Juegos de Saturn para PSN y Xbox Live
Sega ha sugerido que podría lanzar juegos de Saturn en plataformas digitales. La redacción de MeriStation hace la lista de juegos que le gustaría volver a disfrutar.
Hay dos hechos que no se pueden negar históricamente en el sector de los videojuegos. En primer lugar, que los servicios de descarga de todas las plataformas están funcionando muy bien, reportando importantes beneficios a todas las compañías que deciden apostar por ellos. Cada plataforma tiene sus propias características, políticas y tipo de juegos, por lo que es posible encontrarse de prácticamente todo entre Wii, PlayStation 3 y Xbox 360. El otro hecho es que Sega ha sido una de las impulsoras del sector, una de las grandes que, pese a haber reducido su papel al de una third party, posee un legado jugable del que muy pocas compañías pueden presumir. Cuando ambos hechos se combinan, lo que tenemos es un regreso a la actualidad de muchas de las franquicias más queridas por los usuarios.

Sega empezó reviviendo su clásica máquina de 16 bits, Mega Drive, por diversos métodos (en esta generación, ya que los recopilatorios y reestrenos de esta consola han sido constantes en diversas plataformas): un recopilatorio para Xbox 360 y PlayStation 3 o lanzamiento de varios títulos en la Consola Virtual, XBLA y PSN. El siguiente paso fue el anuncio de que le tocaba el turno a Dreamcast, una de las plataformas de juego más apreciadas de la historia del sector. XBLA y PSN recibirán una veintena de títulos de gran calidad, y hay mucho de dónde sacar, tal y como comentamos en los reportajes que dedicamos al décimo aniversario de la consola, a finales del año pasado (además de la lista de los 100 imprescindibles, Parte 1 y Parte 2). Pero los más nostálgicos lanzaron una pregunta al aire: ¿por qué de Mega Drive se pasa a Dreamcast, ninguneando a Saturn? Sega no ha tardado en contestar: tenemos en cuenta nuestra máquina de 32 bits y su catálogo.
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El problema es que Saturn ha sido la gran desconocida, eclipsada mayormente por la primera PlayStation y en segunda instancia por Nintendo 64. Su principal problema era su muy particular y compleja arquitectura, que aunque permitía crear auténticas maravillas, el trabajo requerido para ello era brutal, por lo que pocas third party apostaron por ella. Pero esto no implica que la máquina de Sega no estuviese cargada de juegos inolvidables, atemporales e irrepetibles, que más de un usuario desearía volver a disfrutar. Así que, en MeriStation, nos hemos reunido y hemos elaborado la lista de los juegos de Saturn que nos encantaría poder disfrutar de nuevo en las consolas actuales si Sega sigue con su política actual de relanzar títulos de sus antiguas máquinas.
Astal
He aquí un caso que por aquel entonces no era tan habitual, un producto al que el público le dio la espalda, a pesar de que la crítica lo acogió con los brazos abiertos. Y es que Astal es una de esas pequeñas joyas que desafían las modas y las imposiciones de mercado. Lanzado en 1995 junto al lanzamiento de Sega Saturn, se trataba de un plataformas de avance lateral que escapaba de lo que estaba de moda por aquel entonces: los juegos en 3D. Quizá fuese ese el motivo del rechazo por parte del público o, también, que ni siquiera parecía que SEGA confiases mucho en el potencial de su creación, al menos partiendo de la base de que el título apareció en Japón y Estados Unidos... pero nunca vio la luz en territorio europeo. ¿Pero qué tenía de especial Astal? Para empezar, se trataba de un portento visual, una maravilla técnica que aún hoy sorprende por la solidez de sus sprites, puro pixel-art elevado a la enésima potencia, que gana con el tiempo y que recuerda enormemente a otra joyita posterior del género de los arcades de avanza lateral con tintes de plataformeo: Rayman. Kisuishou Densetsu Asutaru, que así se llama en tierras niponas, deslumbra desde lo técnico hasta el punto de que convertirlo a HD en un hipotético relanzamiento casi podría considerarse un crimen: era perfecto tal cual estaba, y lo sigue siendo ahora mismo. De hecho, está muy por encima que casi todos los títulos bidimensionales de los sistemas descargables.

Era muy corto, eso sí, pero lo compensaba con una historia tan simple y funcional como entretenida. Suficiente para un plataformas, desde luego: en algún lugar del universo, la Diosa Antowas creó un mundo a partir de una única joya. En este mundo, llamado Quartilia, creó además el cielo, la tierra y el aire. Para que viviesen en el lugar, creó a dos humanos: de una joya verde, una chica, Leda, que tenía el poder de dar vida a las cosas en Quartilia. De una joya roja creó a un chico, Astal, cuyo propósito era proteger a Leda. Feliz con su creación, la diosa Antowas se fue a dormir. Pero en este lapso de tiempo, con la diosa fuera ede juego, el malvado Jerado trató de hacerse con Quartilia enviando a un guerrero llamado Geist para asegurarse la victoria. Cuando éste rapta a Leda, Astal no tiene otra opción: debe partir a rescatarla. "Otro juego de rescatar princesas", pensaréis. Pero aquí no había que saltar sobre enemigos ni correr a toda pastilla, más bien, lo que hace grande a Astal ten el plano jugable es que sabe tomarse las cosas con calma y propone, además de enfrentamientos épicos contra jefes de final de nivel, una mecánica basada en la acción sin dejar de lado la inteligencia, añadiendo pequeños momentos de tranquilidad antes de la hecatombe. Divertidísimo, visualmente arrollador y, a pesar de su duración, una joya olvidada de Saturn, que además poseía un modo cooperativo bastante curioso, algo que le da puntos de cara a un posible relanzamiento. ¿Lo veremos? Lamentablemente, las posibilidades son bastante bajas. Pero la esperanza es lo último que se pierde...

