Cara a cara: Final Fantasy XIII

Fue anunciado como una exclusiva de PS3, la mejor excusa para adquirir la sobremesa de Sony. Yoichi Wada sorprendía anunciando su versión 360, rompiendo así la exclusividad de la franquicia. Como de costumbre, los usuarios de cada plataforma buscan descubrir cuál de las dos ediciones es mejor. Con ese propósito nace esta comparativa en la que analizamos los puntos en los que destaca cada una.

Hay que ir con pies de plomo cuando se tratan temas farragosos como las exclusividades, bien lo sabe Square Enix, que en este tema se ha sabido mover como pez en el agua en los últimos tiempos. Quizás por este motivo fueron muchos los que no dieron crédito al anuncio de Yoichi Wada en el que aseguraba que Final Fantasy XIII, una obra creada exclusivamente para PS3, vería la luz también en Xbox 360. El origen de la sorpresa no radica tanto en el hecho en sí del lanzamiento (al menos no en este caso) como por el significado que se extrae de las palabras del presidente de la compañía japonesa. ¿Realmente pretenden adaptar los 32 gigas de vídeos que oferta el Blu-Ray en formato DVD? Parecía que Square Enix se había lanzado a la piscina sin recapacitar sobre esta idea. No resulta tan complejo realizar el movimiento opuesto; un port de X360 a PS3. Sí generalmente reducir el tamaño de un vídeo se traduce en restar calidad al mismo, ¿cómo se obtendría el mismo resultado en ambas versiones?

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No hace falta navegar bajo un océano de datos técnicos para percibir las diferencias entre las dos ediciones. PlayStation 3 ha servido como base para este proyecto. A ella se debe el Crystal Tool Engine, creado específicamente para exprimir las capacidades de la consola de Sony. Sus propios desarrolladores lo han explicado por activa y por pasiva: la conversión a X360 se ha realizado una vez finalizada la correspondiente a la consola de Sony. No obstante, las primeras imágenes que aparecieron a la luz (las originales, no las imágenes modificadas cuya validez es nula en la actualidad) mostraban un aspecto idéntico entre ambas versiones. Square Enix nunca explicó, no obstante, el método con el que fueron tomadas las capturas, una filosofía que viene adoptando la compañía en tiempos recientes. Por lo tanto, era difícil hacerse una idea sobre lo que íbamos a encontrar a la hora de poner las manos sobre ambas versiones.

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Sólo existe una forma de comprobar las diferencias y es jugando a cada edición. PS3 es la edición base, de ello nos damos cuenta al comprobar de cerca el aspecto que lucen los CGi's de los que hace gala el juego. A primera vista, no sólo la resolución aplicada es diferente (1024x576 en Xbox), sino también la calidad de los fondos, la iluminación que se presenta tras de ellos es mayor en la versión de Sony que en la de Microsoft, como también la suavidad con la que las texturas son representadas en el aspecto facial de los protagonistas. La versión de 360 no experimenta problemas de rendimiento, es decir;  que la resolución sea más baja provoca que por momento la tasa de frames sea superior en la edición de X360 que en PS3, manteniendo una tasa de 26/20 pps respectivamente. Un dato que no debe llevar a equívocos, ya que viene acarreado por la diferencia de resolución.

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Lo mismo sucede con los planos que se centran en el pelo de los protagonistas. Es la primera diferencia que llama la atención cuando se comparan las dos versiones, tanto por la inercia del movimiento (mucho más acartonado en 360 que en PS3) como la carencia de la misma calidad en lo que se refiere a los fondos que aparecen por detrás de los personajes. La tonalidad con la que se representan los colores también cambia, siendo menos nítida en la edición de 360, un dato que se hace latente muy especialmente en los CGi's. Es decir; es en este momento cuando se pueden apreciar las trazas diferenciadoras, dado que a grandes rasgos como venimos diciendo las diferencias son prácticamente imperceptibles si no fijamos nuestra mirada atentamente sobre ellas.

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Nótese que en determinadas ciudades (Nautilus) las dos versiones bajan notablemente la tasa de frames al representan a varios personajes secundarios en pantalla, propiciando algún que otro tirón en la edición de 360. Supuestamente se deberían solucionar tras instalar el juego íntegramente en el disco duro de la consola, opción que se lleva por delante 18 gigas del espacio del disco de almacenamiento. Las diferencias reales a la hora de jugar son nulas, en tanto los tiempos de carga se mantienen prácticamente inalterables. Cambiar el DVD en la edición de X360 no supone el lastre que muchos habían querido ver en él, aunque no cabe la menor duda que el Blu-Ray es la apuesta más cómoda tanto por prestaciones como por el hecho de evitarnos cambiar de disco dos veces a lo largo de 50 horas de partida. Conceptos que a la hora de la verdad poca o ninguna relevancia tienen en la experiencia jugable.

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Ese es el quid de la cuestión cuando se realiza un resumen somero sobre qué edición vale la pena adquirir. Como ya se comentaba en el análisis, la versión de PlayStation 3 da un paso hacia adelante por contar con un motor gráfico propio, creado exclusivamente para la ocasión (está por ver el uso que Square Enix le dará en el futuro), que se ha adaptado a las posibilidades de la consola de Microsoft para ofrecer a los usuarios la posibilidad de disfrutar de esta interesante aventura. Sale perdiendo 360 en lo que respecta a la resolución de los vídeos, que paradójicamente en determinadas ocasiones permite mayor tasa de frames (planos cercanos de los personajes). Existe una diferencia que los jugadores más exigentes entenderán como mínima y que el resto de los usuarios directamente ignorará por completo, pues de ninguna manera lacra la experiencia jugable, como ya se comentaba anteriormente.

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De poseer las dos consolas, la apuesta más adecuada siempre ha de ser la que se ha tomado como base durante la fase de desarrollo, que en este caso es PS3. No obstante, los usuarios que sólo puedan disfrutar de la edición de Xbox 360 poco o nada tienen que envidiar a los de la consola de Sony, en tanto no existen problemas de rendimiento, ralentizaciones u otros problemas derivados que vayan más allá de un pequeño salto resolutivo, propiciado por el cambio de espacio físico que conlleva el salto de Blu-Ray a DVD. Dicho sea de paso que, tras las primeras averiguaciones realizadas, descubrimos que ni el primer ni el segundo DVD que componen FFXIII en la consola de Microsoft ha hecho pleno uso de sus capacidades. Esto se debe a la enorme comprensión que se ha utilizado para portar los vídeos. Sirva como dato anecdótico a aquellos que busquen respuestas del motivo por el cual existen diferencias.

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Conclusiones
Las diferencias entre las dos versiones radican principalmente en el cambio de resolución y la menor calidad de la que hacen gala los CGi's y momentos determinados. La calidad mayor calidad de las texturas de la edición de PS3 se ve paliada de una manera u otra por el mínimo aumento de los frames por segundo en los primeros planos que se realizan de los personajes, pero en regla general disfrutan de una versión o de la otra se traduce en una experiencia visual exactamente idéntica en ambos casos. De tener que escoger habría que apostar por PS3 por aquello de ser la que ha servido como base, por hacer uso del Blu-Ray para mayor comodidad de los usuarios y por mostrar una tonalidad de colores más vivos. En todo caso Xbox 360 pasa la prueba con solvencia sin fallos de relieve que puedan ensombrecer el buen resultado que muestra el juego mientras corre en pantalla, aunque como decimos se nota qué versión es la que ha sido tomada como referente en este caso.