[GC] Dragon Age: Origins, Impresiones

El heredero de Baldurs's Gate y uno de los títulos más esperados del año. Eso es mucho decir, aunque contando con el arte de BioWare, sabemos que las promesas tienen una base más que sólida. Tras haberlo disfrutado en diferentes ocasiones, volvemos a darle un vistazo a Dragon's Age: Origins.

El heredero de Baldurs's Gate y uno de los títulos más esperados del año. Eso es mucho decir, aunque contando con el arte de BioWare, sabemos que las promesas tienen una base más que sólida. Tras haberlo disfrutado en diferentes ocasiones, volvemos a darle un vistazo a Dragon's Age: Origins.

BioWare está en pleno auge. La compañía norteamericana se ha convertido, por méritos propios, en una de las más importantes del panorama internacional dentro del género de los RPG occidentales, y parece que su ascensión está lejos de alcanzar la cumbre. Son tres los proyectos en los que están trabajando en estos momentos, y los tres están presentes en la Gamescom de Colonia. Pero mientras The Old Republic y Mass Effect 2 pertenecen a franquicias ya asentadas y de ambientación espacial, Dragon Age se convierte en una apuesta nueva que nos transporta a un mundo de fantasía heroica. Aunque hay que recordar que, tal y como se ha destacado infinidad de veces, se trata de la heredera espiritual de Baldur's Gate.

El equipo de desarrollo es consciente de esta constante y eterna comparación con el mundo de Baldur's Gate, de Dungeons & Dragons y El Señor de los Anillos, y por eso, nada más iniciar la presentación, sus primeras palabras son para indicarnos que si pensamos así, estamos muy equivocados con Dragon Age. Su intención es ir mucho más allá, y ofrecer al usuario la posibilidad de crear su propio universo, de que viva experiencias únicas a través de las numerosas elecciones que se deberán tomar durante el juego. Los que piensen que esto no es nada nuevo vuelven a estar equivocados, tal y como dice BioWare, porque las elecciones están a un nuevo nivel nunca visto antes. En tono humorístico, bautizan a este nuevo sistema de juego como 'Choice 2.0'.

La idea es que no se obtienen puntos de experiencia por hacer algo, o que determinada decisión nos haga ser más o menos bondadosos. Aquí no hay ni bien ni mal, nosotros mismos tenemos total capacidad de decisión para determinar qué es lo justo. Tal y como nos aseguran, la gente que disfruta de un RPG lo hace porque quiere ser el héroe de la historia, meterse de lleno en el papel y dejarse llevar por la ambientación, actuando de acuerdo a sus propias creencias. En ese aspecto, Dragon Age podría considerarse el primer RPG auténtico, en el que las cosas cambian dependiendo de nuestras acciones; no sólo el personaje y su entorno, sino todo el mundo en el que está ambientado el juego sufrirá las consecuencias de cada decisión. La historia es, en todo momento, nuestra historia, y cada decisión contará en el devenir de las cosas.

Todo esto nos lo ejemplifican con un momento que se sitúa, más o menos, en torno a las 15 horas de juego. Un personaje importante ha sido envenenado por un demonio, y los médicos, familiares y curanderos lo han intentado todo por librarle de esa maldición y curarle, pero parece que nada funciona. Es entonces cuando entra en escena una antigua leyenda que dice que la Urna de las Cenizas Secretas podría curarle, y el héroe parte con su equipo en busca de dicha urna mitológica. La leyenda también habla de que un gran dragón la protege, pero esto no detiene a nuestros héroes. Un primer desarrollador nos cuenta y nos muestra en pantalla la historia tal y como la entiende él, desarrollando su propia línea argumental basándose en sus propias decisiones según lo que él considera que es justo.

El grupo llega al templo de la urna, el héroe se acerca a la misma entre la gran excitación de sus compañeros, y nosotros, como jugadores, podemos elegir entre varias opciones. Este desarrollador opta por usar sangre de dragón y, con ella, estropear las cenizas. Sus compañeros de grupo y el guardián del templo desaprueban totalmente esta conducta, pero el desarrollador está convencido de que es lo correcto; esta urna, con su gran poder curativo, que según dicen podría hasta resucitar a los muertos, es como el Santo Grial, podría llegar a convertirse en un arma terrorífica si cayese en malas manos. Siguiendo esta línea de pensamiento, intenta razonar con sus compañeros de que era algo que debía hacerse, pero le acusan de sacrílego y no aceptan el acto que acaban de presenciar.

