GTA: The Ballad of Gay Tony, Impresiones

Rockstar explora muy de cerca los peligros del mundo de la noche con The Ballad of Gay Tony, el segundo de los episodios de Gran Theft Auto IV exclusivos de Xbox 360 tras Lost & Damned. Como el indómito dominicano Luis López defenderemos a nuestro mentor, jefe y amigo Gay Tony del pacto que ha sellado con la mafia de Liberty City. Le echamos un primer vistazo.

We own the night

Es una temática que hemos podido ver en reiteradas ocasiones en el cine, pero escasamente tratada en los videojuegos; la vida de noche, su seducción, glamour, peligros, subproductos y muñecos rotos. Rockstar vuelve a demostrar que carece de tabúes y prejuicios y abre la puerta a este mundo en su próximo GTA. Bordeando la temeridad en el título, The Ballad of Gay Tony nos introduce de lleno en él, retratando fiestas, drogas, sexo, y cómo no, mafia, extorsión y otros delitos. Tras su anuncio a finales del pasado mayo y de debutar con uno de los mejores trailers que hemos podido ver en esta temporada, Rockstar nos ha enseñado unas cuantas misiones de The Ballad of Gay Tony.

La Santísima Trinidad
Ése era el título del logro que conectaba a los tres personajes que ha tenido Grand Theft Auto y que abrió la puerta a la especulación con el papel que Luis López podría tener en la saga. De hecho podemos verle durante la épica misión del atraco al banco con los irlandeses. La intención de R* con los capítulos descargables y sus protagonistas ha sido explotar cada faceta de Liberty City acorde a un aspecto de la jugabilidad. En GTAIV fue una historia sobria, fuertemente ligada a un guión y a unos acontecimientos vividos por Niko Bellic, en cambio Lost & Damned retrató el día a día de la banda de moteros de Johny Klebitz y mostró zonas apenas explotadas de la ciudad a lomos de sus choppers. Por último, The Ballad of Gay Tony aparte de flirtear sin escrúpulos con la vida nocturna de la ciudad, devolverá a la actualidad el brutal estilo de misiones de San Andreas personificado en la cólera dominicana de López.

The king of this town
Pese al título de este segundo episodio descargable, encarnamos al moreno Luis Fernando López, guardaespaldas personal, socio, consejero y amigo de uno de los empresarios más exitosos de la noche en Liberty City, Anthony 'Gay Tony' Prince. Toda una leyenda. Tony lleva en el candelero más de 10 años, propietario de los dos clubs más elitistas y de moda de la ciudad, el Maisonette 9, internacionalmente conocido por sus excesos, y el Hércules, un exclusivo club de ambiente Gay. Pese a lo emblemático de su posición y producto de sus vicios, Gay Tony acaba endeudado y se ve forzado a vender participaciones de los locales. Cómo no, bocado tan apetecible pronto atrae a diferentes mafias, que se interesan en ellos como una forma fácil y transparente de blanquear dinero. Para peor, el empresario vende acciones por un importe muy superior al valor real de los clubes. Tras confesarle su temeridad, "he vendido mi alma al diablo" en sus propias palabras, López tendrá que hacerse cargo de la situación, manteniendo a los inversores tranquilos, y a Tony con suficiente liquidez económica, y con vida, que es más importante.

La lealtad, un valor muy escaso.
Según el estudio el guión en esta ocasión estará lleno de falsas amistades, traiciones y con la incertidumbre constante sobre quién es leal y sincero en un mundo donde cualquiera tiene un precio y puede apuñalarte por la espalda. Ya sea por un puñado de dólares, unos gramos de coca o una decadente orgía. "Cuanto más alto subes y más dinero mueves, más enfermos te encuentras". Lo cierto es que por lo que hemos visto, este capítulo no tiene reparo en mostrar cómo se comportan los individuos que fluctúan por la noche. Un diálogo entre López y Yusef discurre cuando el protagonista visita al segundo pidiendo trabajo y éste se encuentra en medio de una orgía con varias prostitutas, a las que estaba "haciendo sufrir", totalmente colocado, con delirios de grandeza.

