Dragon Ball: Origins 2
Dragon Ball: Origins 2
Carátula de Dragon Ball: Origins 2
  • 8

    Meristation

Vuelve el mejor Goku

Pablo González Caith_Sith

Sigue la historia del saiyan y sus amigos en Dragon Ball Origins 2, la secuela del fantástico juego de 2008 que terminaba en un punto álgido de Dragon Ball. Game Republic ha pulido esta secuela que compensa su falta de impacto con una historia más trabajada y un mejor diseño de fases. ¿Estás preparado para derrotar al Ejército del Lazo Rojo?

No falla. llegamos al ecuador de un nuevo año y alguna de las consolas de esta generación recibe un nuevo juego de Dragon Ball. El año pasado los seguidores de la franquicia nos quedamos con una sensación agridulce: el estreno de la película Dragonball Evolution derivó en uno de los peores juegos de PlayStation Portable y uno de los tres peores lanzados nunca en relación a esta saga. Meses más tarde tocábamos el cielo con la punta de los dedos en Dragon Ball Raging Blast, un producto simplemente correcto para Xbox 360 y PlayStatoin 3, pero que era néctar después del batacazo del título de PSP. Este año las cosas pintan mucho mejor, iniciándose la temporada con el juego que nos ocupa, Dragon Ball Origins 2, y esperando a que termine con Raging Blast 2, que esperemos que hayan pulido suficiente como para hacerse un hueco entre los aficionados.

Pero dejemos de lado suposiciones y deseos y centrémonos en el presente. Bueno, más o menos, porque para hablar de la nueva entrega de la franquicia Dragon Ball Origins en Nintendo DS debemos volver más de veinte años atrás, en un momento en el que un mangaka llamado Akira Toriyama triunfaba en Japón y era considerado casi un semidios en aquellas tierras. La razón: era la mente detrás de Dragon Ball, manga y anime, una franquicia que (como es evidente) ha trascendido a nuestros días y mantiene tanta fuerza o más que entonces. Si bien es cierto que en los videojuegos ha sido "reciente" el boom (la última década) al menos en relación a las ventas, ya hubo anteriores (y según a quien le preguntes, mejores) encarnaciones de este universo en el ocio electrónico. Los puntos en común entre unas y otras era que en su totalidad, éstas se basaban en la segunda temporada del anime: Dragon Ball Z.

Centrada más en los combates y menos en la exploración y la historia, era (es) la preferida por la facilidad de trasladarla a un entorno poligonal bajo un engine de juego de lucha 1vs1. Pero ha habido otros intentos, unos más loables que otros, de trasladar la primera parte del anime a nuestro sector. Uno de los más recordados fue Dragon Ball Advance Adventure para GBA, un fantástico beat'em up bidimensional que abarcaba gran parte del material original y tenía, entre otras cosas, un modo campaña bastante entretenido y varios extras, como poder completar la historia usando a Krillin. Pero el verdadero bombazo lo supuso Dragon Ball Origins para DS. La propuesta, diseñada por Game Republic (Genji, Folklore), ofrecía una aventura al más puro estilo los Zelda de la consola de doble pantallla, con control táctil y puzzles, además de la demandada acción, para contar la historia desde que Goku conoce a Bulma e inicia su aventura hasta el final del Gran Torneo de Artes Marciales. Aquí se terminaba la primera temporada del anime (tras 28 episodios) y quedaba paso para la segunda. Y así, se justifica esta secuela: Dragon Ball Origins 2.

A por el Ejército del Lazo Rojo
Después de vencer en el Gran Torneo de Artes Marciales, Goku y sus amigos volvían a centrarse en cumplir su misión: encontrar las Bolas de Dragón y, especialmente, la bola de cuatro estrellas que el abuelo Gohan regaló al joven saiyan. Pero en su camino se cruzarán con el Ejército del Lazo Rojo, una organización terrorista para la que trabajan entre otros el General Blue. La historia del juego cubre exactamente la misma que el manga/anime; este último, divide esta fase de la historia en 39 capítulos, once más que la etapa anterior, algo que por supuesto se ve reflejado en la duración de Dragon Ball Origins 2, moderadamente por encima de la de la entrega original. La campaña se divide así en ocho capítulos que suman entre todos casi 50 fases. Cada una de ellas puede ser superada en un margen de 10-15 minutos, así que haciendo un cálculo rápido puede anticiparse que habrá campaña para rato.

