Aliens vs Predator, Impresiones

Hemos podido probar el borrador final de Aliens vs. Predator, la apuesta de Rebellion y Sega para trasladarnos al universo de las franquicias extraterrestres de la productora cinematográfica 20th Century Fox. Afilad vuestras garras, cargad vuestros cañones láser o rezad para que no empiece a pitar vuestro detector de movimientos portátil, porque la cosa va a ponerse muy fea. En definitiva, preparaos para una verdadera carnicería.

Hemos podido probar el borrador final de Aliens vs. Predator, la apuesta de Rebellion y Sega para trasladarnos al universo de las franquicias extraterrestres de la productora cinematográfica 20th Century Fox. Afilad vuestras garras, cargad vuestros cañones láser o rezad para que no empiece a pitar vuestro detector de movimientos portátil, porque la cosa va a ponerse muy fea. En definitiva, preparaos para una verdadera carnicería.

El 19 de febrero tendremos por fin ocasión de ponernos en la piel de tres razas distintas, caracterizadas por una mortal animadversión mutua. Podremos ser uno de los mejores cazadores de la galaxia, un yautja, o depredador, un miembro de una raza entregada en cuerpo y alma a la cinegética interestelar, sólo pendiente de cazar a la presa más letal, y de terminar con quien se interponga con nuestro objetivo. O podremos encarnar a un ser humano, el autoproclamado rey de la creación, armado de un arsenal notable, pero consciente, por fin, de que nuestra tan cacareada condición dista de ser cierta. O quizás optemos por interpretar a un xenomorfo, uno de esos seres apodados simplemente 'aliens' en un principio, el animal mejor adaptado, el más versátil y mortífero, el superviviente supremo. ¿Por qué no probar con todos? Aliens vs. Predator nos brinda la posibilidad de ser víctima, cazador o superviviente, y poner a prueba las habilidades y los recursos, así como el sino de cada uno de ellos.

Antes de que el último juego del estudio de desarrollo británico Rebellion, distribuido por la editora japonesa Sega salga a la venta, hemos tenido ocasión de probar a fondo el modo historia particular de cada una de las razas participantes en este videojuego de tiros en primera persona, en el que la tensión, el sigilo, el terror y la acción más gore tienen un papel muy influyente. Y característico, como no podía ser de otra forma, de los alienígenas que dan nombre al producto. Tras los últimos trabajos del estudio de Oxford teníamos ciertas dudas acerca del potencial de Aliens vs. Predator, pero ante la versión que Sega nos ha hecho llegar, que es importante subrayar que no es la traslación final del juego, tenemos motivos suficientes para aseverar que, si bien existen factores técnicos que cabría esperar que fueran mejor resueltos, el juego transmite una atmósfera calcada de los mejores minutos del metraje de las cintas que estos seres han protagonizado. Ponerse a los mandos de cada uno de los participantes en la acción es una experiencia única y que transmite en todo momento la sensación apropiada, por lo que no creemos que defraude a los seguidores de la franquicia.

En Aliens vs. Predator podemos jugar tres modos historia diferenciados, pero en los que a menudo recorreremos los mismos escenarios desde perspectivas distintas. El juego empieza mostrándonos el descubrimiento por parte de una unidad de investigación de la compañía Weyland-Yutani, comandada por su mismísimo mandamás, Karl Bishop Weyland, de los vestigios milenarios de una nave yautja. Al acceder al interior de las ruinas del navío estelar, los humanos activarán una baliza cósmica que pondrá en alerta a los depredadores, que mandarán una expedición a la tierra. Los yautja son conscientes de que las bodegas de la vieja embarcación albergan un contenido potencialmente peligroso, un gran número de huevos de xenomorfo, que va a desencadenar en la tierra una cacería de enormes proporciones y una sangrienta matanza: el mayor reto al que puede enfrentarse su especie.

