Estreno Kinect
A pocos días de la salida de Kinect, en MeriStation ya disponemos de la versión final del novedoso periférico y cuatro títulos de los que le acompañarán en su lanzamiento. Es hora de empezar a mover el cuerpo, porqué ninguna articulación va a quedar impune.
Sin dejar indiferente a nadie en su presentación oficial durante el E3 celebrado en 2009, con una puesta en escena propia de una película de ciencia ficción, se daba a conocer Kinect, el nombre oficial de Project Natal. Este periférico es la apuesta de Microsoft en los controladores por movimiento y su filosofía es convertir nuestro cuerpo en el mando mediante una avanzada cámara que reconoce nuestros movimientos y la profundidad. Tras una larga espera, y con el producto final en nuestras manos, ha llegado el momento de ofreceros las impresiones que nos ha causado antes de que llegue a las estanterías.

A pocos días del lanzamiento final del producto, Microsoft ya prepara el terreno facilitando la actualización de la consola, que añade el soporte necesario al venidero periférico y supone una remodelación del del sistema en muchos apartados. Todo ha cambiado, desde la animación inicial que aparece cuando encendemos la consola, hasta el sistema de menús, pasando por una readaptación de las proporciones de los avatares, que tienen ahora un tamaño más natural, con el objetivo de hacerlo más similar al cuerpo humano y facilitar una correcta detección y representación en pantalla.
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Uso de Kinect en la interfaz
El dashboard de la consola ha sufrido cambios sustanciales en cuanto a estética se refiere aunque mantiene su estructura y organización de elementos, por lo que los usuarios habituales no tendremos ningún tipo de problema para movernos por él. La navegación por los menús se lleva a cabo mediante el controlador tradicional, exceptuando el canal Kinect, uno de los importantes añadidos en esta nueva actualización, que nos permite gestionar y configurar aspectos directamente relacionados con el periférico. Accederemos a dicho canal realizando un gesto de salutación con la mano, y pasaremos a desenvolvernos por esta sección exclusivamente con nuestros movimientos.

El manejo en el canal Kinect resulta sencillo e intuitivo. Con el brazo extendido, podemos controlar el cursor, que nos permite movernos por las distintas opciones disponibles. Para seleccionar un apartado del menú, basta con mantener el brazo inmóvil un breve período de tiempo encima de la opción deseada. La navegación se ha resuelto de forma bastante cómoda, aunque no hubiese estado de más poder seguir usando el controlador tradicional, ya que éste se nos antoja un poco lento. Este factor viene provocado en gran parte por el hecho de tener que mantener la mano inmóvil encima de la opción elegida unos instantes. Lo mismo ocurre con la función de pausa durante las partidas. Para detener el juego, debemos quedarnos inmóviles manteniendo el brazo izquierdo ligeramente levantado. No obstante, hay que remarcar que el venidero reconocimiento de voz nos permitirá controlar muchas de estas acciones de forma más veloz.
Como parte del canal Kinect, encontramos Zune Marketplace, donde podemos descargar tráilers de juegos, películas y varios contenidos multimedia. Podemos utilizar el control por movimientos para este cometido, aunque también es posible controlar esta sección de forma tradicional. Sólo con encender el mando de control clásico, se nos ofrece la posibilidad de pasar a este modo de control. También disponemos de VideoKinect, servicio que nos brinda la posibilidad de realizar videoconferencias entre usuarios de Xbox Live y MSN Messenger, aunque limitado a los poseedores de una cuenta Gold.
El sistema de reconocimiento facial implementado, permite que la consola nos reconozca e inicie sesión con nuestro avatar solo con ponernos delante del dispositivo y saludar con la mano. Deberemos realizar un proceso de calibración inicial para asegurar un correcto funcionamiento, que se lleva a cabo mediante un proceso que consiste en situarnos en un espacio virtual separado por cuadrantes mientras adoptamos las distintas poses que se nos proponen. Tras haber realizado estos pasos, lo tendremos configurado en un par de minutos. Eso sí, al finalizar se nos sugiere repetir este proceso en distintas franjas horarias, para asegurar un óptimo reconocimiento en varias condiciones de iluminación. Podemos decir que funciona de forma fiable y dinámica, ahorrándonos el proceso de iniciar sesión manualmente.

