International Basketball Manager
International Basketball Manager
Carátula de International Basketball Manager
  • 8

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Los herederos de PC Basket

Sergi Blanch motenai

Sin acabar de cuajar un título perfecto, la desarrolladora española U-Play evoluciona su Pro Basket Manager para traernos un sólido simulador de gestión deportiva en el que llevar nuestro equipo de la toda la vida a lo más alto o aventurarnos con una franquicia de la NBA.

Hay géneros videojueguiles que más o menos resultan accesibles a todos los públicos, aunque no resulten el favorito de uno. En un momento dado, todo el mundo puede echarse un FIFA, hacer un par de partidas al Unreal, tocar unas canciones con el Guitar Hero, mover el Wiimote a diestro y siniestro con el Wii Sports, disparar un par de bazookazos con el Worms o incluso, si se me apura, subir un par de niveles en World of Warcraft. Pero en cuanto refiere a los títulos de simulación de gestión, eso es harina de otro costal.

Hay un público muy específico para los juegos tipo 'PC Fútbol', en honor a la leyenda que sin lugar a dudas popularizó el género hace más de una década. Un público específico, bastante fiel y generalmente también bastante exigente; un grupo de usuarios que abandona la acción inmediata y el derroche de adrenalina que aportan la mayoría de videojuegos y prefiere la planificación cuidadosa, el sesudo estudio de las múltiples opciones posibles y obtiene su satisfacción al observar los resultados a medio y largo plazo. Un poco como sucede en la estrategia por turnos que, en mucha medida, guarda similitudes enormes con la tipología videojueguil que tratamos hoy.

International Basketball Manager es la apuesta de la compañía española U-Play Studios en este apartado y es la evolución de su opera prima Pro Basket Manager, que vimos y analizamos hace un par de años aquí en MeriStation, a su vez herencia del ya 'viejo' PC Basket de Dinamic. Lo cierto es que el juego ha ganado en alguna capa de profundidad, es significativamente más agradable de manejar y, como característica estrella, incorpora a la mejor liga del planeta como opción para gestionarla. De esta manera, en este mundo cada vez más global, por fin tenemos un simulador que aglutina el mejor baloncesto del planeta.

Esto no es ninguna tontería ni algo que deba pasar inadvertido: la NBA raramente involucra su licencia con productos fuera de la propia NBA y el hecho que hoy tengamos a nuestra disposición las grandes franquicias americanas y que puedan interactuar con los clubes europeos es un gran paso adelante para los que buscan una experiencia de gestión completa y, además, habla francamente bien del buen hacer de la gente de U-Play porque sería muy difícil que se aceptara desde la liga americana vincular su nombre a un producto mediocre. Cierto que ha sucedido otras veces, pero afortunadamente no es el caso.

Los simuladores de gestión (ya simulen ciudades, trenes o equipos deportivos) ofrecen una experiencia completamente distinta - y muy enriquecedora - al resto de juegos. Con IBM no estamos ante una excepción: si te gusta el baloncesto, aprendes de baloncesto. Hay estadísticas sin fin, salarios, manejo de recursos, coste y aportación de sponsors y ayudantes, configuración de plantillas, moral de los jugadores, objetivos, etc. Dicho de otra forma, es un producto destinado a los amantes de este deporte pero no es inocuo, nos permite adquirir nuevos conocimientos. Y que además de pasarlo bien jugando podamos aprender, pues es de agradecer.

Para valorar un título de estas características no podemos utilizar el formato estándar de argumento, aspecto técnico, jugabilidad, etc. Pero si podemos empezar con un aviso a navegantes y, de paso, dar cuenta de un gran bache con el que se inicia el juego: la cantidad de información que un jugador nuevo recibe al principio es abrumadora. No hay tutoriales que te ayuden a introducirte en el género si es la primera vez que llegas y su dificultad (o su complejidad) es difícilmente escalable, con lo que hay que llegar con muchas ganas de aprender o se nos hará muy cuesta arriba. Eso es algo en lo que la desarrolladora debería trabajar si no quiere que la tasa de abandono de nuevos usuarios se dispare. Pero veamos con más detalle que es lo que el título ofrece.

