NieR
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Carátula de NieR
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Viaje entre las sombras

Square Enix nos lleva de nuevo a un mundo fantástico donde tomamos el rol de NieR, un padre que busca una cura para su hija infectada por una terrible enfermedad causada por el virus del Garabato Negro. Misterios, magia, giros argumentales e intensos combates nos esperan en este action RPG con toques hack'n slash, un título curioso y con mucha personalidad que enamorará a los fans del género.

No cabe duda de que NieR es un proyecto arriesgado. Square Enix se ha propuesto, junto con el estudio desarrollador Cavia, realizar un título que mezcla características de varios tipos de juegos, tales como el rol -género en el que la compañía nipona tiene demostrada experiencia- o la acción, para ofrecer un todo un mundo creado para la ocasión con la suficiente fuerza y personalidad. De hecho, esta es la gran baza de NieR, la materialización de un universo propio con la intención de dotar a este nuevo videojuego de ese algo diferenciador, ya que en otros aspectos no cumple con los mínimos exigidos en la actualidad. Pero antes de pasar a analizar los puntos positivos y negativos, veamos las raíces de este ambicioso proyecto.

Square Enix tiene sobrada experiencia en el género del rol y del RPG. No hace falta recordar la excelente y exitosa cartera de títulos consagrados, a los que ha conseguido imprimir su propia personalidad y sello diferenciador. Rápidamente se reconoce si un videojuego determinado pertenece o no a la compañía afincada en Tokyo. Los personajes, la jugabilidad, las historias o el diseño artístico son apartados tratados por los creadores japoneses casi a niveles enfermizos, cuidando todo al detalle, al milímetro. Y a pesar de las nuevas tendencias occidentales del género, y su probado éxito a todos los niveles, la personalidad del rol japonés sigue intacta, algo que sus seguidores agradecen adquiriendo sus productos sin pensarlo dos veces. Y llegados a este punto, se atreven con algo nuevo, con un action RPG con toques de hack'n slash.

NieR ha sido, desde el principio diseñado para dos tipos de mercados diferentes: el oriental y el occidental, dadas las variaciones de estilo y contexto según la versión que tengamos entre manos. Así, se han desarrollado dos versiones diferentes del nuevo título de Cavia para Japón: la versión oriental lanzada sólo para PlayStation 3 se titula NieR Replicant y la versión para Xbox 360 se titula NieR Gestalt. Asimismo, la versión que nos ocupa se llama NieR a secas y estará disponible para ambas consolas en el mercado occidental. Las diferencias entre las dos versiones niponas se ciñen a que en el caso de  Replicant nos encontramos con un protagonista más joven que lucha por salvar a su hermana pequeña.

En cambio, en Gestalt el protagonista es un padre que intenta salvar a su hija de una terrible enfermedad; básicamente encontramos cambios en la ambientación, una más oscura y madura que la otra, aunque no deja de ser una decisión difícil de comprender en nuestro mercado; por esta razón, estas dos versiones sólo convivirán en Japón. Por otro lado, los chicos de Cavia ya tienen experiencia en el género de los action RPG; no en vano, en el año 2003 lanzaron al mercado Drakengard para PlayStation 2, un videojuego similar en concepto y apariencia, que consiguió críticas y cifras de ventas bastante respetables. De hecho, se han tomado como base muchas ideas ya pensadas para Drakengard -y de su secuela de 2005- y potenciado para la ocasión, aprovechando las posibilidades técnicas de la actual generación; aunque esta declaración de intenciones no sea del todo fidedigna.

Y es que la primera vez que cojamos el mando de control para jugar a NieR, nuestras impresiones iniciales no serán del todo positivas. El último título de Square Enix no entra por los ojos; quizás estamos mal acostumbrados gracias a los últimos techos tecnológicos alcanzados por algunas superproducciones, pero a estas alturas de generación, los usuarios demandan el máximo a todos los niveles. También es cierto que los gráficos no los son todo y NieR toma esta afirmación al pie de la letra. Así, se nos presenta un apartado técnico muy plano, que pasaremos a analizar más adelante. Lo que sí aporta NieR, y en gran medida, es ese toque personal que sólo destilan ciertos títulos y que hacen olvidar otras carencias evidentes. Y NieR tiene mucho que ofrece en este sentido.

