Mario & Luigi: Viaje al centro de Bowser
Mario & Luigi: Viaje al centro de Bowser
Carátula de Mario & Luigi: Viaje al centro de Bowser
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    Meristation

Champiñón dorado (XXL)

Pablo González Caith_Sith

Mario y Luigi regresan a Nintendo DS con la tercera parte de la saga de RPGs que iniciaron con "Superstar Saga". Pero ahora las cosas hancambiado: no son los protagonistas. Atrapados en el cuerpo de Bowser, será éste, el némesis de Mario, el personaje principal de la aventura. Y con esta decisión encontramos uno de los mejores títulos del sistema. Te lo descubrimos.

Mario es probablemente el único personaje originario de otro género (plataformas, puzzle, acción, etc.) que ha sabido adaptarse en el complejo mundo de los RPGs. Si nos paramos a analizar el microcosmos creado por Shigeru Miyamoto hace casi 30 años, podemos encontrar varias ciudades, personajes poco perfilados, una seta bastante pesada emplazándonos de castillo en castillo, la típica princesa secuestrada, una tortuga-dinosaurio gigante con muy malas pulgas y poco más. Habría que rascar, ir más al fondo, para encontrar profundidad en el argumento que se ha ido tejiendo en todos estos años en la saga Mario Bros.

Pese a todo, Mario y compañía sorprendieron a propios y extraños cuando Squaresoft, que por aquel entonces triunfaba en Super Nintendo gracias a maravillas como Chrono Trigger o Final Fantasy IV/V/VI, decidió recoger el testigo de la saga y traspasarlo al mundo del rol japonés. Pociones, combates por turnos, enemigos finales, mazmorras y muchos personajes no controlables. Ciudades, cajas de interrogación, princesas en apuros, castillos, Bowser tratando de raptar a Peach, minijuegos, yoshis y champiñones. Todos los elementos originarios del universo de Mario se daban cita como nunca se habían visto conformando un todo asombroso, un título fresco, profundo, rompedor que aún a día de hoy, sigue siendo uno de los mejores RPGs bidimensionales de todos los tiempos.

El secreto de su éxito residía a una suma de factores, un equipo de trabajadores eficiente, enamorado de su trabajo, capaz de cuidar y mimar su obra hasta límites obsesivos: la gente de Squaresoft recogió lo sembrado por Miyamoto y le dio no vida, pero sí alma. Profundidad, una tercera dimensión. Aquel juego, Super Mario RPG: Legend of the Seven Stars, nunca llegó a Europa (si bien desde hace meses se encuentra en la Consola Virtual de Wii). Los fans pedían (pedíamos) otro más, otra aventura de Mario profunda, que explotase un universo que parecía simple, pero que era en realidad profundo, apasionante. Tardó en llegar, pero en 2000 apareció en Nintendo 64 el excelente Paper Mario. Tres años más tarde, se presentaría la revolución en formato portátil: Mario & Luigi Superstar Saga.

Desarrollado por AlphaDream, un estudio formado por -entre otros- varios extrabajadores de Squaresoft (de los que formaron parte Super Mario RPG, entre ellos el propio director del proyecto) que sacó todo el potencial de Game Boy Advance, la exprimió para dar forma a uno de los mejores RPGs portátiles de la historia, una fantástica mezcla de rol y plataformas, en la tradición del título de Super Nintendo, casi a modo de secuela/remake espiritual que dejaba sin aliento. Dos años más tarde, en 2005 -con el paréntesis que supuso Paper Mario 2 para GameCube- llegó su secuela a Nintendo DS: Mario & Luigi: Compañeros en el tiempo. Más y mejor: el doble de personajes, viajes en el tiempo, una historia divertidísima y la calidad emblema de Nintendo. Nada fallaba.

Cuatro años ha tardado AlphaDream en proporcionarnos la tercera obra, la que cierra una trilogía maestra, de una calidad sin igual. Una que deja en evidencia a casi cualquier franquicia portátil dentro del género (a la espera de ver si Golden Sun DS consigue arrebatarle este mérito), pues con Mario & Luigi: Viaje al centro de Bowser, lo que tenemos entre manos no es un simple 'más de lo mismo', sino un título que se graba con letras doradas en la historia de la consola, un producto tan cuidado y perfectamente diseñado que casi da pena hablar de él como 'un lanzamiento más' en una semana en la que Nintendo DS recibe, el mismo día (9 de octubre) dos juegazos de la talla de Scribblenauts y Kingdom Hearts 358/2 Days. Ninguno de los dos alcanza la calidad de la tercera obra de AlphaDream protagonizada por los Mario.