Un equipo al detalle
International Basketball Manager se encuentra distribuido en dos bloques: la gestión propiamente dicha y el simulador 3D, desarrollado externamente por el estudio valenciano Nerlaska. Más adelante dedicaremos un breve párrafo a este apartado porque vale la pena empezar por lo que representa el corazón del juego y en lo que se ha focalizado descaradamente el esfuerzo - y el presupuesto - de los desarrolladores. Esto es, proporcionar las herramientas necesarias para que el jugador tenga la sensación de que está controlando un equipo de baloncesto en toda su dimensión a lo largo de una o varias temporadas.

De este modo, es importantísimo que nos familiaricemos cuanto antes con el menú principal del juego porque será allí donde pasaremos la mayor parte de nuestro tiempo, haciendo consultas de todo tipo y tomando las pertinentes decisiones. Una vez creado nuestro perfil y escogido el equipo o franquicia que queramos llevar, observaremos de buenas a primeras que los objetivos para la temporada pueden ser muy dispares: bien será quedarnos en la zona tranquila de la tabla e ir creciendo poco a poco en años venideros o directamente aspirar a lo más alto de la liga europea o de las finales de la NBA.

Por este motivo, los inicios de temporada son siempre críticos. El nivel de 'ayuda' que podemos recibir por parte de la cpu es ciertamente algo limitado y estaría mejor que tuviese algunos niveles extra de escalabilidad, porque da la impresión de que es o todo o nada y ciertos automatismos extra hubiesen estado bien. Por lo pronto, habrá que decidir que hacemos con las plantillas actuales, revisar quienes acaban contrato y quienes no, controlar el presupuesto, fichar al personal que incorporaremos a nuestro elenco, sponsors, obras que queremos acometer en nuestra cancha, ojear el mercado en busca de nuevos talentos, decidir los partidos amistosos que haremos en pretemporada y un largo etcétera.

Para ello tenemos una serie de opciones que vienen establecidas en una serie de submenús de corte bastante intuitivo (bravo a la desarrolladora) pero de corte bastante minimalista y plano. Ciertamente ayuda al rendimiento incluso en equipos bastante antiguos pero no estaría de más un poco más de brillo al envoltorio. Otra pega bastante grande es que el diseño podría mejorarse ligeramente: por ejemplo, hay menús desplegables que solamente se abren al clicar una minúscula flechita en lugar de al bloque entero; también se podrían añadir algunos efectos luminosos que llamasen la atención al usuario sobre lo que es posible expandir y lo que simplemente está allí fijo.

A menudo que vamos progresando en el juego nos vamos sumergiendo en las distintas capas de profundidad que permite International Basketball Manager; pronto estaremos modificando los quintetos iniciales, estableciendo nuevos patrones de entrenamiento para nuestros jugadores, mirando que no nos salgamos del presupuesto y luchando para mantenernos dentro del tope salarial de nuestra franquicia de la NBA. Al tiempo, intentaremos cumplir con todos los aspectos que conlleva el manejo de un club y la difícil tarea de decidir si subir el precio de las entradas para costearnos aquel fichaje de un jugador demasiado caro pero que puede suponer que nos clasifiquemos para jugar en Europa.

U-Play ha hecho un notable esfuerzo a la hora de introducir gran cantidad de elementos 'aleatorios' a la partida, de modo que es frecuente recibir correos personales que nos invitan a donar dinero a una causa determinada y que nos permitirá mejorar nuestra reputación, comunicaciones acerca del estado anímico de nuestra plantilla cuando fichamos a un jugador clave o pulsar el estado de la afición y directiva acerca de nuestra evolución en el puesto. Evidentemente, ser despedidos significaría - en la mayor parte de los casos - que se terminase la partida y sería un duro colofón a nuestras aspiraciones como gestor.

Como en todo buen deporte de pelota, al final mucho depende de que el balón acabe entrando en el aro. Poco podremos incidir directamente en este aspecto más que en tener la plantilla a punto, motivada y haber hecho los deberes en los entrenamientos porque lo que es manejar a los jugadores no vamos a poder hacerlo. Aquí es donde entra en juego el simulador 3D programado por Nerlaska, mediante el que podremos realizar un 'visionado' de los partidos que consideremos más importantes. Sin duda este es el aspecto que más margen de mejora concede el juego porque no es precisamente que luzca estupendamente.

