Red Dead Redemption, Impresiones

Hemos hablado de Red Dead Redemption en múltiples ocasiones en esta misma página. A estas alturas quien más y quien menos estará al tanto del argumento, la historia del peculiar John Marstow en un lejano oeste con similitudes a Grand Theft Auto en cuanto a libertad de elección y de movimientos. El homenaje perfecto a las películas clásicas de vaqueros de mano de una de las compañías que más mima sus productos. De esta manera se acercaba el lanzamiento, el próximo 21 de mayo sin desvelar uno de los factores más importantes de la producción, su apartado multijugador. Y es que en esta ocasión el tiempo de desarrollo se ha dividido de manera casi igualitaria entre la mejora de la experiencia individual y el tiempo de trabajo dedicado a la sección social de Red Dead Redemption. De esta manera, podemos decir sin temor a equivocarnos que en este caso vamos a disfrutar de una experiencia multijugador mucho más completa que en anteriores juegos de esta misma compañía y, por supuesto, de la experiencia definitiva en el viejo oeste.

Para comprobarlo hemos viajado a Londres en una visita relámpago a las oficinas de Rockstar, en el barrio de los ricos de la capital británica, Chelsea. Allí hemos descubierto muchos de los secretos que esconde esta parte de la producción, que comenzaremos a desgranar a continuación. Hay que reseñar que aún se han reservado algunas sorpresas para el momento del lanzamiento, pero las líneas generales de este título ya están marcadas.


Con el dedo en el gatillo
La intención de la desarrolladora ha sido crear una experiencia divertida y accesible independientemente del nivel de habilidad o las horas que hayamos dedicado al juego. Por esto se han incluido opciones de todo tipo, desde retos que se pueden realizar en solitario dentro de cada partida, como momentos de juego cooperativo e incluso varios tipos de batallas en los que tendremos que cosernos a tiros con el resto de jugadores que habiten la partida que disputemos. Un máximo de 16 personas podrán participar en estas, entrando automáticamente al mundo de Red Dead, completamente abierto en un modo de juego en que cada usuario puede hacer lo que le plazca. Desde emprenderla a tiros con los viandantes a la caza mayor, pasando por la recolección  de flores e incluso con la  posibilidad de emprenderla a tiros con el resto de jugadores por la simple satisfacción de interrumpir lo que quiera que estén haciendo.

La diferencia en este caso radica en nuestro personaje, que no será el carismático John Marstow, sino uno de los que hayamos ido desbloqueando a través del cumplimiento de diversos retos tanto en el modo para un jugador como en su vertiente multijugador. Además hereda de las últimas entregas de Call of Duty el componente de evolución para nuestro avatar, habiendo un total de 50 niveles de experiencia en los que iremos desbloqueando nuevos equipamientos, personajes y vestimentas. Podremos conseguir nuevas armas, monturas, trajes para nuestros personajes…  Por supuesto este aumento de nivel es constante aunque estemos jugando en el modo libre, siempre hablando de la parte multijugador.

 

 

Este modo libre es casi un lobby en el que podremos interactuar con los jugadores y unirnos a un grupo de hasta ocho usuarios para empezar a pegar tiros en plan ‘serio' dentro de esta parte de la jugabilidad. Estar dentro de un grupo significa saber la posición de nuestros compañeros, poder seguirles por el mapa y poder iniciar partidas con ellos como compañeros. También se nos permitirá tomar parte en asaltos a las guaridas enemigas controladas por la IA, luchar contra las fuerzas de la ley, etc… Estos grandes retos necesitan ser activados y bloquean la libertad de acción hasta que sean completados. Es decir, casi como si se tratara de un modo de juego cooperativo.

La lista completa de acciones a partir del momento que formamos parte de un grupo es la siguiente: retos de caza (explorar el mapa en busca de un animal y luego soportar distintas oleadas de ataques de estos), retos de supervivencia (explorar para encontrar hierbas, teniendo que enfrentarnos a cualquier peligro que se interponga en nuestro camino), retos de precisión (disponibles durante toda la parte multijugador), retos de justiciero (luchas contra bandas rivales), retos fuera de la ley (que implican realizar fechorías y hacer que las fuerzas de la ley traten de eliminarnos).

Contra amigos
Por otro lado están los modos competitivos en los que nuestro grupo (sólo podrá haber dos por partida) se las verá con la banda rival. Todos ellos empiezan con un duelo al sol. En el caso de los que son todos contra todos, empezaremos en círculo y apuntando a cualquiera de los rivales. Si es por equipo, apareceremos en dos filas de bandoleros. Las normas aquí son tan simples como 'el último que sobreviva lleva ventaja'. Una vez superada esta parte y sin interrupción se pasa a la mecánica de cada una de las partidas. Como no podía ser de otra forma el modo todos contra todos sigue estando presente. Las normas son las clásicas y el objetivo es claro: acabar con cualquiera que se cruce por nuestra mirilla. Junto a este, otro modo de juego que no puede falta es la batalla a muerte por equipos. Una vez más pocas sorpresas en cuanto a su mecánica, si bien requiere algo más de estrategia y un uso intensivo de las armas fijas que encontremos diseminadas por cada uno de los escenarios.

Junto a estos se han revelado dos modalidades más, que implican recoger bolsas de oro y llevarlos a un punto concreto del mapa. La primera de ellas nos hace jugar contra el resto de usuarios, con varias bolsas de oro diseminadas por el mapa y teniendo que llevarlas hasta los cofres dispersos por el mapa. Cada jugador puede llevar a la vez dos sacas, aunque las dejará caer si cae muerto en la travesía a los cofres. La otra opción de juego también incluye estas sacas, aunque su ejecución es la misma que un capturar la bandera. Es decir, cada equipo tiene su saca que debe proteger. El que coja tres veces la saca del enemigo y la lleve a su base gana. Todas las mecánicas de control del sistema de un jugador se han implementado para esta parte de la jugabilidad (control de carretas, caballos, sistema  de coberturas…), siendo incluso posible utilizar el Dead Eye, que en este caso nos permitirá fijar el blanco en el cuerpo de los enemigos, para realizar un certero disparo al pulsar el botón de acción. Esta es una mecánica básica que será necesario dominar para convertirnos en verdaderos ases de Red Dead Redemption.


Las localizaciones que encontraremos en estos retos competitivos estarán limitadas en su tamaño para evitar que los jugadores simplemente huyan en los momentos clave. Hemos podido probar cuatro mapas, todos ellos diferentes en cuanto a propuesta jugable (diferentes tamaños, densidad de edificios, armas montadas sobre el escenario, etc…), aunque en todas ellas hemos encontrado armas dispersas por el suelo, al estilo clásico de este tipo de títulos. Todo esto acaba por configurar una experiencia de lo más completa en lo que al apartado online se refiere. Así, se complementa a la perfección con la aventura en solitario y termina por dibujar el mapa del tesoro que todos los vaqueros en potencia siempre han estado deseando. Quizás este sea el título del oeste definitivo. En poco más de un mes veremos si el disparo ha ido exactamente donde los chicos de Rockstar apuntaban.

Red Dead Redemption

Red Dead Redemption es un Western épico que se desarrolla a comienzos del siglo XX cuando no rige la ley y las tierras no productivas comenzaron a dar paso a la ampliación del alcance del gobierno y a la difusión de la era industrial. La historia del antiguo forajido, John Marston, Red Dead Redemption lleva a los jugadores a una gran aventura a lo largo de la frontera americana.
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