UFC 2010 Undisputed
UFC 2010 Undisputed
Carátula de UFC 2010 Undisputed

Sin tregua

Salva Fernàndez salbaFR

La lucha más cruel y dura que triunfa actualmente en medio mundo vuelve a la carga con UFC 2010 Undisputed. Después de recoger el testigo de una sorpresa más que agradable con su aparición el año pasado, esta saga de THQ llega para mostrar lo que ha aprendido doce meses después.

Ha pasado más de un año desde que THQ sacara a la venta UFC 2009 Undisputed, videojuego de lucha que recreaba de manera notable el campeonato de lucha Ultimate Fighting Championship, seguido por miles de fans en los Estados Unidos y que se encuentra en un momento dulce a nivel de audiencia. UFC se estrenó hace más de quince años, tiempo en el que distintas compañías han intentado acercar este universo al mundo virtual con más o menos acierto. Después de un descanso en el desarrollo de este tipo de juegos,  Yuke dio con la tecla el año pasado. Como no podía ser de otra manera en lo que deportes y THQ se refiere, el ritmo de salida para este tipo de juegos es anual.

En el deporte de contacto THQ tiene cierta experiencia. Desde hace años son los encargados de hacer la saga Smackdown vs Raw, que dentro de los parámetros que representa y la recreación de ese universo salen bien parados. Aunque se eche en falta, últimamente, mejoras y pasos adelante que realmente alejen a la saga de un más de lo mismo año tras otro. Ahora, con UFC 2010 Undisputed, se enceta otra franquicia de salida anual en la que se debe pulir y mejorar todo lo que no tuvo una buena aceptación en la entrega anterior. La edición de 2009 era un buen punto de partida al que le faltaban algunos detalles para rozar la excelencia. Algunos de ellos, un año después, están corregidos. Otros todavía no.

Mejorar el apartado técnico en algunos momentos de la lucha, cambiar el modo carrera y dotar de más posibilidades al juego. Estas han sido, o tenían que ser, las preferencias de la compañía desarrolladora ante un juego que se acerca, gracias a su profundo control, a la simulación dentro de la lucha más que al clásico arcade que podemos ver en otros juegos. El trabajo se ha realizado a medias, y aunque el juego es mejor respecto al que vimos hace un año durante esta misma época, todavía tiene cosas que pulir y novedades que no han resultado ser tan exitosas como se podía prever en un primer momento.

La salida de esta nueva edición llega en un momento importante para THQ. Si alguien puede hacer competencia feroz en algún género deportivo ese es EA, y ya tiene en marcha su EA Sports MMA. El juego, que rivaliza de manera directa con UFC 2010 Undisputed servirá, más allá de tener otra elección dentro de una disciplina en auge, la capacidad de hacer que ninguna de las dos se duerma en los laureles. El más duro es el que se lleva el gato al agua dentro de un ring octagonal. Es el momento de conocer más a fondo al vigente ‘campeón' a la espera del aspirante.

Uno de los detalles que se conocían previos a la salida del juego y que se confirma es el elevado número de personajes elegibles. El plantel se sitúa alrededor del centenar de luchadores, cada uno con sus variantes y aumentando significativamente la plantilla que pudimos ver durante la entrega de 2009. A estos se le han añadido tres nuevas disciplinas: kárate, greco-romana y sambo. Dan más variedad en los combates normales, aunque todavía se echan en falta algunos estilos de lucha, y a pesar que la mecánica del juego en el modo de juego principal provoca que el hecho de tener estilos de lucha cerrados no sea uno de los atractivos de Undisputed.

Y es que nos encontramos con un editor de personajes que va más allá del que vimos en la primera entrega de Undisputed. No hay estilos de juego predeterminados, sino que podemos crear a un luchador que cuente con los movimientos que nos interesen según cada momento. De esta manera podemos unir sumisiones típicas de un estilo de lucha concreto con golpes de otra disciplina. Se trata de hacer una mezcla de todos esos ataques que nos interesen y potenciarlos. De aquí sale el poco interés que puede generar la inclusión de nuevos modos de lucha como los tres mencionados anteriormente, ya que en esta ocasión la disciplina marcial que practicaremos no se ha visto antes.