Bug! / Bug! Too
Bug! fue lanzado en 1995 para la consola de SEGA y un año después para compatibles. Desarrollado por Realtime, este entretenidísimo plataformas en tres dimensiones se convirtió desde su aparición de los títulos más destacados del catálogo de SEGA Saturn. Su argumento nos pone en la piel de un pequeño bicho de color verde, que resulta ser una de las estrellas de cine más importantes de Hollywood. La acción toma lugar después de que nuestro héroe haya firmado un trato para desempeñar el papel principal de una película de acción, donde la novia del protagonista es raptada por una viuda negra. Desde una perspectiva lateral, deberemos saltar sobre nuestros enemigos para deshacernos de ellos mientras recogemos power-ups; la jugabilidad recuerda mucho a Sonic. ¡Incluso participaremos en una carrera contra el erizo azul!
Debido al éxito del título, su secuela no tardó en llegar. Así, Bug Too! salió al mercado a finales de 1996, junto con la versión para compatibles. Este segundo episodio toma las características de la primera parte y las lleva un paso más allá, con escenarios basados en divertidas parodias de películas y la posibilidad de manejar a los dos nuevos compañeros de Bug, Maggot Dog y Super Fly. ¡No podremos pasar por alto los divertidos comentarios de nuestros amigos! De esta manera, Bug y sus dos compinches deberán luchar contra todo tipo de villanos para devolver la paz a su hogar. Especialmente recomendado para los que disfrutaron de la primera parte.

Burning Rangers
Resulta curioso que la época dorada del Sonic Team destacase por una importante carencia de juegos del erizo azul que es la mascota de la compañía, pero las maravillas creadas durante la generación de los 32 bits demuestran que el estudio tenía potencial para hacer lo que quisiesen. Yuki Naka nos invitaba a disfrutar de un juego de acción en tercera persona en el que asumíamos el papel de unos bomberos del futuro. La dinámica era bastante sencilla, ya que tan solo teníamos que preocuparnos de apagar fuegos y rescatar a los supervivientes en medio de auténticas e intensas catástrofes en las que el fuego se convierte en el protagonista principal. Pero la puesta en escena era muy sorprendente, destacando sobre todo la generación aletatoria de escenarios, que permitía una amplia rejugabilidad.

La gran capacidad de diversión del título es su principal valor, ya que el comando especial de bomberos Burning Rangers, compuesto por cinco personajes, parece casi un grupo de superhéroes gracias a su gran agilidad y habilidades únicas. Además, tenía algunos efectos visuales que lo hacían destacar como uno de los juegos más sorprendentes de la época, y no solo en Saturn. No solo nos gustaría volver a disfrutar de él porque su argumento, puesta en escena y capacidad de diversión no están al alcance de cualquier juego, sino porque además, con los nuevos sticks analógicos y un retoque de alta definición, Burning Rangers se podría convertir en una joya de los servicios de descarga actuales, un título que pasó injustamente desapercibido (llegó en los últimos meses de vida de Saturn) y que tiene mucha diversión por ofrecer.

Clockwork Knight / Clockwork Knight 2
Dos de los primeros juegos de Saturn (la primera parte fue título de lanzamiento, mientras que la segunda entrega llegaría tan solo un año después) se convirtieron en dos de los mejores juegos de plataformas de la generación de los 32 bits. Siguiendo las líneas asentadas por Toy Story, nos encontramos en un mundo de juguetes en el que la princesa Chelsea ha desaparecido y Sir Tongara de Pepperouchau III, el protagonista de esta historia, va a rescatarla. El bello y tierno argumento se aúna con unos escenarios tridimensionales hermosos y detallados, en los que el jugador deberá superar plataformas, resolver pequeños puzles y utilizar la llave que le da cuerda como espada para eliminar a los enemigos que puedan salirle al paso.

Un plataformas de la antigua escuela, en el que los niveles hay que completarlos del tirón, y en el que el tiempo juega un papel crucial. Ambas entregas son, en esencia, un mismo juego (mismo argumento, mismos personajes, misma jugabilidad ), por lo que se podrían perfectamente unir en un solo título para su lanzamiento; aunque hay que reconocer que la segunda entrega estaba un par de pasos por encima de la original (sin duda gracias a un mejor conocimiento de la arquitectura de la consola), las dos entregas poseen un encanto inocente y alegre que podría volver a funcionar a día de hoy, sobre todo viendo lo poco que se prodigan hoy en día los juegos del género.

Dark Savior
Aunque los años no pasan en balde y hay juegos que llevan mejor el paso del tiempo que otros, sería muy interesante ver qué podría ofrecer Dark Savior a la actual generación de consolas. Desarrollado por Climax Entertainment (Shining Force, Landstalker, Runabout
), nos encontramos un juego bastante completo en el que Garian, el protagonista, debe escoltar a un peligroso monstruo a una isla prisión, pero la criatura se escapa y el jugador deberá recuperarlo antes de que cause grandes estragos en el mundo. Es aquí donde entra el aspecto más interesante del juego si cabe, ya que según el tiempo que se tarde en completar el primer nivel del juego el resto de la aventura será diferente, con cinco variaciones posibles.
De este modo, el juego se convierte, de forma sencilla, en cinco aventuras diferentes con distintas implicaciones, desarrollo y finales. Además, Dark Savior destaca también por fusionar tres tipos de jugabilidad diferentes: tiene segmentos de plataformas, abundantes puzles propios de action-RPG, y los enfrentamientos contra enemigos se desarrollan como en un juego de lucha. Con tantos elementos en la mezcla, es lógico que algunos estén más pulidos y se antojen más completos que otros, pero el acabado general era bastante satisfactorio en la época y sigue resultando una dinámica poco habitual en la época, por lo que podría convertirse en un excelente añadido a las plataformas actuales.