Estos últimos años hemos recibido con los brazos abiertos verdaderas obras maestras de diferentes géneros, como del action RPG o del hack'n slash. La gran virtud del nuevo título de Cavia es saber coger lo mejor de cada categoría y ofrecer algo único. Los videojuegos tipo hack'n slash han recibido grandes exponentes estos últimos tiempos, como God of War III o Bayonetta, ambos verdaderos must have pero que no dejan de ser clones unos de otros. Con la llegada de Darksiders, se ha abierto el camino para otras propuestas que se desmarcan de lo establecido. NieR sigue esta tendencia; pretende ser algo especial, con mucha personalidad, y ciertamente, lo consigue. Aunque, cuando llevamos ya varias horas de aventura, no deja de venirnos a la cabeza cierta franquicia mítica RPG de Nintendo...

Y es que las similitudes en términos de jugabilidad con The Legend of Zelda son evidentes. Se nos propone explorar un mapeado considerable, hablar con multitud de personajes, realizar encargos que nos proporcionarán ayudas en la aventura, luchar contra seres malvados y oscuros, etc. Eso sí, todo ello bajo el prisma inconfundible de Square Enix. De hecho, NieR cuenta con un diseño artístico notable y lo que es más destacable, un argumento muy cuidado y complejo, que nos transporta a vivir los sucesos y las circunstancias del sufrido padre muy de cerca. Así, la historia nos sitúa en un extraño verano del año 2049, donde la nieve no cesa de caer en un mundo desolado y devastado.

Ante nuestros ojos se nos presenta una urbe solitaria y en ruinas, sin rastro aparente de vida, gracias a unos planos con estilo cinematográfico acompañados de una épica melodía. Sólo la presencia de NieR y su hija Yonah aportan un débil hilo de esperanza y supervivencia en medio de tan misterioso caos. La tristeza y la desesperación invaden los pensamientos del padre, que sólo lucha por proteger a su hija de una extraña enfermedad que la mantiene débil y sin apenas fuerzas para mantenerse en pie. Asimismo, una extraña voz invade la cabeza de NieR, ofreciéndole ayuda; el padre harto de la situación, se deshace de un misterioso libro mágico, que parece ser el responsable de las voces en su interior. Aquí empiezan los primeros combates contra unos seres oscuros.

Después de este prólogo a modo de introducción, sucede un hecho digno de las mejores historias escritas por Square Enix. De pronto, nos vemos inmersos en un mundo totalmente diferente, de corte medieval, 1312 años después de los hechos antes descritos. Y lo que es más extraño, tanto NieR como su hija tienen el mismo aspecto a pesar del salto en el tiempo. El mundo sigue atemorizado por las oscuras criaturas y la terrible enfermedad del Garabato Negro sigue causando estragos entre la población mundial. Los supervivientes viven en sus aldeas, con el temor de salir fuera debido a la presencia constante de las Sombras. La única preocupación de NieR es encontrar una cura para su hija Yonah, afectada aún por el maldito y misterioso virus.

Según parece, existe la posibilidad de curar a la pequeña. Asumiendo el papel de padre responsable de su única hija, deberemos afrontar la peligrosa aventura con el objetivo de salvar a Yonah. A partir de aquí, la historia se desarrollará en este nuevo marco, aunque no profundizaremos más en el argumento para no desvelar las grandes sorpresas y giros argumentales de los que tanto NieR como Yonah serán protagonistas. Llegados a este punto, podemos pasar a analizar la curiosa mezcla en términos de jugabilidad que ofrece el último título de la alianza nipona formada por Square Enix y el estudio desarrollador Cavia.

Como buen action RPG, NieR nos ofrece un extenso mapa por explorar, dividido en grandes zonas, con sus típicas mazmorras que deberemos investigar, con sus pueblos llenos de vida, donde conoceremos a multitud de personajes con los que conversar, que nos ofrecerán trabajos y misiones para ganar dinero u objetos. Todos ellos, elementos típicos del género. Pero hay un aspecto que adquiere especial protagonismo: los combates. NieR ha sido concebido desde el principio como un action RPG, pero contiene evidentes características típicas de los hack'n slash, es decir, numerosos e intensos combates contra todo tipo de enemigos, desde las incansables Sombras hasta enormes criaturas grotescas, pasando por estatuas que cobran vida o curiosos robots.