Y ya entrando en materia, habría que aclarar que para Dragon Ball Origins 2, Game Republic ha hecho propio eso de "si algo no está roto, no lo arregles", de forma que lo que encontramos es un más de lo mismo pero ampliado y expandido, un "más y mejor" sin la frescura del original (porque ya no sorprende tanto) pero con la misma solidez. Algunos de los problemas del Origins original se han solucionado, como el diseño de niveles poco inspirado, otros se han reducido aunque siguen presentes en mayor o menor medida, como el control impreciso, mientras que existe una tercera categoría inalterada, los repetidores: bajones de frame rate cuando hay mucha carga poligonal en pantalla. Pero vayamos por partes, ¿qué es Dragon Ball Origins 2 y qué aporta al universo videojueguil basado en el manga/anime de Toriyama' La primera pregunta tiene fácil respuesta: un juego de acción y rol que mezcla sabiamente ambos géneros para crear un híbrido digno de ser jugado. La segunda pregunta ya fue respondida previamente: aporta frescura (por no basarse en Z)  y sigue la historia desde donde lo dejaba el primero.


Jugabilidad
Dragon Ball Origins 2 presenta, como se ha dicho previamente, un sistema de juego basado en mecánicas ya conocidas pero mezcladas para dar lugar a un híbrido notable y suficientemente sólido. Cogiendo un poco de rol, algo de los puzzles, acción y aventura al estilo Zelda, conseguimos así un frankenstein en el que controlando al joven Goku (u otros personajes, como comentaremos a continuación) debemos avanzar por entornos abiertos, pudiendo explorar el mapeado aunque realmente sólo haya un camino por el cual avanzar. Uno de los problemas del título original era lo reiterativo del diseño de niveles, algo que ha sido mejorado (aunque no tanto como nos habría gustado) en esta nueva entrega. Las fases son más sólidas, aportan más variantes y no son tanto 'avanzar y matar' como en Origins, hay que darle un poco más al coco para sortear según qué pruebas.

Como se ha mencionado unas líneas más arriba, Goku no es el único personaje a controlar. En la entrega anterior había que 'cargar' con Bulma en muchas fases, pero esto se ha sustituido por una variante que añade diversión extra y que contribuye a que no se haga tan pesado controlar siempre al saiyan. Así, en determinados momentos de la aventura nos pondremos a los mandos de otros personajes, en concreto, del humano Krillin, cuya habilidad 'especial' es iluminar cuevas oscuras con su calva, el androide nº8, de gran contundencia física, Yamcha o, por supuesto, Bulma, que esta vez hará uso de las cápsulas y de su metralleta para avanzar. De una forma u otra, la mecánica se mantiene invariable, avanzar y acabar con enemigos, sortear obstáculos y progresar hasta más allá de las fases.

Mencionábamos al principio que Origins 2 se ha planteado como un 'más y mejor' y esto es algo que queda claro cuando nos encaramos con cualquier enemigo del escenario. El sistema de batalla original se ha mantenido aquí, invariable en la base, pero se ha amplificado haciéndolo mucho más dinámico y menos rígido. Ahora podemos hacer más y mejores combos, así como finalizar con habilidades como el Kame Hame Ha. Los elementos roleros van aplicados también a este aspecto, pues derrotando enemigos podemos conseguir puntos que luego canjearemos por mejoras de atributos, como el ataque o la defensa .De esta forma, el sistema de batalla ha ganado ligeramente en profundidad al incorporar nuevas técnicas y más combos. También ha mejroado gracias al update del sistema de control; Origins era principalmente táctil, aquí podemos configurarlo a nuestro gusto y hacerlo todo con botones, o todo con la táctil, o mezclando ambas cosas. Sin ser aún perfecto (encajar un Kame sigue siendo un poco difícil contra un blanco en movimiento), se ha mejorado mucho este aspecto.

Hablábamos de mejoras, de cosas que se han mantenido a la fuerza y otras que simplemente han optado por no arreglar. Una de estas últimas es la tasa de frames por segundo en pantalla, que se resiente bastante cuando hay una carga poligonal demasiado alta en el mapa, bien sea por la cantidad de enemigos en pantalla o por diferentes efectos animados, por ejemplo, un bosque ardiendo. En estos momentos la acción se ralentiza y es bastante molesto luchar. Teniendo en cuenta que los combates son en tiempo real y que apuntar al enemigo es clave para poder golpearle (si, es muy obvio), a veces puede llegar a ser un poquito frustrante. Aunque si hablamos de frustración, habría que recurrir a un tema que un grupo de usuarios adorará y otro lo condenará: la dificultad que ha implementado Game Republic no sólo en la campaña, sino también en los modos paralelos a esta.

