Hola, soy un futuro asesino en serie
Sangre, disparos, explosiones... no, no es ninguna guerra, es lo que dentro de poco nadie verá en Alemania. Más vale prevenir, radical y agresivamente, que curar, piensan las autoridades germanas.
Ayer por la tarde me senté a pensar de qué podría ir el artículo de hoy, que casualmente había caído en mis manos. Lo cierto es que de primeras no se me ocurrió el típico tema rompedor que sabes que va a levantar polvo y provocar guerras en los foros, así que me puso a investigar qué noticias eran las más leídas últimamente. Haciendo esto, uno pronto se da cuenta de que hay un hecho cierto e irrefutable, las palabras "sexo" y "gratis" son imanes para los clicks, pero no va por ahí la cosa. En realidad, el centro de la información esta semana, como no podía ser de otro modo, es Alemania.
La Gamescom empieza en apenas dos días y la verdad es que tengo muchas ganas de observar en directo algunos juegos, a ver en qué estado se encuentran. Aunque tengo algunas dudas sobre si algunos los podré ver de verdad, últimamente hay una situación que me está asustando un poco. Como sabéis, Alemania es un mercado muy importante en lo relativo a los videojuegos, pero también muy peculiar. Son conocidas sus estrictas leyes, las cuales intentan mitigar la aparición de escenas violentas en los videojuegos. Muchos de ellos han sufrido ciertos tijeretazos o retoques para poder salir allí, como Ninja Gaiden o Dead Rising, que padecimos en general en la versión europea. Algunos títulos ni siquiera llegaron a salir, como Gears of War.
Estas normas no van sólo dirigidas a los videojuegos, sino que también han afectado a películas tan famosas como Arma Letal 4, a las cuales se les practicaron recortes para eliminar determinados momentos. Parece como si ver una gotita de sangre en pantalla ya pudiera convertirte en un psicópata. No obstante, no vamos a decir a la ligera que la violencia no pueda ser perjudicial, sobre todo si la mente del sujeto que la observa es inestable, pero cuesta creer que los videojuegos (o las películas) sean los causantes verdaderos de tragedias como la de Winnenden que han causado histeria entre la población. Las autoridades parece que ignoran pequeños detalles como que aquel joven tenía más de una docena de armas a su alcance, con las que practicaba a diario. ¿No tendría eso un poco que ver, quizás? Por mucho que se juegue al TimeCrisis, uno no puede coger un arma de verdad y liarse a tiros así como así, seguramente no acierte ni una vez.
No obstante, queridos lectores que seguramente estéis de acuerdo conmigo, me da la sensación que los que de verdad estamos dentro de este mundillo de los videojuegos somos los únicos que pensamos así. Basta con ver las noticias o simplemente observar un poco el mundo. Por ejemplo, Japón es un territorio donde el "softening" (rebajar la violencia) de un juego sigue siendo requisito imprescindible para que los occidentales los lancen allí. Hace no mucho también leíamos quejas sobre la censura en Australia, también por el mismo motivo. Llamativos son otros casos como los sucedidos con los GTA en EE.UU. y la cruzada de cierto abogado que no mencionaré aquí. Y luego tenemos los temas políticos, con China a la cabeza, que por ejemplo impide que un título que lleve al Tibet (y otras regiones) como país independiente salga a la venta en su territorio. Vamos, como veis, cualquier cosa antes que educar en las escuelas como es debido. ¿Alguien va a detener esta escalada surrealista? ¿El PEGI es un gasto de tinta absurda en la portada? Así tenemos a la típica abuela que compra un +18 porque lo quiere su querido nieto, y luego a quejarse de que los videojuegos son violentos.
Bueno, pensándolo mejor, no os preocupéis, pronto acabará esta absurdez. Alemania, como pionera mundial, va a dar el primer paso: quieren impedir que los desarrolladores de aquel país hagan juegos violentos. Ah, y que no piensen en mudarse, porque van a bloquear las importanciones desde países vecinos como Austria. ¿Veis? Eso sí que son medidas efectivas. Dejemos que los jovenes lleven armas, pero que no las empuñen en un juego, no sea que dañen a algún bichejo con IA, pobrecitos ellos. Es más, incluso se quedan algo cortos, yo quemaría cualquier libro que haga referencia a una guerra o una simple muerte, programaría Pocoyo las 24 horas del día en todos los canales y recitaría los 10 mandamientos por la radio una y otra vez sin parar. Así seguro que se acabarían los casos marginales de locura transitoria... y se generalizarían.
Yo, la verdad, me alegro de no ser alemán. Seguramente soy un idealista, pero me gustaría encontrar un país donde a la gente se le enseñe a tener criterio propio y usar el sentido común, tratando de convivir con los demás. Ojalá cambiara esta sociedad alarmista que se pone histérica por tonterías (véase campañas de videojuegos polémicas) y luego considera normal otras más graves, como si no se pudieran cambiar ¿De qué me sirven que me quiten los juegos violentos si ya desde el parvulario sufres violencia real? Es ahí donde hay que erradicarla, y en casa, no en las pantallas de televisión. Con un mínimo nivel de madurez difícilmente se deja uno llevar por unas imágenes. Al menos, yo nunca he tenido la tentación de agarrar una llave inglesa y estallar unos cuantos cráneos. ¿Seré raro? Igual mañana empiezo a asesinar en serie, como buen jugador de rol que se precie. O quizá conquiste algún país indefenso. Uy, no, que esos son otros...
Este artículo refleja únicamente la opinión de su autor y no necesariamente la de MeriStation.