Daytona USA
Es posible que haya abundantes juegos de conducción en todas las plataformas, y es que cada año pueden salir decenas de obras del género, pero pocos llegan a conseguir plasmar un carisma como Daytona USA. Lejos de grandes marcas, de grandes simulaciones o incluso de escenarios realistas, la obra de Sega destaca por una premisa fundamental: la diversión directa y desenfadada, un mundo en el que se corre de verdad pero con una exquisita jugabilidad apta para todos los públicos y que atrapa al jugador durante horas. Tal es el carisma del juego que el coche que usa el jugador, Hornet, se convierte prácticamente en un personaje, un protagonista con el que identificarse y a que llevar hasta la meta para conseguir lograr nuestros objetivos.

La experiencia Daytona USA es distinta a lo que la mayoría de juegos de conducción ofertan, y su regreso sería una excelente noticia para todos los usuarios. La revisión de Dreamcast de 2001, una versión muy mejorada con más de todo, destacaba por permitir ya el juego online, lo cual potenciaba y mucho la capacidad de diversión del título. Si no sale esta entrega con los lanzamientos de Saturn, estaríamos encantados de poder disfrutar del original, el cual ofrecía una jugabilidad más satisfactoria que la versión de Dreamcast. Y ya de paso, se podría aprovechar para mejorar la experiencia y añadir las mejoras y novedades de Daytona USA 2, un título que, desgraciadamente, no salió de los salones recreativos.

Deep Fear
No se puede negar que los survival horror vivieron una época dorada que no se ha conseguido recrear en la generación actual. Deep Fear nació en medio de una época en la que Resident Evil empezaba a dar fama a lo que acabaría convirtiéndose en un género propio, y tal vez por eso bebía mucho de la obra de Capcom. Además, también se inspiraba en grandes obras del cine de terror como The Abyss; y es que, efectivamente, Deep Fear nos invitaba a vivir una historia de terror intensa en el fondo del mar. Con un argumento bastante elaborado, con elementos políticos, militares e incluso la llegada de un OVNI a la Tierra, el juego seguía unas directrices propias del género en la época (cámaras fijas, escenarios pre-renderizados, munición limitada
).

Las principales novedades jugables nos las encontramos en un muy interesante (y lógico) uso del oxígeno, el cual se va consumiendo en la base sumergida con el tiempo y que se antoja vital para atravesar algunas zonas del entorno. También destaca la posibilidad de acceder al inventario y utilizar objetos en tiempo real (sin necesidad de entrar en menús ni parar el juego), y el personaje podía andar y correr mientras utilizaba armas de fuego. Fue el último juego de Saturn en llegar a Europa, por lo que su tirada fue escasa y pasó altamente desapercibido, pero tiene calidad suficiente para destacar como un más que digno representante del género de los survival horror en una época en la que se evolucionó a la acción dejando atrás el elemento de supervivencia.

Die Hard Arcade
Conocido en Japón bajo el nombre de Dynamite Deka, este soberbio 'beat'em up' fue desarrollado conjuntamente por AM1 y SEGA Technical Institute para la placa SEGA Titan Video y SEGA Saturn de forma simultánea, aunque la versión para videoconsola fue lanzada más tarde. A pesar del nombre del juego, Die Hard Arcade tiene en realidad poco que ver con la conocida película protagonizada por Bruce Willis. De hecho, la licencia del film fue adquirida cuando el título estaba ya finalizado y listo para su salida en Europa y EE.UU. En este caso, la versión para el sistema doméstico es idéntica a la de recreativa en el apartado gráfico e incluso mejor en el sonoro, gracias a la calidad de audio CD que ofrece SEGA Saturn, pero adolece de ser excesivamente corto.
Die Hard Arcade nos pone en la piel del implacable John McClane o de su acompañante femenina, cuya misión es la de salvar a la hija del presidente de los Estados Unidos de America, que ha sido raptada por un grupo de terroristas. Para derrotarlos, deberemos valernos de nuestros puños, un completo arsenal de armas de fuego e, incluso, los objetos que nos encontremos en el escenario. El juego permite dos jugadores simultáneamente y, como curiosidad, tal como sucede en el clásico Double Dragon, si ambos jugadores sobreviven hasta el final del juego, deberán enfrentarse entre ellos. Sin lugar a dudas, Die Hard Arcade es otro gran juego de SEGA Saturn que nos gustaría volver a disfrutar en la actual generación.

Dragon Force
No solo destaca como uno de los juegos más atractivos de Saturn, sino que además es uno de los mejores juegos de 1996 y uno de los juegos de rol y estrategia más satisfactorios de toda la historia de los videojuegos. Sencillamente excelente en todos sus aspectos, Dragon Force nos presentaba un mundo roto, dividido en ocho grandes reinos que se enfrentaban entre sí por lograr la supremacía, con el inevitable trasfondo de una amenaza demoníaca. Aunque es complejo explicar el sistema de juego en pocas líneas, lo cierto es que la gran cantidad de opciones que ofrecía a los usuarios lo convierten en un título muy completo: el mapa del mundo es un gran tablero lleno de vida, en el que el tiempo pasará y podremos ver tanto nuestros movimientos como los de los rivales.

Deberemos seleccionar una facción y hacernos con el control del mundo, ya sea forjando alianzas o mediante la conquista, organizando nuestras tropas para el ataque y dominando los castillos enemigos. En los combates tendremos varios capitanes, cada uno con un ejército de hasta cien soldados, y deberemos eliminar a todos los rivales. Estos podrán huir o los podremos capturar, podrán morir capitanes durante las batallas o podremos convencer a los enemigos capturados para que se unan a nosotros (líderes principales incluidos), etcétera. Aunque la historia a grandes rasgos es la misma, compartida por todos los personajes, según la facción que tengamos veremos sucesos diferentes, las relaciones serán diferentes y, por tanto, será como tener a nuestra disposición ocho historias diversas. Un juego completo, profundo, divertido y excelente a muchos niveles, que se convertiría en un regreso muy satisfactorio a las consolas actuales. El hecho de que exista ya un port para PlayStation 2 (en la serie Sega Ages) nos hace ser optimistas.