De esta manera, podemos preguntarnos si NieR responde con garantías como un buen hack'n slash. Si bien es cierto que el título muestra buenas intenciones en referencia a los combates, con un buen planteamiento en cuanto a posibilidades del protagonista y variedad de armas, no termina de resultar todo los satisfactorio que se le debe pedir a un videojuego orientado a estas características. El manejo de NieR no es muy preciso y en muchas ocasiones no acertaremos correctamente a nuestros objetivos; en los mismos términos se puede hablar de las maniobras de evasión. Los movimientos son limitados y sólo podremos golpear -golpes simples y un golpe especial concentrando energía unos instantes-, bloquear, usar diferentes conjuros mágicos y esquivar golpes de nuestros adversarios. El doble salto completa una lista de movimientos a todas luces demasiado simple.

En muchas ocasiones los combates resultan caóticos, sin tener una dirección clara tanto en estrategia como en ejecución. Durante la mayor parte de enfrentamientos, bastará con que machaquemos el botón de ataque y que lo combinemos con los poderes mágicos. En conjunto resulta demasiado sencillo; sólo las combinaciones con los citados poderes mágicos puede ofrecer algo de variedad y estrategia para eliminar a las continuas hordas de enemigos. En este sentido cabe puntualizar que en ocasiones puede resultar frustrante ser atacado por decenas de enemigos -como cuando nos persiguen multitud de Sombras de pequeño tamaño- y no poder afrontar la pelea como sería deseable, sin poder apenas defendernos y ser golpeados constantemente.

Los combates con las criaturas más colosales -los que hacen la función de final boss- tampoco son mucho más satisfactorios y adolecen de los mismos síntomas de imprecisión. Sin duda, resultan los más espectaculares gracias al diseño de las criaturas y, como viene siendo habitual en el género, deberemos aprender las rutinas de ataque y encontrar sus puntos débiles para restarles vida. Una característica curiosa en este tipo de combates reside en la aparición de un marcador circular sobre la zona que ataquemos de la criatura, que servirá para propinar el golpe de gracia. El problema reside en que si no somos lo suficientemente rápidos, la criatura recuperará parte de su energía vital y deberemos volver a empezar, cosa que hará de estos enfrentamientos una rutina a menudo tediosa.

Como buen action RPG, hace uso del sistema de subida de niveles tanto de habilidades propias como de armas y poderes mágicos. A medida que vayamos participando en combates, veremos como vamos subiendo de niveles progresivamente. Así, podremos aprender nuevos movimientos, conjuros mágicos y reforzar las características de las diferentes armas que vayamos adquiriendo. En el citado prólogo, sólo haremos uso de una barra de hierro, pero ya en el nuevo contexto medieval, iremos adquiriendo espadas de toda clase, las cuales podremos ir mejorando para que causen mayores daños a nuestros enemigos. Las características que podremos ir mejorando son el nivel, el poder de ataque, el poder mágico y el peso, así como los efectos que causen cada una de ellas.

Los poderes mágicos serán también grandes protagonistas de los combates. Gracias al libro mágico llamado Grimoire Weiss que acompañará de NieR casi desde el principio de la aventura, tendremos a nuestra disposición cuatro tipos de ataques mágicos: unos orbes rojos que salen del libro a modo de proyectiles, un brazo gigante que golpea con fuerza a los enemigos, unas lanzas que aparecen del suelo para clavar a los enemigos y otro tipo de lanzas que salen despedidas a gran velocidad. Tendremos una barra de poder mágico que disminuirá a medida que usemos el libro, pero que se irá recuperando a los pocos segundos; también podremos cargar dichos poderes para causar más daño. Asimismo, tendremos una barra de salud que nos informará en todo momento de nuestro estado y que podremos recuperar en cualquier momento usando las pócimas adecuadas.

Otro elemento importante en NieR serán los items que podremos comprar en tiendas o encontrar en los extensos mapeados, buscando entre la maleza o en las peligrosas mazmorras, como pócimas para recuperar vida o elementos que nos serán de gran utilidad durante nuestra aventura. Una de las primeras tareas que nos encomendarán será la de salir a cazar corderos y vender la carne que consigamos a uno de los tenderos de la aldea. Así podremos ir cumpliendo trabajos que serán recompensados con oro que usaremos para adquirir cualquier objeto o antídoto que necesitemos. De hecho, en NieR se combinan fragmentos de plataformas y de investigación, con los ya citados combates; sin duda, es un título variado que apenas ofrecerá momentos de aburrimiento.

