No a la subida

Square Enix hacía oficial la salida de Final Fantasy XIII el 17 de diciembre en Japón, a un precio de 9240 yenes, impuestos indirectos incluidos. Esto lo sitúa en un nuevo récord. ¿Cuánto pagaremos en Europa por él? Visto el caso Modern Warfare 2 ¿vamos a tener que pagar un plus por los juegos triple A que se venden seguro?

Hace un par de semanas Square Enix tuvo la deferencia de invitar a esta casa a su último y exclusivo evento; una rueda de prensa donde concretaría los detalles del lanzamiento japonés de Final Fantasy XIII, uno de los títulos más esperados del lustro. Allá en Japón, nuestro incansable Xavier Ocampo acompañado de Patricia Trujillo, me relataba el martes vía email desde su ketai las novedades conforme se iban produciendo. La fecha, filtrada 24 horas antes fue la prevista. Pero el cuerpo me dió un sobresalto. No fue por la presencia de la celebrity Mona Yamamoto, ni por Kaz Hirai vaso de tubo en mano, ni por el nuevo tráiler que se verá en el TGS con Lighting a caballo, tampoco por la nueva bebida Final Fantasy, Elixires con triple dosis de cafeína, ni -aunque habría tenido un pase- por la presencia de la popstar Sayuri Sugawara.

El auténtico sobresalto lo produjo, otra vez, Yochi Wada. El presidente de Square Enix, cada vez que se sube a un escenario tiene más peligro que un mono con pistolas. Ya la lió parda cuando anunció en el E3 este mismo juego en formato multiplataforma llegando a 360, y hoy, Wada-san did it again; Final Fantasy XIII costará 9240 yenes. ¡9240 yenes! Sí, dicho así a muchos no les parecerá nada raro, pero si tenemos en cuenta que los precios estándar de los juegos de PS3 en Japón se mueven entre los 7250 y 7800 yenes, el título de Square Enix revienta los precios, y no precisamente para bien.

Otros títulos de PS3 que se acercaron a esas cantidades fueron Ryu ga Gotoku 3 con 7890, Armored Core 4, etiquetado a 8190 yenes y Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots, vendido a 8400. Esto viene a probar que en Japón, si el título es un triple A indiscutible, los precios de los juegos se mueven ligeramente por encima del intervalo habitual, algo a lo que en occidente no volvíamos a ver desde los tiempos de SNES. Digo más, lo volveremos a ver pronto, ya que Activision decidió subir el precio de Modern Warfare 2 un 10% hasta situarlo en 54.90 libras en el Reino Unido, basado en este mismo postulado. Se vende llueva o truene, subimos el precio que ganaremos más. Un momento complicado para dichas medidas, ya que puden tener un efecto disuasorio en el comprador. Al menos aquí en España, el título de Infinity Ward aparece listado a 69,90.

Ahora, se plantea un debate interesante con la postura de SE. De hecho lo comentábamos en la redacción del MeriPodcast: ¿cuál será el movimiento de Square en occidente? Posteaba yo en los foros que tenemos dos teorías. La primera es que Square ajustará el precio en Europa para dejarlo finalmente en 69.90. La razón: no puede jugársela a subirlo y que le salga mal el movimiento, sería un suicidio comercialmente hablando. Y la compañía no pasa por momentos de abundancia económica precisamente que le sirvan como colchón. La segunda; Square venderá el título ligeramente más caro de lo que estamos acostumbrados siguiendo el precedente de Activision. Apostamos a que puede irse entre los 74.90 o 79.90 euros, con el pretexto de que la calidad y la fuerte inversión récord que ha necesitado FFXIII, lo justifica. De hecho desde Estados Unidos llegan rumores en la misma dirección.

Concluyendo, hay una ley muy básica que rige el mundo mercantil tan simple como oferta y demanda. Si finalmente sucede lo peor y Final Fantasy XIII llega a Europa a 79.90 en versiones para PS3 y 360, si no queremos entrar en una espiral autodestructiva para nuestros bolsillos como la que nos llevó a muchos a pagar 19.990 pesetas por el cartucho de Illusion of Time de SNES, deberíamos ser capaces de sobreponernos a la compra compulsiva, fetichista, y demostrar con nuestra indiferencia que no estamos dispuestos a pagarlo todo por jugar con nuestros títulos más esperados. Es difícil, muy difícil. Ellos lo saben y por eso nos aprietan.