Enemy Zero
Pocos conocen la llamada trilogía de Laura, compuesta por tres títulos de los cuales el segundo es el menos conocido: D, Enemy Zero y D2. Estamos hablando, una vez más, de survival horrors, aunque en este caso estamos en un título que está a medio camino de dos géneros, entre la aventura gráfica y el survival horror, con intensas escenas y zonas de acción. La protagonista de la historia, Laura Lewis se encuentra a bordo de la nave espacial AKI, una estación espacial dedicada a la investigación biológica. La propia nave despierta a los siete miembros de la tripulación de sus sueños criogénicos ante una amenaza: el cargamento principal de la nave ha escapado de su cámara de contención; una criatura mortífera que va acabando con todos poco a poco.
Recordando a Alien, Enemy Zero juega con nuestros temores al introducir el elemento favorito de Kenji Eno, su creador: el sonido. Los enemigos son invisibles hasta que acabamos con ellos, y tenemos que saber dónde se encuentran guiándonos sólo por el pitido de un sensor para localizarlos. Pese a no ser muy largo, es impactante y su historia ofrece auténticos momentos dignos de recordar. Su gran argumento y su intenso desarrollo podrían convertirlo en un interesante añadido a los sistemas de descarga, sobre todo por la comentada mezcla de aventura gráfica y juego de terror en primera persona, sirviendo también para permitir que un título que satisfará a todos los aficionados al género del terror salga de su ostracismo y se pueda hacer más conocido. Nunca es tarde para una segunda oportunidad.

Fighters Megamix
El poco éxito de Saturn en occidente provocó que uno de los mejores juegos de lucha tridimensional de su generación, y uno de los más completos de todos los tiempos, pasase injustamente desapercibido. Nadie que lo haya jugado puede negar la excelente calidad de la que hace gala el título, sobre todo gracias a su gran sistema de control que bebía de dos grandes de la lucha en la época como eran Virtua Fighter y Fighting Vipers. Y es que Fighters Megamix es, precisamente, el gran crossover de la lucha de Sega, que reunía bajo una misma bandera a los más grandes luchadores de la compañía nipona: 11 de Virtua Fighter 2 y 11 de Fighting Vipers, acompañados de invitados de auténtico lujo.
Bean y Bark de Sonic the Fighters, Janet de Virtua Cop 2, Akira y Sarah de Virtua Fighter Kids, Hornet de Daytona Usa, Rent-A-Hero del juego homónimo, Siba (personaje eliminado de Virtua Fighter), la palmera de AM2, Deku (creado para el juego), y un par de personajes más (básicamente skins de personajes ya existentes) completaban un plantel único que propiciaba infinidad de horas de diversión tanto para uno como para varios jugadores. El juego conserva intacta su jugabilidad única, el carisma de su plantel y la original propuesta de juego, aunque hay que admitir que necesitaría algún retoque más para competir con otros grandes de la lucha que ya están disponibles en la actual generación.

Guardian Heroes
Treasure se ha caracterizado siempre por crear títulos de la más alta calidad, capaces de convertirse en referentes de jugabilidad inmejorable. Prácticamente la totalidad de los juegos de Treasure han destacado dentro de sus géneros, marcando nuevos estándares con cada nueva producción. Aunque es difícil destacar un juego como el mejor del estudio, sin duda Guardian Heroes es uno de los más a tener en cuenta a la hora de otorgar dicho galardón. Las bases del juego son las típicas de beat'em up, pero con algunos toques de RPG en forma de puntos de experiencia que podremos invertir para potenciar y personalizar a los personajes en diferentes atributos.

Además, el modo historia, con un complejo argumento bastante atractivo, ofrece diversos caminos y la posibilidad de tomar decisiones que supondrán variaciones en la aventura, con diferentes finales, niveles y enemigos por derrotar, algo que aumenta mucho la rejugabilidad de un título que esconde infinidad de sorpresas y que requiere muchas horas para llegar a descubrirlas todas. Las distintas capas en las que se puede desarrollar la acción en el escenario y la intensidad de las batallas lo convierten en un título muy divertido que hará las delicias de los amantes del género. Por si fuese poco, contaba con un excelente modo multijugador, para dos usuarios en el modo historia y para hasta seis jugadores en el modo versus, que sin duda sería el compañero ideal de los usuarios de Xbox Live y PlayStation Network. Esperemos poder ver el regreso de Guardian Heroes tras el irregular capítulo para Game Boy Advance.

House of the Dead
Esta saga enmarcada en el género de los shooters sobre raíles hizo su primera aparición en los salones recreativos en 1996, bajo el sistema Model 2 de SEGA. Un año después, Tantalus Media realizó una adaptación para la videoconsola de sobremesa SEGA Saturn, siendo totalmente compatible con el periférico Virtua Gun. A nivel tecnológico, esta versión no llega ni mucho menos a la altura del juego original: la carga poligonal es ostensiblemente más baja y la resolución de algunas texturas bastante pobre, ofreciendo un aspecto excesivamente pixelado. No obstante, la desarrolladora logró trasladar toda la esencia jugable, obteniendo un éxito considerable de ventas y unas críticas más que aceptables.