Normalmente no podemos valorar una funcionalidad que no está incluida en un producto (podemos valorar su no inclusión, eso sí), pero si está incluida hay que valorarla. Pues bien, para ser breves podríamos decir que el simulador 3D - que se instala aparte - desmerece el conjunto global del juego y además, aunque se nos ha prometido que vendrá arreglado en una próxima actualización, tiene severos problemas de estabilidad en algunos equipos. Evidentemente que la mayoría de usuarios optará por simular los resultados sin más - como hemos hecho siempre - y por ese motivo se nos ocurren mejores formas en las que se podría haber empleado el presupuesto. Sin embargo, otorgaremos un voto de confianza para que futuras versiones se atrevan con una versión más pulida (y por qué no, jugable) del simulador más allá de escoger unas pocas jugadas aisladas.

Dejando de lado el simulador 3D, el juego mejora a partir de la segunda temporada cuando ya tendremos acceso a Drafts en el caso de franquicias NBA y podremos 'jugar' a ver que fichajes podemos realizar, los juniors que subir a nuestro equipo, manejemos con más soltura la moral y los picos de forma o decidamos retirar alguna camiseta de un jugador emblemático. El juego se deja jugar bastante correctamente, si bien estaría mejor si además incluyese por ejemplo una serie de retos para los managers noveles y seniors que añadiera un plus de motivación para probar con otros equipos o con otras tácticas. El tema de poder ejercer de seleccionadores nacionales de un país es un plus interesante, eso sí.

También sería de agradecer, al margen de la inclusión de los mencionados tutoriales que no aparecen en el juego y un diseño de menús igual de funcional pero más atractivo, la escalabilidad en la dificultad o por lo menos que se nos planteara de forma clara en qué capa de profundidad queremos llevar nuestra gestión. Sin embargo, en lo que se refiere a la calidad del juego en sí mismo, va más allá de lo que las grandes franquicias deportivas suelen incluir en sus licencias año tras año. Imaginamos que estaría bastante bien poder disponer de este mismo modelo de gestión integrado en un NBA Live o en NBA 2K, por ejemplo, por si las editoras canadiense y americana quieren echarle el ojo.

Requisitos
La propia naturaleza del juego le hace pedir pocos recursos. 1 GB de RAM y un procesador de 1 Ghz son capaces de mover el juego, siempre y cuando haya una 9500 o Geforce equivalente. Simular todas las ligas en ordenadores lentos puede llevar su tiempo, pero afortunadamente se pueden deseleccionar algunas para acelerar el proceso. Los equipos de prueba siempre tenían 4 GB de RAM y el juego se ha portado perfecto en todo momento excepto con el simulador 3D que colapsaba el exe del juego y saltaba al escritorio sobre Windows 7. El soporte que se nos ha ofrecido es por descarga de FTP y el manual constaba de un PDF de alrededor de 35 páginas en color y bastante completo.

LO MEJOR

  • Buena profundidad
  • Disposición funcional y práctica
  • Integración con la NBA
  • Sensación de inmersión en la gestión

LO PEOR

  • Diseño a nivel intuitivo mejorable
  • El simulador 3D
  • Opciones poco escalables.

CONCLUSIÓN

Hemos disfrutado bastante con International Basketball Manager, como también lo hicimos con su predecesor, y apreciamos sus mejoras. Eso no significa que IBM sea un título perfecto, ni mucho menos. Se podría hacer mejor, más bonito, más agradable, más intuitivo, con un simulador 3D de verdad, todavía más profundo y más variado; y puestos a pedir, con un online para comparar nuestros progresos con rivales de todas partes. Sin embargo, es una apuesta sólida de gestión baloncestística con capacidad para tenernos enganchados a las pantallas simulando 'solamente unas jornadas más' y comprobando como el reloj avanza imparable hasta altas horas de la madrugada. Ojo, que engancha. - Buena profundidad- Disposición funcional y práctica- Integración con la NBA- Sensación de inmersión en la gestión

8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.