Caracterizados por falta de ética y su afán de obtener ganancias de cualquier hallazgo, la compañía Weyland-Yutani someterá a pruebas de laboratorio a los xenomorfos, empleando a seres humanos vivos para incubarlos. No obstante, los cachorros de alien no son nada dóciles, y aprovechan la menor oportunidad para escapar y sembrar el caos a su paso, lo que va a poner en un serio aprieto a la unidad de marines encargada de limpiar la zona y deshacerse de la manada de molestos bichos que ha huido del recinto de experimentación. Rebellion no sólo ha impreso una notable diferenciación de poderes, capacidades y enfoque a cada raza, sino que ha logrado plasmar su naturaleza específica de modo muy fiel a cómo nos han sido presentados los participantes de la acción en celuloide.

El mayor reto del juego es conseguir diferenciar de modo notable el tratamiento peculiar de depredadores, aliens y humanos, y presentar una ejercicio equilibrado y diverso. Aunque al menos en un primer momento de juego puede parecernos que manejar a xenomorfos será aburrido, controlar a humanos no supondrá algo muy diferente de lo que podamos encontrar en otros FPS y sólo ser un depredador entretendrá y divertirá de veras, pronto nos daremos cuenta que la gran virtud de Aliens vs. Predator es que cada uno de los modos historia nos proporciona una grata distracción, y lo suficientemente alejada de la mayoría de exponentes del género. Pasamos a analizar brevemente qué podremos encontrar y cómo se desarrollan cada una de las campañas que podremos vivir en Aliens vs. Predator y analizamos someramente en qué se diferencia cada una de las demás.

Humanos

Tendremos un durísimo bautismo de fuego al incorporarnos al cuerpo de marines. Somos un joven novato que comprueba por las duras que su primera misión distará bastante de ser nada rutinario. Somos mandados a una colonia en la que una manada de xenomorfos ha hecho cundir el pánico. En el traslado a la zona en la que campan los inmundos bichejos a sus anchas recibiremos dentro del vehículo y durante el aterrizaje el impacto en la cabeza de lastre mal sujeto, lo que nos dejará inconscientes durante un buen rato, Así, al recobrar el sentido, no tendremos la menor idea de qué ha sucedido ni de a qué diablos nos enfentamos. Estamos solos. Sólo la voz de una aguerrida compañera de escuadrón que llega a nuestros oídos por medio de un comunicador nos guiará a través de los pasadizos de la desolada colonia.

Tendremos el apoyo constante, sin embargo, de un sensor de movimiento que nos alertará de la presencia de otros seres vivos en nuestro perímetro y señalará la posición de nuestros objetivos. El desarrollo de la acción bajo el prisma de un humano en Aliens vs. Predator se asemeja de modo muy notable al de otros shooters: podremos equipar hasta tres armas, que cambiaremos indicando una dirección en el pad analógico. Veremos en pantalla nuestra arma en todo momento, pero no podremos apuntar, lo que en un principio puede parecer raro, pero es un aspecto que se revela como muy adecuado si tenemos en cuenta que siempre nos veremos en medio de intensas refriegas que evolucionan prácticamente de modo exclusivo en corta y media distancia.

En el margen inferior izquierdo del visor el sensor de proximidad nos alerta de todos los móviles que se nos aproximan. No discrimina cuáles son amigos y cuáles enemigos, por lo que nos conviene estar siempre en guardia, especialmente cuando nos movamos acompañados de otros miembros del escuadrón. Asimismo, como en las películas, nuestro detector nos ofrece la posición relativa de las figuras en movimiento dentro de un plano, pero no nos informa de su posición en el espacio vertical, por lo que es importante alertar que la muerte puede cernirse sobre nosotros desde arriba o desde abajo. Los xenomorfos son especialmente hábiles a la hora de ocultarse, además, lo que les permite explotar los rincones más estrechos para emboscarnos. A diferencia de nuestros oponentes, no disponemos de ninguna suerte de ataque final. Aunque, en principio, somos el menos dotado de los personajes envueltos en el juego, nuestra pericia con las armas puede ser de gran ayuda para batir a nuestros enemigos.