El argumento de The House of the Dead nos traslada al año 1999. Un desquiciado científico conocido como el Dr. Curien está realizando monstruosos experimentos en su mansión para crear una horda de muertos vivientes que acaben con la civilización actual. Por si esto fuera poco, Curien ha raptado también a la esposa de uno de los protagonistas: Lisa Rogan. El marido de ésta, Thomas, y el agente 'G', ambos miembros de la AMS, son enviados a la mansión para frustrar los malvados planes del científico y rescatar a la chica. Este port no despuntó en el catálogo de la consola por su acabado gráfico, pero se trata, sin lugar a dudas, de un adictivo clásico que nos encantaría ver próximamente en Xbox Live y PSNetwork.

Last Bronx
Aunque sea poco conocido por estos lares, Last Bronx es un juego bastante conocido en Japón, que además de su única entrega jugable ha contado con mangas, novelas, radio dramas, etcétera. No era tan profundo y variado como Fighters Megamix, pero se adentraba en otro terreno de la lucha: con armas. Fue, curiosamente, uno de los primeros juegos de lucha tridimensional en utilizar armas para los combates, junto con Soul Edge, y además destacaba por haber utilizado motion capture para los nueve luchadores que componían el plantel. Además de la gran jugabilidad y de un gran apartado técnico, el juego ofrecía diversas novedades para Saturn que lo hacían destacar por encima de la recreativa original.
El principal añadido fue el modo Saturn, que acompañaba al tradicional arcade. Se ofrecía así un argumento diferente y más complejo, que complementaba al del modo original, y ofrecía cambios como el que no hubiese un orden prefijado para los combates, escenas de vídeo en tiempo real, una nueva secuencia de animación para el final, etcétera. Todavía más mejoras se introdujeron en el port para PlayStation 2, por lo que hay posibilidades de que el juego pueda llegar a la generación actual y que sea esta la versión que se nos ofrezca. Intenso y divertido como pocos juegos de lucha, Last Bronx posee características más que suficientes para convertirse en un título muy especial para los amantes del género.

Story of Thor 2
No se puede negar que el Story of Thor original se convirtió en uno de los títulos de mayor calidad y éxito para Mega Drive, así que no es ninguna sorpresa que se aprovechase el tirón para lanzar una secuela que engrosase el catálogo de Saturn en su primer año de vida. Aunque estaba un pequeño paso por detrás de las cotas de calidad obtenidas por el original, seguía resultando un título de mucho nivel y gran acabado técnico y jugable. El juego está ambientado argumentalmente varios años antes de la entrega original, narrándonos así los acontecimientos que llevaban a la entrega de Mega Drive, y como es lógico manteniendo un estilo artístico similar y varias premisas de juego inalteradas.

Una aventura de acción en tiempo real, al estilo de Zelda o Alundra, que nos presentaba la particularidad de poder utilizar espíritus especiales, cada uno con distintas habilidades (agua, fuego, tierra, aire, sonido y oscuridad). Como es lógico, además de para el ataque, había abundantes puzles en los que se veían involucrados dichos espíritus. Divertido, largo y atractivo, no han sido muchos los títulos que explotaron el género del action-RPG, y menos con la calidad que alcanzan las obras mencionadas en estas líneas, así que el regreso de Leon a esta generación sería una excelente noticia para los amantes del género, que además sorprendería muy gratamente a aquellos que le diesen una oportunidad.

NiGHTS into Dreams
Ante la ausencia de la mascota oficial de Sega en la máquina de 32 bits, el Sonic Team optó por crear un nuevo personaje que se identificase con Saturn. Y así ha sido, ya que es muy habitual el asociar a NiGHTS con la máquina de Sega. Se trataba de un título muy bello en todos los aspectos, desde un argumento amable y adorable hasta una jugabilidad exquisita, pasando por entornos de sueño (y pesadilla) y que destilaba carisma por todos sus poros. El juego nos presentaba a Elliot y Claire, dos niños que se ven envueltos en una pesadilla de la que solo podrán escapar con la ayuda de NiGHTS. El concepto rompía con todo lo visto hasta la fecha, ya que se trataba de un juego tridimensional en el que lo importante era realizar las mejores acrobacias posibles.

Volar por el mundo de los sueños, y con la ayuda del nuevo pad 3D de Saturn, es una experiencia única, en la que la sutileza de cada movimiento es crucial para no solo superar los niveles, sino además conseguir las mejores puntuaciones; además, la historia se podía vivir desde los dos puntos de vista diferentes, con distintos finales por descubrir. No hace mucho pudimos disfrutar de una revisión para PlayStation 2 y una secuela para Wii, por lo que sin duda es uno de los juegos que Sega debe tener en mente de comenzar a lanzar juegos de Saturn en los nuevos sistemas. Además, las posibilidades online para el modo versus o tablas de clasificación para los diferentes niveles serían un añadido excelente para esta obra maestra del Sonic Team.

Panzer Dragoon / Panzer Dragoon II Zwei / Panzer Dragoon Saga
Sin duda, la franquicia por la que más se recuerda a Saturn y una de las mejores series de toda la historia de los videojuegos. El soberbio universo creado por Team Andromeda, del cual hablamos en mayor profundidad en un Regreso al pasado, ha demostrado su versatilidad y su gran calidad a todos los niveles. Sigue siendo tan jugable, épico y divertido hoy como en el día en el que fueron creados. Panzer Dragoon y Panzer Dragoon II Zwei fueron shooters guiados de gran belleza técnica, jugabilidad exquisita y mucho carisma; sobre todo la segunda entrega, en la que el dragón evolucionaba y podíamos seleccionar nuestro camino en determinados puntos de la aventura. Títulos a los que nos les haría falta más que pequeños retoques, ya que siguen siendo obras maestras incluso hoy en día.
Pero la joya de la corona es Panzer Dragoon Saga, un RPG atípico que explotaba al máximo la elevada carga argumental de la franquicia y nos permitía vivir y conocer en mayor profundidad el universo que nos proponía Sega. Considerado el mejor juego de Saturn, uno de los mejores RPG de todos los tiempos, y comparado incluso con Final Fantasy VII en su época, Saga es un título que vive injustamente en el ostracismo. Toda la franquicia Panzer Dragoon se merece volver a la actualidad y demostrar todo su potencial a una nueva audiencia, y aunque parece complicado (se comenta que el código se ha perdido, y lo más probable es que viésemos solo la primera entrega, que contó con ports a diversas plataformas), desearíamos poder disfrutar de un port mejorado o un remake de estas obras maestras de los videojuegos.