Arrancamos con Luis en el asfalto de Liberty City, sin tutoriales, con toda la ciudad abierta desde inicio y con la sabiduría que cualquier poseedor de GTA IV habrá acumulado en sus horas de juego y locuras. El primer vistazo inicial apenas devuelve cambios visuales con respecto a GTA IV, pero al pasar más tiempo con el juego, los pequeños retoques que el estudio ha aplicado acaban mostrándose, como más elementos destructibles y su implicación en la jugabilidad. También aprovechamos para trastear con el nuevo cátalogo de armas y vehículos, donde regresará el tanque de los SWAT como APC. Tras esta pequeña toma de contacto, nos lanzamos a probar la primera de las cuatro misiones de las que consta esta demo.

Duras negociaciones
Comenzamos trabajando para Timur, un empleado de Bulgarin, el rey de la mafia rusa a quien seguramente recordaremos de sus tratos con Niko Belic. Uno de los caprichos del ruso ha sido desde siempre el equipo local de hockey, los Rampage. Pero a la hora de negociar, los propietarios se cierran en banda ante su posible entrada a la directiva. Luis acepta hacerles llegar un mensaje de 'buena voluntad' para desbloquear las negociaciones. Vía paracaídas, elemento clásico del que hablaremos más adelante, el protagonista aterriza en el ático de las oficinas. También debuta una nueva arma al repertorio de la serie -habrá más- la ametralladora ultraligera P90, favorita de Motoko Kusanagi, que en apenas 2 kg de peso tiene una cadencia de fuego de 900 proyectiles por minuto. Devastadora y fielmente representada en el juego.

Tras saltar la alarma, Luis no deja de enfrentarse a personal de seguridad del equipo en su descenso hasta el despacho del propietario. El nivel de acción de la misión es altísimo, lo que nos lleva a pensar si éste se mantendrá durante todo el episodio. Rockstar comenta al respecto que ésta misión no es la excepción, si no el ejemplo de lo que veremos en Gay Tony; un ritmo trepidante de tiroteos, explosiones y persecuciones llenas de tensión. Y más importante, están diseñadas para ser extremadamente divertidas. Rockstar North ha subido el nivel intencionadamente, acercándolo a San Andreas, para que aquellos que echaban de menos al último episodio de la serie en PS2, tengan motivos para estar contentos. Por cierto, esta misión -Dropping in- termina usando el paracaídas para aterrizar sobre un trailer en el que huir.

El hombre que lo tenía todo
En la segunda de las misiones que probamos trabajamos para otro viejo conocido, Yusef Amir, promotor inmobiliario internacional, millonario y sin escrúpulos presente en 'Deconstruction for Beginners' de GTA IV. Yusef le pasa a Luis una escopeta AA-12 modificada con balas explosivas para hacer frente con garantías al trabajo que le va a proponer: robar un vagón de tren entero, y en marcha. Saltando desde uno de los puentes de la ciudad al techo del ferrocarril, el dominicano tendrá que avanzar por el tren a toda velocidad mientras helicópteros escolta, francotiradores y policía le hacen frente. Finalmente, tras superar un auténtico festival de acción, Luis alcanza el vagón deseado, lo desensambla del tren y lo comunica a Yusuf. A los pocos segundos un helicóptero Skyhook -uno de los dos nuevos modelos incluidos en el capítulo- lo remolca -algo visto en el trailer- y lo eleva por los aires. Por supuesto, éste estaba a rebosar de dinero.

Garganta profunda
La corrupción azota a todos los estamentos de Liberty City, y la policía no se libra precisamente. Policías corruptos del LCPD pretenden quitar del medio a Bulgari colocando pruebas falsas -como si hicieran falta- en su coche. Gracias a un chivatazo, el ruso avisa a Luis, que conduce el vehículo hasta su destino y colocando varias bombas lapa -suficientes como para volar el parking entero-, espera a que los policías se acerquen al coche para detonarlas a distancia y escapar en uno de los nuevos vehículos que aporta el episodio; un Mustang clónico de color rojo. Y hablando de coches, volverá también el carrito de golf preferido de Tommy Vercetti.