De este modo, el héroe, junto con Morrigan (la única que está de su lado), deberá enfrentarse a sus otras dos compañeras de grupo, así como al guardián de la urna. No quería llegar a esto, pero las cosas se han torcido y ellos han sido los primeros en atacarnos. Tres inocentes han perecido por el bien de la humanidad, por haber destruido un arma terrible; y ningún personaje de Dragon Age vuelve a la vida: si alguien muere, es para siempre. Una clara muestra de que toda acción tiene sus consecuencias, y podrán ser visibles de forma inmediata, como en este caso, o bien a la larga. El héroe y Morrigan salen del templo, donde se encuentran con el monje que les ha guiado hasta la entrada del santuario.

Para evitar alterar a un hombre que vive por y para esa urna, el héroe le cuenta algunas mentiras piadosas, pero ante lo que escucha, el monje se emociona asegurando que, ahora que el camino está despejado, se debe adorar el objeto sagrado, e incluso debería haber peregrinaciones para adorar su poder. El héroe intenta explicarle que es una mala idea, pero el monje no parece escucharle y se mantiene en sus trece. Como sus ideas sólo podrían hacerlo peor en lo que respecta al mantener oculta esta urna tan peligrosa, el héroe opta por eliminar también al buen hombre. Han sido varios sacrificios de inocentes, pero gracias a eso se han salvado millones de vida; de este modo, ningún rey se puede corromper por culpa del poder sagrado de la urna, ni se crea un falso ídolo.

Ha sido una decisión difícil, pero el desarrollador está seguro de que ha sido lo mejor para todos; era lo que había que hacer por el bien de la humanidad, ya que posiblemente las consecuencias de haber dado a conocer el poder de la urna serían terribles. Pero un segundo miembro del equipo de BioWare no está de acuerdo con esta forma de pensar. Nos explica que en Dragon Age no hay ninguna decisión que sea más correcta que las demás, y plantea la pregunta: ¿y si resulta que la urna sirve para salvar millones de vidas? Por hacer uso de su poder, un rey no tiene por qué volverse malo y corromperse. Tampoco tiene por qué ser malo crear una leyenda, un mito o un ídolo, ya que la gente necesita fe en la época tan oscura que les ha tocado vivir.

Volvemos a ver la escena desde el principio, con la llegada de los héroes a la sala de la urna. Ahora, el héroe recoge un poco de las cenizas, y todos se muestran satisfechos del trabajo realizado. No hay batallas, y todos parecen felices. Ahora podrían volver a la salida, comentarle al monje su éxito e ir a curar al monarca envenenado, pero ha pensado en otra cosa: si queremos que la gente pueda venir hasta la urna y disfrutar de su asombroso poder, habría que comprobar si la zona es segura, dado que la leyenda hablaba de un dragón. Así pues, se adentra por una puerta cercana al altar de la urna, distinta a aquella por la que llegaron, y salen a una zona exterior y montañosa donde se topan con la criatura.

Ahora sí comienza la batalla contra el gigantesco dragón, sobre todo porque en cuanto ha visto al grupo se ha abalanzado sobre ellos sin dudar. Es un ser mortífero en sus ataques, y no basta con afrontarle directamente, dado que nuestros golpes le causan poco daño y los suyos son brutales. En un momento del combate, cuando la vitalidad del dragón estaba todavía bastante por encima de la mitad de la barra, una de las chicas del grupo (una de las que matábamos en la primera versión de la historia) realiza un ataque final, subiéndose a la cabeza del dragón y acabando con él de forma violenta pero segura. Todo esto, con el excelente acabado técnico del que hace gala de Dragon Age, que a cada día que pasa consigue sorprendernos más por lo cuidado de sus efectos de luz, de sus animaciones y de su doblaje.

Falta muy poco para poder vivir nuestra propia historia en este RPG, que promete estar al nivel de los mejores: el 6 de noviembre de este mismo año llegará a PC y Xbox 360, quedando relegada la versión de PlayStation 3 para una fecha posterior, todavía sin especificar.

Dragon Age: Origins

Los creadores de Baldur's Gate y Neverwinter Nights preparan ahora su próximo título de rol ambientado en un nuevo mundo de fantasía y con más dosis de acción.
Dragon Age: Origins