Funcionamiento
Uno de los temas más polémicos y que más dudas ha planteado el periférico es el retraso en el reconocimiento de los movimientos realizados. Todo lo que podemos decir de este apartado es que ha sido enormemente mejorado, pudiendo percibir una disminución considerable del tiempo de respuesta en la mayoría de títulos, habiendo una notable diferencia respecto a los eventos donde Microsoft había mostrado el producto, incluso en los más recientes como el Tour Kinect, de hace tan solo dos semanas. El retraso no siempre es igual, sino que es variable según el título que estemos jugando. En todo caso, la gran reducción que ha sufrido hace que este apartado no empaña para nada la experiencia en la gran mayoría de ocasiones. También es importante añadir que el reconocimiento cumple con su cometido incluso en las condiciones de luz menos favorables, gracias a que incluye tecnología que se apoya en la detección por rayos infrarrojos.
Requerimientos
Mucho se ha dicho acerca de la distancia necesaria para poder disfrutar de la experiencia en condiciones óptimas. Una separación de 2 metros entre el jugador y el periférico es suficiente en la mayoría de ocasiones, aunque esta distancia aumenta a unos 2,5 metros cuando otro jugador quiere unirse a la partida. En cuanto a la colocación del sensor, éste debe situarse a una altura aproximada de entre 0,6 y 2 metros, obteniendo el mejor rendimiento cuando más se acerque a uno de estos dos valores. Solo hace falta disponer el periférico donde sea conveniente, ya que el motor de inclinación lo ajustará de forma correcta por si solo. Si intentamos manipular nosotros la inclinación de forma manual, podemos dañar el dispositivo.

En cuanto a requisitos energéticos, si disponemos del nuevo modelo de Xbox 360, sólo bastará con conectarlo al puerto USB trasero dispuesto para la ocasión, marcado de color naranja para evitar confusiones. En caso de utilizar los modelos antiguos, hará falta una fuente de alimentación que viene de serie incluida en el producto. El sensor se deberá conectar a un puerto trasero, no pudiéndose conectar a uno de los delanteros debido a falta de potencia para este cometido. Si disponemos del adaptador wifi, se nos suministra un alargador para cambiarlo a uno de los puertos frontales.
El pack de bienvenida que Microsoft nos ha suministrado, contiene cuatro de los títulos que podremos disfrutar en el momento de su lanzamiento oficial. Estos son Kinect Adventures, Kinect Joyride, Kinect Sports y Kinectimals, títulos pensados para todo tipo de público a excepción de este último, claramente enfocado a un sector infantil. Para evitar confusión en cuanto a títulos de corte tradicional y otros específicos de Kinect, las cajas de estos últimos son de color morado a diferencia de las tradicionales de color verde. A continuación os comentamos nuestras impresiones acerca de estos cuatro títulos:

Kinect Adventures
Controlando a nuestro propio avatar, deberemos superar cinco minijuegos independientes entre sí: Carambola, Río Abajo, Cumbre de Reflejos, Cosmoburbujas y Tapagrietas. Cada una de estas pruebas requiere mecánicas de movimiento distintas, pero podremos hacernos con suma facilidad con el control de cada una de ellas. Con Kinect, el mando es nuestro propio cuerpo y gracias a esto el manejo se vuelve muy intuitivo. Si es necesario que el personaje se desplace hacia un lado, bastará con que nos movamos hacia ese lado, si debe saltar, tendremos que saltar. Tan sencillo como suena. Cinco minijuegos se nos pueden antojar escasos, pero nada más lejos de la realidad: todos ellos cuentan con numerosos desafíos repartidos en cuatro modalidades: Aventuras, Juego Libre, Cronojuegos y el Modo Online. Como curiosidad, el juego irá haciéndonos fotos en los momentos más álgidos (aquí es sinónimo de inoportunos) de la partida, que podremos ver posteriormente (y reírnos un buen rato), junto a los logros conseguidos, en el apartado Recuerdos.

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Uno de las aventuras que más nos ha gustado es la llamada Carambola, una especie de Arkanoid en tres dimensiones donde nuestro cuerpo hace las veces de Nave Espacial Vaus. Nuestro objetivo aquí es destruir unos bloques situados en el fondo de la pantalla impulsando una o varias bolas hacia ellos con cualquiera de nuestras extremidades. También muy entretenida es la denominada Río abajo. Ésta nos coloca sobre una balsa con la misión de recoger unas monedas (llamadas pines) que están distribuidas, con bastante mala leche, por todo el recorrido. Para nuestro propósito, deberemos desplazar la pequeña embarcación con nuestro propio cuerpo, balanceándonos, moviéndonos y saltando. Jugarlo en pareja nos obligará a compenetrarnos muy bien con nuestro compañero, ya que deberemos movernos al unísono hacia una misma dirección. Pero, sin duda, nuestra aventura preferida es Cumbre de Reflejos, con la que hemos sudado de lo lindo. Nuestro cometido es simple: sortear todo tipo de obstáculos en lo alto de una montaña sobre una plataforma.