Sega Rally
Si existe un título que toca de cerca al aficionado de los juegos de conducción arcade, ése es Sega Rally. La compañía japonesa ha demostrado a lo largo de su existencia que el campo que mejor se le da es el arcade, la velocidad, la diversión por encima de cualquier otra experiencia secundaria. La franquicia que se crearía para hacer destacar Saturn por encima de la siempre excelsa competencia acabaría por convertirse en la reina de las recreativas de medio planeta (sigue muy presente en las pocas salas que se resisten a desaparecer) se centraría en una de las competiciones de moda del aquel momento: el rally. Fácil, accesible: cada coche representaba un estilo distinto de conducción, una forma totalmente alejada de la anterior de alcanzar la meta en el menor tiempo posible mientras se superaba, uno a uno, a cada oponente que misteriosamente había salido de meta antes que nosotros. La segunda parte fue igual de épica, pero quizás la sorpresa fue menor. Si Saturn se recuerda por algo, será sin duda por las grandes tardes de diversión que ofrecía el juego entre amigos.

Por ese mismo motivo aparece como uno de los destacados de la generación de esta consola, gracias en parte a sus gráficos, a su música (Sega insistió lo suyo en la inclusión de sonido real a los automóviles que aparecían en el título), pero sobre todo al sistema de control: primero fue la recreativa la que nos enseñó cómo se podía disfrutar con un volante en la manos, lo que probablemente fue aún más llamativo al comprobar que, con el mando de la consola, las sensaciones no tenían absolutamente nada que envidiar. Si a todo esto le unimos su considerable duración y la mecánica (basada en tratar de arrebatar unas décimas al segundo o primer clasificado de turno), Sega Rally se perfila como uno de los títulos que debería formar parte del catálogo virtual de PSN y XBLA sí o sí, ya que por su propio concepto, así como por todo lo que representa, se ajusta como anillo al dedo a las necesidades de las consolas de nueva generación. Si se garantizase un multijugador a cuatro bandas (tanto local como online, por favor), Sega lograría un golpe de efecto en el campo que, como decía, mejor se le ha dado históricamente. Crucemos los dedos.
Shining Force III
Cuando Camelot comenzó a trabajar en Shining Force 3, probablemente no sabía (o nunca pensó) hasta qué punto podía atraer al público el concepto de manejar 3 capítulos como si de 3 juegos distintos se tratase, cada uno con su propia introducción, nudo y desenlace. Nos preguntamos, como podréis ver en este artículo, qué juegos son los que marcaron un antes y un después dentro de la línea de Saturn, aquella desafortunada consola que llegó al mercado más para competir contra SNES que contra aquella bestia tridimensional en la que se convertiría PSX, ahora con nuevo nombre o denominación de origen gracias a la tremenda campaña de marketing que ha parido Sony en la última década.

Shining tenía todo lo que necesitaba la franquicia para volver a cautivar a los aficionados del género: personajes con personalidad propia, entornos de fantasía con el imprescindible toque maduro que requiera toda obra moderna, la música de Motoi Sakuraba, con su genial batuta y parsimonia... Lo tenía todo y el mercado se encargó de quitarnos lo que nos pertenecía por derecho propio: sólo apreció un capítulo en USA, lo que imposibilitaba ver el 'auténtico' final de este juegazo. Un juego excelente pese a todo, que merecería la pena volver a jugarlo, aunque solo sea ese pobre capítulo perdido, con algún pequeño retoque en las máquinas actuales. Sin duda, todo amante de los RPG nipones debería darle una oportunidad a esta obra atemporal e inolvidable.
Virtua Fighter / Virtua Fighter 2 / Virtua Fighter Kids
Virtua Fighter apareció en 1993 y fue desarrollado por AM2 para la plataforma arcade SEGA Model 1. Es considerado como el primer título de lucha 3D de la historia; la primera conversión llegó a SEGA Saturn, aunque más tarde llegaría a SEGA 32X e incluso a compatibles en una versión con gráficos mejorados. Podemos escoger entre un plantel de luchadores de todo tipo -entre ellos Akira, Pai, Wolf, Sara o Jacky- para participar en el World Fighting Tournament, el torneo que determinará el luchador número uno del mundo. El último rival del modo arcade es Dural, un luchador experto que domina todas las técnicas de combate conocidas. A diferencia de otros arcade de lucha de la época -como Street Fighter II o Mortal Kombat-, en Virtua Fighter sólo usamos el stick y tres botones de acción: puñetazo, patada y defensa.

Combinando los diferentes botones, podemos realizar todo tipo de movimientos y combos para cada personaje. Virtua Fighter fue muy preciado por la complejidad de su jugabilidad y las posibilidades en materia de técnicas de lucha. No en vano, fue mundialmente reconocido por la crítica especializada; fue toda una revolución en los juegos de lucha y marcó un antes y un después en el género. La secuela llegaría en 1994 en formato arcade y al año siguiente para SEGA Saturn. Dado su éxito, en 1996 llegaría una versión 2D para Mega-Drive y en 1997 la versión para compatibles. Supuso toda una revolución gráfica en la época y logró las mejores calificaciones en la prensa especializada. Por otro lado, Virtua Fighter Kids fue lanzado en 1996 para arcade y SEGA Saturn; en esta caso disfrutamos de las versiones super-deformed de los luchadores de la franquicia, con una jugabilidad simplificada.