Sexy Time
Este título tan engañoso tenía la última misión que probamos. Y decimos engañoso porque de sexo, más bien poco, nada. Luis es enviado por Yusuf a robar un prototipo de helicóptero de combate, el Buzzard -versión de Rockstar del AH6 Little Bird- del yate de unos traficantes de armas, en plena alta mar, lancha mediante. Una vez infiltrados en el yate y a los mandos del poderoso helicóptero, recibimos instrucciones de no dejar a nadie con vida. El encargo resulta fácil, destrozando yate y vehículos de salvamento, ya que el bicho se encuentra equipado con dos ametralladoras y lanzamisiles. Por cierto que este helicóptero ha sido manejable como pocos en esta generación -y han habido unos cuantos- gracias a los rotores situados en los gatillos secundarios que le permiten girar sobre sí mismo.

Además de estas misiones, también reviviremos aquellas en las que se conectan personajes, como ‘Three Leaf Clover' de GTA IV donde Luis aparece durante el atraco al banco, junto a Diamonds Are a Girl's Best Friend -que muestra el encontronazo de Nico con Gay Tony-, junto a Diamonds in the Rough y Museum Piece de Lost and Damned.

Tiempo ocioso
Como cualquier GTA, Gay Tony incluye algunos minijuegos para matar el tiempo, conseguir extras o simplemente hacer el cabra. R* apuntaba que algunas de estas actividades ociosas son lo que esperábamos, mientras que otras nos pillarían de sorpresa. De hecho, con la primera de hechas, gestionar los clubes de Gay Tony, así ha sido. Se trata de dirigir el Marionette 9 y el Hércules como si fuéramos el gerente. Tendremos que lidiar con las histriónicas peticiones especiales de los clientes, garantizar que la  fiesta en la pista no cesa, invitar a champán con un curioso minijuego o simplemente observar la elitista fauna que allí se da cita desde una de las barras, tomando una copa.

El segundo, ya visto en el trailer, es el regreso del paracaídas de San Andreas. Una vez obtenido -comprado a nuestro traficante de armas local o al dársenos tras finalizar una de las misiones-, podremos lanzarnos desde el aire en helicóptero y aterrizar donde nos dé la gana. Lo cierto es que los controles están bien resueltos a pesar de que si intentamos superar el minijuego correspondiente, cruzando anillos y aterrizando en una plataforma a lo Pilot Wings, sufriremos para dominarlo. El paracaídas es un ítem de un sólo uso, pero si completamos este minijuego, tendremos la posibilidad de tener siempre uno listo para el descenso en el armario de Luis. Además de estos divertimentos, y al igual que en Chinatown Wars, también se incluye la posibilidad de rejugar misiones y de rankings online. Allí los jugadores podrán registrar su calificación al terminarlas en virtud a varios parámetros como muertes, disparos a la cabeza, caos desatado o tiempo invertido en completarla. Por cierto, se espera que se añada una nueva emisora de radio con música más de club, con temas como el Pjanoo de Eric Prydz que sonó en el tráiler de debut, aunque Rockstar no ha dicho nada al respecto.

Historias de Liberty City
Y eso ha sido todo. Recordad que The Ballad of Gay Tony se lanza en formato físico bajo el recopilatorio "Grand Theft Auto: Episodes from Liberty City" junto a The Lost and Damned, a un precio de 44,95 euros y permitirá ser jugado sin contar con GTA IV, disco duro o conexión a Internet. En formato descargable, por 1.600 Microsoft Points -19,90 euros-. Estreno mundial, el 29 de octubre. Preparáos, la noche es nuestra.

Grand Theft Auto IV: The Ballad of Gay Tony

Como Luis López, matón a tiempo parcial y asistente a tiempo completo del legendario empresario de la noche Tony Prince (conocido como 'Gay Tony'), lucharás con la competencia de lealtades familiares y amigos, y con la incertidumbre acerca de quién es sincero y quién falso en un mundo donde cualquiera tiene un precio.

Grand Theft Auto IV: The Ballad of Gay Tony