Uno de los puntos más positivos de Kinect Adventure es la excelente respuesta del avatar a nuestras acciones. Cabe decir, no obstante, que ésta no es perfecta. Con algunos movimientos, como en el caso del salto del minijuego Río Abajo, advertimos un leve retraso que nos obligará a ejecutarlos con cierta antelación. También en la parte positiva, es que en cualquier momento durante el juego un amigo podrá unirse a la partida simplemente adentrándose en rango de visión de la cámara, sin menús de por medio. Esta característica se ha implementado de forma muy satisfactoria. En conclusión, Kinect Adventures se presenta como una propuesta muy entretenida, y aún mucho más en compañía, que ha sido llevada a cabo de forma muy convincente. Sin lugar a dudas, una buena muestra del potencial del flamante periférico de Microsoft.

Kinect Joy Ride
Este título se enmarca en el género de conducción, pero, obviamente, dada la naturaleza del periférico, nos acerca a él de una forma nunca vista hasta ahora: el coche somos nosotros mismos. Para simular que conducimos, colocaremos las manos como si estuviéramos manejando un volante. Bastará con que giremos este ficticio volante de un lado a otro para que lo haga el vehículo en la pantalla y, aunque no podamos acelerar o frenar, las posibilidades en cuanto al control no se terminan aquí. Doblando los brazos hacia detrás y lanzándolos hacia delante rápidamente activaremos un turbo e inclinando nuestro cuerpo en las curvas derraparemos. Además, en los muchos momentos que nuestro coche vuele por los aires, podremos realizar todo tipo de acrobacias.
A propósito de los vehículos, tendremos a nuestra disposición varios modelos distintos, la mayoría de los cuales tendremos que desbloquear a medida que ganemos fans (que vienen a ser los puntos que conseguiremos superando retos, realizando acrobacias, recogiendo fichas de fans o terminando la carrera en un tiempo record). El grueso de los modos de juego lo componen el modo Carrera Pro, el modo Carrera de Combate y Carrera Xbox Live. Estos se complementan con varios minijuegos que se centran en aspectos muy concretos del juego, como el turbo o las acrobacias. La opción más atractiva es, a nuestro juicio, la Carrera de Combate. Al más puro estilo Mario Kart. En ella, podremos recoger cajas repartidas por el circuito que nos proporcionarán valiosos ítems con los que podremos deshacernos de nuestros rivales o conseguir alguna ventaja. En el primer grupo encontramos, por ejemplo, la mina flotante y los cohetes, y en el segundo la teleportación y la supervelocidad. Pero, ¡no tenemos botones! ¿Cómo podemos usarlos? Muy sencillo. Al recoger un objeto, éste se situará al lado izquierdo del conductor. Bastará con extender el brazo hacia él para activarlo.
Habréis advertido que la mecánica jugable no es excesivamente profunda. Este hecho viene impuesto en parte por las propias características del controlador y, principalmente, por el espíritu arcade del título. De lo que no nos cabe la menor duda, no obstante, es que Kinect Joy Ride consigue sobradamente el objetivo que se propone: divertir. Esto ha sido posible gracias a la soberbia respuesta de los vehículos a nuestras acciones, que, en este caso, es incluso superior a la de Kinect Adventures. Aquí, además, también tendremos la oportunidad de jugar acompañados en la misma consola, aunque de forma competitiva, aumentando muchos enteros el nivel de diversión.
Kinect Sports
Kinect Sports nos propone competir en varias modalidades deportivas contra la maquina u otros jugadores. En total, el título ofrece seis categorías: fútbol, bolos, voley playa, boxeo, ping pong y atletismo. Cada una de ellas consta de un modo de juego principal e integra algunos minijuegos. Por ejemplo, en fútbol, podremos entrenar paradas con el portero o realizar tiros de precisión frente a un guardameta controlado por la inteligencia artificial. En Ping Pong, tendremos que golpear una avalancha de bolas equipados con dos raquetas en el minijuego Raqueta Loca o establecer un record de tiempo de peloteo continuo en Peloteo Salvaje. La opción multijugador, al igual que en los títulos anteriores, puede llevarse a cabo vía Xbox Live o de forma local en una misma consola. En algunos casos, como en el boxeo, los enfrentamientos tendrán lugar a pantalla partida y en otros, como en la mayoría de pruebas de atletismo, serán por turnos.