Es el cambio sustancial más importante a la hora de personalizar a nuestro personaje, ya que el resto de opciones es conocido por cualquier jugador de alguno de los productos de lucha de THQ. Todo tipo de cuerpos y pesos, distintas facciones, pelos y ropajes así como los niveles de musculación o los tatuajes. Hacer un luchador a nuestro gusto no es nada complicado, y al que posteriormente le vamos a dar nombre. Aquí empieza el modo carrera, el más trabajado de todos y en el que vamos a dedicar la mayoría de horas offline cada vez que pongamos el juego en marcha, ya que las habilidades que queramos aprender no estarán todas de inicio.

Por ejemplo, no sólo podemos elegir las posiciones de guardia, de ataque y demás (cosas que son meramente estéticas), sino también seleccionar cada tipo de puñetazo derecho e izquierdo, las patadas que dar, los agarres, como movernos ante una sumisión, etc. hay centenares de movimientos, y según los puntos que tengamos podremos potenciar un tipo de ataque u otro. Es similar a lo que se puede ver a Smackdown vs Raw, donde en enorme modo de edición se pueden elegir y mezclar llaves de todo tipo de luchadores.

Patrocinios, prensa, nivel de fama... el modo carrera nos exige hacer un seguimiento de nuestro luchador durante toda la semana para preparar las grandes veladas e ir avanzando en nuestro asalto a los campeonatos más importantes. El trabajo de entrenamiento se basa en ejercicios en el gimnasio para mejorar habilidades de velocidad, fuerza y resistencia, y en prácticas con sparrings para otros atributos más especificos. Combinar ambas tareas es básico para no descuidar la forma del luchador, ya que a medida que vayamos avanzando aprenderemos nuevas técnicas. Ambas tareas son tan necesarias como poco agradecidas, ya que en el sparring se puede hacer algo repetitivo y puede ser más pesado de la cuenta (sobre todo cuando decidamos ir a lo fácil para acabar lo antes posible). Hay un sistema automático para las habilidades ante el sparring, pero no es el más recomendable para conseguir los objetivos que queramos potenciar. El resultado de estos dos entrenamientos afectará a los combates, ya que si estamos demasiado magullados o cansados no podremos rendir al máximo.

No es el único modo de juego disponible, ya que el abanico de posibilidades es destacado. Está, cómo no, la exhibición -combate suelto- en el que podemos elegir los luchadores que conforman el enorme plantel de luchadores que se dan cita en esta edición. A este se le suma el modo torneo, en el que debemos enfrentarnos a una serie de rivales; el modo título, que sintetiza la carrera con un personaje real que debemos alzar hasta el campeonato y el de defensa del título, donde tendremos distintas luchas para defender el trono que nos pertenece. Se añade también, como en la edición pasada, Ultimate Fighting, donde se pueden realizar combates históricos y momentos claves de la UFC. Esta vez en mayor cantidad que en 2009 y que aportan algo de variedad, ya que se deben terminar con algunas condiciones (ganar por decisión, hacer ciertos movimientos, etc.) además, están introducidos por vídeos reales, algo que sirve para situar un poco más el contexto de cada combate.


A todo esto podemos hacer también el tutorial donde aprendemos las cuatro cosas básicas. Desde los golpes con los botones -cada uno para una extremidad- a los tipos de impactos que nos permiten luchar en el suelo, donde podremos hacer las sumisiones, movernos hasta buscar una mejor posición para ejecutarlas y demás. Por desgracia, se trata de un modo tan básico que de poco sirve cuando nos ponemos manos a la obra ante otros jugadores o delante de la CPU, ya que la profundidad en los controles sigue vigente en esta segunda entrega.