Exclusivas niponas
Desgraciadamente, fueron muchos los juegos de Saturn que, pese a su gran calidad (y al igual que muchos títulos de otras plataformas), no llegaron a salir de Japón. A continuación una pequeña selección de títulos que nos gustaría que pudiesen llegar a nuestras fronteras. Tal vez esta ocasión, con la distribución digital, pueda servir para tener la posibilidad de disfrutar de obras inolvidables y de elevada calidad que no gozaron de su merecida oportunidad en el pasado.

Dragon Ball Shin Butoden
Sega Saturn recibió el que está considerado, sin ninguna duda, uno de los más grandes juegos jamás creados de Dragon Ball, si no el mejor. Un honor que no le viene grande, sino que se adapta perfectamente a lo que esta maravilla lúdica ofrecía: 27 luchadores totalmente diferentes, un sistema de juego potentísimo y un apartado técnico de infarto, sprites 2D (en los cuales llegó a colaborar Toei Animation, productora del anime) animados de forma casi diabólica, llegando a un extremo que sólo ha sido igualado en las producciones bidimensionales de Treasure. Un título que recuperaba todo lo que había hecho grande a esa saga: la sencillez de la primera partida y las capas de profundidad a la hora de adaptarse y aprovecharse de un sistema de juego rico, perfectamente diseñado, que no dejaba nada al azar: todo estaba calculado.

La jugabilidad era completamente deudora de los Butoden previos, llevándola hasta el extremo: la pantalla partida funcionaba al 100%, tanto para combates cuerpo a cuerpo como los más lejanos, y se introdujeron secuencias animadas para los ataques especiales. En modos de juego nos encontrábamos desde el mismo modo historia (que abarcaba desde la llegada de los androides a los juegos de Cell) hasta los clásicos arcade o torneos. Sin olvidar los modos de combate en grupo y el Satan, en el que desde la barrera deberemos adulterar el torneo de artes marciales para conseguir que gane quien nosotros queremos. Que este juego no haya llegado a salir de Japón es una verdadera pena, no solo para los amantes de la franquicia, sino también para los amantes de la lucha en general. Una joya que esperemos que se aproveche para recuperar en las plataformas actuales, ya que sigue siendo excelente.

Final Fight Revenge
Vamos a ser francos: Final Fight Revenge distaba de ser un gran juego. La propuesta de Capcom fue lanzada primero en recreativas en 1999 para la placa Sega ST-V, y posteriormente en Sega Saturn de forma exclusiva en Japón. ¿De qué iba? Básicamente era un juego de lucha 3D 1vs1 que en imágenes estáticas recordaba a otra fantástica producción de la compañía: Rival Schools. Una vez a los mandos del juego, lo que encontrábamos era más un Street Fighter EX protagonizado por los personajes más emblemáticos de la franquicia Final Fight, esto es: Guy, Cody y Haggar, y un montón de miembros de Mad Gear, la organización criminal de la franquicia: El Gado, Poison, Andore, Damnd, Sodom, Edi E. y Rolento. ¿Por qué lo hemos incluido entonces? Pues porque Final Fight está (de alguna forma) de actualidad, con el relanzamiento de la primera entrega de la saga en Xbox Live Arcade, el rumor de Mike Haggar en Marvel vs. Capcom 3 o la aparición de Cody y Guy en Super Street Fighter IV. Son pocos indicios, sí, pero de lo que aquí se trata no es tanto de adivinar sino de proponer, recuperar o dar a conocer títulos que podrían estar bien de cara a un relanzamiento. Final Fight Revenge no era un juego de 9.5 pero tampoco una nulidad, era un arcade tradicional, sin nada especial pero tampoco desdeñable, al menos no del todo.
El sistema de control se basaba en cinco botones: cuatro de ataque (dos puños, dos patadas) y el quinto de especial. Esta último permitía al jugador cambiar de plano de batalla al estilo Fatal Fury, siempre y cuando lo presionásemos junto a una dirección (arriba o abajo). Del mismo modo, con él podíamos recoger armas o potenciadores que aparecían por el escenario, un guiño fantástico a la serie original, aunque de dudosa utilidad real en un juego del género, que aspira a ser más técnico y menos azaroso. Había varios tipos de armas: físicas o de fuego, y el sistema permitía recoger hasta tres e ir almacenándolas para luego usarlas y cambiarlas en cualquier momento. Paralelamente, el sistema de batalla permitía hacer agarres, movimientos especiales cuando la barra de energía llegaba al máximo, etcétera. Tradicional, sí. Entretenido, también. Final Fight Revenge no es el mejor ejemplo de la maestría de Capcom en el género (queda lejos de ser tal cosa) pero desde luego aclara que la compañía tenía ciertas inquietudes y que arriesgaba cuando tenían ciertas ideas en mente. Sería este un proyecto impensable a día de hoy, en una generación marcada por motores gráficos y proyectos millonarios que van directamente a hacer diana: shooters, casual games y décimas partes de spin offs de sagas eternas; sólo por eso, y por ser una curiosidad digna de ser recordada, merece ser relanzada para que por fin los europeos podamos echarle el guante. Y claro: para ver, de una vez, al alcalde de Metro City repartir en 3D. Un modo online y un filtro gráfico para pulir un poco los polígonos... no hace falta más, siempre y cuando salga a bien precio.