Predator

Ahora encarnamos al que es, sin duda, el cazador más letal de la galaxia, una máquina de matar, muy avispado e inteligente, dotado de un arsenal mortífero, con unas capacidades físicas muy por encima de las de cualquier ser humano. Capaz de pegar enormes saltos, desde la superficie del suelo a las copas de los árboles más altos. Equipado con un sensor de calor que le alerta, incluso en la oscuridad, de la posición de sus enemigos, empuñando unas afiladas cuchillas que le permiten cercenar cualquier extremidad de sus víctimas con un certero movimiento de muñeca. La personalidad de los yautja y sus habilidades son, probablemente, el mayor atractivo del juego de Rebellion, y lo mejor es que la especificidad de su comportamiento atávico, de su manera de cazar e incluso de sus creencias y de sus ritos ha sido magníficamente trasladado al videojuego.

Al margen del cañón laser que llevan equipado al hombro y que les permite acabar a distancia con cualquier objetivo, o de sus armas blancas, destaca su habilidad para engañar a los marines por medio de la proyección de sonidos que simulan los voces emitidas por los humanos y disgregar a pequeños grupos para poder diezmar cada unidad soldado por soldado con sumo sigilo. El avanzado camuflaje que nos permite pasar totalemente desapercibidos gracias a una prácticamente total invisibilidad que será de enorme ayuda para sorprender a cualquier humano. No sucede lo mismo con los xenomorfos, ya que por medio de su fabuloso olfato pueden detectar nuestra presencia. Como los xenomorfos, disponen de un ataque fuerte y otro ligero, y pueden activar brutales secuencias de ejecución al estar próximos a sus víctimas, lo que incluye sangrientas y muy explícitas escenas de decapitación, no aptas para todos los públicos.

Aliens

Acompañaremos al xenomorfo a partir del mismo momento de su nacimiento. Somos un sujeto de pruebas de la maquiavélica corporación Weyland-Yutani, que pretende usarnos como al resto de nuestros congéneres como el arma biológica definitiva, un rentable recurso del que obtener pingües beneficios. El científico al mando del departamento de investigación de la compañía nos seleccionará tras comprobar que demostramos una inteligencia por encima del promedio de nuestros semejantes. Seremos marcados en el laboratorio con el número seis y se nos someterá a diferentes ensayos que implican la participación de incautos seres humanos como cobayas para evaluar nuestro talento para matar, un proceso que hará las veces de tutorial y que nos permitirá tomar contacto con los controles específicos por medio de los cuales manejaremos a este ágil ente mortífero.

Contaremos con un botón de ataque de intensidad media, el gatillo superior izquierdo del mando, con el que podremos desarmar o herir a nuestras presas. Con el gatillo superior derecho podremos efectuar un ataque de mayor fuerza, que a menudo nos servirá para incapacitar totalmente o incluso matar de un solo golpe a nuestros oponentes. En ocasiones, al abalanzarnos y arremeter contra nuestro objetivo, desencadenaremos una secuencia final especial: podremos acabar con nuestras víctimas empalándolas con nuestra cola, usándola como una lanza, o también podremos infectarlos para expandir la progenie de nuestra estirpe, colocando un abraza-caras en el rostro del pobre infeliz que cometa la imprudencia de ponerse a nuestro alcance. De esta manera no sólo le incapacitaremos definitivamente, sino que lograremos  que pronto se nos unan jóvenes retoños de xenomorfo.

El visor del alien es mucho más parco en detalles que el de cualquiera de los otros dos personajes. Además, su posición relativa es significativamente más baja que la de los humanos y, por descontado, los depredadores, quienes suelen medir más de dos metros. De hecho, correremos agazapados casi siempre, por lo que nuestro punto de vista se encontrará bastante cercano al suelo y fácilmente veremos nuestras manos cuando nos movamos a gatas si miramos hacia abajo. Otro detalle relevante del HUD de los xenomorfos es que aparecerán marcados con una señal luminosa incandescente los puntos de huida o los recovecos que sean susceptibles de ofrecernos cobijo para emboscar a las posibles víctimas que cometan la imprudencia de acercársenos. Es relevante también el esfuerzo por representar visualmente el sentido del olfato de los aliens: los humanos y depredadores aparecerán en pantalla marcados por un halo semejante al de los lugares en los que podamos escondernos. También podremos hacernos fácilmente idea de qué peligro entraña atacar a según quién: los sujetos desarmados aparecerán en pantalla marcados en verde, mientras que quienes cuenten con armas y, por tanto, representen un peligro potencial, estarán marcados en rojo.