El sistema de combate sigue siendo lleno de posibilidades. Se adapta a todo tipo de jugadores desde un buen inicio, aunque dominar situaciones, sobre todo a nivel de agarres y sumisiones, entraña cierta dificultad hasta que no se han echado bastantes horas. El stick derecho es la estrella en las presas, ya que lo usaremos para movernos encima del rival buscando la mejor posición o también dándole vueltas para intentar ahogar al contrincante. Es una parte compleja pero vital para avanzar en el juego, aunque esta vez la compañía desarrolladora ha limitado el poder de estas acciones.

Para quien no conozca la mecánica de combate de UFC Undisputed, esta se basa en los golpes que se van dando a los rivales con los puños y las patadas y en las llaves. El objetivo es dejar KO al rival, hacer que se rinda o ganar según el criterio de los árbitros. Con los golpes -que tienen distintas intensidades- vamos a ir mermando el estado físico de nuestro rival, mientras que las sumisiones -cuando consigamos tumbar al contrincante- pueden darnos la victoria si conseguimos que no escape de nuestra trampa. Cada personaje tiene mejores atributos. Así, por ejemplo, los boxeadores serán más letales con los golpes que con las llaves.

En el juego de 2009, una sumisión tenía la capacidad de acabar un combate muchas veces por la vía rápida, pero en esta edición no son la solución a todo gracias a las variantes que se han añadido y a las posibilidades de las víctimas de zafarse de su contrincante. De hecho, cuando el rival intenta buscar una posición adecuada, con ambos en el suelo, para iniciar la sumisión, es el momento ideal para contraatacar y recuperar la posición perdida. Esto, junto a otros añadidos como la posibilidad de esquivar ataques de manera más sencilla dan una oferta jugable, dentro del ring, levemente mejor a Undisputed 2009, aunque no hay grandes cambios en este sentido. Al menos ya se pueden ejecutar movimientos contra la jaula, algo que nos permite ponernos en ventaja al dejar acorralado a nuestro contrincante.

La nueva moda online
Si se recuerda con el paso del tiempo a UFC 2010 Undisputed, teniendo en cuenta que estamos hablando de un juego que seguramente tendrá revisiones mejores en un futuro, será por la decisión de THQ respecto al online. Las versiones de prensa llegan ya con el famoso código unipersonal que se debe introducir para tener acceso a la lucha vía Psonline o Xbox Live. Es de un solo uso, y se ha creado para combatir a la venta de segunda mano. Han llegado avisos desde diversos puntos, y aunque EA fue la que anunció el proyecto diez dólares, precio a pagar aquellos que adquieran un juego deportivo como Fifa 11 de segunda mano si quieren jugar en línea, ha sido THQ la que se estrena en este apartado. El precio para los segundos compradores será de 5 euros, inferior a lo propuesto por el gigante norteamericano. Pero un primer paso.

Tampoco abundan las posibilidades a la hora de disfrutar de los modos online. No hay grandes revoluciones como se podía esperar más allá de la posibilidad de tener un equipo con otros compañeros, darle un diseño y un nombre y hacerlo subir de fama a base de victorias ante otros jugadores o entrenar entre miembros del mismo equipo.  A esto se le añaden las partidas de jugador y las igualadas y poco más. Algo limitado a pesar de ser uno de los puntos que la compañía tenía pensado potenciar y que acaba siendo más de lo visto en la anterior entrega.

Apartado técnico
La recreación de los personajes ha sido mejorada respecto a la primera entrega. Además de añadir una cantidad considerable de luchadores, estos son fieles a su homónimo de carne y huesos, con movimientos propios de cada uno y el aspecto facial, algunos cuerpos son demasiado ‘perfectos' en relación a la realidad, muy bien cuidado. Los impactos y los agarres entre personajes vuelven a tener un acabado notable, y sólo alguna animación más robótica de la cuenta empaña las luchas dentro del ring. Lo que sigue sin convencer está en los alrededores, con un público que no está trabajado en exceso, ni a la hora de hacer movimientos ni tampoco en la repetición de ropas y vestimentas entre el respetable.