El título de Microsoft pone a nuestra disposición tres modos de juego: Prueba Principal, Competición y Minijuegos. En Prueba Principal, nos centramos en un solo deporte, ya sea en solitario o con un amigo; Competición nos permite disputar una selección aleatoria de juegos con una mayor cantidad de jugadores a lo largo de seis rondas, y, finalmente, el modo Minijuegos nos permite elegir individualmente cualquiera de las variaciones disponibles para cada una de las modalidades. La dificultad de cada prueba depende principalmente de la complejidad implícita del deporte en sí. Jugar a los bolos, por ejemplo, resulta mucho más sencillo que el boxeo, donde es necesario ejecutar más movimientos. No obstante, no tardaremos en movernos con soltura en cada uno de las modalidades.

Kinect Sports nos ha dejado también un buen sabor de boca, aunque hay algunos altibajos. La razón es que no todas las modalidades han sabido trasladarse con igual eficacia. Entre los minijuegos menos conseguidos tenemos, por ejemplo, el Voley Playa. Aquí el retraso es notorio en ocasiones y también observamos una excesiva asistencia de la computadora en algunas acciones. Un ejemplo de esto último es que nuestro avatar golpee la pelota con el brazo izquierdo cuando realmente hemos movido el derecho. Por otro lado, no todos los juegos son igual de divertidos, aunque eso viene condicionado en mayor medida por las preferencias personales de cada uno. Algunas pruebas de atletismo, por ejemplo, nos han parecido un poco descafeinadas. Con todo, se trata también de un título muy entretenido y, de los que hemos podido ver, es seguramente de los más idóneos para ser disfrutado en familia o con los amigos.
Kinectimals
Pensado exclusivamente para los más pequeños de la casa, este título nos propone ponernos al cuidado de una mascota virtual a elegir entre un repertorio de compañeros felinos. Nada más empezar, podemos escoger a una pantera negra, un guepardo o un tigre real de bengala entre otros. En nuestra aventura nos acompaña el simpático Bámbel, que se convertirá en nuestro tutor y nos indicará las posibilidades de juego. Pese a que no suele ser frecuente en un título de este tipo, encontramos un mínimo argumento, que nos invita a explorar la isla de Lemuria en busca de un tesoro perdido.

Podemos realizar distintas actividades con nuestra mascota, desde enseñarle nuevos movimientos que nosotros tendremos que representar en pantalla, hasta disputar pequeños minijuegos, consistentes en manejar un coche teledirigido o probar nuestra puntería lanzando objetos, por citar un par de ejemplos. Según avancemos en la aventura, iremos desbloqueando distintas regiones de la isla y nuevos objetos, entre otros elementos.

El apartado artístico es uno de los apartados más cuidados de Kinectimals y recuerda en gran medida a la saga Viva piñata. Nos encontramos con unos entornos naturales vivos, cargados de vegetación y extensiones de hierba que reacciona tras el paso de nuestra mascota, de la que destaca la recreación de su pelo. Sus animaciones están bastante elaboradas y todo el conjunto viene reforzado por unos buenos efectos de iluminación que conforman un producto colorido como pocos.

En definitiva, Kinectimals es una propuesta exclusivamente destinada para el público más joven, con una presentación que resulta atrayente y con una buena cantidad de cosas por hacer, actividades que harán las delicias de los más pequeños. Los mayores encontrarán pocos alicientes para disfrutar de este simulador de mascotas virtuales, en el título de la hornada de lanzamientos más enfocado a un sector muy concreto.
Conclusiones
Tras haber pasado horas con la nueva apuesta de Microsoft, podemos decir que las sensaciones que nos ha provocado han sido del todo satisfactorias. El sensor hace gala de una precisión bastante fiel acorde a nuestros movimientos y el retraso que había en la respuesta a nuestras acciones ha sido reducido considerablemente en la versión final que disponemos. Pese a esto, queda pendiente comprobar que tal funciona el reconocimiento de voz, un apartado de peso que no se ha podido implementar a tiempo en todas las regiones, incluida la nuestra. Claramente, nos encontramos con un producto destinado a jugar en compañía, altamente accesible y gratificante para todo tipo de públicos, aunque no obstante, aún es pronto para emitir una valoración global, y es que al estar ante los primeros pasos de una nueva apuesta es difícil imaginar qué experiencias se podrán conseguir en el futuro. Esto, lo decidirá la imaginación de los desarrolladores aunque de momento, se ha cumplido el objetivo.






