queramos desbloquearlos todos.

El largo viaje de Mickey nunca tiene una estructura similar en ninguno de sus niveles. Quizá los combates sí se puedan considerar medianamente repetitivos, pero sólo esto. Por poner un ejemplo, en uno de los primeros escenarios que nos encontraremos tendremos que atravesar la atracción Río de la Jungla, saltando por las barcas, pintando a los hipopótamos y activando manivelas para desatascar remolinos. Justo antes de entrar aquí, ayudamos a un gremlin a encontrar su llave inglesa, y poco antes tuvimos que pintar tuberías para que dejaran de explulsar vapor. Y así todo, variedad y exploración libre por los cuatro costados.

Llegando ya a su apartado técnico Epic Mickey ha acabado luciendo de manera sobresaliente en relación a otros juegos de la consola de Nintendo. Bien es cierto que Mario Galaxy o Metroid Prime 3 poco tienen que envidiarle, si no nada. Pero, desde luego, no hemos visto nunca un juego de Disney que respete tanto la esencia de los grandes clásicos del ratón de antaño mientras mantiene un apartado gráfico sensacional, acompañado de una banda sonora que repasa toda la historia de Disney e introduce nuevas melodías, y un acorde doblaje al castellano.

Podemos decir desde ya que se le notan mucho las referencias. Juegos como Kingdom Hearts o los mencionados Rayman se nos vendrán súbitamente a la cabeza en cuanto demos cuatro saltos y tres brochazos. Pero esto no es malo para nada. Junction Point Studios han sabido evolucionar todos los géneros que tocan, hacer un juego tan largo como apasionante y dar a los usuarios de Wii y los nostálgicos de la Disney clásica una de las alegrías de estas navidades. El mejor Mickey ha vuelto por fin para llevar a cabo su gran aventura tridimensional.

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Epic Mickey

Mickey se enfrenta a sus amigos en esta aventura épica donde los jugadores controlarán con el mando de Wii los caminos que sigue el personaje de la conocida productora de programas y series.
Epic Mickey