Radiant Silvergun
En lo que a matamarcianos se refiere existen juegos malos, juegos pasables, juegos buenos, juegos excelentes, grandes obras maestras y, por encima de todos ellos, los programados por Treasure. La compañía del cofre ha ideado algunos de los mejores títulos del género, y Radiant Silvergun es considerado por muchos como su mejor creación, por encima de bestias de la talla de Ikaruga (la secuela espiritual del juego que nos ocupa) o Gradius V. ¿Qué es lo que hace a Radiant Silvergun tan especial? Quizá sea su jugabilidad simplemente perfecta, o su endiablada dificultad en la que los final bosses son el estandarte (unos jefes como sólo Treasure sabe hacerlos), o su original modo de presentar el armamento de nuestro caza (siete tipos de disparo con los que contaremos desde el principio hasta el final del juego, y que podremos activar cuando queramos), o su absorbente hilo narrativo (asombrosamente profundo para lo habitual en el género), o la capacidad de sorprendernos en cada segundo de juego, o...

Sea como fuere, el hecho es que Radiant Silvergun, juego inicialmente programado para recreativa, es uno de los mejores títulos de Saturn, única consola que recibió una conversión doméstica de esta obra de arte del shooter arcade. Justo lo mismo que pasó con Dungeons & Dragons Collection. Y tal y como pasó con D&D Collection, Radiant Silvergun jamás llegó a salir de Japón. ¿Lo veremos en plataformas descargables ahora que Sega se plantea relanzar los grandes clásicos de su consola de 32 bits? La respuesta es que muy probablemente, ya que el próximo proyecto anunciado por Treasure es un matamarcianos en principio destinado a Xbox Live Arcade. No son pocos los que aseguran que dicho matamarcianos no será otro que una remasterización en alta definición de Radiant Silvergun. Recordemos que Ikaruga, su secuela espiritual, se encuentra disponible en dicha plataforma, así que...

Sakura Wars / Sakura Wars 2
Resulta curioso que una de las franquicias más exitosas de Sega nunca hubiese gozado de una oportunidad fuera de Japón, ni en la época de Saturn, ni en la de Dreamcast, ni en la de PlayStation 2. Todavía más incomprensible es el hecho de que, pese a que los juegos permaneciesen ajenos al mercado internacional, sí nos llegasen las series de televisión, la película (estrenada incluso en cines) o el manga, con bastante éxito. El primer paso lo ha dado NIS America, sacando fuera de Japón Sakura Wars V (So Long, My Love) para PlayStation 2 y Wii, este mismo año, y las ventas superaron con creces las expectativas de la compañía de distribución (llegando a agotarse en varias tiendas online). A Sega le han abierto el mercado para que dé el paso adelante y recupere las riendas de una de sus franquicias estrella.
Qué mejor forma de hacerlo que desde el principio, con las dos primeras entregas para Saturn (y pudiendo continuar con la tercera y cuarta de Dreamcast). Lanzar todos los capítulos en las mismas plataformas, con disco duro, permitiría recuperar el interesante sistema de continuar las partidas de un capítulo a otro, entre otras características. Pero, ¿qué es Sakura Wars? Es una franquicia que fusiona la aventura conversacional con combates propios de un juego de rol estratégico. Ambos tipos de juego se fusionan de forma inmejorable, componiendo juegos inolvidables, en los que el elevado carisma de los personajes y nuestra gran capacidad de decisión se convierten en bazas claves para el éxito. Aunque el elevado trabajo de localización podría complicar su salida, desde luego sería una excelente noticia para los usuarios.

Dungeons & Dragons Collection
Sin duda, uno de los lanzamientos más destacados durante el periodo en el que Saturn daba sus últimos estertores fue Dungeons & Dragons Collection. Dicho título incluía en un único CD los dos mejores beat 'em ups que Capcom lanzó durante la era dorada de las recreativas: D&D: Tower of Doom (1993) y D&D: Shadow Over Mystara (1996). En ambos juegos, la compañía nipona llevaba la mecánica popularizada por el clásico Final Fight hasta cotas impensables, añadiendo a la clásica mecánica "yo contra el barrio" pequeñas pinceladas de RPG y elementos que raras veces se llegaron a ver en un juego pensado para máquinas recreativas. Ello desembocaba en una mecánica repleta de posibilidades y un desarrollo tremendamente variado y adictivo, algo ni mucho menos habitual en un beat 'em up. Cuatro personajes a elegir (seis en SOM), perfectamente diferenciados y con numerosas posibilidades de ataque y defensa; recolección de ítems entre los que podemos encontrar pergaminos de hechizos, anillos mágicos (ideales para los personajes nada versados en la ejecución de sortilegios, como pueden ser el guerrero y el enano), protecciones, armas extra (arcos, cuchillos, frascos de aceite, martillos arrojadizos...), dinero para gastar en tiendas...

Añádase a la mezcla un delicioso apartado audiovisual (de lo mejor que pudo verse en la popular placa recreativa CPS-II) y tendremos como resultado un producto indispensable. Sorprende que a día de hoy la única conversión existente de ambos D&D a plataformas domésticas sea el D&D Collection lanzado para Saturn en 1999, sólo en Japón y en muy contadas unidades dado que por aquel entonces la 32 bits de Sega ya iba camino del cementerio. Los juegos que nos ocupan han resistido como si nada el paso del tiempo, convirtiéndose en títulos de culto así como auténticos clásicos intemporales tanto del beat 'em up como de la edad dorada de las recreativas. Sería de agradecer la llegada del Dungeons & Dragons Collection de Saturn a las actuales plataformas descargables aunque, eso sí, hay un problema: debido a limitaciones técnicas, la conversión a la 32 bits de Sega de ambos títulos soporta juego simultáneo únicamente para dos jugadores, en lugar de los cuatro de las recreativas originales. Y eso, teniendo en cuenta que nos encontramos en la era del juego online y el multijugador, es todo un lastre. Mejor sería una conversión directa de ambas recreativas en un pack semejante a Final Fight: Double Impact.