Como xenomorfos no sólo seremos mucho más veloces que cualquiera de las otras dos razas (lo que nos ofrecerá una ventaja importante a la hora de escapar de situaciones excesivamente complicadas), sino que podremos adentrarnos por pasadizos muy estrechos, como respiraderos y túneles de ventilación. Puede que nos lleve un tiempo acostumbrarnos a movernos en la piel de estos seres, dado su comportamiento, a medio camino entre el de un animal movido por sus instintos y el de un ser racional. Al cambiar rápidamente el sentido de nuestros pasos a media carrera podremos ver cómo nuestra cola se posiciona para variar su orientación y ofrecernos un mayor equilibrio. Aunque nos llevará algún tiempo acostumbrarnos a ello, es un detalle realista, y pronto aprenderemos a usar nuestro apéndice de modo letal.

La visión de los xenomorfos difiere en gran medida de la de los yautja o los humanos: nos parecerá estar observando la realidad a través de la lente de un objetivo de ojo de pez. Como en las películas, podremos trepar prácticamente sobre cualquier superficie. Nuestra capacidad de salto es notoria, y en todo momento contaremos en pantalla  con un icono que nos servirá para marcar la zona a la que queramos acceder de un salto. Como sucedía en Dead Space cuando Isaac Clarke recorría la nave USG Ishimura en gravedad cero, el hecho de que la posición del escenario pueda verse alterada de modo importante en función de la ruta que tomemos puede desconcertarnos a menudo. Será necesario acostumbrarse rápidamente a estos rápidos reposicionamientos para sacar de ellos el máximo partido, ya que es una de las particularidades que pueden prestarse a ser mejor explotadas desde un punto de vista estratégico. Los xenomorfos no emiten calor suficiente para ser detectados por la visión térmica de los yautja, lo que les permite ser difícilmente detectables por sus depredadores naturales.

Pese a que conviene aclarar que el código de la versión del juego a la que hemos tenido acceso no está finalizado ni pulido, por lo que existen algunos errores evidentes en que confiamos que sean solventados en el juego final, las sensaciones ante esta versión beta de Aliens vs. Predator son dispares: Mientras que técnicamente se nos ocurren un buen número de títulos similares del género que se encuentran bastante por encima, la ambientación, la adaptación de las características y poderes de cada una de las razas es poco menos que sobresaliente. Además, la experiencia de ponerse en la piel de cualquiera de los seres participantes en Aliens vs. Predator es verdaderamente impagable para todos aquellos que hayan disfrutado de las películas, aún más para quienes hayan ido más allá y se hayan interesado por el universo particular que cómics y novelas han expandido. Encarnar a un humano y verse atacado por un depredador dispuesto a rebanarnos el pescuezo, a merced de las fauces de un xenomorfo o asfixiado por un abraza-caras alien es espeluznante. Tras unas cuantas horas de juego nos parece que, pese a no tratarse de un videojuego técnicamente puntero, es una obra que va más allá de lo que las películas en las que xenomorfos y yautja han coincidido, por lo que, por su naturaleza y enfoque, ofrece un muy variado y disfrutable entretenimiento. A la espera de lo que dé de si el modo multijugador, que no hemos podido probar todavía, y que se nos antoja como un punto clave del título en cuestión, nos parece que quienes busquen una gran fidelidad con los  personajes de celuloide y sus aventuras están de enhorabuena y que Aliens vs. Predator ofrecerá, en todo caso, un trepidante, sangriento y muy animado y distraído pasatiempo a quienes apuesten por el último trabajo de Rebellion.

Aliens vs Predator

La popular saga de PC llega a GBA.
Aliens vs Predator