A falta de tener una barra de energía que nos muestre como está nuestro rival, siempre podemos tirar de rasguños y deteriorio del cuerpo del enemigo. La sangre hace acto de presencia cuando una parte del cuerpo, por ejemplo el pómulo, esté muy castigada, aunque es un efecto que a pesar de lo que se había dicho desde la compañía, simplemente cumple sin demasiados alardes. De hecho, todo lo referente a efectos especiales, como juego de luces y demás show previo al combate en sí, no parece tan cuidado como los auténticos protagonistas: los luchadores.

En lo referente al apartado sonoro tenemos los impactos y los gritos de los luchadores, que están a un buen nivel y que, por ejemplo cuando conectamos un golpe directo, convencen. A esto se le añaden las voces en inglés de todos los protagonistas, el juego está solamente localizado al castellano en lo que texto se refiere, y una banda sonora que cumple su cometido, con música épica en los menús y entradas cañeras en otros apartados previos al combate en sí. Tal y como pasa con el apartado gráfico que muestran, el griterío del público es seguramente el punto más negativo en este sentido.

Técnicamente hablando, las diferencias entre Playstation 3 y Xbox 360 son prácticamente inapreciables. En la versión de la consola de Sony hay tres luchadores exclusivos que amplían todavía más el plantel, algo que puede decantar la balanza: Jens Pulver, Royce Gracie y Dan Severn. También hay algunos eventos más y el uso de Blu Ray permite poder desbloquear combates reales que no están almacenados en la versión de Xbox 360. Más allá de los extras, comprar una versión u otra dependería más de la comunidad online o los amigos con los que se pueda jugar o las preferencias de cada uno a la hora de jugar con un mando u otro.

Conclusiones

LO MEJOR

  • Plantel de personajes ampliado notablemente
  • Se ha revisado el poder devastador de las sumisiones
  • Un modo editor que permite crear nuestra propia disciplina marcial

LO PEOR

  • El modo carrera acaba haciéndose repetitivo debido a los entrenamientos
  • El sistema de pago para jugar online si se adquiere de segunda mano es un peligroso precedente
  • Ofrece poca novedad para aquellos que ya tienen UFC 2009 Undisputed
  • Poca variedad de modos de juegos tanto offline como online

CONCLUSIÓN

UFC Undisputed 2010 tenía como objetivo mejorar algunos de los detalles que fallaban en la primera entrega. Y lo hace en parte. Se ha equilibrado más el juego en lo que sumisiones y golpes se refiere, se ha mejorado el editor pudiendo crear una arte marcial que mezcle lo mejor de las demás y se ha ampliado una barbaridad el plantel de personajes. Todos, además, reconocibles fieles al luchador que representan. Aunque el avance técnico es mínimo doce meses más tarde. Se ha dotado de nuevas herramientas al modo carrera pero no acaban convenciendo, ya que los entrenamientos acaban haciéndolo monótono y aburrido, y el resto de modos de juego no suponen un alarde de variedad más allá de las luchas clásicas, en las que se nos reta a cumplir una serie de condiciones para ganar. A esto se le añade un modo online sin opciones de interés puramente jugable y la sensación que el avance ha sido demasiado pequeño. Sobre todo para aquellos que tienen y han disfrutado de la entrega de 2009. Teniendo, además, el dudoso honor de estrenar el sistema de pago por jugar online si se adquiere de segunda mano en lo que es un paso más de ciertas compañías contra este tipo de mercado. [image|nid=1407694|align=|preset=inline] - Plantel de personajes ampliado notablemente- Se ha revisado el poder devastador de las sumisiones- Un modo editor que permite crear nuestra propia disciplina marcial