Lo que ha conseguido AlphaDream con esta serie no atiende a ninguna fórmula secreta: todo es pulcro, limpio. No queda lugar a dudas, la cosa funciona por que hay respeto y conocimiento hacia el material original y todo el guión del juego es la muestra perfecta de esta afirmación. La historia comienza cuando por una causa desconocida los habitantes de Ciudad Champiñón están multiplicando su tamaño y girando sobre sí mismos. Esta extraña causa hace a Peach convocar una asamblea en su castillo para encontrar una solución al problema, llegando a requerirse los servicios de los hermanos Mario y Luigi para dar con ella. Pero por supuesto, cuando llegan, aparece en escena el siempre oportuno Bowser e intenta convertir a Peach en cenizas con una potente llamarada.

Mario la salva, acabando con Bowser. Derrotado, el némesis del fontanero es reanimado por Kamek en una zona alejada del castillo y, por azar, acaba dando con un extraño personaje que le ofrece un 'champiñón de la suerte'. Bowser lo acepta fiándose de la palabra del desconocido, que le asegura que así podrá derrotar a Mario… pero claro, había truco. Al ingerirlo, Bowser adquiere la habilidad de absorber elementos del escenario a modo de aspirador, volviendo al castillo para acabar con Mario y, sin poder evitarlo, tragándoselo. Y con él, a la princesa y Luigi, entre otros tantos personajes. ¿Es el fin para los hermanos, dominará Bowser el Reino Champiñón? Para nada: la historia continúa con Mario y Luigi dentro del cuerpo de Bowser, debiendo colaborar con éste para poder salir de allí, si bien los planes de Bowser pasan por recuperar lo que es suyo y, al tiempo, salvaguardar su castillo.

El guión del juego no deja de dar vueltas, presentando así una colaboración forzada entre Mario, Luigi y Bowser, controlando a los tres personajes a lo largo de la aventura y dejando para el recuerdo momentos delirantes. La historia es excepcional, particularmente hilarante, todo un logro que hace que la de 'Compañeros en el tiempo' sólo sea un juego de niños. Las situaciones planteadas son al mismo tiempo de una brillantez inaudita, algo que evidentemente va más allá de los simples cuadros de texto. Donde todo se explota y se lleva al infinito es en el apartado jugable…

Jugabilidad
Con la excusa argumental de tener a Mario y Luigi atrapados dentro del cuerpo de Bowser, la jugabilidad de la serie pasa de ser fantástica a ser sobresaliente y a la vez profunda. 'Compañeros en el tiempo' aportaba (con respecto al anterior, Superstar Saga) los viajes en el tiempo y, con ello, el poder controlar a los hermanos en sus versiones bebé. Ahora sólo los tenemos en el presente, reducidos y dentro de las partes del cuerpo del dinosaurio con aspecto de tortuga. Así, todo lo que vemos en pantalla son improvisada secciones de plataformas en las que avanzamos, evidentemente, a modo de RPG.

Habría que aclarar que 'Viaje al centro de Bowser' no sacrifica los aspectos básicos introducidos en las dos entregas previas de la serie, a pesar de los cambios jugables que aporta la premisa argumental. Seguimos estando ante una mezcla de avance con plataformas y jugabilidad de RPG: subimos de nivel, nos equipamos objetos, adquirimos habilidades, hablamos con personajes secundarios, combates por turnos, tenemos un guión definido, que avanza a dos bandas, etcétera. Los que no hayan jugado a sus antecesores encontrarán cosas 'raras' en esta tercera parte, principalmente las referidas a la mezcla de géneros: Una de las más importantes es el control, adaptado al uso de los tres personajes principales.


Así, mediante el botón A utilizamos a Mario para saltar o efectuar acciones como golpear con un martillo. La B se reserva para Luigi, mientras que X e Y pertenecen a Bowser, que es capaz de lanzar llamas (con Y) o golpear físicamente (con X). Todas las acciones disponibles se realizan mediante este simple mapa de control, alternando entre armas o posibilidades con R (por ejemplo, entre martillo o salto). La cruceta obviamente nos da opción de mover a los personajes de un sitio a otro, quedándose la táctil para acciones más específicas. De hecho, incluso llegaremos a usar el micrófono para determinadas acciones.