A pesar de todas estas virtudes, NieR no cumple con los objetivos mínimos en el apartado gráfico. No se trata de conseguir la excelencia gráfica en todos los títulos, pero a estas alturas de la actual generación, los usuarios demandan una mínima calidad. En este caso, el título de Cavia muestra un apartado técnico obsoleto, más propio de la anterior generación que de la actual. Así, apreciamos texturas poco trabajadas, un efecto de desenfoque demasiado notorio y un aspecto general vacío, muy plano. Lo que sí llama poderosamente la atención es la iluminación, muy bien llevada a cabo, sobre todo desde los interiores, donde el efecto conseguido a través de las ventanas o puertas resulta muy atractivo.

Los efectos visuales resultantes de explosiones o invocaciones mágicas presentan un buen nivel. No ocurre lo mismo con las animaciones de los personajes, que en muchas ocasiones resultan demasiado forzadas. En este aspecto cabe destacar que NieR no pretende ser realista, ya que presenta una look desenfadado, cercano al anime; así, las animaciones siguen este estilo al pie de la letra; las faciales simplemente cumplen con su cometido. El tono adulto del juego contrasta con el acabado inocente anteriormente descrito; de hecho, durante los combates, veremos como se derraman litros y litros de sangre, tiñendo constantemente la pantalla de tonos rojizos.

La banda sonora de NieR es excelente; melodías épicas, agradables temas con sugestivas interpretaciones vocales, efectos sonoros más que correctos... La única pega que se le puede encontrar en este sentido es la falta de traducción a nuestro idioma, tanto en los diálogos como en los textos de pantalla. El tema del idioma es un asunto delicado, más si tenemos en cuenta este tipo de títulos, con un complejo argumento y abundantes diálogos; desgraciadamente, los que no dominen bien el inglés se perderán bastantes detalles de NieR. Por otro lado, existen algunos aspectos que evidenciarán las raíces de este título, como la posibilidad de aumentar el nivel del propio protagonista, darle el nombre que queramos al principio de la aventura o la existencia de un mapa que, aunque resulta algo confuso para orientarse, nos será de gran utilidad en nuestro viaje.

Una de las grandes virtudes de NieR y que encantará a los fans de los RPG clásicos serán los diferentes modos de cámara disponibles durante el desarrollo de la aventura. Una vez estemos en el misterioso mundo medieval, veremos como en los interiores donde debamos mantener conversaciones con otros personajes la vista pasará a ser lateral, otorgando un look retro realmente atractivo. En las conversaciones incluso podremos escoger entre diferentes opciones, dando algo de libertad a la interacción. En otros momentos de plataformas o en las propias fases de mazmorras, la cámara irá variando entre la vista libre en tercera persona habitual del título y otras vistas realmente curiosas, como una cenital donde podremos luchar de manera completamente diferente. En este caso, por ejemplo, podremos usar los orbes del libro como si fuera un shooter clásico; todo un acierto en el excelente diseño artístico del título.

NieR llega con las mejores intenciones, como una propuesta diferente, original y atractiva, pero con ciertas carencias que no pueden ser eludidas. Un argumento fantástico, digno de las mejores historias de la factoría Square Enix, unas relaciones entre personajes complejas y trabajadas, un diseño artístico elogiable, una banda sonora épica y digna de las mejores producciones cinematográficas... Todas estas virtudes quedan condicionadas por un apartado técnico desfasado, que no convence a estas alturas de generación, así como un control algo impreciso. Los fans de los action RPG enfocados a la acción encontrarán razones suficientes para sumergirse de lleno en la fantástica historia de NieR; los que busquen acción y emociones fuertes deberán decantarse por otro tipo de hack'n slash. NieR estará disponible a partir del 23 de abril en un lanzamiento mundial simultáneo, toda una declaración de intenciones por parte de Square Enix, que ha depositado muchas esperanzas en su nuevo universo fantástico.

- Historia fantástica
- Diseño artístico notable
- Banda sonora épica
- Duración de la aventura

LO MEJOR

  • Banda sonora épica
  • Diseño artístico notable
  • Duración de la aventura
  • Historia fantástica

LO PEOR

  • Apartado técnico desfasado
  • Controles imprecisos
  • Textos y voces en inglés
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.