Dragon Ball Origins 2 dista de ser un juego fácil. Es accesible, tiene un buen tutorial que explica punto por punto cada aspecto del título, pero además es un hueso duro de roer. No tanto por la inteligencia artificial de los enemigos como por ser forzosamente duro, en un sentido casi artificial: si nos matan, incluso aunque sea en pleno combate contra un jefe, habrá que volver a empezar todo el nivel a menos que hayamos guardado partida en un punto intermedio. No hay checkpoints o puntos de control, algo que quizá pueda parecer innecesario considerando que las fases duran entre 10-15 minutos, pero realmente puede llegar a ser frustrante en más de una ocasión el tener que repetir lo mismo una y otra vez porque al final un jefe ponga demasiado pesado y nos mate varias veces.


Paralelamente a la campaña, y no sólo manteniendo la dificultad previamente comentada sino aumentándola, encontramos el modo Torre de Batalla. Este puede jugarse tanto en solitario como con un segundo jugador en local y propone pruebas en las que hemos de vencer a jefes. El primero es un soldado que lucha en un campo repleto de barriles explosivos. Es duro, aguanta muchísimos golpes y tiene un lanzamisiles que causa muchísimo daño. Hay un contador de tiempo incluso, algo que es aplicable también al resto, con lo que es una modalidad principalmente multijugador. En solitario puede ser bastante difícil, a veces incluso más de lo que debería. Es un buen añadido pero se echa en falta algo más. Advance Adventure para GBA tenía un modo lucha 1vs1 sencillote pero muy divertido. Algo así no habría estado mal, ciertamente.

En lo que respecta a los aspectos técnicos, Dragon Ball Origins 2 no sorprende ni decepciona. Principalmente porque utiliza un update muy ligero del motor gráfico de la entrega anterior, que presenta mejores animaciones faciales, algunos efectos más pulidos y poco más. Sigue siendo funcional y sólido, muy por encima de otros juegos tridimensionales para la consola, también disimulado en parte por el estilo de diseño de Akira Toriyama. La banda sonora sigue siendo un punto negro: no es la de la serie. Suena bien, es funcional, pero es un sustituto y se nota. Por lo demás, todo roza la normalidad a estas alturas, sin alardes pero tampoco grandes carencias. Es un juego que se ve bien, sólido y robusto, pero que no deja con la boca abierta.

LO MEJOR

  • El sistema de batalla es superior, ha mejorado y es menos reiterativo.
  • Se basa en la que probablemente sea la parte mejor desarrollada argumentalmente de todo Dragon Ball.
  • Sólido a nivel jugable, buen híbrido de rol, acción, aventura y puzles.
  • Varias configuraciones de control, para todos los gustos.

LO PEOR

  • Carece de modos multijugador más contundentes.
  • La base original ya era buena, Game Republic debió haberse planteado evolucionarla un poco más en esta entrega.
  • Sigue arrastrando imperfecciones que ya existían en el capítulo de 2008.

CONCLUSIÓN

Dragon Ball Origins 2 es una más que digna continuación de la entrega original, lanzada en 2008. La principal virtud del anterior era la novedad, el presentar un sistema de juego tan sólido adaptado a una franquicia que tradicionalmente había sido alérgica a la profundidad jugable más allá de los fightings 1vs1 (dejando los Legacy of Goku al margen), recuperando la jugabilidad de un Zelda y dándosela a Goku y cía. Origins 2 es un más de lo mismo, pero sin el efecto sorpresa, algo que no es necesariamente malo si tenemos en cuenta que la base original estaba cerca del sobresaliente. En lo que respecta a esta entrega, es cierto que pule imperfeciones, que presenta un mejor control y que su carácter de misiones cortas es perfecto para una consola portátil. Pero sigue arrastrando fallos técnicos (bajones de frame rate), el diseño de niveles dista de ser el de un Zelda y podría tener mejores modalidades multijugador. Con un poco más de tiempo de desarrollo pudo haber sido magistral, así, 'sólo' se queda como una secuela más que notable que además parte de contar una historia fantástica, la del Ejército del Lazo Rojo. Recomendado para todos los fans de Dragon Ball o los amantes de las aventuras de acción con ansias de nuevos juegos en la portátil de doble pantalla. [image|nid=1464590|align=center|preset=inline] Se basa en la que probablemente sea la parte mejor desarrollada argumentalmente de todo Dragon Ball. Sólido a nivel jugable, buen híbrido de rol, acción, aventura y puzles. El sistema de batalla es superior, ha mejorado y es menos reiterativo. Varias configuraciones de control, para todos los gustos.

8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.