Volviendo al interior de Bowser, Mario y Luigi pueden realizar las acciones tradicionales. Deberán avanzar por el escenario presionando los botones A y B, alternando saltos, combates contra enemigos (que vemos en pantalla en tiempo real, como siempre) o interactuando con partes del interior del villano. En lo que respeta a la exploración, la mayor sorpresa la supone el deber potenciar ciertos aspectos del cuerpo de Bowser en momentos concretos de la aventura. Por ejemplo, en una parte de la historia el personaje tratará de arrastrar una isla hacia la orilla de una playa, tirando de una cuerda. Con Mario y Luigi, deberemos avanzar por el interior de su cuerpo para llevar al brazo y potenciar el músculo, dándole impulsos para hacer aumentar su fuerza y que sea capaz de cumplir el objetivo.

Este ejemplo de interacción y/o colaboración es habitual. El principio del juego nos pone a los mandos de Mario, que debe buscar a su hermano por el estómago del reptil. Una vez que lo encontramos, toca seguir avanzando hasta que se advierte un extraño saliente: golpeándolo varias veces, Bowser -que estaba inconsciente- se despierta, pasando así a controlarle a él, dejando a los Mario a la espera en la zona táctil, siendo la pantalla superior donde observamos la aventura desde el punto de vista del villano reconvertido, contra su propia voluntad, en improvisado héroe. Para superar determinados puzzles deberemos alternar entre los diferentes personajes, habiéndose explotado especialmente esta característica para conformar una aventura variadísima.

Por ejemplo, más adelante Bowser se acercará a una fuente a recuperar energías bebiendo agua. Seremos advertidos de que una parte de su cuerpo ha cambiado y, cuando lleguemos allí con Mario y Lugi, la encontraremos inundada: una fase acuática. Si seguimos por esa zona, encontraremos varios potenciadores que debemos recoger para adquirir nuevas habilidades… pero claro: si Bowser deja de beber, el volumen de agua bajará, haciendo que no podamos llegar a zonas elevadas y que algunas plataformas bloqueen el paso. Mediante varios cambios de papeles, utilizando con lógica a los personajes, tendremos que ir recogiéndolos todos, bebiendo y dejando de beber para alcanzar lo que estamos buscando. Como ya se ha dicho esto no es un añadido caprichoso, sino que es el eje sobre el que gira casi toda la aventura.

Lo que se mantiene invariable, tanto para Bowser -en el exterior- como para los Mario -en el interior del reptil- es un desarrollo puramente aventurero: no hay fases en un sentido literal, todo es un enorme, gigantesco mapeado por el que vamos avanzando como en un Zelda o cualquier otro título de esta índole, de la misma forma que en los demás títulos de la saga. Sobra decir que los tres personajes se compenetran de maravilla: a la velocidad e inteligencia de los hermanos, se le une -en contraste- la brutalidad de Bowser, compensando así su falta de luces: él será el encargado de avanzar por el mapeado real, de romper rocas o quemar árboles para progresar, así como derrotar a jefes de final de nivel realmente duros. ¿Se ha recuperado el sistema de combates tradicional? Afortunadamente, sí. Nada ha cambiado para mal, sino que se han añadido suficientes cosas como para que lo que antes era notable ahora no tenga igual.


Las batallas se mantienen por turnos tanto utilizando a Bowser como a los Mario. Lo que cambia es que, en el caso de controlar al reptil, ahora tenemos nuevas acciones que evidentemente no podían usar los fontaneros. El catálogo de técnicas se mantiene: atacar, usar objeto, habilidades, huir, etcétera, siendo el comando que añade Bowser el que permite absorber a sus enemigos: tragárselos presionando rápidamente el botón X, enviándolos a su estómago para que sean Mario y Luigi los que deban acabar con ellos o generarles cierto daño antes de salir al exterior.

Todo se sigue realizando con un único botón: con A, Mario ataca, esquiva los ataques de sus enemigos, huye, etcétera, siendo exactamente lo mismo para Luigi (con B) o Bowser, con los dos botones restantes. De esta forma se consigue que la simplicidad en el control se salde con más opciones a nivel estratégico, pudiendo contraatacar saltando sobre la cabeza de los enemigos cuando vengan a atacar, acercarnos a ellos y darles más fuerte, etcétera. Las habilidades vuelven a ser imaginativas y únicas, actuando más a modo de 'minijuegos' que como simples hechizos que generan daño sobre los rivales. Esto es aplicable, de nuevo, a todos los personajes.

La primera técnica que aprenderán los Mario es coger un caparazón de tortuga y hacerlo rebotar sobre su enemigo, pasándose la concha varias veces. Para realizar esta técnica tenemos que ir pulsando A y B rítmicamente, funcionando más como un minijuego, en lugar de suceder lo tradicional en el género: quedarnos mirando una secuencia animada y esperar al siguiente turno. Con Bowser pasa lo mismo: avanzando en la aventura, podrá utilizar a un ejército de goombas para lanzarlos contra su enemigo, lo que implica una pulsación de varios botones.

Esta interacción se aplica también a las acciones básicas. Si justo antes de caer sobre el enemigo volvemos a presionar A o B, con Mario y Luigi respectivamente, podemos hacer daño doble al hacer doble salto. Bowser puede cargar su puño y hacer más daño si volvemos a presionar X en el momento preciso, de la misma forma que los hermanos pueden cargar el martillo y hacer daño extra. Hace un rato comentábamos que tanto la zona táctil como el micrófono han sido utilizados sabiamente: en los combates, se nota. En un combate determinado, Bowser podrá usar su llamarada de fuego y la potencia de la misma dependerá, ni más ni menos… que de nuestro soplido hacia el micrófono. Alpha Dream ha pensado en absolutamente todo.

'Viaje al centro de Bowser' es un RPG largo, duradero, profundo y al mismo tiempo perfecto para cualquier tipo de jugado. Unas veinte horas separan el inicio del final del juego, encontrándonos una curva de dificultad perfecta, un montón de momentos memorables, puzzles bien llevados y ante todo una trama divertida, con gran sentido del humor. Todo en perfecto castellano, por supuesto.


LO MEJOR

  • Bastante largo: casi 20 horas de juego.
  • Controlar a Bowser.
  • El sistema de batalla sigue siendo tan accesible como profundo.
  • La historia, hilarante, no es sólo un excepcional guión sino que se adapta a la jugabilidad como un guante.
  • Poder alternar entre los personajes para superar puzzles y secciones jugables.
  • Saca provecho de todas las posibilidades de la consola: táctil, micrófono…

LO PEOR

  • Gráficamente, si bien es correcto, se le podía exigir un poco más de trabajo.
  • Se acaba.
  • Y por pedir… un modo multijugador habría sido glorioso.

CONCLUSIÓN

AlphaDream ha vuelto a confirmar que un estudio pequeño (apenas 40 empleados) es capaz de crear la más grande de las cosas. Con 'Mario & Luigi: Viaje al centro de Bowser' se confirma que la calidad no es coto privado de los presupuestos millonarios y que la imaginación y la inventiva lo son todo. Cuatro años después de 'Compañeros en el tiempo' han servido al estudio para encontrar una excusa argumental brillante, asombrosa, que ha sido explotada jugablemente para dar forma a un cartucho único, imprescindible para todos los fans de los personajes o del propio género poseedores de una Nintendo DS. [image|nid=1177771|align=center|preset=inline] La historia, hilarante y repleta de referencias al universo Mario, la jugabilidad, reminiscente del brillante Super Mario RPG y potenciada con elementos de los tiempos actuales, una banda sonora de impresión obra de Yoko Shimomura, y un aspecto visual retro, puro sprite-art, conforman el que se convierte por méritos propios en uno de los mejores cartuchos del sistema y el lanzamiento de la propia Nintendo más sólido de este 2009. Octubre va a ser un mes complicado para los poseedores de la portátil de doble pantalla: hay mucha oferta y, al menos, tres juegos son totalmente imprescindibles. [image|nid=1177346|align=center|preset=inline] Si Kingdom Hearts 358/2 Days lleva al límite el sistema con un apartado técnico brillante y un multijugador realmente divertido, Scribblenauts aporta innovación, ideas únicas potenciadas con una jugabilidad explosiva. Mario & Luigi: Viaje al centro de Bowser va un paso más allá: ofrece un argumento fantástico, una jugabilidad profunda y una duración perfecta. ¿Se le puede pedir más? Sí, claro, por pedir… que no se acabe. En definitiva, más que merecer la pena, es una compra obligada. Si pensabais que con 'Compañeros en el tiempo' AlphaDream había tocado techo, no sabéis lo equivocados que estabais. Brillante. [image|nid=1177445|align=center|preset=inline] La historia, hilarante, no es sólo un excepcional guión sino que se adapta a la jugabilidad como un guante. Poder alternar entre los personajes para superar puzzles y secciones jugables. El sistema de batalla sigue siendo tan accesible como profundo. Controlar a Bowser. Saca provecho de todas las posibilidades de la consola: táctil, micrófono… Bastante largo: casi 20 horas de juego.

9

Excelente

Un título referente en su género, que destaca por encima de sus competidores y que disfrutarás de principio a fin, seguramente varias veces. Un juego destinado a convertirse en clásico con el paso de los años.